lunes, 6 de julio de 2026

Lecturas 6 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Oseas 2:16-18, 21-22

    16
    Por eso, Yo mismo la seduciré,
    la conduciré al desierto y le hablaré al corazón.
    17
    Y desde allí le daré sus viñas
    y el valle de Acor será puerta de esperanza; allí me responderá como en los días de su juventud, como el día que subió de la tierra de Egipto.
    18
    Sucederá que aquel día
    —oráculo del Señor— me llamarás «Marido mío», y no me llamarás más «Baal mío».
    21
    Te desposaré conmigo para siempre,
    te desposaré conmigo en justicia y derecho, en amor y misericordia.
    22
    Te desposaré conmigo en fidelidad,
    y conocerás al Señor.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 145:2-9

    2
    (Bet) Cada día te bendeciré
    y alabaré tu Nombre por siempre sin fin.
    3
    (Guímel) Grande es el Señor y digno de toda alabanza,
    su grandeza es insondable.
    4
    (Dálet) Una generación a otra encomia tus obras
    y pregona tus proezas.
    5
    (He) Comentan el esplendor de tu gloriosa majestad
    y narran tus obras maravillosas.
    6
    (Vav) Hablan del poder de tus prodigios
    y proclaman tus maravillas.
    7
    (Záin) Difunden la memoria de tu inmensa bondad
    y aclaman tu justicia.
    8
    (Het) El Señor es clemente y compasivo,
    lento a la ira y rico en misericordia.
    9
    (Tet) El Señor es bueno con todos
    y su misericordia se extiende a todas sus obras.

  • Evangelio

    Mateo 9:18-26

    18
    Mientras les decía estas cosas, un hombre importante se acercó, se postró ante él y le dijo:
    —Mi hija se acaba de morir, pero ven, pon la mano sobre ella y vivirá.
    19Jesús se levantó y le siguió con sus discípulos.
    20En esto, una mujer que padecía flujo de sangre hacía doce años, acercándose por detrás, tocó el borde de su manto,
    21porque se decía a sí misma: «Con sólo tocar su manto me curaré».
    22
    Jesús se volvió y mirándola le dijo:
    —Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado. Y desde ese mismo momento quedó curada la mujer.
    23Cuando llegó Jesús a la casa de aquel hombre y vio a los músicos fúnebres y a la gente alterada, comenzó a decir:
    24
    —Retiraos; la niña no ha muerto, sino que duerme.
    Pero se reían de él.
    25Y, cuando echaron de allí a la gente, entró, la tomó de la mano y la niña se levantó.
    26Y esta noticia corrió por toda aquella comarca.

  • Primera Lectura

    1 Corintios 6:13-15, 17-20

    13«La comida para el vientre, y el vientre para la comida». Pero Dios destruirá lo uno y lo otro. Por otra parte, el cuerpo no es para la fornicación sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
    14Y Dios, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros por su poder.
    15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Voy, entonces, a tomar los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una meretriz? ¡De ninguna manera!
    17En cambio, el que se une al Señor se hace un solo espíritu con él.
    18Huid de la fornicación. Todo pecado que un hombre comete queda fuera de su cuerpo; pero el que fornica peca contra su propio cuerpo.
    19¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?
    20Habéis sido comprados mediante un precio. Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 31:3-4, 6, 8, 16-17

    3
    Inclina tu oído hacia mí,
    date prisa en socorrerme. Sé para mí la roca de refugio, el alcázar firme de mi salvación;
    4
    porque Tú eres mi peña, mi fortaleza:
    por honor de tu Nombre, dirígeme y guíame;
    6
    En tus manos encomiendo mi espíritu:
    Tú, Señor, Dios fiel, me has rescatado.
    8
    Me alegraré y me gozaré en tu misericordia,
    pues te has fijado en mi miseria, has comprendido la angustia de mi alma,
    16
    Mi suerte está en tu mano;
    líbrame de la garra de mis enemigos y de mis perseguidores.
    17
    Haz brillar tu rostro sobre tu siervo;
    por tu misericordia, sálvame.

