sábado, 12 de septiembre de 2026

Lecturas 12 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Gálatas 4:4-7

    4Pero al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley,
    5para redimir a los que estaban bajo la Ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
    6Y, puesto que sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abbá, Padre!»
    7De manera que ya no eres siervo, sino hijo; y como eres hijo, también heredero por gracia de Dios.

    OR

    Efesios 1:3-6, 11-12

    3
    Bendito sea el Dios y Padre
    de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda bendición espiritual en los cielos,
    4
    ya que en él nos eligió
    antes de la creación del mundo para que fuéramos santos y sin mancha en su presencia, por el amor;
    5
    nos predestinó a ser sus hijos adoptivos
    por Jesucristo conforme al beneplácito de su voluntad,
    6
    para alabanza y gloria de su gracia,
    con la cual nos hizo gratos en el Amado;
    11por quien también fuimos constituidos herederos, predestinados según el designio de quien realiza todo con arreglo al consejo de su voluntad,
    12para que nosotros, los que antes habíamos esperado en el Mesías, sirvamos para alabanza de su gloria.

  • Salmo Responsorial

    Lucas 1:46-55

    46
    María exclamó:
    —Engrandece mi alma al Señor,
    47y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador:
    48
    porque ha puesto los ojos
    en la humildad de su esclava; por eso desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
    49
    Porque ha hecho en mí cosas grandes
    el Todopoderoso, cuyo nombre es Santo;
    50
    su misericordia se derrama de generación
    en generación sobre los que le temen.
    51
    Manifestó el poder de su brazo,
    dispersó a los soberbios de corazón.
    52
    Derribó de su trono a los poderosos
    y ensalzó a los humildes.
    53
    Colmó de bienes a los hambrientos
    y a los ricos los despidió vacíos.
    54
    Auxilió a Israel su siervo,
    recordando su misericordia,
    55
    como había prometido a nuestros padres,
    Abrahán y su descendencia para siempre.

  • Evangelio

    Lucas 1:39-57

    39Por aquellos días, María se levantó y marchó deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá;
    40y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
    41Y cuando oyó Isabel el saludo de María, el niño saltó en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo;
    42
    y exclamando en voz alta, dijo:
    —Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.
    43¿De dónde a mí tanto bien, que venga la madre de mi Señor a visitarme?
    44Pues en cuanto llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno;
    45y bienaventurada la que ha creído, porque se cumplirán las cosas que se le han dicho de parte del Señor.
    46
    María exclamó:
    —Engrandece mi alma al Señor,
    47y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador:
    48
    porque ha puesto los ojos
    en la humildad de su esclava; por eso desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
    49
    Porque ha hecho en mí cosas grandes
    el Todopoderoso, cuyo nombre es Santo;
    50
    su misericordia se derrama de generación
    en generación sobre los que le temen.
    51
    Manifestó el poder de su brazo,
    dispersó a los soberbios de corazón.
    52
    Derribó de su trono a los poderosos
    y ensalzó a los humildes.
    53
    Colmó de bienes a los hambrientos
    y a los ricos los despidió vacíos.
    54
    Auxilió a Israel su siervo,
    recordando su misericordia,
    55
    como había prometido a nuestros padres,
    Abrahán y su descendencia para siempre.
    56María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.
    57Entretanto le llegó a Isabel el tiempo del parto, y dio a luz un hijo.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Lecturas 11 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Corintios 9:16-19, 22-27

    16Porque si evangelizo, no es para mí motivo de gloria, pues es un deber que me incumbe. ¡Ay de mí si no evangelizara!
    17Si lo hiciera por propia iniciativa, tendría recompensa; pero si lo hago por mandato, cumplo una misión encomendada.
    18¿Cuál es entonces mi recompensa? Predicar el Evangelio entregándolo gratuitamente, sin hacer valer mis derechos por el Evangelio.
    19Porque siendo libre de todos, me hice siervo de todos para ganar a cuantos más pueda.
    22Me hice débil con los débiles, para ganar a los débiles. Me he hecho todo para todos, para salvar de cualquier manera a algunos.
    23Y todo lo hago por el Evangelio, para tener yo también parte en él.
    24¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos sin duda corren pero uno solo recibe el premio? Corred de tal modo que lo alcancéis.
    25Los que compiten se abstienen de todo; y ellos para alcanzar una corona corruptible; nosotros, en cambio, una incorruptible.
    26Así pues, yo corro no como a la ventura, lucho no como quien golpea al aire,
    27sino que castigo mi cuerpo y lo someto a servidumbre, no sea que, después de haber predicado a otros, quede yo descalificado.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 84:3-6, 12

