sábado, 21 de marzo de 2026

Lecturas 21 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Jeremías 11:18-20

    18
    El Señor me lo ha hecho saber, y yo me he enterado.
    Me mostraste entonces sus fechorías.
    19Yo, como un manso cordero llevado a inmolar, ignoraba las maquinaciones que tramaban contra mí: «¡Derribemos el árbol en su vigor, cortémoslo de la tierra de los vivos, y no se mencione más su nombre».
    20
    ¡Señor de los ejércitos,
    que juzgas con justicia, que escrutas entrañas y corazón, que vea yo cómo te vengas de ellos, pues a ti presento mi causa!

  • Salmo Responsorial

    Salmo 7:2-3, 9-12

    2
    ¡Señor, Dios mío! Me refugio en Ti.
    Sálvame, líbrame de los que me persiguen.
    3
    Que no me desgarren como un león
    y me destrocen, sin que haya quien me libre.
    9
    El Señor es el juez de los pueblos.
    Júzgame, Señor, según mi justicia y la inocencia que haya en mí.
    10
    Cese la maldad de los impíos
    y confirma al inocente, Tú que escrutas el corazón y las entrañas, Dios Justo.
    11
    Mi escudo está en Dios,
    que salva a los rectos de corazón.
    12
    Dios es juez justo, fuerte,
    detesta el delito en todo tiempo.

  • Evangelio

    Juan 7:40-53

    40
    De entre la multitud que escuchaba estas palabras, unos decían:
    —Éste es verdaderamente el profeta.
    41
    Otros:
    —Éste es el Cristo. En cambio, otros replicaban: —¿Acaso el Cristo viene de Galilea?
    42¿No dice la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David y de Belén, la aldea de donde era David?
    43Se produjo entonces un desacuerdo entre la multitud por su causa.
    44Algunos de ellos querían prenderle, pero nadie puso las manos sobre él.
    45
    Volvieron los alguaciles a los príncipes de los sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron:
    —¿Por qué no lo habéis traído?
    46
    Respondieron los alguaciles:
    —Jamás habló así hombre alguno.
    47
    Les replicaron entonces los fariseos:
    —¿También vosotros habéis sido engañados?
    48¿Acaso alguien de las autoridades o de los fariseos ha creído en él?
    49Pero esta gente, que desconoce la Ley, son unos malditos.
    50Nicodemo, aquel que ya había ido antes adonde Jesús y que era uno de ellos, les dijo:
    51—¿Es que nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle oído antes y conocer lo que ha hecho?
    52
    Le respondieron:
    —¿También tú eres de Galilea? Investiga y te darás cuenta de que ningún profeta surge de Galilea.
    53Y se volvió cada uno a su casa.

viernes, 20 de marzo de 2026

Lecturas 20 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Sabiduría 2:1, 12-22

    1
    Razonando torcidamente se dijeron: «Breve y triste es nuestra vida,
    y no hay remedio para el final del hombre, ni se sabe de alguien que se libre del hades.
    12
    Preparemos trampas para el justo, pues nos es molesto:
    se opone a nuestros actos, nos echa en cara pecados contra la Ley, nos denuncia de faltas contra la educación que recibimos.
    13
    Declara que conoce a Dios
    y se llama a sí mismo hijo de Dios.
    14
    Es un reproche de nuestros pensamientos,
    sólo el verle nos resulta una carga,
    15
    pues lleva una vida distinta de los demás,
    y sus sendas son diferentes.
    16
    Nos considera como escoria,
    y se separa de nuestros caminos como de la impureza; proclama dichoso el fin de los justos y se ufana de tener a Dios por padre.
    17
    Veamos si son veraces sus palabras,
    pongamos a prueba cómo es su salida.
    18
    Si el justo es de verdad hijo de Dios, Él le amparará
    y le librará de manos de los adversarios.
    19
    Sometámosle a prueba con ultraje y tortura
    para cerciorarnos de su rectitud y comprobar su paciencia.
    20
    Condenémosle a muerte ignominiosa,
    pues, según sus palabras, Dios le asistirá».
    21
    Así discurren, pero están engañados,
    pues su maldad los ciega;
    22
    no conocen los misterios de Dios,
    ni tienen esperanza en el premio de la santidad, ni aprecian el honor de las almas sin mancha.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 34:17-21, 23

