miércoles, 22 de julio de 2026

Lecturas 22 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Jeremías 1:1, 4-10

    1Palabras de Jeremías, hijo de Jilquías, de los sacerdotes residentes en Anatot, en tierra de Benjamín.
    4La palabra del Señor se me dirigió diciendo:
    5
    —Antes de plasmarte en el seno materno, te conocí,
    antes de que salieras de las entrañas, te consagré, te constituí en profeta de las naciones.
    6
    Respondí:
    —¡Ay, Señor Dios mío! Si no sé hablar, que soy muy joven.
    7
    El Señor me contestó:
    —No digas que soy muy joven, porque allá donde te envíe, irás, y todo cuanto te ordene, lo dirás.
    8
    No les tengas miedo,
    que Yo estoy contigo para librarte —oráculo del Señor—.
    9
    El Señor extendió su mano, tocó mi boca, y me dijo:
    —Pongo mis palabras en tu boca.
    10
    Mira, hoy te he constituido sobre las naciones
    y los reinos, para arrancar y abatir, para destruir y arruinar, para edificar y plantar.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 71:1-6, 15, 17

    1
    En Ti, Señor, espero,
    no quede yo avergonzado para siempre.
    2
    Por tu justicia, ven en mi auxilio, ponme a salvo,
    inclina tu oído hacia mí y sálvame.
    3
    Sé para mí la roca de refugio,
    donde acudir de continuo, pues has decretado salvarme, porque Tú eres mi peña, mi fortaleza.
    4
    Dios mío, ponme a salvo de la mano del impío,
    de la garra del perverso y opresor
    5
    Porque Tú eres mi esperanza, Señor, Dios mío,
    mi seguridad desde mi niñez.
    6
    En Ti me he apoyado desde el seno materno;
    desde las entrañas de mi madre Tú eres mi protector. Para Ti mi alabanza continua.
    15
    Mi boca proclamará tu justicia,
    tu salvación todo el día, aunque no sepa contarlas.
    17
    Dios mío, Tú me has instruido desde mi niñez,
    y yo he anunciado tus maravillas hasta hoy.

  • Evangelio

    Juan 20:1-2, 11-18

    1El día siguiente al sábado, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio quitada la piedra del sepulcro.
    2
    Entonces echó a correr, llegó hasta donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que Jesús amaba, y les dijo:
    —Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.
    11María estaba fuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,
    12y vio a dos ángeles de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido colocado el cuerpo de Jesús.
    13
    Ellos dijeron:
    —Mujer, ¿por qué lloras? —Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto —les respondió.
    14Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús.
    15
    Le dijo Jesús:
    —Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: —Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.
    16
    Jesús le dijo:
    —¡María! Ella, volviéndose, exclamó en hebreo: —¡Rabbuni! —que quiere decir: «Maestro».
    17
    Jesús le dijo:
    —Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios».
    18
    Fue María Magdalena y anunció a los discípulos:
    —¡He visto al Señor!, y me ha dicho estas cosas.

  • Primera Lectura

    El Cantar de los Cantares 3:1-4

    1
    En mi lecho, por las noches,
    busqué al que ama mi alma, y no lo encontré.
    2
    Me levantaré y rondaré por la ciudad,
    por calles y plazas, buscaré al que ama mi alma. Lo busqué, pero no lo encontré.
    3
    Me encontraron los guardias
    que rondan por la ciudad: «¿Habéis visto al que ama mi alma?»
    4
    Apenas los pasé, cuando encontré
    al que ama mi alma. Lo abracé y no lo soltaré hasta hacerlo entrar en casa de mi madre, en la alcoba de la que me concibió.

    OR

    2 Corintios 5:14-17

    14Porque el amor de Cristo nos urge, persuadidos de que si uno murió por todos, en consecuencia todos murieron.
    15Y murió por todos a fin de que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
    16De manera que desde ahora no conocemos a nadie según la carne; y si conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no le conocemos así.
    17Por tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva criatura: lo viejo pasó, ya ha llegado lo nuevo.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 63:2-6, 8-9

    2
    Oh Dios, Tú eres mi Dios, al alba te busco,
    mi alma tiene sed de Ti, por Ti mi carne desfallece, en tierra desierta y seca, sin agua.
    3
    Por eso te contemplo en el Santuario,
    para ver tu poder y tu gloria
    4
    Tu misericordia vale más que la vida,
    mis labios te alabarán.
    5
    Así, te bendeciré toda mi vida,
    a tu Nombre alzaré mis manos.
    6
    Como de enjundia y de grosura
    se saciará mi alma, y con labios jubilosos te alabará mi boca.
    8
    porque Tú eres mi socorro,
    canto gozoso a la sombra de tus alas.
    9
    A Ti se aferra mi alma,
    tu diestra me sostiene.

