jueves, 9 de abril de 2026

Lecturas 9 de Abril de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Hechos 3:11-26

    11Como él sujetaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo lleno de sorpresa corrió hacia ellos al pórtico llamado de Salomón.
    12
    Al ver aquello, Pedro dijo al pueblo:
    —Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto, o por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este hombre por nuestro poder o piedad?
    13El Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis en presencia de Pilato, cuando éste había decidido soltarle.
    14Vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que os indultaran a un homicida;
    15matasteis al autor de la vida, a quien Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.
    16Y por la fe en su nombre, a éste que veis y conocéis, su nombre le restableció, y la fe que viene de él le dio la completa curación ante todos vosotros.
    17»Ahora bien, hermanos, sé que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes.
    18Pero Dios cumplió así lo que había anunciado de antemano por boca de todos los profetas: que su Cristo padecería.
    19Arrepentíos, por tanto, y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados,
    20de modo que vengan del Señor los tiempos de la consolación, y envíe al Cristo que ha sido predestinado para vosotros, a Jesús,
    21a quien es preciso que el cielo lo retenga hasta el tiempo de la restauración de todas las cosas, de las que Dios habló por boca de sus santos profetas desde antiguo.
    22Moisés, en efecto, dijo: El Señor Dios vuestro os suscitará de entre vuestros hermanos un profeta como yo; le escucharéis en todo lo que os diga.
    23Y sucederá que todo el que no escuche a aquel profeta será exterminado del pueblo.
    24Todos los profetas desde Samuel y los que vinieron después, cuantos hablaron, anunciaron estos días.
    25»Vosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que Dios estableció con vuestros padres cuando le dijo a Abrahán: En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra.
    26Al suscitar a su Hijo, Dios lo ha enviado en primer lugar a vosotros, para bendeciros cuando cada uno se convierta de sus maldades.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 8:2, 5-9

    2
    ¡Dios y Señor nuestro,
    qué admirable es tu Nombre en toda la tierra! Has exaltado tu majestad sobre los cielos.
    5
    ¿qué es el hombre, para que de él te acuerdes,
    y el hijo de Adán, para que te cuides de él?
    6
    Lo has hecho poco menor que los ángeles,
    le has coronado de gloria y honor.
    7
    Le das el mando sobre las obras de tus manos.
    Todo lo has puesto bajo sus pies:
    8
    ovejas y bueyes,
    bestias del campo,
    9
    aves del cielo, peces del mar,
    cuanto cruza las rutas del piélago.

  • Evangelio

    Lucas 24:35-48

    35Y ellos se pusieron a contar lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.
    36
    Mientras ellos estaban hablando de estas cosas, Jesús se puso en medio y les dijo:
    —La paz esté con vosotros.
    37Se llenaron de espanto y de miedo, pensando que veían un espíritu.
    38
    Y les dijo:
    —¿Por qué os asustáis, y por qué admitís esos pensamientos en vuestros corazones?
    39Mirad mis manos y mis pies: soy yo mismo. Palpadme y comprended que un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.
    40Y dicho esto, les mostró las manos y los pies.
    41
    Como no acababan de creer por la alegría y estaban llenos de admiración, les dijo:
    —¿Tenéis aquí algo que comer?
    42Entonces ellos le ofrecieron un trozo de pez asado.
    43Y lo tomó y se lo comió delante de ellos.
    44
    Y les dijo:
    —Esto es lo que os decía cuando aún estaba con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.
    45Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras.
    46
    Y les dijo:
    —Así está escrito: que el Cristo tiene que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día,
    47y que se predique en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las gentes, comenzando desde Jerusalén.
    48Vosotros sois testigos de estas cosas.

miércoles, 8 de abril de 2026

Lecturas 8 de Abril de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Hechos 3:1-10

