sábado, 10 de enero de 2026

Lecturas 11 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Isaías 42:1-4, 6-7

    1
    Mira a mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma.
    He puesto mi Espíritu sobre él: llevará el derecho a las naciones.
    2
    No gritará, ni chillará,
    no hará oír su voz en la calle.
    3
    No quebrará la caña cascada,
    ni apagará el pabilo vacilante. Dictará sentencia según la verdad.
    4
    No desfallecerá ni se doblará
    hasta que establezca el derecho en la tierra. Las islas esperarán su ley.
    6
    «Yo, el Señor, te he llamado en justicia,
    te he tomado de la mano, te he guardado y te he destinado para alianza del pueblo, para luz de las naciones,
    7
    para abrir los ojos de los ciegos,
    para sacar de la prisión a los cautivos y del calabozo a los que yacen en tinieblas.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 29:1-4, 9-10

    1
    Salmo. De David.
    Hijos de Dios, dad al Señor, dad al Señor la gloria y el poder.
    2
    Dad al Señor la gloria de su Nombre,
    postraos ante el Señor en su atrio santo.
    3
    La voz del Señor sobre las aguas:
    ha tronado el Dios de la gloria, el Señor sobre las aguas caudalosas.
    4
    La voz del Señor con potencia,
    la voz del Señor con majestad.
    9
    La voz del Señor retuerce los robles,
    desnuda las selvas, mientras en su Templo todos claman: «¡Gloria!».
    10
    El Señor está sentado sobre el diluvio,
    el Señor está sentado como rey eterno.

  • Segunda Lectura

    Hechos 10:34-38

    34
    Pedro comenzó a hablar:
    —En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,
    35sino que en cualquier pueblo le es agradable todo el que le teme y obra la justicia.
    36Ha enviado su palabra a los hijos de Israel, anunciando el Evangelio de la paz por medio de Jesucristo, que es Señor de todos.
    37»Vosotros sabéis lo ocurrido por toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan:
    38cómo a Jesús de Nazaret le ungió Dios con el Espíritu Santo y poder, y cómo pasó haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

  • Evangelio

    Mateo 3:13-17

    13Entonces vino Jesús al Jordán desde Galilea, para ser bautizado por Juan.
    14
    Pero éste se resistía diciendo:
    —Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, ¿y vienes tú a mí?
    15
    Jesús le respondió:
    —Déjame ahora, así es como debemos cumplir nosotros toda justicia. Entonces Juan se lo permitió.
    16Inmediatamente después de ser bautizado, Jesús salió del agua; y entonces se le abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios que descendía en forma de paloma y venía sobre él.
    17
    Y una voz desde los cielos dijo:
    —Éste es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido.

viernes, 9 de enero de 2026

Lecturas 10 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 5:14-21

    14Ésta es la confianza que tenemos en Él: si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha.
    15Y puesto que sabemos que nos va a escuchar en todo lo que pidamos, sabemos que tenemos ya lo que le hemos pedido.
    16Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no lleva a la muerte, que pida y le dará la vida. Esto para quienes cometen un pecado que no lleva a la muerte, pues hay un pecado que lleva a la muerte: de éste no hablo al decir que se ruegue.
    17Toda injusticia es pecado, pero hay pecados que no llevan a la muerte.
    18Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Nacido de Dios le guarda, y el Maligno no le alcanza.
    19Sabemos que somos de Dios, mientras que el mundo entero yace en poder del Maligno.
    20Pero también sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado la inteligencia para que conozcamos al Verdadero; y nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el Dios verdadero y la vida eterna.
    21Hijos, estad prevenidos contra los ídolos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 149:1-6, 9

    1
    ¡Aleluya!
    Cantad al Señor un cántico nuevo, esté su alabanza en la asamblea de los fieles.
    2
    Alégrese Israel en su Hacedor;
    exulten en su Rey los hijos de Sión.
    3
    Alaben su Nombre con danzas,
    que le entonen salmos con panderos y cítaras.
    4
    Porque el Señor se deleita en su pueblo,
    y engalana a los humildes con la salvación.
    5
    Regocíjense los fieles en la gloria,
    griten de alegría desde sus lechos,
    6
    con gritos de exaltación a Dios en sus gargantas,
    y espadas de dos filos en sus manos.
    9
    para ejecutar en ellos la sentencia dictada:
    será un honor para todos sus fieles. ¡Aleluya! 