    3
    Mi alma añora, desfallece por los atrios del Señor;
    mi corazón y mi carne se alegran por el Dios vivo.
    4
    Hasta el pajarillo encuentra una casa,
    y la golondrina su nido, donde poner sus polluelos: ¡tus altares, Señor de los ejércitos, mi Rey y Dios mío!
    5
    Dichosos los que habitan en tu Casa
    te alabarán por siempre.
    6
    Dichoso el hombre que tiene su auxilio en Ti,
    y en su corazón decide peregrinar.
    12
    Porque el Señor Dios es sol y escudo;
    el Señor concede gracia y gloria; no niega sus bienes a los que caminan en integridad.

  • Evangelio

    Lucas 6:39-42

    39
    Les dijo también una parábola:
    —¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?
    40»No está el discípulo por encima del maestro; todo aquel que esté bien instruido podrá ser como su maestro.
    41»¿Por qué te fijas en la mota del ojo de tu hermano y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?
    42¿Cómo puedes decir a tu hermano: «Hermano, deja que saque la mota que hay en tu ojo», no viendo tú mismo la viga que hay en el tuyo? Hipócrita: saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad cómo sacar la mota del ojo de tu hermano.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Lecturas 10 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Corintios 8:1-7, 11-13

    1En cuanto a los animales sacrificados a los ídolos, somos conscientes de que todos sabemos discernir. El saber hincha pero la caridad edifica.
    2Si alguno piensa que sabe algo, todavía no sabe como le conviene saber;
    3pero si uno ama a Dios, ése ha sido conocido por Él.
    4Ahora bien, en cuanto a comer de los animales sacrificados a los ídolos, somos conscientes de que no hay ídolos en el mundo y que no hay más dios que el Dios Único.
    5Porque, aunque algunos sean llamados dioses en el cielo o en la tierra, como si de hecho hubiera muchos dioses y muchos señores,
    6para nosotros, sin embargo, no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para quien somos nosotros, y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas, y nosotros también por él.
    7Pero no todos tienen este saber: algunos, acostumbrados hasta ahora a los ídolos, comen esa carne como sacrificada a los ídolos, y su conciencia, que es débil, se mancha.
    11Y por tu saber se perderá el débil, el hermano por el que murió Cristo.
    12Y pecando así contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, pecáis contra Cristo.
    13Por eso, si una comida escandaliza a mi hermano, no comeré carne jamás, para no escandalizar a mi hermano.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 139:1-3, 13-14, 23-24

    1
    Al maestro de coro. De David. Salmo.
    Señor, Tú me examinas y me conoces.
    2
    Tú sabes cuándo me siento y me levanto.
    Penetras desde lejos mis pensamientos.
    3
    Camine o descanse, Tú lo adviertes;
    todas mis sendas te son familiares.
    13
    Tú has formado mis entrañas,
    me has plasmado en el vientre de mi madre.
    14
    Te doy gracias porque me has hecho como un prodigio:
    tus obras son maravillosas, bien lo sabe mi alma.
    23
    Examíname, Dios mío, y conoce mi corazón,
    ponme a prueba y conoce mis pensamientos.
    24
    Mira si voy por el mal camino,
    y guíame por el camino eterno. 

  • Evangelio

    Lucas 6:27-38

    27»Pero a vosotros que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian;
    28bendecid a los que os maldicen y rogad por los que os calumnian.
    29Al que te pegue en una mejilla ofrécele también la otra, y al que te quite el manto no le niegues tampoco la túnica.
    30Da a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.
    31Como queráis que hagan los hombres con vosotros, hacedlo de igual manera con ellos.
    32»Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores aman a quienes les aman.
    33Y si hacéis el bien a quienes os hacen el bien, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores hacen lo mismo.
    34Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto.
    35Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada por ello; y será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los ingratos y con los malos.
    36Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.
    37»No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados;
    38dad y se os dará; echarán en vuestro regazo una buena medida, apretada, colmada, rebosante: porque con la misma medida con que midáis se os medirá.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Lecturas 9 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Corintios 7:25-31