    17
    (Pe) El rostro del Señor está contra los malhechores
    para borrar de la tierra su memoria.
    18
    (Sade) Claman y el Señor los escucha,
    y los libra de todas sus angustias.
    19
    (Qof) El Señor está cerca de los contritos de corazón,
    y salva a los de espíritu abatido.
    20
    (Resh) Muchas son las aflicciones del justo,
    pero el Señor le libra de todas;
    21
    (Shin) Él guarda todos sus huesos,
    ni uno solo será quebrantado.
    23
    El Señor rescata el alma de sus siervos;
    cuantos en Él se refugian no serán condenados. 

  • Evangelio

    Juan 7:1-2, 10, 25-30

    1Después de esto caminaba Jesús por Galilea, pues no quería andar por Judea, ya que los judíos le buscaban para matarle.
    2Pronto iba a ser la fiesta judía de los Tabernáculos.
    10Pero una vez que sus hermanos subieron a la fiesta, entonces él también subió, no públicamente sino como a escondidas.
    25
    Entonces, algunos de Jerusalén decían:
    —¿No es éste al que intentan matar?
    26Pues mirad cómo habla con toda libertad y no le dicen nada. ¿Acaso habrán reconocido las autoridades que éste es el Cristo?
    27Sin embargo sabemos de dónde es éste, mientras que cuando venga el Cristo nadie conocerá de dónde es.
    28
    Jesús enseñando en el Templo clamó:
    —Me conocéis y sabéis de dónde soy; en cambio, yo no he venido de mí mismo, pero el que me ha enviado, a quien vosotros no conocéis, es veraz.
    29Yo le conozco, porque de Él vengo y Él mismo me ha enviado.
    30Intentaban detenerle, pero nadie le puso las manos encima porque aún no había llegado su hora.

jueves, 19 de marzo de 2026

Lecturas 19 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Samuel 7:4-5, 12-14, 16

    4Pero esa misma noche la palabra del Señor llegó sobre Natán en estos términos:
    5—Vete y dile a mi siervo David: «Así dice el Señor: “¿Eres tú el que va a edificar una casa para que Yo habite en ella?
    12Cuando hayas completado los días de tu vida y descanses con tus padres, suscitaré después de ti un linaje salido de tus entrañas y consolidaré su reino.
    13Él edificará una casa en honor de mi nombre y yo mantendré el trono de su realeza para siempre.
    14Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo; si algo hace mal le castigaré con vara de hombres y con golpes humanos.
    16tu casa y tu reino permanecerán para siempre en mi presencia y tu trono será firme también para siempre”».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 89:2-5, 27, 29

    2
    Las misericordias del Señor cantaré eternamente;
    de generación en generación anunciaré con mi boca tu fidelidad.
    3
    Pues he dicho:
    «La misericordia está edificada para siempre; tu fidelidad está firme en los cielos».
    4
    «Una alianza sellé con mi elegido,
    juré a David, mi siervo:
    5
    “Afirmaré tu descendencia para siempre,
    construiré tu trono por todas las generaciones”». (Pausa)
    27
    Él me invocará: “Tú eres mi Padre,
    mi Dios, la Roca de mi salvación”.
    29
    Le guardaré por siempre mi misericordia,
    mi alianza con él será firme.

