sábado, 2 de agosto de 2025

Lecturas 2 de Agosto de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 24:1-4, 16, 22-24

    1
    La sabiduría se elogia por sí misma
    y se gloría en medio de su pueblo.
    2
    Abre su boca en la asamblea del Altísimo
    y, en presencia de su majestad, se gloría.
    3
    En medio de su pueblo será ensalzada,
    en la totalidad de los santos será admirada,
    4
    en la multitud de los elegidos recibirá alabanza,
    y entre los bienaventurados será bendita, y dirá:
    5
    «Yo salí de la boca del Altísimo,
    primogénita antes que toda criatura.
    6
    Yo hice brotar en los cielos una luz indefectible,
    y como niebla cubrí la tierra entera.
    7
    Puse mi morada en las alturas,
    y mi trono sobre columna de nubes.
    22
    Yo, como terebinto, extendí mis ramas,
    y mis ramas son célebres y graciosas.
    30
    Quien me obedece no se avergonzará,
    y los que obran conmigo no pecarán.
    31Los que me esclarecen tendrán la vida eterna».
    32Todo esto es el libro de la alianza del Dios Altísimo,
    33
    la Ley que nos ordenó Moisés,
    la herencia para la comunidad de Jacob.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 34:5, 7, 9-10, 18-19

    5
    (Dálet) Busqué al Señor y me ha escuchado,
    me ha librado de todos mis temores.
    7
    (Záin) Cuando el pobre invoca, el Señor le escucha,
    y lo salva de todas sus angustias.
    9
    (Tet) Gustad y ved qué bueno es el Señor,
    dichoso el hombre que se refugia en Él.
    10
    (Yod) Temed al Señor sus santos,
    que nada falta a los que le temen.
    18
    (Sade) Claman y el Señor los escucha,
    y los libra de todas sus angustias.
    19
    (Qof) El Señor está cerca de los contritos de corazón,
    y salva a los de espíritu abatido.

  • Segunda Lectura

    Gálatas 4:3-7

    3También nosotros cuando éramos menores de edad estábamos sujetos como esclavos a los elementos del mundo.
    4Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley,
    5para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
    6Y, puesto que sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abbá, Padre!»
    7De manera que ya no eres siervo, sino hijo; y como eres hijo, también heredero por gracia de Dios.

  • Evangelio

    Lucas 1:26-33

    26En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
    27a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David. El nombre de la virgen era María.
    28
    Y entró donde ella estaba y le dijo:
    —Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo.
    29Ella se turbó al oír estas palabras, y consideraba qué podía significar este saludo.
    30
    Y el ángel le dijo:
    —No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios:
    31concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
    32Será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,
    33reinará eternamente sobre la casa de Jacob y su Reino no tendrá fin.

viernes, 1 de agosto de 2025

Lecturas 1 de Agosto de 2025

 

  • Primera Lectura

    Levítico 23:1, 4-11, 15-16, 27, 34-37

    1Habló el Señor a Moisés y dijo:
    4»Éstas son las solemnidades del Señor, las asambleas santas que habréis de convocar en los tiempos establecidos.
    5»El mes primero, el día catorce, al atardecer, será la Pascua del Señor.
    6El día quince de ese mismo mes será la fiesta de los Ácimos en honor del Señor. Durante siete días comeréis panes ácimos.
    7El día primero convocaréis asamblea santa y no haréis ningún trabajo servil.
    8Durante siete días ofreceréis una ofrenda consumida en honor del Señor. Al séptimo habrá asamblea santa y no haréis ningún trabajo servil».
    9Habló el Señor a Moisés y dijo:
    10—Habla a los hijos de Israel y diles: «Cuando hayáis entrado en la tierra que os daré y hayáis segado la mies, llevaréis al sacerdote una gavilla como primicia de vuestra cosecha.
    11Éste balanceará ritualmente la gavilla ante el Señor para que os sea aceptada. La balanceará el día siguiente al sábado.
    15»Desde el día siguiente al sábado, día en que hayáis traído la gavilla para el balanceo ritual, contaréis siete semanas enteras.
    16Habréis de contar cincuenta días, hasta el día siguiente al séptimo sábado. Entonces ofreceréis una oblación nueva al Señor.
    27—El día décimo de ese séptimo mes es el Día de la Expiación. Tendréis asamblea santa, haréis penitencia y ofreceréis una ofrenda consumida en honor del Señor.
    34—Habla a los hijos de Israel y diles: «El día quince de ese mes séptimo y durante siete días celebraréis la fiesta de las Tiendas en honor del Señor.
    35El primer día habrá asamblea santa y no haréis ningún trabajo servil.
    36Durante siete días ofreceréis al Señor una ofrenda consumida en honor del Señor. El día octavo tendréis asamblea santa y ofreceréis una ofrenda consumida en honor del Señor. Es día de asamblea santa y no haréis ningún trabajo servil.
    37»Estas son las solemnidades del Señor en que convocaréis asambleas santas para presentar ofrendas consumidas en honor del Señor, holocaustos y oblaciones, sacrificios y libaciones, según corresponda a cada día,

