sábado, 4 de julio de 2026

Lecturas 4 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 58:6-11

    6¿El ayuno que prefiero no es más bien
    romper las cadenas de la iniquidad, soltar las ataduras del yugo, dejar libres a los oprimidos y quebrar todo yugo?
    7¿No es compartir tu pan con el hambriento,
    e invitar a tu casa a los pobres sin asilo? Al que veas desnudo, cúbrelo y no te escondas de quien es carne tuya.
    8Entonces tu luz despuntará como la aurora,
    y tu curación aparecerá al instante, tu justicia te precederá y la gloria del Señor cerrará tu marcha.
    9Entonces clamarás, y el Señor te responderá,
    pedirás socorro, y Él te dirá: «Aquí estoy». Si apartas de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo, y la maledicencia,
    10y ofreces tu propio sustento al hambriento,
    y sacias el alma afligida, entonces tu luz despuntará en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía.
    11El Señor te guiará de continuo,
    saciará tu alma en las regiones áridas, dará fuerza a tus huesos, y serás como huerto regado, como manantial cuyas aguas no se agotan.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 107:2-9

    2Que lo digan los redimidos del Señor,
    los que ha redimido de la mano del adversario,
    3y ha congregado de los países
    del Oriente y del Occidente, del Septentrión y del Mar.
    4Vagaron errantes por el desierto, por la estepa,
    sin encontrar el camino de una ciudad donde habitar.
    5Hambrientos y sedientos,
    desfallecían sus almas.
    6En su angustia clamaron al Señor,
    y los libró de sus tribulaciones.
    7Los condujo por camino recto,
    hasta llegar a una ciudad donde habitar.
    8Den gracias al Señor por su misericordia,
    por sus maravillas con los hijos de Adán.
    9Porque sació al alma sedienta,
    y a la hambrienta la llenó de bienes.

  • Evangelio

    Mateo 25:31-46

    31»Cuando venga el Hijo del Hombre en su gloria y acompañado de todos los ángeles, se sentará entonces en el trono de su gloria,
    32y serán reunidas ante él todas las gentes; y separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,
    33y pondrá las ovejas a su derecha, los cabritos en cambio a su izquierda.
    34Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: «Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo:
    35porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era peregrino y me acogisteis;
    36estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».
    37Entonces le responderán los justos: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?;
    38¿cuándo te vimos peregrino y te acogimos, o desnudo y te vestimos?,
    39o ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a verte?»
    40Y el Rey, en respuesta, les dirá: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis».
    41Entonces dirá a los que estén a la izquierda: «Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles:
    42porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber;
    43era peregrino y no me acogisteis; estaba desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis».
    44Entonces le replicarán también ellos: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, peregrino o desnudo, enfermo o en la cárcel y no te asistimos?»
    45Entonces les responderá: «En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también dejasteis de hacerlo conmigo.
    46Y éstos irán al suplicio eterno; los justos, en cambio, a la vida eterna».

  • Primera Lectura

    Amós 9:11-15

    11»Aquel día alzaré
    la cabaña caída de David. Repararé sus brechas, levantaré sus ruinas, y la reedificaré como en los días de antaño,
    12para que tomen posesión
    de los restos de Edom y de todas las naciones en las que ha sido invocado mi Nombre –oráculo del Señor, que hace estas cosas—.
    13Mirad que vienen días
    —oráculo del Señor—, en que quien ara seguirá de cerca al segador, y quien pisa la uva al sembrador. Los montes destilarán mosto y fluirá por todos los collados.
    14Haré tornar a los cautivos de mi pueblo Israel;
    reconstruirán las ciudades y las habitarán. Plantarán viñas y beberán su vino; cultivarán huertos y comerán sus frutos.
    15Los asentaré en su tierra,
    y no serán arrancados más de su tierra, la que les había dado Yo, dice el Señor, tu Dios».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 85:9-14

    9Escucharé lo que dice Dios:
    el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles, con tal de que no retornen a la necedad.
    10En verdad, ya está cerca la salvación
    para los que le temen, para que en nuestra tierra habite la Gloria.
    11Misericordia y fidelidad se encontrarán,
    justicia y paz se besarán.
    12De la tierra germinará la fidelidad,
    desde los cielos despuntará la justicia.
    13Porque el Señor otorgará bienes,
    y nuestra tierra producirá sus frutos.
    14Ante Él marchará la justicia,
    y sus pasos abrirán camino. 