  • Segunda Lectura

    Romanos 4:13, 16-18, 22

    13En efecto, la promesa de ser heredero del mundo no se hizo a Abrahán o a su descendencia por medio de la Ley, sino por medio de la justicia de la fe.
    16Y por tanto, la promesa viene de la fe, para que, en virtud de la gracia, sea firme la promesa para toda la descendencia: no sólo para los que proceden de la Ley, sino también para los que proceden de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros
    17—conforme está escrito: Te he constituido padre de muchos pueblos—, delante de Aquel a quien creyó, Dios, que da la vida a los muertos y llama a las cosas que no existen como si ya existieran.
    18Él, esperando contra toda esperanza, creyó que llegaría a ser padre de muchos pueblos conforme está dicho: Así será tu descendencia.
    22Por esto también se le contó como justicia.

  • Evangelio

    Mateo 1:16, 18-21, 24

    16Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús llamado Cristo.
    18La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.
    19José, su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.
    20
    Consideraba él estas cosas, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
    —José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.
    21Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
    24Al despertarse, José hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado, y recibió a su esposa.

    OR

    Lucas 2:41-45

    41Sus padres iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua.
    42Y cuando tuvo doce años, subieron a la fiesta, como era costumbre.
    43Pasados aquellos días, al regresar, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo advirtiesen sus padres.
    44Suponiendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino buscándolo entre los parientes y conocidos,
    45y al no encontrarlo, volvieron a Jerusalén en su busca.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Lecturas 18 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 49:8-15

    8
    Esto dice el Señor:
    «En el tiempo oportuno te responderé, al tiempo de salvación te socorreré, te protegeré y te pondré como alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir las heredades devastadas,
    9
    para decir a los cautivos: “¡Salid!”,
    y a los que están en las tinieblas: “¡Venid a la luz!”. A lo largo de los caminos se apacentarán, y en cada colina hallarán pasto.
    10
    No tendrán hambre ni sed,
    no los afligirá bochorno ni sol, porque quien se apiada de ellos los guiará y los conducirá a manantiales de agua.
    11
    Y convertiré todos mis montes en camino,
    y toda calzada será nivelada.
    12
    Mirad: éstos vienen de muy lejos,
    fijaos en ésos del septentrión y del Mar, y aquéllos, del país de Sinim».
    13
    ¡Cielos, aclamad! ¡Tierra, alégrate!
    ¡Montañas, romped en gritos de júbilo!, que el Señor ha consolado a su pueblo, y ha tenido piedad de sus pobres.
    14
    Sión había dicho: «El Señor me ha abandonado,
    mi Señor me ha olvidado».
    15
    ¿Es que puede una mujer olvidarse de su niño de pecho,
    no compadecerse del hijo de sus entrañas? ¡Pues aunque ellas se olvidaran, Yo no te olvidaré!

  • Salmo Responsorial

    Salmo 145:8-9, 13-14, 17-18

    8
    (Het) El Señor es clemente y compasivo,
    lento a la ira y rico en misericordia.
    9
    (Tet) El Señor es bueno con todos
    y su misericordia se extiende a todas sus obras.
    13
    (Mem) Tu reino es un reino eterno
    y tu dominio, por todas las generaciones. (Nun) El Señor es fiel en todas sus palabras y piadoso en todas sus obras.
    14
    (Sámek) El Señor sostiene a los que van a caer
    y endereza a los que se encorvan.
    17
    (Sade) El Señor es justo en todos sus caminos,
    misericordioso en todas sus acciones.
    18
    (Qof) El Señor está cerca de los que le invocan,
    de cuantos le invocan de verdad.