  • Evangelio

    Juan 12:24-26

    24En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no muere al caer en tierra, queda infecundo; pero si muere, produce mucho fruto.
    25El que ama su vida la perderá, y el que aborrece su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna.
    26Si alguien me sirve, que me siga, y donde yo estoy allí estará también mi servidor. Si alguien me sirve, el Padre le honrará.

domingo, 5 de julio de 2026

Lecturas 5 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Zacarías 9:9-10

    9
    Regocíjate, hija de Sión,
    grita de júbilo, hija de Jerusalén, mira, tu rey viene hacia ti, es justo y victorioso, montado sobre un asno, sobre un borrico, cría de asna.
    10
    Destrozará los carros de Efraím,
    los caballos de Jerusalén; serán rotos los arcos de guerra, anunciará la paz a las naciones y su dominio se extenderá de mar a mar y desde el Río hasta los confines de la tierra.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 145:1-2, 8-11, 13-14

    1
    Laude. De David.
    (Alef) Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey, bendeciré tu Nombre por siempre sin fin.
    2
    (Bet) Cada día te bendeciré
    y alabaré tu Nombre por siempre sin fin.
    8
    (Het) El Señor es clemente y compasivo,
    lento a la ira y rico en misericordia.
    9
    (Tet) El Señor es bueno con todos
    y su misericordia se extiende a todas sus obras.
    10
    (Yod) Que todas tus obras te den gracias, Señor,
    y tus fieles te bendigan.
    11
    (Kaf) Que proclamen la gloria de tu reino
    y anuncien tu poder.
    13
    (Mem) Tu reino es un reino eterno
    y tu dominio, por todas las generaciones. (Nun) El Señor es fiel en todas sus palabras y piadoso en todas sus obras.
    14
    (Sámek) El Señor sostiene a los que van a caer
    y endereza a los que se encorvan.

  • Segunda Lectura

    Romanos 8:9, 11-13

    9Ahora bien, vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habita en vosotros. Si alguien no tiene el Espíritu de Cristo, ése no es de él.
    11Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo de entre los muertos dará vida también a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que habita en vosotros.
    12Así pues, hermanos, no somos deudores de la carne de modo que vivamos según la carne.
    13Porque si vivís según la carne, moriréis; pero, si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.

  • Evangelio

    Mateo 11:25-30

    25
    En aquella ocasión Jesús declaró:
    —Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños.
    26Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
    27Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
    28»Venid a mí todos los fatigados y agobiados, y yo os aliviaré.
    29Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas:
    30porque mi yugo es suave y mi carga es ligera.

sábado, 4 de julio de 2026

Lecturas 4 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 58:6-11

    6¿El ayuno que prefiero no es más bien
    romper las cadenas de la iniquidad, soltar las ataduras del yugo, dejar libres a los oprimidos y quebrar todo yugo?
    7¿No es compartir tu pan con el hambriento,
    e invitar a tu casa a los pobres sin asilo? Al que veas desnudo, cúbrelo y no te escondas de quien es carne tuya.
    8Entonces tu luz despuntará como la aurora,
    y tu curación aparecerá al instante, tu justicia te precederá y la gloria del Señor cerrará tu marcha.
    9Entonces clamarás, y el Señor te responderá,
    pedirás socorro, y Él te dirá: «Aquí estoy». Si apartas de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo, y la maledicencia,
    10y ofreces tu propio sustento al hambriento,
    y sacias el alma afligida, entonces tu luz despuntará en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía.
    11El Señor te guiará de continuo,
    saciará tu alma en las regiones áridas, dará fuerza a tus huesos, y serás como huerto regado, como manantial cuyas aguas no se agotan.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 107:2-9

    2Que lo digan los redimidos del Señor,
    los que ha redimido de la mano del adversario,
    3y ha congregado de los países
    del Oriente y del Occidente, del Septentrión y del Mar.
    4Vagaron errantes por el desierto, por la estepa,
    sin encontrar el camino de una ciudad donde habitar.
    5Hambrientos y sedientos,
    desfallecían sus almas.
    6En su angustia clamaron al Señor,
    y los libró de sus tribulaciones.
    7Los condujo por camino recto,
    hasta llegar a una ciudad donde habitar.
    8Den gracias al Señor por su misericordia,
    por sus maravillas con los hijos de Adán.
    9Porque sació al alma sedienta,
    y a la hambrienta la llenó de bienes.

  • Evangelio

    Mateo 25:31-46

    31»Cuando venga el Hijo del Hombre en su gloria y acompañado de todos los ángeles, se sentará entonces en el trono de su gloria,
    32y serán reunidas ante él todas las gentes; y separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,
    33y pondrá las ovejas a su derecha, los cabritos en cambio a su izquierda.
    34Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: «Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo:
    35porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era peregrino y me acogisteis;
    36estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».
    37Entonces le responderán los justos: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?;
    38¿cuándo te vimos peregrino y te acogimos, o desnudo y te vestimos?,
    39o ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a verte?»
    40Y el Rey, en respuesta, les dirá: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis».
    41Entonces dirá a los que estén a la izquierda: «Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles:
    42porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber;
    43era peregrino y no me acogisteis; estaba desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis».
    44Entonces le replicarán también ellos: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, peregrino o desnudo, enfermo o en la cárcel y no te asistimos?»
    45Entonces les responderá: «En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también dejasteis de hacerlo conmigo.
    46Y éstos irán al suplicio eterno; los justos, en cambio, a la vida eterna».

