jueves, 13 de agosto de 2026

Lecturas 13 de Agosto de 2026

 

  • Primera Lectura

    Ezequiel 12:1-2

    1Me fue dirigida la palabra del Señor, diciendo:
    2—Hijo de hombre, habitas en medio de una casa rebelde. Tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen, porque son una casa rebelde.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 78:56-59, 61-62

    56
    Pero tentaron y se rebelaron contra el Dios Altísimo,
    y no guardaron su precepto.
    57
    Se apartaron y prevaricaron como sus padres,
    y se revolvieron como un arco falso.
    58
    Le provocaron a ira en los lugares altos,
    y le dieron celos con sus ídolos.
    59
    Al oírlo Dios, se indignó,
    y repudió severamente a Israel.
    61
    Entregó al cautiverio a sus nobles,
    y su gloria a manos del adversario.
    62
    Redujo a su pueblo a espada,
    se indignó contra su heredad.

  • Evangelio

    Mateo 18:21--19:1

    18
    21
    Entonces, se acercó Pedro a preguntarle:
    —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano cuando peque contra mí? ¿Hasta siete?
    22
    Jesús le respondió:
    —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
    23Por eso el Reino de los Cielos viene a ser como un rey que quiso arreglar cuentas con sus siervos.
    24Puesto a hacer cuentas, le presentaron uno que le debía diez mil talentos.
    25Como no podía pagar, el señor mandó que fuese vendido él con su mujer y sus hijos y todo lo que tenía, y que así pagase.
    26Entonces el siervo se echó a sus pies y le suplicaba: «Ten paciencia conmigo y te pagaré todo».
    27El señor, compadecido de aquel siervo, lo mandó soltar y le perdonó la deuda.
    28Al salir aquel siervo, encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándole, lo ahogaba y le decía: «Págame lo que me debes».
    29Su compañero, se echó a sus pies y se puso a rogarle: «Ten paciencia conmigo y te pagaré».
    30Pero él no quiso, sino que fue y lo hizo meter en la cárcel, hasta que pagase la deuda.
    31Al ver sus compañeros lo ocurrido, se disgustaron mucho y fueron a contar a su señor lo que había pasado.
    32Entonces su señor lo mandó llamar y le dijo: «Siervo malvado, yo te he perdonado toda la deuda porque me lo has suplicado.
    33¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo la he tenido de ti?»
    34Y su señor, irritado, lo entregó a los verdugos, hasta que pagase toda la deuda.
    35Del mismo modo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano.
    19
    1Cuando terminó Jesús estos discursos, partió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Lecturas 12 de Agosto de 2026

 

  • Primera Lectura

    Ezequiel 9:1-7; 10:18-22

    9
    1
    Entonces clamó en mis oídos con una gran voz, diciendo:
    —¡Ya llegan los castigos de la ciudad! Cada uno trae en la mano un instrumento de exterminio.
    2Vi a seis hombres que venían por el camino de la puerta superior que mira al norte. Cada uno de ellos llevaba en la mano un instrumento de exterminio. Había, además, otro hombre, vestido de lino, que caminaba en medio de ellos y traía a la cintura los utensilios de escriba. Entraron y se colocaron ante el altar de bronce.
    3Mientras tanto, la gloria del Señor de Israel había ascendido desde el querubín, sobre el que se posaba, hacia el –umbral del Templo. Llamó al varón vestido de lino que traía a la cintura los utensilios de escriba
    4
    y le dijo el –Señor:
    —Pasa por medio de la ciudad, por medio de Jerusalén, y marca una señal sobre la frente de los hombres que se lamentan y lloran por todas las abominaciones que se cometen en ella.
    5
    A los demás les dijo esto que yo oí:
    —Pasad por la ciudad detrás de él y herid de muerte. No se apiaden vuestros ojos ni tengáis compasión.
    6
    Matad hasta aniquilar a ancianos y jóvenes, a doncellas, niños y mujeres. Pero no matéis a ninguno sobre el que veáis la señal. Empezaréis por mi santuario.
    Comenzaron por los ancianos que estaban delante del Templo.
    7
    Y les dijo:
    —Profanad el Templo, llenad de víctimas sus atrios. ¡Salid! Salieron e hirieron a quienes estaban en la ciudad.
    10
    18La gloria del Señor salió desde el umbral del Templo y se detuvo sobre los querubines.
    19Los querubines desplegaron sus alas y se levantaron de la tierra, en mi presencia. También las ruedas se levantaron con ellos y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental del Templo del Señor. La gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos en lo más alto.
    20Eran los mismos seres animados que había visto bajo el Dios de Israel junto al río Quebar y comprendí que eran querubines.
    21Cada uno tenía cuatro rostros y cuatro alas y una especie de mano humana bajo las alas.
    22La figura de sus rostros era la misma que yo había visto junto al río Quebar. Cada uno avanzaba de frente.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 113:1-6