  • Evangelio

    Juan 5:17-30

    17
    Jesús les replicó:
    —Mi Padre no deja de trabajar, y yo también trabajo.
    18Por esto los judíos con más ahínco intentaban matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.
    19
    Respondió Jesús y les dijo:
    —En verdad, en verdad os digo que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; pues lo que Él hace, eso lo hace del mismo modo el Hijo.
    20Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que Él hace, y le mostrará obras mayores que éstas para que vosotros os maravilléis.
    21Pues así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida a quienes quiere.
    22El Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha dado al Hijo,
    23para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que le ha enviado.
    24»En verdad, en verdad os digo que el que escucha mi palabra y cree en el que me envió tiene vida eterna, y no viene a juicio sino que de la muerte pasa a la vida.
    25En verdad, en verdad os digo que llega la hora, y es ésta, en la que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan vivirán,
    26pues como el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado al Hijo tener vida en sí mismo.
    27Y le dio la potestad de juzgar, ya que es el Hijo del Hombre.
    28No os maravilléis de esto, porque viene la hora en la que todos los que están en los sepulcros oirán su voz;
    29y los que hicieron el bien saldrán para la resurrección de la vida; y los que practicaron el mal, para la resurrección del juicio.
    30Yo no puedo hacer nada por mí mismo: según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad sino la voluntad del que me envió.

martes, 17 de marzo de 2026

Lecturas 17 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Ezequiel 47:1-9, 12

    1Me hizo volver a la entrada del Templo y vi que brotaba agua de debajo del umbral del Templo hacia oriente; porque la fachada del Templo daba a oriente. El agua bajaba desde el lado derecho del Templo, por la parte meridional del altar.
    2Me hizo salir por la puerta del norte y me hizo volver por fuera, hasta la puerta exterior que da a oriente. El agua manaba desde el lado derecho.
    3Salió aquel hombre hacia oriente con una cuerda en la mano. Midió mil codos y me hizo vadear el agua: el agua me llegaba a los tobillos.
    4Midió mil más y me hizo vadear: el agua me llegaba a las rodillas. Midió mil más y me hizo vadear: el agua me llegaba a la cintura.
    5Midió otros mil: el torrente era imposible de vadear porque había crecido y sólo podía pasarse a nado, era un torrente que no se podía vadear.
    6
    Y me dijo:
    —¿Has visto, hijo de hombre? Y me hizo caminar y volver a la orilla del torrente.
    7Cuando volví a la orilla del torrente, había a un lado y a otro gran cantidad de árboles.
    8
    Y me dijo:
    —Esta agua que brota hacia la región oriental desciende hasta la Arabá y llega al mar de aguas salobres; pero las sanará.
    9Todo ser viviente que se mueve por donde llega el torrente vivirá. Habrá gran abundancia de peces allí donde llegue el agua porque las aguas serán sanadas y vivirá todo lo que haya en el lugar donde el torrente llegue;
    12Junto al torrente, a una y otra orilla, crecerá toda clase de árboles frutales. Sus hojas no se marchitarán ni se acabará su fruto. Todos los meses darán frutos nuevos porque sus aguas fluyen del santuario. Sus frutos serán comestibles y sus hojas medicinales.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 46:2-3, 5-6, 8-9

    2
    Dios es nuestro refugio y fortaleza,
    socorro fácil de encontrar en las angustias.
    3
    Por eso no tememos aunque se conmueva la tierra,
    y se derrumben los montes en lo hondo del mar;
    5
    Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
    la morada santa del Altísimo.
    6
    Dios está en medio de ella: no podrá retemblar;
    al despuntar el alba, Dios la asiste.
    8
    El Señor de los ejércitos está con nosotros,
    nuestra fortaleza es el Dios de Jacob.
    9
    Venid a ver los prodigios del Señor,
    que hace maravillas en la tierra.