    1Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona.
    2Había un hombre, cojo de nacimiento, al que solían llevar y colocar todos los días a la puerta del Templo llamada Hermosa para pedir limosna a los que entraban en el Templo.
    3En cuanto vio que Pedro y Juan iban a entrar en el Templo, les pidió que le dieran una limosna.
    4
    Pedro —junto con Juan— fijó en él la mirada y le dijo:
    —Míranos.
    5Él les observaba, esperando recibir algo de ellos.
    6
    Entonces Pedro le dijo:
    —No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te lo doy: ¡En el nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda!
    7Y tomándole de la mano derecha lo levantó, y al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos.
    8De un brinco se puso en pie y comenzó a andar, y entró con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios.
    9Todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios,
    10y reconocían que era el mismo que se sentaba a la puerta Hermosa del Templo para pedir limosna. Y se llenaron de estupor y asombro por lo sucedido.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 105:1-4, 6-9

    1
    Dad gracias al Señor, invocad su Nombre,
    anunciad entre los pueblos sus hazañas.
    2
    Cantadle, entonadle salmos,
    proclamad todas sus maravillas.
    3
    Gloriaos en su Nombre santo;
    que se alegre el corazón de los que buscan al Señor.
    4
    Acudid al Señor y a su poder,
    buscad su rostro de continuo.
    6
    linaje de Abrahán, su siervo,
    hijos de Jacob, su elegido!
    7
    Él es el Señor, nuestro Dios;
    sus juicios alcanzan toda la tierra.
    8
    Él recuerda siempre su alianza,
    la palabra que ordenó por mil generaciones,
    9
    que selló con Abrahán;
    el juramento hecho a Isaac,

  • Evangelio

    Lucas 24:13-35

    13Ese mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea llamada Emaús, que distaba de Jerusalén sesenta estadios.
    14Iban conversando entre sí de todo lo que había acontecido.
    15Y mientras comentaban y discutían, el propio Jesús se acercó y se puso a caminar con ellos,
    16aunque sus ojos eran incapaces de reconocerle.
    17
    Y les dijo:
    —¿De qué veníais hablando entre vosotros por el camino? Y se detuvieron entristecidos.
    18
    Uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
    —¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado allí estos días?
    19
    Él les dijo:
    —¿Qué ha pasado? Y le contestaron: —Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y ante todo el pueblo:
    20cómo los príncipes de los sacerdotes y nuestros magistrados lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
    21Sin embargo nosotros esperábamos que él sería quien redimiera a Israel. Pero con todo, es ya el tercer día desde que han pasado estas cosas.
    22Bien es verdad que algunas mujeres de las que están con nosotros nos han sobresaltado, porque fueron al sepulcro de madrugada
    23y, como no encontraron su cuerpo, vinieron diciendo que habían tenido una visión de ángeles, que les dijeron que está vivo.
    24Después fueron algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como dijeron las mujeres, pero a él no le vieron.
    25
    Entonces Jesús les dijo:
    —¡Necios y torpes de corazón para creer todo lo que anunciaron los Profetas!
    26¿No era preciso que el Cristo padeciera estas cosas y así entrara en su gloria?
    27Y comenzando por Moisés y por todos los Profetas les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.
    28Llegaron cerca de la aldea adonde iban, y él hizo ademán de continuar adelante.
    29
    Pero le retuvieron diciéndole:
    —Quédate con nosotros, porque se hace tarde y está ya anocheciendo. Y entró para quedarse con ellos.
    30Y cuando estaban juntos a la mesa tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio.
    31Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su presencia.
    32
    Y se dijeron uno a otro:
    —¿No es verdad que ardía nuestro corazón dentro de nosotros, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?
    33Y al instante se levantaron y regresaron a Jerusalén, y encontraron reunidos a los once y a los que estaban con ellos,
    34
    que decían:
    —El Señor ha resucitado realmente y se ha aparecido a Simón.
    35Y ellos se pusieron a contar lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.

martes, 7 de abril de 2026

Lecturas 7 de Abril de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Hechos 2:36-41

