viernes, 5 de junio de 2026

Lecturas 5 de Junio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Timoteo 3:10-17

    10Tú, en cambio, me has seguido en la doctrina, en la conducta, en los planes, en la fe, en la paciencia, en la caridad y en la constancia;
    11en persecuciones y sufrimientos como los que me sobrevinieron en Antioquía, Iconio y Listra: ¡qué persecuciones sufrí!, y de todas me libró el Señor.
    12Por lo demás, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos;
    13mientras que los hombres malos y embaucadores irán de mal en peor, engañando a otros y engañándose a sí mismos.
    14Pero tú, permanece firme en lo que has aprendido y creído, ya que sabes de quiénes lo aprendiste,
    15y porque desde niño conoces la Sagrada Escritura, que puede darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.
    16Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argumentar, para corregir y para educar en la justicia,
    17con el fin de que el hombre de Dios esté bien dispuesto, preparado para toda obra buena.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:157, 160-161, 165-166, 168

    157
    Muchos son mis perseguidores y adversarios,
    pero no me desvío de tus preceptos.
    160
    El compendio de tus palabras es la fidelidad;
    eterna es cada decisión de tu justicia.
    161
    (Shin) Los príncipes me persiguen sin razón,
    pero mi corazón sólo teme a tus palabras.
    165
    Completa es la paz de los que aman tu Ley,
    no hay tropiezo para ellos.
    166
    Espero tu salvación, Señor,
    y cumplo tus mandamientos.
    168
    Observo tus mandatos y tus preceptos:
    todos mis caminos te están presentes.

  • Evangelio

    Marcos 12:35-37

    35
    Y tomando Jesús la palabra, decía enseñando en el Templo:
    —¿Cómo es que dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?
    36
    El mismo David, movido por el Espíritu Santo, ha dicho:
    Dijo el Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies».
    37
    »El mismo David le llama «Señor». Entonces, ¿cómo va a ser hijo suyo?
    Y una inmensa muchedumbre le escuchaba con gusto.

  • Primera Lectura

    Hechos 26:19-23

    19»Así pues, rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial,
    20sino que primero a los de Damasco y Jerusalén, y luego por toda la región de Judea y a los gentiles, comencé a predicar que se arrepintieran y se convirtieran a Dios con obras dignas de penitencia.
    21Por este motivo intentaron matarme los judíos cuando me apresaron en el Templo.
    22Con la ayuda de Dios he permanecido hasta este día predicando a pequeños y grandes, sin enseñar otras cosas que las que los Profetas y Moisés dijeron que iban a suceder:
    23que el Cristo debía padecer y, después de ser el primero en resucitar de entre los muertos, iba a anunciar la luz al pueblo y a los gentiles.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 117:1-2

    1
    ¡Aleluya!
    Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos.
    2
    Porque firme es con nosotros su misericordia,
    la fidelidad del Señor permanece para siempre. 

  • Evangelio

    Juan 10:11-16

    11»Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas.
    12El asalariado, el que no es pastor y al que no le pertenecen las ovejas, ve venir el lobo, abandona las ovejas y huye —y el lobo las arrebata y las dispersa—,
    13porque es asalariado y no le importan las ovejas.
    14Yo soy el buen pastor, conozco las mías y las mías me conocen.
    15Como el Padre me conoce a mí, así yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.
    16Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.

jueves, 4 de junio de 2026

Lecturas 4 de Junio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Timoteo 2:8-15

    8Acuérdate de Jesucristo resucitado de entre los muertos, descendiente de David, como predico en mi evangelio,
    9por el que estoy sufriendo hasta verme entre cadenas como un malhechor: ¡pero la palabra de Dios no está encadenada!
    10Por eso, todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación, que está en Cristo Jesús, junto con la gloria eterna.
    11
    Podéis estar seguros:
    Si morimos con él, también viviremos con él;
    12
    si perseveramos, también reinaremos con él;
    si lo negamos, también él nos negará;
    13
    si no somos fieles, él permanece fiel,
    pues no puede negarse a sí mismo.
    14Esto has de enseñar, advirtiendo encarecidamente en la presencia de Dios que no se discuta sobre palabras, que no vale para nada, más que para la perdición de quienes lo están escuchando.
    15Esmérate por presentarte ante Dios como un hombre honrado, trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que expone con rectitud la doctrina verdadera.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 25:4-5, 8-10, 14

    4
    (Dálet) Muéstrame, Señor, tus caminos,
    enséñame tus sendas.
    5
    (He) Hazme caminar en tu fidelidad, instrúyeme,
    pues Tú eres mi Dios salvador, (Vav) y en Ti espero todo el día.
    8
    (Tet) El Señor es bueno y recto;
    por eso muestra el camino a los pecadores,
    9
    (Yod) guía a los mansos en la justicia,
    enseña su camino a los humildes.
    10
    (Kaf) Las sendas del Señor son amor y fidelidad
    para los que guardan su alianza y sus preceptos.
    14
    (Sámek) El Señor es amigo de quienes le temen,
    a ellos les da a conocer su alianza.