    1
    ¡Aleluya!
    Alabad, siervos del Señor, alabad el Nombre del Señor.
    2
    Bendito sea el Nombre del Señor,
    ahora y por siempre, sin fin.
    3
    Desde la salida del sol hasta el ocaso,
    alabado sea el Nombre del Señor.
    4
    Excelso sobre todas las naciones es el Señor,
    por encima de los cielos está su gloria.
    5
    ¿Quién como el Señor, nuestro Dios,
    que se sienta en las alturas,
    6y se abaja para mirar los cielos y la tierra?

  • Evangelio

    Mateo 18:15-20

    15»Si tu hermano peca, vete y corrígele a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
    16Si no escucha, toma entonces contigo a uno o dos, para que cualquier asunto quede firme por la palabra de dos o tres testigos.
    17Pero si no quiere escucharlos, díselo a la Iglesia. Si tampoco quiere escuchar a la Iglesia, tenlo por pagano y publicano.
    18»Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
    19»Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra sobre cualquier cosa que quieran pedir, mi Padre que está en los cielos se lo concederá.
    20Pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

martes, 11 de agosto de 2026

Lecturas 11 de Agosto de 2026

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Oseas 2:16, 17, 21-22

    16
    Por eso, Yo mismo la seduciré,
    la conduciré al desierto y le hablaré al corazón.
    17
    Y desde allí le daré sus viñas
    y el valle de Acor será puerta de esperanza; allí me responderá como en los días de su juventud, como el día que subió de la tierra de Egipto.
    21
    Te desposaré conmigo para siempre,
    te desposaré conmigo en justicia y derecho, en amor y misericordia.
    22
    Te desposaré conmigo en fidelidad,
    y conocerás al Señor.

    OR

    2 Corintios 4:6-10, 16-18

    6Porque el mismo Dios que mandó: «Del seno de las tinieblas brille la luz», hizo brillar la luz en nuestros corazones, para que irradien el conocimiento de la gloria de Dios que está en el rostro de Cristo.
    7Pero llevamos este tesoro en vasos de barro, para que se reconozca que la sobreabundancia del poder es de Dios y que no proviene de nosotros:
    8en todo atribulados, pero no angustiados; perplejos, pero no desesperados;
    9perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados,
    10llevando siempre en nuestro cuerpo el morir de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
    16Por eso no desfallecemos; al contrario, aunque nuestro hombre exterior se vaya desmoronando, nuestro hombre interior se va renovando día a día.
    17Porque la leve tribulación de un instante se convierte para nosotros, incomparablemente, en una gloria eterna y consistente,
    18ya que nosotros no ponemos nuestros ojos en las cosas visibles, sino en las invisibles; pues las visibles son pasajeras, y en cambio las invisibles, eternas.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 45:11-12, 14-16

    11
    Escucha, hija, y mira, presta tu oído,
    olvida tu pueblo y la casa de tu padre:
    12
    y el rey se prendará de tu belleza;
    él es tu señor, inclínate ante él.
    14
    Radiante de gloria, la hija del rey enjoyada
    —de brocados de oro es su vestido,
    15
    con bordados de colores—, es conducida ante el rey.
    Vírgenes, sus damas, forman su séquito, son conducidas ante ti;
    16
    son conducidas en medio de alegría y regocijo;
    entran en el palacio del rey.

  • Evangelio

    Juan 15:4-10

    4Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
    5Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
    6Si alguno no permanece en mí es arrojado fuera, como los sarmientos, y se seca; luego los recogen, los arrojan al fuego y arden.
    7Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y se os concederá.
    8En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos.
    9»Como el Padre me amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor.
    10Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

 

lunes, 10 de agosto de 2026

Lecturas 10 de Agosto de 2026

 

  • Primera Lectura

    2 Corintios 9:6-10

    6Os digo esto: quien siembra escasamente, escasamente cosechará; y quien siembra copiosamente, copiosamente cosechará.
    7Que cada uno dé según se ha propuesto en su corazón, no de mala gana ni forzado, porque Dios ama al que da con alegría.
    8Y poderoso es Dios para colmaros de toda gracia, para que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, tengáis abundancia en toda obra buena,
    9
    según está escrito:
    Repartió con largueza, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre.
    10Aquel que provee de semilla al sembrador y de pan para comer, os dará y multiplicará la semilla y acrecentará los frutos de vuestra justicia.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 112:1-2, 5-9