    36»Por tanto, sepa con seguridad toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús, a quien vosotros crucificasteis.
    37
    Al oír esto se dolieron de corazón y les dijeron a Pedro y a los demás apóstoles:
    —¿Qué tenemos que hacer, hermanos?
    38
    Pedro les dijo:
    —Convertíos, y que cada uno de vosotros se bautice en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.
    39Porque la promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para todos los que quiera llamar el Señor Dios nuestro.
    40
    Con otras muchas palabras dio testimonio y les exhortaba diciendo:
    —Salvaos de esta generación perversa.
    41Ellos aceptaron su palabra y fueron bautizados; y aquel día se les unieron unas tres mil almas.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 33:4-5, 18-20, 22

    4
    La palabra del Señor es recta,
    y hace con fidelidad todas sus obras.
    5
    Él ama la justicia y el derecho:
    la tierra está llena de su misericordia.
    18
    Los ojos del Señor velan por quienes le temen,
    por los que esperan en su misericordia,
    19
    para librar sus almas de la muerte,
    y hacerlos subsistir en la penuria.
    20
    Nuestra alma espera en el Señor,
    Él es nuestro socorro y nuestro escudo;
    22
    Que tu misericordia, Señor, esté sobre nosotros,
    que hemos puesto en Ti nuestra esperanza. 

  • Evangelio

    Juan 20:11-18

    11María estaba fuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,
    12y vio a dos ángeles de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido colocado el cuerpo de Jesús.
    13
    Ellos dijeron:
    —Mujer, ¿por qué lloras? —Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto —les respondió.
    14Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús.
    15
    Le dijo Jesús:
    —Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: —Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.
    16
    Jesús le dijo:
    —¡María! Ella, volviéndose, exclamó en hebreo: —¡Rabbuni! —que quiere decir: «Maestro».
    17
    Jesús le dijo:
    —Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios».
    18
    Fue María Magdalena y anunció a los discípulos:
    —¡He visto al Señor!, y me ha dicho estas cosas.

lunes, 6 de abril de 2026

Lecturas 6 de Abril de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Hechos 2:14, 22-33

    14
    Entonces Pedro, de pie con los once, alzó la voz para hablarles así:
    —Judíos y habitantes todos de Jerusalén, entended bien esto y escuchad atentamente mis palabras.
    22»Israelitas, escuchad estas palabras: a Jesús Nazareno, hombre acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y señales, que Dios realizó entre vosotros por medio de él, como bien sabéis,
    23a éste, que fue entregado según el designio establecido y la presciencia de Dios, le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos.
    24Pero Dios le resucitó rompiendo las ataduras de la muerte, porque no era posible que ésta lo retuviera bajo su dominio.
    25
    En efecto, David dice de él:
    Tenía siempre presente al Señor ante mis ojos, porque está a mi derecha, para que yo no vacile.
    26
    Por eso se alegró mi corazón
    y exultó mi lengua, y hasta mi carne descansará en la esperanza;
    27
    porque no abandonarás mi alma en los infiernos,
    ni dejarás que tu Santo vea la corrupción.
    28
    Me diste a conocer los caminos de la vida
    y me llenarás de alegría con tu presencia.
    29»Hermanos, permitidme que os diga con claridad que el patriarca David murió y fue sepultado, y su sepulcro se conserva entre nosotros hasta el día de hoy.
    30Pero como era profeta y sabía que Dios le había jurado solemnemente que sobre su trono se sentaría un fruto de sus entrañas,
    31lo vio con anticipación y habló de la resurrección de Cristo, que ni fue abandonado en los infiernos ni su carne vio la corrupción.
    32»A este Jesús le resucitó Dios, y de eso todos nosotros somos testigos.
    33Exaltado, pues, a la diestra de Dios, y recibida del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 16:1-2, 5, 7-11

    1
    Mictam. De David.
    Guárdame, Dios mío, que me refugio en Ti.
    2
    Yo digo al Señor:
    «Tú eres mi Señor. No tengo otro bien que Tú».
    5
    Señor, Tú eres el lote de mi heredad y de mi copa:
    Tú sostienes mi parte.
    7
    Yo bendigo al Señor, que me aconseja;
    hasta de noche mi corazón me instruye.
    8
    Pongo ante mí al Señor sin cesar;
    con Él a mi derecha, no vacilo.
    9
    Por eso se alegra mi corazón,
    se goza mi alma, hasta mi carne descansa en la esperanza.
    10
    Porque no abandonarás mi alma en el sheol,
    ni dejarás a tu fiel ver la corrupción.
    11
    Me enseñas la senda de la vida,
    saciedad de gozo en tu presencia, dicha perpetua a tu derecha. 