  • Primera Lectura

    Amós 9:11-15

    11»Aquel día alzaré
    la cabaña caída de David. Repararé sus brechas, levantaré sus ruinas, y la reedificaré como en los días de antaño,
    12para que tomen posesión
    de los restos de Edom y de todas las naciones en las que ha sido invocado mi Nombre –oráculo del Señor, que hace estas cosas—.
    13Mirad que vienen días
    —oráculo del Señor—, en que quien ara seguirá de cerca al segador, y quien pisa la uva al sembrador. Los montes destilarán mosto y fluirá por todos los collados.
    14Haré tornar a los cautivos de mi pueblo Israel;
    reconstruirán las ciudades y las habitarán. Plantarán viñas y beberán su vino; cultivarán huertos y comerán sus frutos.
    15Los asentaré en su tierra,
    y no serán arrancados más de su tierra, la que les había dado Yo, dice el Señor, tu Dios».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 85:9-14

    9Escucharé lo que dice Dios:
    el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles, con tal de que no retornen a la necedad.
    10En verdad, ya está cerca la salvación
    para los que le temen, para que en nuestra tierra habite la Gloria.
    11Misericordia y fidelidad se encontrarán,
    justicia y paz se besarán.
    12De la tierra germinará la fidelidad,
    desde los cielos despuntará la justicia.
    13Porque el Señor otorgará bienes,
    y nuestra tierra producirá sus frutos.
    14Ante Él marchará la justicia,
    y sus pasos abrirán camino. 

  • Evangelio

    Mateo 9:14-17

    14Entonces se le acercaron los discípulos de Juan para decirle:
    —¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
    15Jesús les respondió:
    —¿Acaso pueden estar de duelo los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos? Ya vendrá el día en que les será arrebatado el esposo; entonces, ya ayunarán.
    16»Nadie pone un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido y se produce un desgarrón peor.
    17Ni se echa vino nuevo en odres viejos; porque entonces los odres revientan, y el vino se derrama, y los odres se pierden. El vino nuevo lo echan en odres nuevos y así los dos se conservan.

viernes, 3 de julio de 2026

Lecturas 3 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Efesios 2:19-22

    19Por lo tanto, ya no sois extraños y advenedizos sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,
    20edificados sobre el cimiento de los apóstoles y los profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús,
    21sobre quien toda la edificación se alza bien compacta para ser templo santo en el Señor,
    22en quien también vosotros entráis a formar parte del edificio para ser morada de Dios por el Espíritu.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 117:1-2

    1
    ¡Aleluya!
    Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos.
    2
    Porque firme es con nosotros su misericordia,
    la fidelidad del Señor permanece para siempre. 

  • Evangelio

    Juan 20:24-29

    24Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
    25
    Los otros discípulos le dijeron:
    —¡Hemos visto al Señor! Pero él les respondió: —Si no le veo en las manos la marca de los clavos, y no meto mi dedo en esa marca de los clavos y meto mi mano en el costado, no creeré.
    26
    A los ocho días, estaban otra vez dentro sus discípulos y Tomás con ellos. Aunque estaban las puertas cerradas, vino Jesús, se presentó en medio y dijo:
    —La paz esté con vosotros.
    27
    Después le dijo a Tomás:
    —Trae aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.
    28
    Respondió Tomás y le dijo:
    —¡Señor mío y Dios mío!
    29
    Jesús contestó:
    —Porque me has visto has creído; bienaventurados los que sin haber visto hayan creído.

jueves, 2 de julio de 2026

Lecturas 2 de Julio de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Amós 7:10-17

    10
    Amasías, sacerdote de Betel, mandó aviso a Jeroboam, rey de Israel, diciéndole:
    —Amós está conspirando contra ti en medio de la casa de Israel. El país no puede soportar todas sus palabras.
    11
    Pues esto va diciendo Amós:
    «Jeroboam morirá a espada, Israel será llevado cautivo lejos de su tierra».
    12
    Amasías le dijo a Amós:
    —Márchate, vidente. Huye a la tierra de Judá. Come allí tu pan y profetiza allí.
    13Pero no sigas profetizando en Betel, porque es santuario real y templo del reino.
    14
    Amós respondió a Amasías:
    —Yo no soy profeta, ni hijo de profeta; sino ganadero y cultivador de sicomoros.
    15
    El Señor me tomó
    de detrás del rebaño; el Señor me mandó: «Vete, profetiza a mi pueblo Israel».
    16»Y ahora escucha la palabra del Señor: «Tú me dices: “No has de profetizar contra Israel, ni predicar contra la casa de Isaac”.
    17
    Pues así dice el Señor:
    “Tu mujer será deshonrada en la ciudad; tus hijos y tus hijas caerán a espada; tus tierras, repartidas a cordel, y tú morirás sobre tierra impura. E Israel será llevado cautivo lejos de su tierra”».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 19:8-11