  • Evangelio

    Juan 5:1-16

    1Después de esto se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
    2Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina, llamada en hebreo Betzata, que tiene cinco pórticos,
    3bajo los que yacía una muchedumbre de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. 
    5Estaba allí un hombre que padecía una enfermedad desde hacía treinta y ocho años.
    6
    Jesús, al verlo tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dijo:
    —¿Quieres curarte?
    7
    El enfermo le contestó:
    —Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se mueve el agua; mientras voy, baja otro antes que yo.
    8
    Le dijo Jesús:
    —Levántate, toma tu camilla y ponte a andar.
    9
    Al instante aquel hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.
    Aquel día era sábado.
    10
    Entonces le dijeron los judíos al que había sido curado:
    —Es sábado y no te es lícito llevar la camilla.
    11
    Él les respondió:
    —El que me ha curado es el que me dijo: «Toma tu camilla y anda».
    12
    Le interrogaron:
    —¿Quién es el hombre que te dijo: «Toma tu camilla y anda»?
    13El que había sido curado no sabía quién era, pues Jesús se había apartado de la muchedumbre allí congregada.
    14
    Después de esto lo encontró Jesús en el Templo y le dijo:
    —Mira, estás curado; no peques más para que no te ocurra algo peor.
    15Se marchó aquel hombre y les dijo a los judíos que era Jesús el que le había curado.
    16Por eso perseguían los judíos a Jesús, porque había hecho esto un sábado.

lunes, 16 de marzo de 2026

Lecturas 16 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 65:17-21

    17
    Porque he aquí que
    Yo creo unos cielos nuevos y una tierra nueva. Las cosas pasadas no serán recordadas, ni vendrán a la memoria.
    18
    Al contrario, alegraos y regocijaos eternamente
    de lo que Yo voy a crear, pues voy a crear a Jerusalén para el gozo, y a su pueblo para la alegría.
    19
    Me gozaré en Jerusalén
    y me alegraré en su pueblo, y no se oirán más en ella voces de llanto ni clamor de gemidos.
    20
    Ya no habrá allí niño que viva pocos días,
    ni anciano que no colme sus días, pues se considerará que era joven el que muera centenario, y a quien no llegue a los cien años se le tendrá por maldito.
    21
    Edificarán casas y las habitarán,
    plantarán viñas y comerán de sus frutos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 30:2, 4-6, 11-13

    2
    Te ensalzaré, Señor, porque me has librado,
    no has dejado a mis enemigos alegrarse a mi costa.
    4
    Señor, sacaste mi alma del sheol,
    me hiciste revivir cuando bajaba a la tumba.
    5
    Entonad, fieles, salmos al Señor,
    alabad su santo Nombre,
    6
    porque su ira dura un instante,
    su bondad, toda la vida; al atardecer se hospeda el llanto, al amanecer, el júbilo.
    11
    Escucha, Señor, ten piedad de mí.
    Señor, sé mi socorro.
    12
    Has cambiado mi llanto en danza,
    has desatado mi saco y me has vestido de alegría.
    13
    Por eso mi corazón te entona salmos sin cesar.
    Señor, Dios mío, te alabaré por siempre. 

  • Evangelio

    Juan 4:43-54

    43Dos días después marchó de allí hacia Galilea.
    44Pues Jesús mismo había dado testimonio de que a un profeta no le honran en su propia tierra.
    45Cuando vino a Galilea, le recibieron los galileos porque habían visto todo cuanto hizo en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.
    46Entonces vino de nuevo a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaún,
    47el cual, al oír que Jesús venía de Judea hacia Galilea, se le acercó para rogarle que bajase y curara a su hijo, porque estaba a punto de morir.
    48
    Jesús le dijo:
    —Si no veis signos y prodigios, no creéis.
    49
    Le respondió el funcionario real:
    —Señor, baja antes de que se muera mi hijo.
    50
    Jesús le contestó:
    —Vete, tu hijo está vivo. Aquel hombre creyó en la palabra que Jesús le dijo y se marchó.
    51Mientras bajaba, sus siervos le salieron al encuentro diciendo que su hijo estaba vivo.
    52
    Les preguntó la hora en que empezó a mejorar. Le respondieron:
    —Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre.
    53Entonces el padre cayó en la cuenta de que precisamente en aquella hora Jesús le había dicho: «Tu hijo está vivo». Y creyó él y toda su casa.
    54Este segundo signo lo hizo Jesús cuando vino de Judea a Galilea.