    1
    Aleluya.
    (Alef) Dichoso el hombre que teme al Señor, (Bet) y se complace de lleno en sus mandamientos.
    2
    (Guímel) Poderoso en la tierra será su linaje.
    (Dálet) Bendita será la descendencia de los rectos.
    5
    (Tet) Feliz el hombre compasivo y que presta,
    (Yod) y que administra sus asuntos con justicia;
    6
    (Kaf) no vacilará jamás.
    (Lámed) El justo será siempre recordado;
    7
    (Mem) no temerá las malas noticias;
    (Nun) su corazón está firme, confiado en el Señor;
    8
    (Sámek) su corazón está seguro, sin temer,
    (Áin) hasta que mire por encima a sus enemigos.
    9
    (Pe) Reparte generosamente a los pobres;
    (Sade) su justicia permanece para siempre; (Qof) lleva alta su frente con honor.

  • Evangelio

    Juan 12:24-26

    24En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no muere al caer en tierra, queda infecundo; pero si muere, produce mucho fruto.
    25El que ama su vida la perderá, y el que aborrece su vida en este mundo, la guardará para la vida eterna.
    26Si alguien me sirve, que me siga, y donde yo estoy allí estará también mi servidor. Si alguien me sirve, el Padre le honrará.

domingo, 9 de agosto de 2026

Lecturas 9 de Agosto de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Reyes 19:9, 11-13

    9
    Allí entró en una cueva donde pasó la noche. Entonces le llegó la palabra del Señor diciéndole:
    —¿Qué te trae aquí Elías?
    11
    El ángel dijo:
    —Sal y quédate en la montaña, delante del Señor. Entonces el Señor pasó y un viento fortísimo conmovió la montaña y partió las rocas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Detrás del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto.
    12Detrás del terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Detrás del fuego, un susurro de brisa suave.
    13
    Cuando –Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto, salió y se detuvo a la puerta de la cueva. Entonces le llegó una voz que decía:
    —¿Qué te trae aquí Elías?

  • Salmo Responsorial

    Salmo 85:9-14

    9
    Escucharé lo que dice Dios:
    el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles, con tal de que no retornen a la necedad.
    10
    En verdad, ya está cerca la salvación
    para los que le temen, para que en nuestra tierra habite la Gloria.
    11
    Misericordia y fidelidad se encontrarán,
    justicia y paz se besarán.
    12
    De la tierra germinará la fidelidad,
    desde los cielos despuntará la justicia.
    13
    Porque el Señor otorgará bienes,
    y nuestra tierra producirá sus frutos.
    14
    Ante Él marchará la justicia,
    y sus pasos abrirán camino. 

  • Segunda Lectura

    Romanos 9:1-5

    1Os digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo:
    2siento una pena muy grande y un continuo dolor en mi corazón.
    3Pues le pediría a Dios ser yo mismo anatema de Cristo en favor de mis hermanos, los que son de mi mismo linaje según la carne.
    4Ésos son los israelitas: a ellos pertenece la adopción de hijos y la gloria y la alianza y la legislación y el culto y las promesas;
    5de ellos son los patriarcas y de ellos según la carne desciende Cristo, el cual es sobre todas las cosas Dios bendito por los siglos. Amén.

  • Evangelio

    Mateo 14:22-33

    22Y enseguida Jesús mandó a los discípulos que subieran a la barca y que se adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.
    23Y, después de despedirla, subió al monte a orar a solas. Cuando se hizo de noche seguía él solo allí.
    24Mientras tanto, la barca ya se había alejado de tierra muchos estadios, sacudida por las olas, porque el viento le era contrario.
    25En la cuarta vigilia de la noche vino hacia ellos caminando sobre el mar.
    26
    Cuando le vieron los discípulos andando sobre el mar, se asustaron y dijeron:
    —¡Es un fantasma! —y llenos de miedo empezaron a gritar.
    27
    Pero al instante Jesús les habló:
    —Tened confianza, soy yo, no temáis.
    28
    Entonces Pedro le respondió:
    —Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
    29
    —Ven —le dijo él.
    Y Pedro se bajó de la barca y comenzó a andar sobre las aguas en dirección a Jesús.
    30
    Pero al ver que el viento era muy fuerte se atemorizó y, al empezar a hundirse, se puso a gritar:
    —¡Señor, sálvame!
    31
    Al instante Jesús alargó la mano, lo sujetó y le dijo:
    —Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?
    32Y cuando subieron a la barca se calmó el viento.
    33
    Los que estaban en la barca le adoraron diciendo:
    —Verdaderamente eres Hijo de Dios.

