sábado, 25 de abril de 2026

Lecturas 25 de Abril de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Pedro 5:5-14

    5
    De la misma forma vosotros, los jóvenes, estad sujetos a los presbíteros. Y todos, revestíos de humildad en el trato mutuo, porque
    Dios resiste a los soberbios y a los humildes da la gracia.
    6Humillaos, por eso, bajo la mano poderosa de Dios, para que a su tiempo os exalte.
    7Descargad sobre Él todas vuestras preocupaciones, porque Él cuida de vosotros.
    8Sed sobrios y vigilad, porque vuestro adversario, el diablo, como un león rugiente, ronda buscando a quién devorar.
    9Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos dispersos por el mundo soportan los mismos padecimientos.
    10Y, después de haber sufrido un poco, el Dios de toda gracia, que os ha llamado en Cristo a su eterna gloria, os hará idóneos y os consolidará, os dará fortaleza y estabilidad.
    11A él el poder por los siglos de los siglos. Amén.
    12Por medio de Silvano, a quien juzgo hermano fiel, os he escrito brevemente, para exhortaros y atestiguaros que ésta es la verdadera gracia de Dios. Perseverad en ella.
    13Os saluda la Iglesia de Babilonia —elegida como vosotros— y, en particular, Marcos, mi hijo.
    14Saludaos mutuamente con el beso de la caridad. La paz esté con todos vosotros que estáis en Cristo.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 89:2-3, 6-7, 16-17

    2
    Las misericordias del Señor cantaré eternamente;
    de generación en generación anunciaré con mi boca tu fidelidad.
    3
    Pues he dicho:
    «La misericordia está edificada para siempre; tu fidelidad está firme en los cielos».
    6
    Los cielos proclaman tus maravillas, Señor,
    y tu fidelidad en la asamblea de los santos.
    7
    Pues ¿quién sobre las nubes es igual al Señor?
    ¿Quién semejante al Señor entre los hijos de los dioses?
    16
    Dichoso el pueblo que conoce la voz de aclamación;
    caminarán a la luz de tu rostro, Señor.
    17
    En tu Nombre se regocijarán cada día,
    en tu justicia se gloriarán;

  • Evangelio

    Marcos 16:15-20

    15
    Y les dijo:
    —Id al mundo entero y predicad el Evangelio a todo lo creado.
    16El que crea y sea bautizado será salvado; pero el que no crea será condenado.
    17A los que crean acompañarán estos signos: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán lenguas nuevas,
    18agarrarán serpientes con las manos y, si bebieran algún veneno, no les dañará; impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán curados.
    19El Señor, Jesús, después de hablarles, se elevó al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
    20Y ellos, partiendo de allí, predicaron por todas partes, y el Señor cooperaba y confirmaba la palabra con los milagros que la acompañaban.

viernes, 24 de abril de 2026

Lecturas 24 de Abril de 2026

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 3:7-8, 10-12

    7
    Al ángel de la iglesia de Filadelfia escríbele:
    «Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, y cierra y nadie puede abrir:
    8“Conozco tus obras —mira que he puesto ante ti una puerta abierta que nadie puede cerrar—, porque aunque tienes poca fuerza guardaste mi palabra y no negaste mi nombre.
    10Porque has guardado mi mandato de perseverar, yo también te guardaré a la hora de la tentación que va a venir sobre todo el mundo, para probar a los habitantes de la tierra.
    11Voy enseguida. Conserva lo que tienes, para que nadie arrebate tu corona.
    12Al que venza le haré columna en el templo de mi Dios, y no saldrá fuera nunca más, escribiré sobre él el nombre de mi Dios, el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén que desciende del cielo desde mi Dios, y mi nombre nuevo”».

    OR

    2 Timoteo 2:8-13; 3:10-12

    2
    8Acuérdate de Jesucristo resucitado de entre los muertos, descendiente de David, como predico en mi evangelio,
    9por el que estoy sufriendo hasta verme entre cadenas como un malhechor: ¡pero la palabra de Dios no está encadenada!
    10Por eso, todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación, que está en Cristo Jesús, junto con la gloria eterna.
    11
    Podéis estar seguros:
    Si morimos con él, también viviremos con él;
    12
    si perseveramos, también reinaremos con él;
    si lo negamos, también él nos negará;
    13
    si no somos fieles, él permanece fiel,
    pues no puede negarse a sí mismo.
    3
    10Tú, en cambio, me has seguido en la doctrina, en la conducta, en los planes, en la fe, en la paciencia, en la caridad y en la constancia;
    11en persecuciones y sufrimientos como los que me sobrevinieron en Antioquía, Iconio y Listra: ¡qué persecuciones sufrí!, y de todas me libró el Señor.
    12Por lo demás, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos;