  • Salmo Responsorial

    Salmo 81:3-6, 10-11

    3
    Entonad salmos, tocad el pandero,
    la dulce cítara y el arpa.
    4
    Sonad la trompeta por la luna nueva,
    por la luna llena, el día de nuestra fiesta.
    5
    Porque es una regla para Israel,
    una norma del Dios de Jacob;
    6
    un precepto que dio a José
    al salir del país de Egipto. Oigo una lengua que ignoro.
    10
    No tendrás un dios extraño,
    ni te postrarás ante un dios extranjero.
    11
    Yo soy el Señor, tu Dios,
    que te hice subir de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca y Yo la llenaré.

  • Evangelio

    Mateo 13:54-58

    54
    Y al llegar a su ciudad se puso a enseñarles en su sinagoga, de manera que se quedaban admirados y decían:
    —¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos poderes?
    55¿No es éste el hijo del artesano? ¿No se llama su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?
    56Y sus hermanas ¿no viven todas entre nosotros? ¿Pues de dónde le viene todo esto?
    57
    Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo:
    —No hay profeta que sea menospreciado, si no es en su tierra y en su casa.
    58Y no hizo allí muchos milagros por su incredulidad.

jueves, 31 de julio de 2025

Lecturas 31 de Julio de 2025

 

  • Primera Lectura

    Éxodo 40:16-21, 34-38

    16Moisés realizó todo; lo hizo conforme el Señor se lo había ordenado.
    17En el primer mes del año segundo, el día primero quedó erigido el Tabernáculo.
    18Moisés erigió el Tabernáculo, asentó las basas, puso los tablones con sus travesaños y levantó las columnas;
    19extendió la Tienda por encima del Tabernáculo y puso por encima de la Tienda la cubierta, como había ordenado el Señor a Moisés.
    20Luego tomó el Testimonio y lo introdujo en el arca; colocó en ella los varales y puso el Propiciatorio en la parte superior del arca;
    21introdujo el arca en el Tabernáculo, colgó el velo de separación y de este modo quedó oculta el arca del Testimonio, como había ordenado el Señor a Moisés.
    34Entonces la nube cubrió la Tienda de la Reunión y la gloria del Señor llenó el Tabernáculo.
    35Moisés no podía entrar en la Tienda de la Reunión, porque la nube moraba sobre ella y la gloria del Señor llenaba el Tabernáculo.
    36En todas las etapas, cuando la nube se levantaba del Tabernáculo, los hijos de Israel se ponían en marcha.
    37Si no se levantaba, no partían hasta que se levantara.
    38Pues durante el día la nube del Señor se posaba sobre el Tabernáculo, y durante la noche el fuego se posaba a la vista de la casa de Israel. Así en todas las etapas.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 84:3-6, 8, 11

    3
    Mi alma añora, desfallece por los atrios del Señor;
    mi corazón y mi carne se alegran por el Dios vivo.
    4
    Hasta el pajarillo encuentra una casa,
    y la golondrina su nido, donde poner sus polluelos: ¡tus altares, Señor de los ejércitos, mi Rey y Dios mío!
    5
    Dichosos los que habitan en tu Casa
    te alabarán por siempre.
    6
    Dichoso el hombre que tiene su auxilio en Ti,
    y en su corazón decide peregrinar.
    8
    Caminan con fuerzas renovadas,
    hasta ver al Dios de los dioses en Sión.
    11
    Pues más vale un día en tus atrios
    que mil fuera. Prefiero estar en el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en las tiendas de los impíos.

  • Evangelio

    Mateo 13:47-53

    47»Asimismo el Reino de los Cielos es como una red barredera que se echa en el mar y recoge toda clase de cosas.
    48Y cuando está llena la arrastran a la orilla, y se sientan para echar lo bueno en cestos, y lo malo tirarlo fuera.
    49Así será al fin del mundo: saldrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos
    50y los arrojarán al horno del fuego. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.
    51
    »¿Habéis entendido todo esto?
    —Sí —le respondieron.
    52
    Él les dijo:
    —Por eso, todo escriba instruido en el Reino de los Cielos es como un hombre, amo de su casa, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas.
    53Cuando terminó Jesús estas parábolas se marchó de allí.

miércoles, 30 de julio de 2025

Lecturas 30 de Julio de 2025

 