sábado, 8 de agosto de 2026

Lecturas 8 de Agosto de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Timoteo 4:1-5

    1En la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que va a juzgar a vivos y muertos, por su manifestación y por su reino, te advierto seriamente:
    2predica la palabra, insiste con ocasión y sin ella, reprende, reprocha y exhorta siempre con paciencia y doctrina.
    3Pues vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus pasiones para halagarse el oído.
    4Cerrarán sus oídos a la verdad y se volverán a los mitos.
    5Pero tú sé sobrio en todo, sé recio en el sufrimiento, esfuérzate en la propagación del Evangelio, cumple perfectamente tu ministerio.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 37:3-6, 30-31

    3
    (Bet) Confía en el Señor y haz el bien;
    habita tu tierra y guarda la fidelidad.
    4
    Pon tu delicia en el Señor,
    y te concederá los deseos de tu corazón.
    5
    (Guímel) Encomienda al Señor tu camino,
    confía en Él, que Él actuará
    6
    y hará despuntar tu justicia como la aurora,
    y tu derecho como luz del mediodía.
    30
    (Pe) La boca del justo habla sabiduría
    y su lengua pronuncia lo recto;
    31
    pues en su corazón está la Ley de su Dios:
    sus pasos no vacilan.

  • Evangelio

    Mateo 5:13-16

    13»Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa ¿con qué se salará? No vale más que para tirarla fuera y que la pisotee la gente.
    14»Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto de un monte;
    15ni se enciende una luz para ponerla debajo de un celemín, sino sobre un candelero para que alumbre a todos los de la casa.
    16Alumbre así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre, que está en los cielos.

viernes, 7 de agosto de 2026

Lecturas 7 de Agosto de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Nahún 2:1, 3; 3:1-3, 6-7

    2
    1
    Mirad sobre los montes
    los pies del mensajero que anuncia la paz. Celebra tus fiestas, Judá, cumple tus votos, que no volverá más a pasar por ti Belial: ha sido del todo aniquilado.
    3
    Porque el Señor devuelve
    la majestad de Jacob, la majestad de Israel: unos salteadores habían asolado y arrancado sus sarmientos.
    3
    1
    ¡Ay de la ciudad sanguinaria, toda ella mentira,
    repleta de rapiñas, insaciable de presas!
    2
    Chasquidos de látigo,
    trepidar de ruedas, caballos al galope, brincos de carruajes.
    3
    Jinetes a la carga,
    refulgir de espadas centellear de lanzas, multitud de víctimas, montones de muertos, cadáveres sin fin, cuerpos en los que se tropieza.
    6
    Echaré sobre ti inmundicias,
    te afrentaré y te expondré como ludibrio.
    7
    De modo que cualquiera que te vea
    se apartará de ti diciendo: “¡Devastada está Nínive! ¿Quién se apiadará de ella? ¿Dónde encontraré quien te consuele?”.

  • Salmo Responsorial

    Deuteronomio 32:35-36, 39, 41

    35
    Mía es la venganza y el castigo
    para el momento en que sus pies vacilen; próximo está ya el día de su ruina, y se apresura su destino.
    36
    Pues el Señor hará justicia a su pueblo
    y de sus siervos tendrá misericordia, pues verá que se extinguió su fuerza y no queda ni cautivo ni libre.
    39
    Ved ahora que yo, sólo yo soy,
    y no existe otro dios frente a Mí. Yo doy la muerte y doy la vida, yo hago la herida y yo mismo la curo, y no hay quien pueda librar de mi mano.
    41
    Afilaré el rayo de mi espada
    y mi mano empuñará el juicio; de mis rivales tomaré venganza y daré su paga a quien me odia.

  • Evangelio

    Mateo 16:24-28

    24
    Entonces les dijo Jesús a sus discípulos:
    —Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga.
    25Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará.
    26»Porque, ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?, o ¿qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
    27Porque el Hijo del Hombre va a venir en la gloria de su Padre acompañado de sus ángeles, y entonces retribuirá a cada uno según su conducta.
    28En verdad os digo que hay algunos de los aquí presentes que no sufrirán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su Reino.