  • Evangelio

    Mateo 9:14-17

    14Entonces se le acercaron los discípulos de Juan para decirle:
    —¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
    15Jesús les respondió:
    —¿Acaso pueden estar de duelo los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos? Ya vendrá el día en que les será arrebatado el esposo; entonces, ya ayunarán.
    16»Nadie pone un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido y se produce un desgarrón peor.
    17Ni se echa vino nuevo en odres viejos; porque entonces los odres revientan, y el vino se derrama, y los odres se pierden. El vino nuevo lo echan en odres nuevos y así los dos se conservan.

viernes, 3 de julio de 2026

Lecturas 3 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Efesios 2:19-22

    19Por lo tanto, ya no sois extraños y advenedizos sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,
    20edificados sobre el cimiento de los apóstoles y los profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús,
    21sobre quien toda la edificación se alza bien compacta para ser templo santo en el Señor,
    22en quien también vosotros entráis a formar parte del edificio para ser morada de Dios por el Espíritu.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 117:1-2

    1
    ¡Aleluya!
    Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos.
    2
    Porque firme es con nosotros su misericordia,
    la fidelidad del Señor permanece para siempre. 

  • Evangelio

    Juan 20:24-29

    24Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
    25
    Los otros discípulos le dijeron:
    —¡Hemos visto al Señor! Pero él les respondió: —Si no le veo en las manos la marca de los clavos, y no meto mi dedo en esa marca de los clavos y meto mi mano en el costado, no creeré.
    26
    A los ocho días, estaban otra vez dentro sus discípulos y Tomás con ellos. Aunque estaban las puertas cerradas, vino Jesús, se presentó en medio y dijo:
    —La paz esté con vosotros.
    27
    Después le dijo a Tomás:
    —Trae aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.
    28
    Respondió Tomás y le dijo:
    —¡Señor mío y Dios mío!
    29
    Jesús contestó:
    —Porque me has visto has creído; bienaventurados los que sin haber visto hayan creído.

jueves, 2 de julio de 2026

Lecturas 2 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Amós 7:10-17

    10
    Amasías, sacerdote de Betel, mandó aviso a Jeroboam, rey de Israel, diciéndole:
    —Amós está conspirando contra ti en medio de la casa de Israel. El país no puede soportar todas sus palabras.
    11
    Pues esto va diciendo Amós:
    «Jeroboam morirá a espada, Israel será llevado cautivo lejos de su tierra».
    12
    Amasías le dijo a Amós:
    —Márchate, vidente. Huye a la tierra de Judá. Come allí tu pan y profetiza allí.
    13Pero no sigas profetizando en Betel, porque es santuario real y templo del reino.
    14
    Amós respondió a Amasías:
    —Yo no soy profeta, ni hijo de profeta; sino ganadero y cultivador de sicomoros.
    15
    El Señor me tomó
    de detrás del rebaño; el Señor me mandó: «Vete, profetiza a mi pueblo Israel».
    16»Y ahora escucha la palabra del Señor: «Tú me dices: “No has de profetizar contra Israel, ni predicar contra la casa de Isaac”.
    17
    Pues así dice el Señor:
    “Tu mujer será deshonrada en la ciudad; tus hijos y tus hijas caerán a espada; tus tierras, repartidas a cordel, y tú morirás sobre tierra impura. E Israel será llevado cautivo lejos de su tierra”».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 19:8-11

    8
    La Ley del Señor es perfecta; reconforta el alma.
    El mandato del Señor es firme, instruye al sencillo.
    9
    Los preceptos del Señor son rectos,
    alegran el corazón. Los mandamientos del Señor son puros, dan luz a los ojos.
    10
    El temor del Señor es limpio,
    dura por siempre. Los juicios del Señor son veraces, son enteramente justos,
    11
    más preciosos que el oro, que el oro más fino,
    más dulces que la miel que destila el panal.

  • Evangelio

    Mateo 9:1-8

    1Subió a una barca, cruzó de nuevo el mar y llegó a su ciudad.
    2
    Entonces, le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:
    —Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados.
    3Entonces algunos escribas dijeron para sus adentros: «Éste blasfema».
    4
    Conociendo Jesús sus pensamientos, dijo:
    —¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
    5¿Qué es más fácil, decir: «Tus pecados te son perdonados», o decir: «Levántate, y anda»?
    6Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados —se dirigió entonces al paralítico—, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
    7Él se levantó y se fue a su casa.
    8Al ver esto, la gente se atemorizó y glorificó a Dios por haber dado tal potestad a los hombres.

miércoles, 1 de julio de 2026

Lecturas 1 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Amós 5:14-15, 21-24