  • Evangelio

    Marcos 12:28-34

    28
    Se acercó uno de los escribas, que había oído la discusión y, al ver lo bien que les había respondido, le preguntó:
    —¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?
    29
    Jesús respondió:
    —El primero es: Escucha, Israel, el Señor Dios nuestro es el único Señor;
    30y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
    31El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
    32
    Y le dijo el escriba:
    —¡Bien, Maestro! Con verdad has dicho que Dios es uno solo y no hay otro fuera de Él;
    33y amarle con todo el corazón y con toda la inteligencia y con toda la fuerza, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
    34
    Viendo Jesús que le había respondido con sensatez, le dijo:
    —No estás lejos del Reino de Dios. Y ninguno se atrevía ya a hacerle preguntas.

miércoles, 3 de junio de 2026

Lecturas 3 de Junio de 2026

 

  • Primera Lectura

    2 Timoteo 1:1-3, 6-12

    1Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios para anunciar la vida prometida que hay en Cristo Jesús,
    2a Timoteo, mi querido hijo: gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
    3Doy gracias a Dios, a quien sirvo, como mis antepasados, con una conciencia pura, porque continuamente te tengo presente en mis oraciones noche y día.
    6Por esta razón, te recuerdo que tienes que reavivar el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos,
    7porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino de fortaleza, caridad y templanza.
    8Así pues, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero; al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por el Evangelio con fortaleza de Dios,
    9que nos ha salvado y nos ha llamado con una vocación santa, no en razón de nuestras obras, sino por su designio y por la gracia que nos fue concedida por medio de Cristo Jesús desde la eternidad.
    10Esta gracia ha sido mostrada ahora mediante la manifestación de Jesucristo nuestro Salvador, que ha destruido la muerte y ha revelado la vida y la inmortalidad por medio del Evangelio,
    11del que yo he sido constituido predicador, apóstol y maestro.
    12Y ésta es la razón por la que padezco esas cosas; pero no me avergüenzo, pues sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para conservar mi depósito hasta aquel día.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 123:1-2

    1
    Canto de las subidas.
    A Ti levanto mis ojos, a Ti que estás sentado en los cielos.
    2
    Como los ojos de los esclavos
    miran a las manos de sus señores, como los ojos de la esclava, a la mano de su señora, así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros.

  • Evangelio

    Marcos 12:18-27

    18Después se le acercan unos saduceos —que niegan la resurrección— y comenzaron a preguntarle:
    19—Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si muere el hermano de alguien y deja mujer pero no deja hijos, su hermano la tomará por mujer y dará descendencia a su hermano.
    20Eran siete hermanos. El primero tomó mujer y murió sin dejar descendencia.
    21Lo mismo el segundo: la tomó por mujer y murió sin dejar descendencia. De igual manera el tercero.
    22Los siete no dejaron descendencia. Después de todos murió también la mujer.
    23En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será esposa?, porque los siete la tuvieron por esposa.
    24
    Y Jesús les contestó:
    —¿No estáis equivocados precisamente por no entender las Escrituras ni el poder de Dios?
    25Cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio, sino que serán como los ángeles en el cielo.
    26Y sobre que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, cómo le habló Dios diciendo: Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?
    27No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados.

  • Primera Lectura

    2 Macabeos 7:1-2, 9-14

    1Sucedió asimismo que siete hermanos, que habían sido detenidos con su madre, eran obligados por el rey a comer carne de cerdo prohibida, flagelándoles con látigos y vergajos.
    2
    Uno de ellos, haciendo de portavoz, habló así:
    —¿Qué quieres preguntarnos o saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que transgredir las leyes de nuestros padres.
    9
    Estando en el último suspiro dijo:
    —Tú, malvado, nos borras de la vida presente, pero el rey del mundo nos resucitará a una vida nueva y eterna a quienes hemos muerto por sus leyes.
    10Después de éste comenzó a ser torturado el tercero, y, cuando se lo mandaron, sacó inmediatamente la lengua y extendió voluntariamente las manos.
    11
    Y dijo con dignidad:
    —De Dios he recibido estos miembros, y, por sus leyes, los desprecio; pero espero obtenerlos nuevamente de Él.
    12De esta forma el rey mismo y los que le acompañaban quedaron admirados de la valentía del joven, como si no diera ninguna importancia a los tormentos.
    13Muerto éste, empezaron a torturar al cuarto aplicándole los mismos tormentos;
    14
    y cuando estaba en las últimas habló de este modo:
    —Es preferible morir a manos de los hombres con la esperanza que Dios da de ser resucitados de nuevo por Él; para ti, en cambio, no habrá resurrección a la vida.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 124:2-5, 7-8