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:137-144

    137
    (Sade) Tú eres justo, Señor,
    tus juicios son rectos.
    138
    Mandas preceptos justos,
    y del todo verdaderos.
    139
    Me consume mi celo
    porque mis adversarios olvidan tus palabras.
    140
    Bien acrisolada es tu palabra,
    y tu siervo la ama.
    141
    Pequeño soy yo y despreciable,
    pero no olvido tus mandatos.
    142
    Tu justicia es justicia eterna,
    y tu Ley es la verdad.
    143
    Me alcanzan angustia y tribulación,
    pero tus mandamientos son mi gozo.
    144
    Tus preceptos son eternamente justos:
    dame inteligencia y viviré.

  • Evangelio

    Juan 10:11-16

    11»Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas.
    12El asalariado, el que no es pastor y al que no le pertenecen las ovejas, ve venir el lobo, abandona las ovejas y huye —y el lobo las arrebata y las dispersa—,
    13porque es asalariado y no le importan las ovejas.
    14Yo soy el buen pastor, conozco las mías y las mías me conocen.
    15Como el Padre me conoce a mí, así yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.
    16Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.

 

jueves, 23 de abril de 2026

Lecturas 23 de Abril de 2026

 

  • Primera Lectura

    Hechos 8:26-40

    26
    Un ángel del Señor le habló a Felipe:
    —Levántate y vete hacia el sur, a la ruta que baja de Jerusalén a Gaza y que está desierta.
    27Se levantó y se puso en camino. En esto, un hombre de Etiopía, eunuco, dignatario de Candace —la reina de Etiopía— y superintendente de su tesoro, que había venido a Jerusalén para adorar a Dios,
    28volvía sentado en su carro leyendo al profeta Isaías.
    29
    Le dijo entonces el Espíritu a Felipe:
    —Acércate y ponte al lado de ese carro.
    30
    Corrió Felipe a su lado y oyó que leía al profeta Isaías. Entonces le dijo:
    —¿Entiendes lo que lees?
    31
    Él respondió:
    —¿Cómo lo voy a entender si no me lo explica alguien? Rogó entonces a Felipe que subiera y se sentase junto a él.
    32
    El pasaje de la Escritura que iba leyendo era el siguiente:
    Como oveja fue llevado al matadero, y como mudo cordero ante el esquilador, así no abrió la boca.
    33
    En su humillación se le negó la justicia.
    ¿Quién hablará de su posteridad?, ya que su vida es arrebatada de la tierra.
    34
    El eunuco le dijo a Felipe:
    —Te ruego que me digas de quién dice esto el profeta: ¿de sí mismo o de algún otro?
    35Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este pasaje, le anunció el Evangelio de Jesús.
    36
    Mientras iban por el camino llegaron a un lugar donde había agua, y le dijo el eunuco:
    —Aquí hay agua, ¿qué impide que yo sea bautizado? 
    38Mandó detener el carro y bajaron los dos, Felipe y el eunuco, hasta el agua. Y le bautizó.
    39Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe y no le vio más el eunuco, que siguió alegre su camino.
    40Felipe se encontró en Azoto y anunciaba el Evangelio a todas las ciudades por donde pasaba, hasta que llegó a Cesarea.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 66:8-9, 16-17, 20

    8
    Pueblos, bendecid a nuestro Dios,
    haced que se oiga la voz de su alabanza.
    9
    Él ha devuelto la vida a nuestras almas
    y no ha dejado que vacilara nuestro pie.
    16
    Los que teméis a Dios, venid, escuchad,
    os contaré lo que ha hecho por mi alma.
    17
    Le invoqué con mi boca
    y lo ensalcé con mi lengua.
    20
    Bendito sea Dios,
    que no ha rechazado mi plegaria ni me ha retirado su misericordia. 