  • Evangelio

    Juan 3:22-30

    22Después de esto fue Jesús con sus discípulos a la región de Judea, y allí convivía con ellos y bautizaba.
    23También Juan estaba bautizando en Ainón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua, y acudían a que los bautizara
    24—porque aún no habían encarcelado a Juan.
    25Se originó una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación.
    26
    Y fueron a Juan a decirle:
    —Rabbí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, está bautizando y todos se dirigen a él.
    27
    Respondió Juan:
    —No puede el hombre apropiarse nada si no le es dado del cielo.
    28Vosotros mismos me sois testigos de que dije: «Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él».
    29Esposo es el que tiene la esposa; el amigo del esposo, el que está presente y le oye, se alegra mucho con la voz del esposo. Por eso, mi alegría es completa.
    30Es necesario que él crezca y que yo disminuya.

jueves, 8 de enero de 2026

Lecturas 9 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 5:5-13

    5¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
    6Éste es el que vino por el agua y por la sangre: Jesucristo. No solamente con el agua, sino con el agua y con la sangre. Y es el Espíritu quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
    7Pues son tres los que dan testimonio:
    8el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres coinciden en lo mismo.
    9Si aceptamos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios. En esto consiste el testimonio de Dios: en que ha dado testimonio de su Hijo.
    10El que cree en el Hijo de Dios lleva en sí mismo el testimonio. El que no cree a Dios le hace mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo.
    11Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado la vida eterna, y esta vida está en su Hijo.
    12Quien tiene al Hijo de Dios tiene la vida; quien no tiene al Hijo tampoco tiene la vida.
    13Os escribo estas cosas, a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 147:12-15, 19-20

    12
    Glorifica al Señor, Jerusalén,
    alaba a tu Dios, Sión.
    13
    Porque ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
    ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
    14
    Él ha puesto paz en tus fronteras,
    te sacia con la flor del trigo.
    15
    Él envía su orden a la tierra,
    su palabra corre veloz.
    19
    Él anuncia su palabra a Jacob,
    sus decretos y sus preceptos a Israel.
    20
    No ha obrado así con ninguna otra nación,
    ni les ha dado a conocer sus preceptos. ¡Aleluya! 

  • Evangelio

    Lucas 5:12-16

    12
    Cuando estaba en una de las ciudades, un hombre cubierto de lepra, al ver a Jesús, se postró en tierra y le suplicó diciendo:
    —Señor, si quieres, puedes limpiarme.
    13
    Y extendiendo Jesús la mano le tocó diciendo:
    —Quiero, queda limpio. Y al instante desapareció de él la lepra.
    14
    Y él le mandó que no lo dijese a nadie; pero añadió:
    —Anda, preséntate al sacerdote, y lleva la ofrenda por tu curación, como ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio.
    15Se extendía su fama cada vez más, y concurrían numerosas muchedumbres para oírle y para ser curados de sus enfermedades.
    16Pero él se retiraba a lugares apartados y hacía oración.

miércoles, 7 de enero de 2026

Lecturas 8 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 4:19--5:4

    4
    19Nosotros amamos, porque Él nos amó primero.
    20Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve.
    21Y hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a Dios, que ame también a su hermano.
    5
    1Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ése ha nacido de Dios; y todo el que ama a quien le engendró, ama también a quien ha sido engendrado por Él.
    2En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: en que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.
    3Porque el amor de Dios consiste precisamente en que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son costosos,
    4porque todo el que ha nacido de Dios, vence al mundo. Y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-2, 14-15, 17

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    14
    Salvará sus almas de la opresión y la violencia,
    pues su sangre será preciosa a sus ojos.
    15
    Vivirá y se le dará el oro de Sebá;
    rogarán por él de continuo, todo el día lo bendecirán.
    17
    Su nombre subsistirá por siempre,
    su nombre se perpetuará mientras dure el sol. En él serán benditas todas las tribus de la tierra; todas las naciones lo proclamarán dichoso.

  • Evangelio

    Lucas 4:14-22

    14Entonces, por impulso del Espíritu, volvió Jesús a Galilea y se extendió su fama por toda la región.
    15Y enseñaba en sus sinagogas y era honrado por todos.
    16Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre entró en la sinagoga el sábado y se levantó para leer.
    17Entonces le entregaron el libro del profeta Isaías y, abriendo el libro, encontró el lugar donde estaba escrito:
    18
    El Espíritu del Señor está sobre mí,
    por lo cual me ha ungido para evangelizar a los pobres, me ha enviado para anunciar la redención a los cautivos y devolver la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos
    19y para promulgar el año de gracia del Señor.
    20Y enrollando el libro se lo devolvió al ministro y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
    21
    Y comenzó a decirles:
    —Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír.
    22
    Todos daban testimonio en favor de él y se maravillaban de las palabras de gracia que procedían de su boca, y decían:
    —¿No es éste el hijo de José?