  • Primera Lectura

    Éxodo 34:29-35

    29Cuando Moisés bajó del monte, llevaba en su mano las tablas del Testimonio, pero no sabía que su rostro se había vuelto radiante por haber hablado con el Señor.
    30Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés y al ver que su rostro se había vuelto radiante, temieron acercarse a él.
    31Entonces Moisés los llamó y Aarón y todos los jefes de la comunidad se volvieron hacia él y pudo hablarles.
    32Después se acercaron todos los hijos de Israel y él les ordenó todo lo que el Señor le había dicho en el monte Sinaí.
    33Al terminar de hablar con ellos, Moisés se cubrió el rostro con un velo.
    34Cuando Moisés entraba a la presencia del Señor para hablar con Él se quitaba el velo hasta que salía; y al salir, transmitía a los hijos de Israel lo que el Señor le había ordenado.
    35Los hijos de Israel veían que el rostro de Moisés se había vuelto radiante; él volvía a cubrirse el rostro con el velo hasta que entraba para hablar con el Señor.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 99:5-7, 9

    5
    Ensalzad al Señor, nuestro Dios,
    postraos ante el estrado de sus pies: Él es Santo.
    6
    Moisés y Aarón están entre sus sacerdotes,
    Samuel entre los que invocan su Nombre: invocaban al Señor, y Él les escuchaba.
    7
    Desde la columna de nube les hablaba:
    ellos guardaron sus preceptos y la Ley que les había dado.
    9
    Ensalzad al Señor, nuestro Dios,
    postraos en su santo monte, porque Santo es el Señor, nuestro Dios. 

  • Evangelio

    Mateo 13:44-46

    44»El Reino de los Cielos es como un tesoro escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo oculta y, en su alegría, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo.
    45»Asimismo el Reino de los Cielos es como un comerciante que busca perlas finas
    46y, cuando encuentra una perla de gran valor, va y vende todo cuanto tiene y la compra.

martes, 29 de julio de 2025

Lecturas 29 de Julio de 2025

 

  • Primera Lectura

    Éxodo 33:7-11; 34:5-9, 28

    33
    7Moisés levantó la Tienda y la plantó fuera del campamento, a cierta distancia, y la llamó Tienda de la Reunión. Y así todo el que quería consultar al Señor, salía hacia la Tienda de la Reunión que estaba fuera del campamento.
    8Cuando Moisés salía hacia la Tienda de la Reunión, todo el pueblo se levantaba y permanecía en pie a la puerta de su tienda y le seguían con la vista hasta que entraba en la Tienda.
    9Y cuando Moisés entraba en la Tienda, descendía la columna de nube y se detenía a la puerta de la Tienda mientras el Señor hablaba con Moisés.
    10Todo el pueblo, cuando veía la columna de nube detenida a la puerta de la Tienda, se levantaba y cada uno se postraba junto a la puerta de su tienda.
    11El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como se habla con un amigo. Y cuando volvía al campamento el joven Josué, su ayudante, hijo de Nun, no se apartaba de la Tienda.
    34
    5Descendió el Señor en la nube y se colocó junto a él e invocó el nombre del Señor.
    6
    El Señor pasó delante de él proclamando:
    —Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en misericordia y fidelidad;
    7que mantiene su misericordia por mil generaciones, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero nada deja impune pues castiga la culpa de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación.
    8Moisés, al instante, se postró en tierra y le adoró,
    9
    diciendo:
    —Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, camina, Señor, en medio de nosotros; cierto que éste es un pueblo de dura cerviz, pero tú, perdona nuestra culpa y nuestro pecado y recíbenos como heredad tuya.
    28Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan ni bebió agua, y escribió sobre las tablas las palabras de la alianza, los diez mandamientos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 103:6-13

    6
    El Señor hace obras justas
    y justicia a todos los oprimidos.
    7
    Él mostró sus caminos a Moisés,
    sus hazañas, a los hijos de Israel.
    8
    El Señor es compasivo y misericordioso,
    lento a la ira y rico en misericordia.
    9
    No dura siempre su querella,
    ni guarda rencor perpetuamente.
    10
    No nos trata según nuestros pecados,
    ni nos paga según nuestras culpas.
    11
    Pues cuanto se elevan los cielos sobre la tierra,
    así prevalece su misericordia con los que le temen.
    12
    Cuanto dista el oriente del occidente,
    así aleja de nosotros nuestras iniquidades.
    13
    Como se apiada un padre de sus hijos,
    así el Señor tiene piedad de los que le temen.