  • Evangelio

    Juan 6:44-51

    44Nadie puede venir a mí si no le atrae el Padre que me ha enviado, y yo le resucitaré en el último día.
    45Está escrito en los Profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Todo el que ha escuchado al que viene del Padre, y ha aprendido, viene a mí.
    46No es que alguien haya visto al Padre, sino que aquel que procede de Dios, ése ha visto al Padre.
    47En verdad, en verdad os digo que el que cree tiene vida eterna.
    48»Yo soy el pan de vida.
    49Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron.
    50Éste es el pan que baja del cielo, para que si alguien lo come no muera.
    51Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Si alguno come este pan vivirá eternamente; y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.

miércoles, 22 de abril de 2026

Lecturas 22 de Abril de 2026

 

  • Primera Lectura

    Hechos 8:1-8

    1Se desató aquel día una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén, y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría.
    2Unos varones piadosos enterraron a Esteban e hicieron un gran duelo por él.
    3Por su parte, Saulo hacía estragos en la Iglesia, iba de casa en casa, apresaba a hombres y mujeres y los metía en la cárcel.
    4Los que se habían dispersado iban de un lugar a otro anunciando la palabra del Evangelio.
    5Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo.
    6La muchedumbre atendía unánime a lo que decía Felipe, al oír y ver los signos milagrosos que realizaba,
    7pues los espíritus impuros salían, con grandes voces, de muchos que estaban poseídos por ellos, y muchos paralíticos y cojos eran curados.
    8Hubo gran alegría en aquella ciudad.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 66:1-7

    1
    Al maestro de coro. Cántico. Salmo.
    Aclamad a Dios, toda la tierra.
    2
    Entonad salmos en honor de su Nombre,
    rendidle el honor de su alabanza.
    3
    Decid a Dios: «¡Qué terribles son tus obras!».
    Tus enemigos te halagan por la grandeza de tu poder.
    4
    Que la tierra entera se prosterne ante Ti
    y te entonen salmos, que entonen salmos a tu Nombre.
    5
    Venid a ver las obras de Dios,
    temible en sus proezas por los hijos de Adán.
    6
    Cambió el mar en tierra seca,
    hizo que pasaran a pie el río —allí mismo lo festejamos—.
    7
    Con su poder, Él domina eternamente,
    sus ojos vigilan las naciones para que no se enaltezcan los rebeldes.

  • Evangelio

    Juan 6:35-40

    35
    Jesús les respondió:
    —Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed.
    36Pero os lo he dicho: me habéis visto y no creéis.
    37Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que viene a mí no lo echaré fuera,
    38porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad sino la voluntad de Aquel que me ha enviado.
    39Ésta es la voluntad de Aquel que me ha enviado: que no pierda nada de lo que Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día.
    40Porque ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el último día.

martes, 21 de abril de 2026

Lecturas 21 de Abril de 2026

 

  • Primera Lectura

    Hechos 7:51--8:1

    7
    51»¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros os estáis siempre resistiendo al Espíritu Santo: como vuestros padres así también vosotros!
    52¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Asesinaron a los que anunciaban la venida del Justo, del que ahora vosotros habéis sido traidores y asesinos,
    53los que recibisteis la Ley por ministerio de ángeles y no la guardasteis.
    54Al oír esto ardían de ira en sus corazones y rechinaban los dientes contra él.
    55Pero él, lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la diestra de Dios,
    56
    y dijo:
    —Mirad, veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios.
    57Entonces clamaron a voz en grito, se taparon los oídos y se lanzaron a una contra él.
    58Lo sacaron fuera de la ciudad y le lapidaron. Los testigos dejaron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo,
    59
    y se pusieron a lapidar a Esteban, que oraba diciendo:
    —Señor Jesús, recibe mi espíritu.
    60
    Puesto de rodillas clamó con fuerte voz:
    —Señor, no les tengas en cuenta este pecado. Y con estas palabras murió.
    8
    1Se desató aquel día una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén, y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 31:3-4, 6-8, 17, 21

    3
    Inclina tu oído hacia mí,
    date prisa en socorrerme. Sé para mí la roca de refugio, el alcázar firme de mi salvación;
    4
    porque Tú eres mi peña, mi fortaleza:
    por honor de tu Nombre, dirígeme y guíame;
    6
    En tus manos encomiendo mi espíritu:
    Tú, Señor, Dios fiel, me has rescatado.
    7
    Detestas a los que veneran ídolos vanos.
    Yo confío en el Señor.
    8
    Me alegraré y me gozaré en tu misericordia,
    pues te has fijado en mi miseria, has comprendido la angustia de mi alma,
    17
    Haz brillar tu rostro sobre tu siervo;
    por tu misericordia, sálvame.
    21
    En lo secreto de tu presencia los ocultas
    de las intrigas humanas; en tu tienda los escondes de las lenguas pendencieras.