  • Evangelio

    Juan 20:1-2, 11-18

    1El día siguiente al sábado, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio quitada la piedra del sepulcro.
    2
    Entonces echó a correr, llegó hasta donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que Jesús amaba, y les dijo:
    —Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.
    11María estaba fuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,
    12y vio a dos ángeles de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido colocado el cuerpo de Jesús.
    13
    Ellos dijeron:
    —Mujer, ¿por qué lloras? —Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto —les respondió.
    14Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús.
    15
    Le dijo Jesús:
    —Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: —Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.
    16
    Jesús le dijo:
    —¡María! Ella, volviéndose, exclamó en hebreo: —¡Rabbuni! —que quiere decir: «Maestro».
    17
    Jesús le dijo:
    —Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios».
    18
    Fue María Magdalena y anunció a los discípulos:
    —¡He visto al Señor!, y me ha dicho estas cosas.

martes, 21 de julio de 2026

Lecturas 21 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Sabiduría 8:9-16

    9
    Por eso decidí tomarla por compañera de mi vida,
    consciente de que me sería buena consejera y consuelo en las preocupaciones y tristezas.
    10
    Gracias a ella conseguiré gloria ante la gente,
    y honor de los ancianos, aun siendo joven.
    11
    En los juicios me encontrarán agudo,
    y delante de los poderosos seré admirado.
    12
    Cuando yo calle, se quedarán esperando,
    y cuando hable, me prestarán atención, y si me alargo hablando, se llevarán la mano a la boca.
    13
    Gracias a ella alcanzaré inmortalidad
    y dejaré un recuerdo eterno a los que me sucedan.
    14Gobernaré pueblos, y se me someterán naciones.
    15
    Soberanos terribles oirán hablar de mí y me temerán;
    con la gente me mostraré bueno, y en el combate, valiente.
    16
    Al volver a casa descansaré con ella,
    pues no hay amargura en su convivencia, ni tedio en su compañía; al contrario, da alegría y contento.

    OR

    2 Corintios 5:14-21

    14Porque el amor de Cristo nos urge, persuadidos de que si uno murió por todos, en consecuencia todos murieron.
    15Y murió por todos a fin de que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
    16De manera que desde ahora no conocemos a nadie según la carne; y si conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no le conocemos así.
    17Por tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva criatura: lo viejo pasó, ya ha llegado lo nuevo.
    18Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió con él por medio de Cristo y nos confirió el ministerio de la reconciliación.
    19Porque en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo, sin imputarle sus delitos, y puso en nosotros la palabra de reconciliación.
    20Somos, pues, embajadores en nombre de Cristo, como si Dios os exhortase por medio de nosotros. En nombre de Cristo os rogamos: reconciliaos con Dios.
    21A él, que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que llegásemos a ser en él justicia de Dios.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 67:2-5, 7-8

    2
    Tenga Dios piedad de nosotros y nos bendiga,
    haga brillar su rostro sobre nosotros.
    3
    Para que se conozca en la tierra tu camino,
    tu salvación en todas las naciones.
    4
    ¡Que te alaben los pueblos, oh Dios,
    que todos los pueblos te alaben!
    5
    Que se alegren y te aclamen las naciones,
    porque juzgas los pueblos con rectitud y diriges las naciones de la tierra.
    7
    La tierra ha dado su fruto:
    Dios, nuestro Dios, nos bendice.
    8
    Que Dios nos bendiga
    y que le teman todos los confines de la tierra. 

  • Evangelio

    Lucas 9:1-6

    1Convocó a los doce y les dio poder y potestad sobre todos los demonios, y para curar enfermedades.
    2Los envió a predicar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos.
    3
    Y les dijo:
    —No llevéis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tengáis dos túnicas.
    4En cualquier casa que entréis, quedaos allí hasta que de allí os vayáis.
    5Y si nadie os acoge, al salir de aquella ciudad, sacudíos el polvo de los pies en testimonio contra ellos.
    6Se marcharon y pasaban por las aldeas evangelizando y curando por todas partes.

lunes, 20 de julio de 2026

Lecturas 20 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Miqueas 6:1-4, 6-8