    2
    si el Señor no hubiera estado a favor nuestro
    cuando los hombres se alzaron contra nosotros,
    3
    nos habrían tragado vivos
    en el ardor de su ira;
    4
    nos habrían arrastrado las aguas,
    el torrente nos habría sumergido;
    5nos habrían sumergido las aguas impetuosas.
    7
    Nuestra alma, como un pájaro,
    se escapó del lazo de los cazadores: el lazo se rompió y nosotros escapamos.
    8
    Nuestro auxilio es el Nombre del Señor,
    el que hizo cielo y tierra. 

  • Evangelio

    Mateo 5:1-12

    1Al ver Jesús a las multitudes, subió al monte; se sentó y se le acercaron sus discípulos;
    2y abriendo su boca les enseñaba diciendo:
    3—Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos.
    4»Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.
    5»Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra.
    6»Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados.
    7»Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia.
    8»Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios.
    9»Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios.
    10»Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los Cielos.
    11»Bienaventurados cuando os injurien, os persigan y, mintiendo, digan contra vosotros todo tipo de maldad por mi causa.
    12Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo: de la misma manera persiguieron a los profetas de antes de vosotros.

martes, 2 de junio de 2026

Lecturas 2 de Junio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Pedro 3:12-15, 17-18

    12mientras aguardáis y apresuráis la venida del día de Dios, cuando los cielos se disuelvan ardiendo y los elementos se derritan abrasados!
    13Nosotros, según su promesa, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva, en los que habita la justicia.
    14Por lo tanto, queridísimos, a la espera de estos acontecimientos, esmeraos para que él os encuentre en paz, inmaculados e intachables,
    15y considerad que la longanimidad de nuestro Señor es nuestra salvación. Así os lo escribió también nuestro querido hermano Pablo según la sabiduría que se le otorgó,
    17Por eso, vosotros, queridísimos, sabiéndolo de antemano, estad alerta, no sea que —arrastrados por el error de esos disolutos— decaigáis de vuestra firmeza.
    18Creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 90:2-4, 10, 14, 16

    2
    Antes de que fueran engendrados los montes
    y la tierra y el orbe fuesen formados, desde siempre y para siempre, Tú eres Dios.
    3
    Al polvo haces volver al hombre,
    diciendo: «Volved, hijos de Adán».
    4
    Pues mil años a tus ojos
    son como un día de ayer, que pasó, como una vigilia de la noche.
    10
    Los años de nuestra vida son setenta,
    u ochenta para los más fuertes; pero la mayor parte de ellos son trabajo y afanes. pues pasan presto, y emprendemos el vuelo.
    14
    Sácianos de mañana con tu misericordia,
    exultaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
    16
    Que se muestre a tus siervos tu obra,
    y a tus hijos tu majestad.

  • Evangelio

    Marcos 12:13-17

    13Le enviaron a algunos de los fariseos y de los herodianos para atraparle en alguna palabra.
    14
    Acercándose, le dijeron:
    —Maestro, sabemos que eres veraz y que no te dejas llevar por nadie, pues no haces acepción de personas, sino que enseñas el camino de Dios según la verdad. ¿Es lícito dar tributo al César, o no? ¿Pagamos o no pagamos?
    15
    Pero él, advirtiendo su hipocresía, les dijo:
    —¿Por qué me tentáis? Traedme un denario para que lo vea.
    16
    Ellos se lo trajeron.
    Y les dijo: —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? —Del César —le contestaron ellos.
    17
    Jesús les dijo:
    —Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Y se admiraban de él.

lunes, 1 de junio de 2026

Lecturas 1 de Junio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Pedro 1:2-7