    14
    Buscad el bien y no el mal,
    para que viváis, y así esté con vosotros el Señor, Dios de los ejércitos, como decís vosotros.
    15
    Odiad el mal, amad el bien,
    e implantad el derecho en la puerta: así quizá se apiade el Señor, Dios de los ejércitos, del resto de José.
    21
    «Aborrezco, detesto vuestras fiestas,
    no resisto oler vuestras reuniones de culto.
    22
    Si me ofrecéis holocaustos y oblaciones,
    no me complazco en ellos, ni miro el sacrificio de vuestros animales cebados.
    23
    ¡Aparta de Mí el ruido de tus cánticos!
    ¡No quiero oír el son de tus liras!
    24
    Sino que el derecho fluya como agua,
    y la justicia como arroyo perenne.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 50:7-13, 16-17

    7
    Escucha, pueblo mío, voy a hablar.
    Contra ti, Israel, voy a dar testimonio: Yo, Dios, soy tu Dios.
    8
    No te reprendo por tus sacrificios,
    pues tus holocaustos están siempre ante Mí.
    9
    No tomaré de tu casa ni un ternero,
    ni un cabrito de tus apriscos;
    10
    porque mías son todas las fieras de la selva,
    y los miles de animales en mis collados;
    11
    conozco todas las aves del cielo,
    me pertenece todo lo que se mueve por el campo.
    12
    Si tuviese hambre, no tendría que decírtelo,
    pues mío es el orbe y cuanto lo llena.
    13
    ¿Es que voy a comer carne de toros
    y a beber sangre de machos cabríos?
    16
    Dios dice al impío:
    «¿Por qué repites mis preceptos y tienes en tu boca mi alianza,
    17
    tú, que aborreces mi doctrina
    y postergas mis mandatos?

  • Evangelio

    Mateo 8:28-34

    28Al llegar a la orilla opuesta, a la región de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados, que salían de los sepulcros, tan furiosos que nadie podía transitar por aquel camino.
    29
    Y en esto, se pusieron a gritar diciendo:
    —¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí antes de tiempo para atormentarnos?
    30Había no lejos de ellos una gran piara de cerdos paciendo.
    31
    Los demonios le suplicaban:
    —Si nos expulsas, envíanos a la piara de cerdos.
    32
    Les respondió:
    —Id. Y ellos salieron y entraron en los cerdos. Entonces toda la piara se lanzó corriendo por la pendiente hacia el mar y pereció en el agua.
    33Los porqueros huyeron y, al llegar a la ciudad, contaron todas estas cosas, y lo sucedido a los endemoniados.
    34Así que toda la ciudad vino al encuentro de Jesús y, cuando le vieron, le rogaron que se alejara de su región.

martes, 30 de junio de 2026

Lecturas 30 de Junio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Amós 3:1-8; 4:11-12

    3
    1Escuchad esta palabra que el Señor pronuncia contra vosotros, hijos de Israel, a toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto:
    2
    «Sólo os conocí a vosotros
    entre todas las familias de la tierra. Por eso os visitaré por todas vuestras iniquidades.
    3
    »¿Es que caminan juntos dos
    sin que se pongan de acuerdo?
    4
    ¿Es que ruge el león en el soto
    si no tiene presa? ¿Lanza rugidos desde su antro el león joven sin que haya cazado?
    5
    ¿Cae el pájaro en la red, a tierra,
    si no hay señuelo? ¿Salta la trampa del suelo sin haber atrapado algo?
    6
    ¿Si suena la trompeta en la ciudad,
    no se alarmará el pueblo? ¿Si ocurre una desgracia en la ciudad, no la manda el Señor?
    7
    En verdad, no hace el Señor Dios cosa alguna
    sin que revele su designio a sus siervos los profetas.
    8
    Ruge el león:
    ¿quién no temerá? Habla el Señor Dios: ¿quién no profetizará?
    4
    11
    Os convulsioné
    como convulsionó Dios a Sodoma y Gomorra, y quedasteis como tizón extraído de un incendio, pero no os convertisteis a Mí» —oráculo del Señor—.
    12
    Por eso, así voy a hacer contigo, Israel;
    y porque eso voy a hacer contigo, prepárate para el encuentro con tu Dios, Israel.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 5:4-8

    4
    ¡Señor! De mañana oyes mi voz,
    de mañana me presento a Ti y me quedo esperando.
    5
    Tú no eres un Dios que ame la impiedad;
    el malvado no es tu huésped,
    6
    ni permanece el arrogante ante tus ojos.
    Aborreces a los que obran la iniquidad.
    7
    Haces perecer a los que dicen falsedades.
    El Señor abomina del hombre sanguinario y mentiroso.
    8
    Pero yo, por tu gran bondad,
    entraré en tu Casa, me postraré en tu Templo santo, en tu temor.