    25En cuanto a la virginidad, no tengo precepto del Señor, pero doy un consejo, como quien por la misericordia del Señor merece confianza.
    26Así pues, considero que, por la presente necesidad, más le vale al hombre permanecer como está.
    27¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿No estás unido a una mujer? No busques mujer.
    28Si te casas, no pecas, y si una virgen se casa, no peca. Sin embargo, así tendrán la tribulación en la carne, que yo querría evitaros.
    29Hermanos, os digo esto: el tiempo es corto. Por tanto, en lo que queda, los que tienen mujer, vivan como si no la tuviesen;
    30y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen;
    31y los que disfrutan de este mundo, como si no disfrutasen. Porque la apariencia de este mundo pasa.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 45:11-17

    11
    Escucha, hija, y mira, presta tu oído,
    olvida tu pueblo y la casa de tu padre:
    12
    y el rey se prendará de tu belleza;
    él es tu señor, inclínate ante él.
    13
    La hija de Tiro viene con presentes,
    los pueblos más ricos buscan tu favor.
    14
    Radiante de gloria, la hija del rey enjoyada
    —de brocados de oro es su vestido,
    15
    con bordados de colores—, es conducida ante el rey.
    Vírgenes, sus damas, forman su séquito, son conducidas ante ti;
    16
    son conducidas en medio de alegría y regocijo;
    entran en el palacio del rey.
    17
    En lugar de tus padres estarán tus hijos;
    los constituirás príncipes por toda la tierra.

  • Evangelio

    Lucas 6:20-26

    20
    Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, comenzó a decir:
    —Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.
    21
    »Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
    »Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
    22»Bienaventurados cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como maldito, por causa del Hijo del Hombre.
    23Alegraos en aquel día y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo; pues de este modo se comportaban sus padres con los profetas.
    24»Pero ¡ay de vosotros los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo!
    25
    »¡Ay de vosotros los que ahora estáis hartos, porque tendréis hambre!
    »¡Ay de vosotros los que ahora reís, porque gemiréis y lloraréis!
    26»¡Ay cuando los hombres hablen bien de vosotros, pues de este modo se comportaban sus padres con los falsos profetas!

martes, 8 de septiembre de 2026

Lecturas 8 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Miqueas 5:1-4

    1
    Pero tú, Belén Efrata,
    aunque tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser dominador en Israel; sus orígenes son muy antiguos, de días remotos.
    2
    Por eso él los entregará hasta el tiempo
    en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces, el resto de sus hermanos volverá junto a los hijos de Israel.
    3
    Él estará firme, y apacentará con la fuerza del Señor,
    con la majestad del Nombre del Señor, su Dios; y ellos podrán reposar, porque entonces él será grande hasta los confines de la tierra.
    4
    Él mismo será la paz.
    Asiria, si viniere a nuestra tierra, y hollare nuestros palacios, nosotros le suscitaremos siete pastores y ocho príncipes de estirpe.

    OR

    Romanos 8:28-30

    28Sabemos que todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que son llamados según su designio.
    29Porque a los que de antemano eligió también predestinó para que lleguen a ser conformes con la imagen de su Hijo, a fin de que él sea primogénito entre muchos hermanos.
    30Y a los que predestinó también los llamó, y a los que llamó también los justificó, y a los que justificó también los glorificó.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 13:6

    6
    Yo confío en tu misericordia;
    mi corazón se goza en tu salvación. Cantaré al Señor por el bien que me hace. 

  • Evangelio

    Mateo 1:1-16, 18-23

    1Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
    2Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos,
    3Judá engendró a Farés y a Zara de Tamar, Farés engendró a Esrón, Esrón engendró a Aram,
    4Aram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón,
    5Salmón engendró a Booz de Rahab, Booz engendró a Obed de Rut, Obed engendró a Jesé,
    6
    Jesé engendró al rey David.
    David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías,
    7Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asá,
    8Asá engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías,
    9Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías,
    10Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías,
    11Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos cuando la deportación a Babilonia.
    12Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel,
    13Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliacim, Eliacim engendró a Azor,
    14Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud,
    15Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob,
    16Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús llamado Cristo.
    18La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.
    19José, su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.
    20
    Consideraba él estas cosas, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
    —José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.
    21Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
    22Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta:
    23
    Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
    a quien pondrán por nombre Emmanuel, que significa Dios–con–nosotros.