  • Evangelio

    Juan 6:30-35

    30
    Le dijeron:
    —¿Y qué signo haces tú, para que lo veamos y te creamos? ¿Qué obras realizas tú?
    31Nuestros padres comieron en el desierto el maná, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo.
    32
    Les respondió Jesús:
    —En verdad, en verdad os digo que Moisés no os dio el pan del cielo, sino que mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
    33Porque el pan de Dios es el que ha bajado del cielo y da la vida al mundo.
    34—Señor, danos siempre de este pan —le dijeron ellos.
    35
    Jesús les respondió:
    —Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed.

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 3:14, 20-22

    14
    Al ángel de la iglesia de Laodicea escríbele:
    «Esto dice el Amén, el testigo fiel y veraz, el principio de la creación de Dios:
    20Mira, estoy a la puerta y llamo: si alguno escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo.
    21Al que venza le concederé sentarse conmigo en mi trono, igual que yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono”».
    22El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 122:1-9

    1
    Canto de las subidas. De David.
    Qué alegría cuando me dijeron: «¡Vamos a la Casa del Señor!
    2
    Ya se han parado nuestros pies
    a tus puertas, Jerusalén».
    3
    Jerusalén, bien cimentada,
    ciudad sólida y unida.
    4
    Allí suben las tribus,
    las tribus del Señor. Es un precepto de Israel, para alabar el Nombre del Señor.
    5
    Pues allí está la sede de justicia,
    la sede de la casa de David.
    6
    Pedid la paz para Jerusalén;
    estén seguros los que te aman.
    7
    Haya paz dentro de tus muros,
    seguridad en tus casas.
    8
    Por mis hermanos y mis amigos
    diré: «¡Haya paz dentro de ti!».
    9
    Por la Casa del Señor, nuestro Dios,
    buscaré tu bien. 

  • Evangelio

    Lucas 11:9-13

    9»Así pues, yo os digo: pedid y se os dará; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá;
    10porque todo el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.
    11»¿Qué padre de entre vosotros, si un hijo suyo le pide un pez, en lugar de un pez le da una serpiente?
    12¿O si le pide un huevo, le da un escorpión?
    13Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

lunes, 20 de abril de 2026

Lecturas 20 de Abril de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Hechos 6:8-15

    8Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.
    9Se levantaron a discutir con Esteban algunos de la sinagoga llamada de los libertos, de los cirenenses y alejandrinos, con otros de Cilicia y Asia.
    10Pero no podían resistir la sabiduría y el Espíritu con que hablaba.
    11
    Sobornaron entonces a unos hombres que dijeron:
    —Nosotros le hemos oído proferir palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.
    12Amotinaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y llegaron de improviso para prenderle y llevarlo ante el Sanedrín.
    13
    Presentaron testigos falsos que decían:
    —Este hombre no deja de proferir palabras contra este lugar santo y contra la Ley.
    14Porque le hemos oído decir que ese Jesús, el Nazareno, destruirá este lugar y cambiará las costumbres que nos ha transmitido Moisés.
    15Y al fijarse en él todos los que estaban sentados en el Sanedrín vieron que su rostro era como el de un ángel.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:23-24, 26-27, 29-30

    23
    Aunque los príncipes se sienten para calumniarme,
    tu siervo medita en tus estatutos.
    24
    Pues tus preceptos son mi gozo,
    y tus decretos, mis consejeros.
    26
    Conté mis andanzas, y me has escuchado.
    Enséñame tus decretos.
    27
    Hazme entender el camino de tus mandatos,
    y meditaré en tus maravillas.
    29
    Aparta de mí el camino falso,
    y dame la gracia de tu Ley.
    30
    He elegido el camino de la verdad,
    me he ajustado a tus normas;

  • Evangelio

    Juan 6:22-29

    22Al día siguiente, la multitud que estaba al otro lado del mar vio que no había allí más que una sola barca, y que Jesús no había subido a ella con sus discípulos, sino que éstos se habían marchado solos.
    23De Tiberíades otras barcas llegaron cerca del lugar donde habían comido el pan después de que el Señor diera gracias.
    24Cuando la multitud vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún buscando a Jesús.
    25
    Y al encontrarle en la otra orilla del mar, le preguntaron:
    —Maestro, ¿cuándo has llegado aquí?
    26
    Jesús les respondió:
    —En verdad, en verdad os digo que vosotros me buscáis no por haber visto los signos, sino porque habéis comido los panes y os habéis saciado.
    27Obrad no por el alimento que se consume sino por el que perdura hasta la vida eterna, el que os dará el Hijo del Hombre, pues a éste lo confirmó Dios Padre con su sello.
    28
    Ellos le preguntaron:
    —¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?
    29
    Jesús les respondió:
    —Ésta es la obra de Dios: que creáis en quien Él ha enviado.