  • Evangelio

    Juan 11:19-27

    19Muchos judíos habían ido a visitar a Marta y María para consolarlas por lo de su hermano.
    20En cuanto Marta oyó que Jesús venía, salió a recibirle; María, en cambio, se quedó sentada en casa.
    21
    Le dijo Marta a Jesús:
    —Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano,
    22pero incluso ahora sé que todo cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.
    23—Tu hermano resucitará —le dijo Jesús.
    24
    Marta le respondió:
    —Ya sé que resucitará en la resurrección, en el último día.
    25—Yo soy la Resurrección y la Vida —le dijo Jesús—; el que cree en mí, aunque hubiera muerto, vivirá,
    26y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?
    27—Sí, Señor —le contestó—. Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido a este mundo.

    OR

    Lucas 10:38-42

    38Cuando iban de camino entró en cierta aldea, y una mujer que se llamaba Marta le recibió en su casa.
    39Tenía ésta una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
    40
    Pero Marta andaba afanada con numerosos quehaceres y poniéndose delante dijo:
    —Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en las tareas de servir? Dile entonces que me ayude.
    41
    Pero el Señor le respondió:
    —Marta, Marta, tú te preocupas y te inquietas por muchas cosas.
    42Pero una sola cosa es necesaria: María ha escogido la mejor parte, que no le será arrebatada.

lunes, 28 de julio de 2025

Lecturas 28 de Julio de 2025

 

  • Primera Lectura

    Éxodo 32:15-24, 30-34

    15Se volvió Moisés y bajó del monte con las dos tablas del Testimonio en su mano; tablas escritas por ambos lados, escritas en una y otra cara.
    16Las tablas eran obra de Dios y su escritura, escritura de Dios, grabada en ellas.
    17
    Cuando Josué oyó el intenso griterío del pueblo, dijo a Moisés:
    —Hay voces de guerra en el campamento.
    18
    Moisés respondió:
    —No es clamor de quien grita: ¡victoria! No es clamor de quien grita: ¡derrota! Clamores de cantos rituales es lo que percibo.
    19Cuando Moisés se acercó al campamento y vio el becerro y las danzas, se inflamó su cólera y arrojó las tablas de su mano, destrozándolas al pie del monte.
    20Luego tomó el becerro que habían hecho, lo puso al fuego y lo trituró hasta reducirlo a polvo; después lo esparció en agua y se la dio a beber a los hijos de Israel.
    21
    Y dijo Moisés a Aarón:
    —¿Qué te ha hecho este pueblo para que le hayas acarreado tan grave pecado?
    22
    Respondió Aarón:
    —No se inflame la cólera de mi señor; tú conoces que este pueblo está inclinado al mal.
    23Me dijeron: «Haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues de ese Moisés que nos sacó del país de Egipto, no sabemos qué ha sido de él».
    24Yo les dije: «¿Quién tiene oro?». Ellos se desprendieron de él y me lo dieron; lo eché al fuego y salió este becerro.
    30
    Al día siguiente Moisés dijo al pueblo:
    —Habéis cometido un pecado gravísimo, pero subiré hasta el Señor; quizá obtenga el perdón de vuestro pecado.
    31
    Volvió, pues, Moisés hasta el Señor y dijo:
    —¡Ay! Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo, haciéndose un dios de oro.
    32Ahora bien, si les perdonaras su pecado… Si no, bórrame a mí del libro que tú has escrito.
    33
    El Señor respondió:
    —Al que ha pecado contra mí es al que borraré de mi libro.
    34Ahora, ve y conduce al pueblo adonde te he indicado; he aquí que mi ángel irá delante de ti; el día de mi visita les pediré cuentas de su pecado.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 106:19-23

    19
    Hicieron un becerro en Horeb,
    se postraron ante un ídolo de fundición.
    20
    Y trocaron su gloria
    por la imagen de un toro que come hierba.
    21
    Olvidaron a Dios, su Salvador,
    el que había hecho cosas grandes en Egipto,
    22
    maravillas en la tierra de Cam,
    obras terribles en el Mar Rojo.
    23
    Habría mandado aniquilarlos,
    si Moisés, su elegido, no se hubiera puesto en la brecha ante Él para apartar su cólera destructora.

  • Evangelio

    Mateo 13:31-35

    31
    Les propuso otra parábola:
    —El Reino de los Cielos es como un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo;
    32es, sin duda, la más pequeña de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a hacerse como un árbol, hasta el punto de que los pájaros del cielo acuden a anidar en sus ramas.
    33
    Les dijo otra parábola:
    —El Reino de los Cielos es como la levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.
    34Todas estas cosas habló Jesús a las multitudes con parábolas y no les solía hablar nada sin parábolas,
    35
    para que se cumpliese lo dicho por medio del Profeta:
    Abriré mi boca con parábolas, proclamaré las cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.