lunes, 28 de septiembre de 2026

Lecturas 28 de Septiembre de 2026

  • Primera Lectura

    Job 1:6-22

    6Sucedió un día que vinieron los ángeles de Dios para presentarse ante el Señor, y vino también Satán entre ellos.
    7
    El Señor dijo a Satán:
    —¿De dónde vienes? Él respondió: —De dar vueltas por la tierra, recorriéndola entera.
    8
    Y le preguntó el Señor:
    —¿Te has fijado en mi siervo Job? Nadie hay como él en toda la tierra; es íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal.
    9
    Satán le contestó:
    —¿Acaso Job teme a Dios de balde?
    10¿No será porque Tú le rodeas con tu protección a él, a su casa y a todo lo que posee? Tú bendices las obras de sus manos y sus rebaños se multiplican por toda la tierra.
    11Bastará con extender tu mano y tocar un poco lo que posee para que te maldiga en tu cara.
    12
    Entonces el Señor dijo a Satán:
    —Mira, en tus manos dejo cuanto posee. Pero a él no lo toques. Y Satán salió de la presencia del Señor.
    13Un día en que los hijos y las hijas de Job comían y bebían en casa del hermano mayor,
    14
    se presentó ante Job un mensajero y le dijo:
    —Estaban los bueyes arando y las asnas pastando al lado,
    15cuando unos sabeos los asaltaron y se los llevaron; pasaron a cuchillo a los criados y sólo yo pude escapar para comunicártelo.
    16
    Estaba todavía hablando cuando llegó otro diciendo:
    —Un rayo ha caído del cielo, ha abrasado rebaños y criados, y los ha destruido. Sólo yo he podido escapar para comunicártelo.
    17
    Estaba todavía hablando cuando llegó otro diciendo:
    —Los caldeos divididos en tres grupos se han lanzado sobre los camellos y se los han llevado, pasando a cuchillo a los criados. Sólo yo he podido escapar para comunicártelo.
    18
    Estaba todavía hablando cuando llegó otro diciendo:
    —Mientras tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo en casa de su hermano mayor,
    19se levantó un viento muy fuerte del desierto y arremetió sobre las cuatro esquinas de la casa, que se derrumbó sobre los jóvenes sepultándolos. Sólo yo he podido escapar para comunicártelo.
    20Se levantó Job, se rasgó sus vestiduras, y se rapó la cabeza en señal de duelo. Luego se postró en tierra en adoración
    21
    y dijo:
    —Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó. Bendito sea el Nombre del Señor.
    22En todo esto Job no pecó ni cometió necedad alguna contra Dios.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 17:1-3, 6-7

    1
    Oración. De David.
    Escucha, Señor, mi demanda, atiende a mi clamor, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño.
    2
    Que de Ti salga mi sentencia,
    que vean tus ojos lo que es recto.
    3
    Examina mi corazón,
    obsérvalo de noche; pruébame al fuego. No encontrarás malicia en mí;
    6
    Yo te invoco porque Tú me escuchas, Dios mío.
    Inclina tu oído hacia mí, escucha mis palabras.
    7
    Muestra tu misericordia,
    Tú que salvas de los adversarios a los que se refugian en tu diestra.

  • Evangelio

    Lucas 9:46-50

    46Les vino al pensamiento cuál de ellos sería el mayor.
    47Pero Jesús, conociendo los pensamientos de sus corazones, acercó a un niño, lo puso a su lado
    48
    y les dijo:
    —El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado: pues el menor entre todos vosotros, ése es el mayor.
    49
    Entonces dijo Juan:
    —Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y se lo hemos prohibido, porque no viene con nosotros.
    50
    Y Jesús le dijo:
    —No se lo prohibáis, pues el que no está contra vosotros con vosotros está.

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Lecturas 27 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Ezequiel 18:25-28

    25Y decís: “No son rectos los caminos del Señor”. Escucha, casa de Israel: ¿no son rectos mis caminos, o más bien, vuestros caminos son malos?
    26Si el justo se aparta de su justicia y comete la iniquidad, morirá. Por la injusticia que haya cometido, morirá.
    27Y si el impío se aparta de la impiedad que había obrado y hace justicia y derecho, él mismo se dará la vida.
    28Si se arrepiente y se aparta de todos los delitos que había cometido, ciertamente, vivirá, no morirá.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 25:4-9

    4
    (Dálet) Muéstrame, Señor, tus caminos,
    enséñame tus sendas.
    5
    (He) Hazme caminar en tu fidelidad, instrúyeme,
    pues Tú eres mi Dios salvador, (Vav) y en Ti espero todo el día.
    6
    (Záin) Acuérdate, Señor, de tu misericordia
    y de tu amor, que son eternos.
    7
    (Het) No recuerdes los pecados y delitos de mi juventud.
    Acuérdate de mí según tu misericordia, por tu bondad, ¡Señor!
    8
    (Tet) El Señor es bueno y recto;
    por eso muestra el camino a los pecadores,
    9
    (Yod) guía a los mansos en la justicia,
    enseña su camino a los humildes.