    8
    La Ley del Señor es perfecta; reconforta el alma.
    El mandato del Señor es firme, instruye al sencillo.
    9
    Los preceptos del Señor son rectos,
    alegran el corazón. Los mandamientos del Señor son puros, dan luz a los ojos.
    10
    El temor del Señor es limpio,
    dura por siempre. Los juicios del Señor son veraces, son enteramente justos,
    11
    más preciosos que el oro, que el oro más fino,
    más dulces que la miel que destila el panal.

  • Evangelio

    Mateo 9:1-8

    1Subió a una barca, cruzó de nuevo el mar y llegó a su ciudad.
    2
    Entonces, le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico:
    —Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados.
    3Entonces algunos escribas dijeron para sus adentros: «Éste blasfema».
    4
    Conociendo Jesús sus pensamientos, dijo:
    —¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
    5¿Qué es más fácil, decir: «Tus pecados te son perdonados», o decir: «Levántate, y anda»?
    6Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados —se dirigió entonces al paralítico—, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
    7Él se levantó y se fue a su casa.
    8Al ver esto, la gente se atemorizó y glorificó a Dios por haber dado tal potestad a los hombres.

miércoles, 1 de julio de 2026

Lecturas 1 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Amós 5:14-15, 21-24

    14
    Buscad el bien y no el mal,
    para que viváis, y así esté con vosotros el Señor, Dios de los ejércitos, como decís vosotros.
    15
    Odiad el mal, amad el bien,
    e implantad el derecho en la puerta: así quizá se apiade el Señor, Dios de los ejércitos, del resto de José.
    21
    «Aborrezco, detesto vuestras fiestas,
    no resisto oler vuestras reuniones de culto.
    22
    Si me ofrecéis holocaustos y oblaciones,
    no me complazco en ellos, ni miro el sacrificio de vuestros animales cebados.
    23
    ¡Aparta de Mí el ruido de tus cánticos!
    ¡No quiero oír el son de tus liras!
    24
    Sino que el derecho fluya como agua,
    y la justicia como arroyo perenne.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 50:7-13, 16-17

    7
    Escucha, pueblo mío, voy a hablar.
    Contra ti, Israel, voy a dar testimonio: Yo, Dios, soy tu Dios.
    8
    No te reprendo por tus sacrificios,
    pues tus holocaustos están siempre ante Mí.
    9
    No tomaré de tu casa ni un ternero,
    ni un cabrito de tus apriscos;
    10
    porque mías son todas las fieras de la selva,
    y los miles de animales en mis collados;
    11
    conozco todas las aves del cielo,
    me pertenece todo lo que se mueve por el campo.
    12
    Si tuviese hambre, no tendría que decírtelo,
    pues mío es el orbe y cuanto lo llena.
    13
    ¿Es que voy a comer carne de toros
    y a beber sangre de machos cabríos?
    16
    Dios dice al impío:
    «¿Por qué repites mis preceptos y tienes en tu boca mi alianza,
    17
    tú, que aborreces mi doctrina
    y postergas mis mandatos?

  • Evangelio

    Mateo 8:28-34

    28Al llegar a la orilla opuesta, a la región de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados, que salían de los sepulcros, tan furiosos que nadie podía transitar por aquel camino.
    29
    Y en esto, se pusieron a gritar diciendo:
    —¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí antes de tiempo para atormentarnos?
    30Había no lejos de ellos una gran piara de cerdos paciendo.
    31
    Los demonios le suplicaban:
    —Si nos expulsas, envíanos a la piara de cerdos.
    32
    Les respondió:
    —Id. Y ellos salieron y entraron en los cerdos. Entonces toda la piara se lanzó corriendo por la pendiente hacia el mar y pereció en el agua.
    33Los porqueros huyeron y, al llegar a la ciudad, contaron todas estas cosas, y lo sucedido a los endemoniados.
    34Así que toda la ciudad vino al encuentro de Jesús y, cuando le vieron, le rogaron que se alejara de su región.