  • Evangelio

    Mateo 8:23-27

    23Se subió después a una barca, y le siguieron sus discípulos.
    24De repente se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.
    25
    Se le acercaron para despertarle diciendo:
    —¡Señor, sálvanos, que perecemos!
    26
    Jesús les respondió:
    —¿Por qué os asustáis, hombres de poca fe? Entonces, puesto en pie, increpó a los vientos y al mar y sobrevino una gran calma.
    27
    Los hombres se asombraron y dijeron:
    —¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?

lunes, 29 de junio de 2026

Lecturas 29 de Junio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Hechos 12:1-11

    1En aquel tiempo prendió el rey Herodes a algunos de la Iglesia para maltratarlos.
    2Dio muerte por la espada a Santiago, hermano de Juan.
    3Y al ver que esto agradaba a los judíos, decidió prender también a Pedro. Eran los días de los Ácimos.
    4Cuando lo apresó, lo metió en la cárcel y lo entregó a cuatro escuadras de cuatro soldados para que lo custodiaran, con el propósito de hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua.
    5Así pues, Pedro estaba encerrado en la cárcel, mientras la Iglesia rogaba incesantemente por él a Dios.
    6Cuando Herodes iba ya a hacerlo comparecer, aquella misma noche dormía Pedro entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, mientras unos centinelas vigilaban la cárcel delante de la puerta.
    7
    De pronto se presentó un ángel del Señor y un resplandor iluminó la celda. Tocó a Pedro en el costado, le despertó y dijo:
    —¡Levántate deprisa! —y se cayeron las cadenas de sus manos.
    8
    El ángel le dijo:
    —¡Vístete y ponte las sandalias! —y así lo hizo. Y añadió: —¡Ponte el manto y sígueme!
    9Salió y le siguió, pero ignoraba que fuera realidad lo que hacía el ángel; pensaba que se trataba de una visión.
    10Atravesaron la primera guardia y la segunda y llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrió por sí sola. Salieron y avanzaron por una calle y de repente el ángel le dejó.
    11
    Entonces Pedro, vuelto en sí, dijo:
    —Ahora comprendo realmente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de las manos de Herodes y de toda la expectación del pueblo judío.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 34:2-9

    2
    (Alef) Bendigo al Señor en todo tiempo;
    su alabanza está en mi boca de continuo.
    3
    (Bet) Mi alma se gloría en el Señor;
    que lo escuchen los humildes y se alegren.
    4
    (Guímel) Engrandeced conmigo al Señor;
    ensalcemos juntos su Nombre.
    5
    (Dálet) Busqué al Señor y me ha escuchado,
    me ha librado de todos mis temores.
    6
    (He) Miradle y brillaréis de gozo,
    vuestros rostros no se avergonzarán.
    7
    (Záin) Cuando el pobre invoca, el Señor le escucha,
    y lo salva de todas sus angustias.
    8
    (Het) El ángel del Señor se sitúa
    alrededor de los que le temen para librarlos.
    9
    (Tet) Gustad y ved qué bueno es el Señor,
    dichoso el hombre que se refugia en Él.

  • Segunda Lectura

    2 Timoteo 4:6-8, 17-18

    6Pues yo estoy a punto de derramar mi sangre en sacrificio, y el momento de mi partida es inminente.
    7He peleado el noble combate, he alcanzado la meta, he guardado la fe.
    8Por lo demás, me está reservada la merecida corona que el Señor, el Justo Juez, me entregará aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que han deseado con amor su venida.
    17Pero el Señor me asistió y me fortaleció para que, por medio de mí, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todos los gentiles. Y fui librado de la boca del león.
    18El Señor me librará de toda obra mala y me salvará para su reino celestial. A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

  • Evangelio

    Mateo 16:13-19

    13
    Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, comenzó a preguntar a sus discípulos:
    —¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
    14
    Ellos respondieron:
    —Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o alguno de los profetas.
    15
    Él les dijo:
    —Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
    16
    Respondió Simón Pedro:
    —Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.
    17
    Jesús le respondió:
    —Bienaventurado eres, Simón, hijo de Juan, porque no te ha revelado eso ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
    18Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
    19Te daré las llaves del Reino de los Cielos; y todo lo que ates sobre la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates sobre la tierra quedará desatado en los cielos.