Lecturas 7 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 4:11-18

    11Queridísimos: si Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
    12A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor alcanza en nosotros su perfección.
    13En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros: en que nos ha hecho participar de su Espíritu.
    14Nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo como salvador del mundo.
    15Si alguien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios.
    16Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
    17En esto alcanza el amor su perfección en nosotros: en que tengamos confianza en el día del Juicio, porque tal como es él, así somos nosotros en este mundo.
    18En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor, porque el temor supone castigo, y el que teme no es perfecto en el amor.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-2, 10, 12-13

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    10
    Que le traigan presentes los reyes de Tarsis y de las Islas,
    le ofrezcan dones los reyes de Sebá y de Sabá.
    12
    Porque él librará al desvalido que clama
    y al pobre que no tiene amparo.
    13
    Tendrá piedad del débil y del desvalido
    y salvará la vida de los indigentes.

  • Evangelio

    Marcos 6:45-52

    45Y enseguida mandó a sus discípulos que subieran a la barca y que se adelantaran a la otra orilla junto a Betsaida, mientras él despedía a la multitud.
    46Y después de despedirlos, se retiró al monte a orar.
    47Cuando se hizo de noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.
    48Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, hacia la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo.
    49Ellos, cuando lo vieron andando sobre el mar, pensaron que era un fantasma y empezaron a gritar.
    50
    Pues todos le habían visto y se habían asustado. Pero al instante él habló con ellos, y les dijo:
    —Tened confianza, soy yo, no tengáis miedo.
    51Y subió con ellos a la barca y se calmó el viento. Entonces se quedaron mucho más asombrados;
    52porque no habían entendido lo de los panes, ya que su corazón estaba endurecido.

martes, 6 de enero de 2026

Lecturas 6 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 4:7-10

    7Queridísimos: amémonos unos a otros, porque el amor procede de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios.
    8El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor.
    9En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo para que recibiéramos por él la vida.
    10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-4, 7-8

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    3
    Traigan los montes paz al pueblo
    y las colinas la justicia.
    4
    Haga justicia a los pobres del pueblo,
    salve a los hijos de los desvalidos y aplaste al opresor.
    7
    Florezca en sus días la justicia,
    y haya paz abundante mientras perdure la luna.
    8
    Domine de mar a mar,
    desde el Río hasta los confines de la tierra.

  • Evangelio

    Marcos 6:34-44

    34Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella, porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
    35
    Y cuando ya se hizo muy tarde, se acercaron sus discípulos y le dijeron:
    —Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde;
    36despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.
    37
    Y les respondió:
    —Dadles vosotros de comer. Y le dicen: —¿Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?
    38
    Él les dijo:
    —¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo. Y después de averiguarlo dijeron: —Cinco, y dos peces.
    39Entonces les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde.
    40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.
    41Tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.
    42Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.
    43Y recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.
    44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

lunes, 5 de enero de 2026

Lecturas 5 de Enero de 2025

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 3:22--4:6

    3
    22y recibiremos de Él cuanto pidamos, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que es grato a sus ojos.
    23Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, conforme al mandamiento que nos dio.
    24El que guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; y por esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.
    4
    1Queridísimos: no creáis a cualquier espíritu, sino averiguad si los espíritus son de Dios, porque han aparecido muchos falsos profetas en el mundo.
    2En esto conocéis el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en carne, es de Dios;
    3y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios. Ése es el espíritu del Anticristo, de quien habéis oído que va a venir, y ya está en el mundo.
    4Vosotros, hijos, sois de Dios y los habéis vencido, porque el que está en vosotros es más poderoso que el que está en el mundo.
    5Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo, y el mundo los escucha.
    6Nosotros somos de Dios. El que conoce a Dios nos escucha; el que no es de Dios no nos escucha. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 2:7-8, 10-12

    7
    Proclamaré el decreto del Señor.
    Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo. Yo te he engendrado hoy.
    8
    Pídeme y te daré en herencia las naciones,
    los confines de la tierra en propiedad.
    10
    Ahora, reyes, sed juiciosos.
    Escarmentad los que gobernáis la tierra.
    11
    Servid al Señor con temor
    y aclamadle con temblor.
    12
    Adoradle sin reservas,
    no sea que se irrite y perdáis el camino, cuando de pronto se encienda su ira. Dichosos cuantos se refugian en Él. 

  • Evangelio

    Mateo 4:12-17, 23-25

    12Cuando oyó que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea.
    13Y dejando Nazaret se fue a vivir a Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y Neftalí,
    14para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
    15
    Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí
    en el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles,
    16
    el pueblo que yacía en tinieblas
    ha visto una gran luz; para los que yacían en región y sombra de muerte una luz ha amanecido.
    17
    Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir:
    —Convertíos, porque está al llegar el Reino de los Cielos.
    23Recorría Jesús toda la Galilea enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia del pueblo.
    24Su fama se extendió por toda Siria; y le traían a todos los que se sentían mal, aquejados de diversas enfermedades y dolores, a los endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los curaba.
    25Y le seguían grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y del otro lado del Jordán.