  • Segunda Lectura

    Filipenses 2:1-11

    1Así pues, por la consolación en Cristo y por el consuelo de la caridad, por la comunión en el Espíritu y por las entrañas de misericordia,
    2colmad mi gozo con vuestro mismo sentir, con vuestra misma caridad y concordia y con vuestros mismos anhelos.
    3No actuéis por rivalidad ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada uno a los demás como superiores,
    4buscando no el propio interés, sino el de los demás.
    5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús,
    6
    el cual, siendo de condición divina,
    no consideró como presa codiciable el ser igual a Dios,
    7
    sino que se anonadó a sí mismo
    tomando la forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y, mostrándose igual que los demás hombres,
    8
    se humilló a sí mismo haciéndose obediente
    hasta la muerte, y muerte de cruz.
    9
    Y por eso Dios lo exaltó
    y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre;
    10
    para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
    en los cielos, en la tierra y en los abismos,
    11
    y toda lengua confiese:
    «¡Jesucristo es el Señor!», para gloria de Dios Padre.

    OR

    Filipenses 2:1-5

    1Así pues, por la consolación en Cristo y por el consuelo de la caridad, por la comunión en el Espíritu y por las entrañas de misericordia,
    2colmad mi gozo con vuestro mismo sentir, con vuestra misma caridad y concordia y con vuestros mismos anhelos.
    3No actuéis por rivalidad ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada uno a los demás como superiores,
    4buscando no el propio interés, sino el de los demás.
    5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús,

  • Evangelio

    Mateo 21:28-32

    28»¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos; dirigiéndose al primero, le mandó: «Hijo, vete hoy a trabajar en la viña».
    29Pero él le contestó: «No quiero». Sin embargo se arrepintió después y fue.
    30Se dirigió entonces al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: «Voy, señor»; pero no fue.
    31
    ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?
    —El primero —dijeron ellos. Jesús prosiguió: —En verdad os digo que los publicanos y las meretrices van a estar por delante de vosotros en el Reino de Dios.
    32Porque vino Juan a vosotros con un camino de justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las meretrices le creyeron. Pero vosotros, ni siquiera viendo esto os arrepentisteis después para poder creerle.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Lecturas 26 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Eclesiastés 11:9--12:8

    11
    9
    Goza, joven, de tu juventud
    y que tu corazón te haga feliz durante los días de tu mocedad; sigue los caminos de tu corazón y la mirada de tus ojos. Pero has de saber que de todo eso Dios te pedirá cuentas.
    10
    Quita el sufrimiento de tu corazón
    y aparta el mal de tu carne, porque juventud y pelo negro son vanidad.
    12
    1
    Acuérdate de tu creador en los días de tu mocedad,
    antes de que lleguen los días malos y se acerquen los años en que digas: «No me gustan»;
    2
    antes de que se apaguen
    el sol y la luz, la luna y las estrellas, y sigan las nubes después de la lluvia;
    3
    cuando tiemblen los guardianes de la casa,
    se encorven los fuertes, cesen las que muelen, pues han venido a menos, y las que miran por las celosías se queden a oscuras;
    4
    cuando se cierren los portones de la calle,
    se apague el rumor del molino, se acalle el canto del pájaro y enmudezcan todas las canciones,
    5
    den miedo las alturas
    y los terrores del camino; cuando florezca el almendro, se arrastre la langosta y se malogre la alcaparra, porque el hombre marcha a su eterna morada y los que están de duelo rondan por las calles;
    6
    antes de que se suelte el hilo de plata,
    se rompa el cuenco de oro, se quiebre el cántaro en la fuente, se rompa la polea del pozo,
    7
    el polvo vuelva a la tierra que fue
    y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.
    8
    ¡Vanidad de vanidades
    —dice Qohélet—, todo es vanidad!