    2gracia y paz en abundancia para vosotros, mediante el conocimiento de Dios y de Jesús, Señor nuestro.
    3Su divino poder nos ha concedido cuanto se refiere a la vida y a la piedad, mediante el conocimiento del que nos ha llamado por su propia gloria y potestad:
    4con ello nos ha regalado los preciosos y más grandes bienes prometidos, para que por éstos lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, tras haber escapado de la corrupción que reina en el mundo a causa de la concupiscencia.
    5Por esa razón, debéis poner de vuestra parte todo esmero en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento,
    6al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia, a la paciencia la piedad,
    7a la piedad el amor fraterno, al amor fraterno la caridad.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 91:1-2, 14-16

    1
    El que habita al amparo del Altísimo
    morará a la sombra del Omnipotente.
    2
    Dice al Señor: «Refugio mío,
    fortaleza mía, Dios mío en quien confío».
    14
    Porque se ha unido a Mí, lo libraré,
    porque reconoce mi Nombre, lo engrandeceré.
    15
    Me invocará y Yo le escucharé;
    con él estaré en la tribulación, lo libraré y lo glorificaré.
    16
    Le saciaré de muchos días
    y le haré ver mi salvación. 

  • Evangelio

    Marcos 12:1-12

    1
    Y comenzó a hablarles con parábolas:
    —Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, excavó un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos de allí.
    2A su debido momento envió un siervo a los labradores, para recibir de éstos los frutos de la viña.
    3Pero ellos lo agarraron, lo golpearon y lo despacharon con las manos vacías.
    4De nuevo les envió otro siervo, y a éste le hirieron en la cabeza y lo ultrajaron.
    5Y envió otro y lo mataron; y a otros muchos, de los cuales a unos los herían y a otros los mataban.
    6Todavía le quedaba uno, su hijo amado; y lo envió por último a ellos, pensando: «A mi hijo lo respetarán».
    7Pero aquellos labradores se dijeron: «Éste es el heredero. Vamos, lo mataremos y será nuestra la heredad».
    8Y lo agarraron, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
    9¿Qué hará, pues, el amo de la viña? Vendrá, exterminará a los labradores y entregará la viña a otros.
    10
    ¿No habéis leído esta escritura:
    La piedra que rechazaron los constructores, ésta ha llegado a ser piedra angular.
    11
    Es el Señor quien ha hecho esto,
    y es admirable a nuestros ojos?
    12Y trataban de prenderlo, pero tuvieron miedo a la multitud: comprendieron que había dicho aquella parábola por ellos. Y dejándole, se fueron.

  • Primera Lectura

    1 Corintios 1:18-25

    18Porque el mensaje de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios.
    19
    Pues está escrito:
    Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé la prudencia de los prudentes.
    20¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el investigador de este mundo? ¿No hizo Dios necia la sabiduría de este mundo?
    21Porque, como en la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios por medio de la sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes, por medio de la necedad de la predicación.
    22Porque los judíos piden signos, los griegos buscan sabiduría;
    23nosotros en cambio predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los gentiles;
    24pero para los llamados, judíos y griegos, predicamos a Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
    25Porque lo necio de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 34:2-9

    2
    (Alef) Bendigo al Señor en todo tiempo;
    su alabanza está en mi boca de continuo.
    3
    (Bet) Mi alma se gloría en el Señor;
    que lo escuchen los humildes y se alegren.
    4
    (Guímel) Engrandeced conmigo al Señor;
    ensalcemos juntos su Nombre.
    5
    (Dálet) Busqué al Señor y me ha escuchado,
    me ha librado de todos mis temores.
    6
    (He) Miradle y brillaréis de gozo,
    vuestros rostros no se avergonzarán.
    7
    (Záin) Cuando el pobre invoca, el Señor le escucha,
    y lo salva de todas sus angustias.
    8
    (Het) El ángel del Señor se sitúa
    alrededor de los que le temen para librarlos.
    9
    (Tet) Gustad y ved qué bueno es el Señor,
    dichoso el hombre que se refugia en Él.

  • Evangelio

    Mateo 5:13-19

    13»Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa ¿con qué se salará? No vale más que para tirarla fuera y que la pisotee la gente.
    14»Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto de un monte;
    15ni se enciende una luz para ponerla debajo de un celemín, sino sobre un candelero para que alumbre a todos los de la casa.
    16Alumbre así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos.
    17»No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirlos sino a darles su plenitud.
    18En verdad os digo que mientras no pasen el cielo y la tierra, de la Ley no pasará ni la más pequeña letra o trazo hasta que todo se cumpla.
    19Así, el que quebrante uno solo de estos mandamientos, incluso de los más pequeños, y enseñe a los hombres a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos. Por el contrario, el que los cumpla y enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.