  • Evangelio

    Mateo 28:8-15

    8Ellas partieron al instante del sepulcro con temor y una gran alegría, y corrieron a dar la noticia a los discípulos.
    9De pronto Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se acercaron, abrazaron sus pies y le adoraron.
    10
    Entonces Jesús les dijo:
    —No tengáis miedo; id a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea: allí me verán.
    11Mientras ellas se iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los príncipes de los sacerdotes todo lo sucedido.
    12Se reunieron con los ancianos, se pusieron de acuerdo y dieron una buena suma de dinero a los soldados
    13
    diciéndoles:
    —«Decid que sus discípulos vinieron de noche y lo robaron mientras nosotros estábamos dormidos».
    14Y en el caso de que esto llegue a oídos del procurador, nosotros le calmaremos y nos encargaremos de vuestra seguridad.
    15Ellos aceptaron el dinero y actuaron según las instrucciones recibidas. Así se divulgó este rumor entre los judíos hasta el día de hoy.

domingo, 5 de abril de 2026

Lecturas 5 de Abril de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Hechos 10:34, 37-43

    34
    Pedro comenzó a hablar:
    —En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,
    37»Vosotros sabéis lo ocurrido por toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan:
    38cómo a Jesús de Nazaret le ungió Dios con el Espíritu Santo y poder, y cómo pasó haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
    39Y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de los judíos y en Jerusalén; de cómo le dieron muerte colgándolo de un madero.
    40Pero Dios le resucitó al tercer día y le concedió manifestarse,
    41no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios, a nosotros, que comimos y bebimos con él después que resucitó de entre los muertos;
    42y nos mandó predicar al pueblo y atestiguar que a él es a quien Dios ha constituido juez de vivos y muertos.
    43Acerca de él testimonian todos los profetas que todo el que cree en él recibe por su nombre el perdón de los pecados.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 118:1-2, 16-17, 22-23

    1
    ¡Aleluya!
    Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
    2
    Diga Israel: «El Señor es bueno.
    Eterna es su misericordia».
    16
    la diestra del Señor se ha alzado,
    la diestra del Señor hace proezas».
    17
    No he de morir, viviré
    para anunciar las obras del Señor.
    22
    La piedra que desecharon los constructores
    ésta ha llegado a ser la piedra angular.
    23
    Es el Señor quien ha hecho esto
    y es admirable a nuestros ojos.

  • Segunda Lectura

    Colosenses 3:1-4

    1Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios;
    2sentid las cosas de arriba, no las de la tierra.
    3Pues habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
    4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con él.

    OR

    1 Corintios 5:6-8

    6No está bien vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura hace fermentar toda la masa?
    7Expurgad la levadura vieja, para que seáis masa nueva, ya que sois ácimos. Porque Cristo, nuestro Cordero pascual, fue inmolado.
    8Por tanto, celebremos la fiesta, no con levadura vieja ni con levadura de malicia y de perversidad, sino con ácimos de sinceridad y de verdad.

  • Evangelio

    Juan 20:1-9

    1El día siguiente al sábado, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio quitada la piedra del sepulcro.
    2
    Entonces echó a correr, llegó hasta donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que Jesús amaba, y les dijo:
    —Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.
    3Salió Pedro con el otro discípulo y fueron al sepulcro.
    4Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó antes al sepulcro.
    5Se inclinó y vio allí los lienzos plegados, pero no entró.
    6Llegó tras él Simón Pedro, entró en el sepulcro y vio los lienzos plegados,
    7y el sudario que había sido puesto en su cabeza, no plegado junto con los lienzos, sino aparte, todavía enrollado, en un sitio.
    8Entonces entró también el otro discípulo que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó.
    9No entendían aún la Escritura según la cual era preciso que resucitara de entre los muertos.