    1
    Escuchad lo que dice el Señor:
    «¡Levántate, llama a juicio a las montañas y oigan tu voz las colinas!».
    2
    ¡Escuchad, montes, el juicio del Señor;
    prestad oído, cimientos de la tierra! El Señor entabla juicio con su pueblo, pone pleito a Israel:
    3
    «Pueblo mío, ¿qué te he hecho Yo,
    o en qué te he molestado? ¡Respóndeme!
    4
    ¿Es porque te saqué de la tierra de Egipto
    y te rescaté de la casa de la esclavitud, y envié al frente de ti a Moisés, a Aarón y a María?
    6
    «¿Con qué me presentaré ante el Señor,
    y adoraré al Señor Altísimo? ¿Me presentaré a Él con holocaustos, con terneros de un año?
    7
    ¿Se complace el Señor con miles de carneros,
    o con torrentes de aceite a millares? ¿Daré mi primogénito a cambio de mi delito, el fruto de mis entrañas por mi propio pecado?».
    8
    ¡Hombre! Ya se te indicó lo que es bueno,
    lo que el Señor quiere de ti: practicar la justicia, amar la caridad y conducirte humildemente con tu Dios.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 50:5-6, 8-9, 16-17, 21, 23

    5
    «Reunid ante mí a mis fieles,
    los que han sellado mi alianza con el sacrificio».
    6
    Que los cielos pregonen su justicia,
    porque Dios mismo es el juez.
    8
    No te reprendo por tus sacrificios,
    pues tus holocaustos están siempre ante Mí.
    9
    No tomaré de tu casa ni un ternero,
    ni un cabrito de tus apriscos;
    16
    Dios dice al impío:
    «¿Por qué repites mis preceptos y tienes en tu boca mi alianza,
    17
    tú, que aborreces mi doctrina
    y postergas mis mandatos?
    21
    Tú has hecho estas cosas
    y Yo me he callado. Pensabas que soy como tú. Pero Yo te acusaré y te reprocharé cara a cara.
    23
    Quien ofrece un sacrificio de alabanza
    me da gloria. Al que es íntegro en el camino le mostraré la salvación de Dios». 

  • Evangelio

    Mateo 12:38-42

    38
    Entonces algunos escribas y fariseos se dirigieron a él:
    —Maestro, queremos ver de ti una señal.
    39
    Él les respondió:
    —Esta generación perversa y adúltera pide una señal, pero no se le dará otra señal que la del profeta Jonás.
    40Igual que estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en las entrañas de la tierra tres días y tres noches.
    41Los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación en el Juicio y la condenarán: porque se convirtieron ante la predicación de Jonás, y daos cuenta de que aquí hay algo más que Jonás.
    42La reina del Sur se levantará contra esta generación en el Juicio y la condenará: porque vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y daos cuenta de que aquí hay algo más que Salomón.

domingo, 19 de julio de 2026

Lecturas 19 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Sabiduría 12:13, 16-19

    13
    Porque fuera de ti no hay otro Dios que se cuide de todo,
    al que tengas que explicar que no juzgaste injustamente.
    16
    Tu poder es el principio de la justicia,
    y el ser Señor de todas las cosas te hace perdonar a todos.
    17
    Muestras tu fuerza al que no cree en la perfección de tu poder,
    y a quienes la reconocen dejas convictos de su atrevimiento.
    18
    Tú, dueño de la fuerza, juzgas con benignidad,
    y nos gobiernas con gran indulgencia; porque, cuando quieres, haces valer tu poder.
    19
    Por estos hechos enseñaste a tu pueblo
    que el justo ha de ser amigo del hombre, y llenaste a tus hijos de buena esperanza, pues, después de pecar, das ocasión para el arrepentimiento.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 86:5-6, 9-10, 15-16

    5
    Pues Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
    rico en misericordia con los que te invocan.
    6
    Escucha, Señor, mi plegaria,
    atiende a la voz de mi súplica.
    9
    Todas las naciones que hiciste
    vendrán a postrarse ante Ti, Señor, y a dar gloria a tu Nombre;
    10
    porque Tu eres grande y haces maravillas:
    Tú solo eres Dios.
    15
    Pero Tú, Señor,
    Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en misericordia y fidelidad,
    16
    mírame y ten piedad,
    da fuerzas a tu siervo, y salva al hijo de tu esclava.

  • Segunda Lectura

    Romanos 8:26-27

    26Asimismo también el Espíritu acude en ayuda de nuestra flaqueza: porque no sabemos lo que debemos pedir como conviene; pero el mismo Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables.
    27Pero el que sondea los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, porque intercede según Dios en favor de los santos.