  • Salmo Responsorial

    Salmo 90:3-6, 12-14, 17

    3
    Al polvo haces volver al hombre,
    diciendo: «Volved, hijos de Adán».
    4
    Pues mil años a tus ojos
    son como un día de ayer, que pasó, como una vigilia de la noche.
    5
    Tú los arrastras, son un sueño al amanecer,
    como hierba que brota:
    6
    por la mañana florece y crece,
    por la tarde es segada, y se seca.
    12
    Enséñanos a llevar buena cuenta de nuestros días,
    para que logremos un corazón sabio.
    13
    ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo…?
    Ten piedad con tus siervos.
    14
    Sácianos de mañana con tu misericordia,
    exultaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
    17
    El esplendor del Señor, nuestro Dios, esté con nosotros.
    Haz prósperas las obras de nuestras manos, las obras de nuestras manos hazlas prósperas. 

  • Evangelio

    Lucas 9:43-45

    43
    Todos quedaron asombrados de la grandeza de Dios.
    Y estando todos admirados por cuantas cosas hacía, les dijo a sus discípulos:
    44—Grabad en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres.
    45Pero ellos no entendían este lenguaje, y les resultaba tan oscuro, que no lo comprendían; y temían preguntarle sobre este asunto.

viernes, 25 de septiembre de 2026

Lecturas 25 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Eclesiastés 3:1-11

    1Todo tiene su momento y hay un tiempo para cada cosa bajo el cielo:
    2
    tiempo de nacer y tiempo de morir,
    tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado,
    3
    tiempo de matar y tiempo de curar,
    tiempo de derruir y tiempo de construir,
    4
    tiempo de llorar y tiempo de reír,
    tiempo de llevar luto y tiempo de bailar,
    5
    tiempo de tirar piedras y tiempo de recoger piedras,
    tiempo de abrazar y tiempo de dejarse de abrazos,
    6
    tiempo de buscar y tiempo de perderse,
    tiempo de guardar y tiempo de desechar,
    7
    tiempo de rasgar y tiempo de coser,
    tiempo de callar y tiempo de hablar,
    8
    tiempo de amar y tiempo de odiar,
    tiempo de guerra y tiempo de paz.
    9¿Qué ventaja saca el que hace su trabajo?
    10He visto la labor que Dios encomendó a los hombres para que se ocupasen de ella.
    11Todo lo hizo bien y a su tiempo, y les dio el mundo para que lo ponderaran en su corazón, aunque el hombre no llega a descubrir por completo la obra que hizo Dios.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 144:1-4

    1
    De David.
    Bendito sea el Señor, mi Roca, que adiestra mis manos para la batalla, mis dedos, para la guerra.
    2
    Misericordia mía, fortaleza mía,
    mi alcázar y mi libertador; mi escudo con el que me protejo, el que me somete los pueblos.
    3
    Señor, ¿qué es el hombre para que de él te cuides,
    el hijo del hombre para que en él pienses?
    4
    El hombre es como un soplo,
    sus días, como sombra que pasa.

  • Evangelio

    Lucas 9:18-22

    18
    Cuando estaba haciendo oración a solas, y se encontraban con él los discípulos, les preguntó:
    —¿Quién dicen las gentes que soy yo?
    19
    Ellos respondieron:
    —Juan el Bautista. Pero otros que Elías, y otros que ha resucitado uno de los antiguos profetas.
    20
    Pero él les dijo:
    —Y vosotros ¿quién decís que soy yo? Respondió Pedro: —El Cristo de Dios.
    21Pero él les amonestó y les ordenó que no dijeran esto a nadie.
    22Y añadió que el Hijo del Hombre debía padecer mucho y ser rechazado por causa de los ancianos, de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar al tercer día.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Lecturas 24 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Eclesiastés 1:2-11

    2
    ¡Vanidad de vanidades
    —dice Qohélet—, vanidad de vanidades, todo es vanidad!
    3
    ¿Qué ventaja saca el hombre
    de todo lo que trabaja bajo el sol?
    4
    Generación va y generación viene,
    pero la tierra permanece siempre.
    5
    Sale el sol, y llega el sol
    jadeando al lugar de donde sale.
    6
    Marcha hacia el sur, gira hacia el norte,
    el viento va dando rodeos y más rodeos, revolviéndose el viento sobre sí mismo.
    7
    Todos los torrentes van al mar, pero el mar no se llena,
    por el cauce por el que discurren los torrentes, vuelven a correr.
    8
    Todas las cosas requieren esfuerzo.
    Nadie puede decir que no se sacia el ojo de ver ni se harta el oído de escuchar.
    9
    Lo que fue
    es lo que será. Lo que se hizo es lo que se hará. Nada hay nuevo bajo el sol.
    10
    Cuando de algo se dice: «Mira, esto es nuevo»,
    ya existía en los siglos que nos precedieron.
    11
    Nadie se acuerda de los antepasados,
    ni de los que vengan después se acordará ninguno de sus sucesores.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 90:3-6, 12-14, 17