    OR

    Mateo 1:18-23

    18La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.
    19José, su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.
    20
    Consideraba él estas cosas, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
    —José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.
    21Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
    22Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta:
    23
    Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
    a quien pondrán por nombre Emmanuel, que significa Dios–con–nosotros.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Lecturas 7 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Génesis 2:4-9, 15

    4
    Éstos fueron los orígenes del cielo y de la tierra al ser creados.
    Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo,
    5aún no había en la tierra ningún arbusto silvestre, y aún no había brotado ninguna hierba del campo —pues el Señor Dios no había hecho llover sobre la tierra ni había nadie que trabajara el suelo—,
    6pero un manantial brotaba de la tierra y regaba toda la superficie del suelo.
    7Entonces, el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida, y el hombre se convirtió en un ser vivo.
    8El Señor Dios plantó un jardín en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado.
    9El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y buenos para comer; y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
    15El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén para que lo trabajara y lo guardara;

  • Salmo Responsorial

    Salmo 90:2-5, 12-14, 16

    2
    Antes de que fueran engendrados los montes
    y la tierra y el orbe fuesen formados, desde siempre y para siempre, Tú eres Dios.
    3
    Al polvo haces volver al hombre,
    diciendo: «Volved, hijos de Adán».
    4
    Pues mil años a tus ojos
    son como un día de ayer, que pasó, como una vigilia de la noche.
    5
    Tú los arrastras, son un sueño al amanecer,
    como hierba que brota:
    12
    Enséñanos a llevar buena cuenta de nuestros días,
    para que logremos un corazón sabio.
    13
    ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo…?
    Ten piedad con tus siervos.
    14
    Sácianos de mañana con tu misericordia,
    exultaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
    16
    Que se muestre a tus siervos tu obra,
    y a tus hijos tu majestad.

  • Evangelio

    Mateo 6:31-34

    31Así pues, no andéis preocupados diciendo: ¿qué vamos a comer, qué vamos a beber, con qué nos vamos a vestir?
    32Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre celestial que de todo eso estáis necesitados.
    33»Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se os añadirán.
    34Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad.

  • Primera Lectura

    1 Corintios 5:1-8

    1Se oye hablar, y mucho, de que entre vosotros hay fornicación, y una fornicación que no se da ni entre los gentiles: hasta el punto de que alguien tiene la mujer de su padre.
    2¿Y vosotros aun estáis orgullosos, en vez de llenaros de dolor para que fuera expulsado de en medio de vosotros quien realizó esa acción?
    3Yo, por mi parte, ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya he juzgado, como si estuviera presente, al que así obró:
    4en el nombre del Señor nuestro Jesús, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús,
    5que ése sea entregado a Satanás para castigo de la carne, y así el espíritu se salve en el día del Señor.
    6No está bien vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura hace fermentar toda la masa?
    7Expurgad la levadura vieja, para que seáis masa nueva, ya que sois ácimos. Porque Cristo, nuestro Cordero pascual, fue inmolado.
    8Por tanto, celebremos la fiesta, no con levadura vieja ni con levadura de malicia y de perversidad, sino con ácimos de sinceridad y de verdad.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 5:5-7, 12

    5
    Tú no eres un Dios que ame la impiedad;
    el malvado no es tu huésped,
    6
    ni permanece el arrogante ante tus ojos.
    Aborreces a los que obran la iniquidad.
    7
    Haces perecer a los que dicen falsedades.
    El Señor abomina del hombre sanguinario y mentiroso.
    12
    Que se alegren los que a Ti se acogen,
    que exulten por los siglos. Protégelos, para que en Ti se llenen de gozo los que aman tu Nombre.

  • Evangelio

    Lucas 6:6-11

    6Otro sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Y había allí un hombre que tenía seca la mano derecha.
    7Los escribas y los fariseos le observaban a ver si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle.
    8
    Pero él conocía sus pensamientos y le dijo al hombre que tenía la mano seca:
    —Levántate y ponte en medio. Y se levantó y se puso en medio.
    9
    Entonces Jesús les dijo:
    —Yo os pregunto: ¿es lícito en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar la vida de un hombre o perderla?
    10
    Entonces, mirando a todos los que estaban a su alrededor, le dijo al que tenía la mano seca:
    —Extiende tu mano. Él lo hizo, y su mano quedó curada.
    11Ellos se llenaron de rabia y comenzaron a discutir entre sí qué harían contra Jesús.