  • Evangelio

    Mateo 13:24-43

    24
    Les propuso otra parábola:
    —El Reino de los Cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su campo.
    25Pero, mientras dormían los hombres, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
    26Cuando brotó la hierba y echó espiga, entonces apareció también la cizaña.
    27Los siervos del amo de la casa fueron a decirle: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?»
    28Él les dijo: «Algún enemigo lo habrá hecho». Le respondieron los siervos: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?»
    29Pero él les respondió: «No, no vaya a ser que, al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
    30Dejad que crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega les diré a los segadores: “Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla; el trigo, en cambio, almacenadlo en mi granero”».
    31
    Les propuso otra parábola:
    —El Reino de los Cielos es como un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo;
    32es, sin duda, la más pequeña de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a hacerse como un árbol, hasta el punto de que los pájaros del cielo acuden a anidar en sus ramas.
    33
    Les dijo otra parábola:
    —El Reino de los Cielos es como la levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.
    34Todas estas cosas habló Jesús a las multitudes con parábolas y no les solía hablar nada sin parábolas,
    35
    para que se cumpliese lo dicho por medio del Profeta:
    Abriré mi boca con parábolas, proclamaré las cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.
    36
    Entonces, después de despedir a las multitudes, entró en la casa. Y se acercaron sus discípulos y le dijeron:
    —Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Él les respondió:
    37—El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre;
    38el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno.
    39El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo; los segadores son los ángeles.
    40Del mismo modo que se reúne la cizaña y se quema en el fuego, así será al fin del mundo.
    41El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles y apartarán de su Reino a todos los que causan escándalo y obran la maldad,
    42y los arrojarán en el horno del fuego. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.
    43Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que oiga.

    OR

    Mateo 13:24-30

    24
    Les propuso otra parábola:
    —El Reino de los Cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su campo.
    25Pero, mientras dormían los hombres, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
    26Cuando brotó la hierba y echó espiga, entonces apareció también la cizaña.
    27Los siervos del amo de la casa fueron a decirle: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?»
    28Él les dijo: «Algún enemigo lo habrá hecho». Le respondieron los siervos: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?»
    29Pero él les respondió: «No, no vaya a ser que, al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
    30Dejad que crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega les diré a los segadores: “Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla; el trigo, en cambio, almacenadlo en mi granero”».

sábado, 18 de julio de 2026

Lecturas 18 de Julio de 2026

 

  • Primera Lectura

    Miqueas 2:1-5

    1
    ¡Ay de los que maquinan la iniquidad!,
    los que traman el mal en sus lechos, y lo ejecutan a la luz de la mañana, porque en sus manos está el hacerlo.
    2
    Codician campos y los arrebatan,
    casas, y las toman; oprimen al varón y su casa, al hombre y su heredad.
    3
    Por eso, así dice el Señor:
    «Mirad que preparo un mal para esta gente, del que no podréis apartar vuestros cuellos, ni caminar erguidos, porque será tiempo de desgracia.
    4
    Aquel día se dirá contra vosotros un refrán,
    y se entonará una lamentación lúgubre, que dirá: “Estamos arruinados por completo. Él ha enajenado la herencia de mi pueblo, ¿cómo me la restituirá? ¡Ha repartido nuestros campos a los infieles!”.
    5
    Por eso no tendrás
    quien mida los lotes con la cuerda en la comunidad del Señor».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 10:1-4, 7-8, 14

    1
    (Lámed) ¿Por qué, Señor, te quedas lejos,
    te ocultas en los momentos de angustia?
    2
    Con arrogancia el impío oprime al pobre.
    ¡Queden presos en las intrigas que tramaron!
    3
    El impío se jacta de sus pasiones,
    el avaro maldice, injuria al Señor.
    4
    (Nun) El impío dice en su arrogancia:
    «No indagará, no hay Dios». Es lo que piensa.
    7
    (Pe) Su boca está llena de insultos,
    engaños y abusos; su lengua encubre opresión y malicia.
    8
    Se agazapa en escondrijos de poblados,
    a escondidas asesina al inocente, sus ojos espían al desdichado.
    14
    (Resh) Pero Tú ves. Miras la pena y la aflicción
    para tomarlas en tus manos. En Ti se abandona el desdichado; Tú eres el que socorre al huérfano.

  • Evangelio

    Mateo 12:14-21

    14Al salir, los fariseos se pusieron de acuerdo contra él, para ver cómo perderle.
    15Jesús, sabiéndolo, se alejó de allí, y le siguieron muchos y los curó a todos,
    16y les ordenó que no le descubriesen,
    17para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
    18
    Aquí está mi Siervo, a quien elegí,
    mi amado, en quien se complace mi alma. Pondré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones.
    19
    No disputará ni gritará,
    nadie oirá su voz en las plazas.
    20
    No quebrará la caña cascada,
    ni apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia.
    21Y en su nombre pondrán su esperanza las naciones.