    3
    Al polvo haces volver al hombre,
    diciendo: «Volved, hijos de Adán».
    4
    Pues mil años a tus ojos
    son como un día de ayer, que pasó, como una vigilia de la noche.
    5
    Tú los arrastras, son un sueño al amanecer,
    como hierba que brota:
    6
    por la mañana florece y crece,
    por la tarde es segada, y se seca.
    12
    Enséñanos a llevar buena cuenta de nuestros días,
    para que logremos un corazón sabio.
    13
    ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo…?
    Ten piedad con tus siervos.
    14
    Sácianos de mañana con tu misericordia,
    exultaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
    17
    El esplendor del Señor, nuestro Dios, esté con nosotros.
    Haz prósperas las obras de nuestras manos, las obras de nuestras manos hazlas prósperas. 

  • Evangelio

    Lucas 9:7-9

    7El tetrarca Herodes oyó todo lo que ocurría y estaba perplejo, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos,
    8otros que Elías había aparecido, otros que había resucitado alguno de los antiguos profetas.
    9
    Y dijo Herodes:
    —A Juan lo he decapitado yo, ¿quién es, entonces, éste del que oigo tales cosas? Y deseaba verlo.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Lecturas 23 de Septiembre de 2026

 

  • Primera Lectura

    Proverbios 30:5-9

    5
    Toda palabra de Dios es acrisolada,
    es un escudo para los que se refugian en Él.
    6
    Nada añadas a sus palabras,
    no sea que te reprenda y quedes como mentiroso.
    7
    Dos cosas pido de ti,
    no me las niegues antes de que me muera:
    8
    aleja de mí vanidad y mentira,
    no me des miseria ni riqueza, concédeme el pan necesario,
    9
    no sea que me sacie y te niegue
    y llegue a decir: «¿Quién es el Señor?», o no sea que me empobrezca y robe y profane el Nombre de mi Dios.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:29, 72, 89, 101, 104, 163

    29
    Aparta de mí el camino falso,
    y dame la gracia de tu Ley.
    72
    Mejor es para mí la Ley de tu boca
    que montones de oro y plata.
    89
    (Lámed) Eterna es tu palabra, Señor,
    estable en los cielos.
    101
    Mis pies aparto de toda senda mala,
    para observar tu palabra.
    104
    De tus decretos recibo inteligencia,
    por eso he detestado toda senda falsa.
    163
    Odio y detesto la mentira,
    amo tu Ley.

  • Evangelio

    Lucas 9:1-6

    1Convocó a los doce y les dio poder y potestad sobre todos los demonios, y para curar enfermedades.
    2Los envió a predicar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos.
    3
    Y les dijo:
    —No llevéis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tengáis dos túnicas.
    4En cualquier casa que entréis, quedaos allí hasta que de allí os vayáis.
    5Y si nadie os acoge, al salir de aquella ciudad, sacudíos el polvo de los pies en testimonio contra ellos.
    6Se marcharon y pasaban por las aldeas evangelizando y curando por todas partes.

  • Primera Lectura

    Gálatas 2:19-20

    19Porque yo por la Ley he muerto a la Ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy crucificado:
    20vivo, pero ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Y la vida que vivo ahora en la carne la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 128:1-5

    1
    Canto de las subidas.
    Dichoso el que teme al Señor y anda por sus caminos.
    2
    Del trabajo de tus manos comerás;
    serás dichoso, y te irá bien.
    3
    Tu mujer será como viña fecunda
    paredes adentro de tu casa. Tus hijos, como brotes de olivos, en torno a tu mesa.
    4
    Pues así es bendecido
    el hombre que teme al Señor.
    5
    Que el Señor te bendiga desde Sión.
    Que veas el bienestar de Jerusalén todos los días de tu vida.

  • Evangelio

    Mateo 16:24-27

    24
    Entonces les dijo Jesús a sus discípulos:
    —Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga.
    25Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará.
    26»Porque, ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?, o ¿qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
    27Porque el Hijo del Hombre va a venir en la gloria de su Padre acompañado de sus ángeles, y entonces retribuirá a cada uno según su conducta.