domingo, 22 de febrero de 2026

Lecturas 22 de Febrero de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Génesis 2:7-9; 3:1-7

    2
    7Entonces, el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida, y el hombre se convirtió en un ser vivo.
    8El Señor Dios plantó un jardín en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado.
    9El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y buenos para comer; y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
    3
    1
    La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que había hecho el Señor Dios, y dijo a la mujer:
    —¿De modo que os ha mandado Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?
    2
    La mujer respondió a la serpiente:
    —Podemos comer del fruto de los árboles del jardín;
    3pero Dios nos ha mandado: «No comáis ni toquéis el fruto del árbol que está en medio del jardín, pues moriríais».
    4
    La serpiente dijo a la mujer:
    —No moriréis en modo alguno;
    5es que Dios sabe que el día que comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal.
    6La mujer se fijó en que el árbol era bueno para comer, atractivo a la vista y que aquel árbol era apetecible para alcanzar sabiduría; tomó de su fruto, comió, y a su vez dio a su marido que también comió.
    7Entonces se les abrieron los ojos y conocieron que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 51:3-6, 12-13, 17

    3
    Ten misericordia de mí, Dios mío, según tu bondad;
    según tu inmensa compasión borra mi delito.
    4
    Lávame por completo de mi culpa,
    y purifícame de mi pecado.
    5
    Pues yo reconozco mi delito,
    y mi pecado está de continuo ante mí.
    6
    Contra Ti, contra Ti sólo he pecado,
    y he hecho lo que es malo a tus ojos. Por eso has de ser justo en tu sentencia, has de tener razón en tu juicio.
    12
    Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
    y renueva en mi interior un espíritu firme.
    13
    No me arrojes de tu presencia,
    ni me retires tu santo Espíritu.
    17
    Señor, abre mis labios
    y mi boca proclamará tu alabanza.

  • Segunda Lectura

    Romanos 5:12-19

    12Por tanto, así como por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo, y a través del pecado la muerte, y de esta forma la muerte llegó a todos los hombres, porque todos pecaron…
    13Pues, hasta la Ley, había pecado en el mundo, pero no se puede acusar de pecado cuando no existe ley;
    14con todo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre aquellos que no cometieron una transgresión semejante a la de Adán, que es figura del que había de venir.
    15Pero el don no es como la caída; porque si por la caída de uno solo murieron todos, cuánto más la gracia de Dios y el don que se da en la gracia de un solo hombre, Jesucristo, sobreabundó para todos.
    16Y no ocurre lo mismo con el don que con el pecado de uno solo; pues la sentencia a partir de una sola caída acaba en condenación, mientras que la gracia a partir de muchos pecados acaba en justificación.
    17Pues si por la caída de uno solo la muerte reinó por medio de uno solo, mucho más los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia reinarán en la vida por medio de uno solo, Jesucristo.
    18Por consiguiente, como por la caída de uno solo la condenación afectó a todos los hombres, así también por la justicia de uno solo la justificación, que da la vida, alcanza a todos los hombres.
    19Pues como por la desobediencia de un solo hombre todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.

    OR

    Romanos 5:12, 17-19

    12Por tanto, así como por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo, y a través del pecado la muerte, y de esta forma la muerte llegó a todos los hombres, porque todos pecaron…
    17Pues si por la caída de uno solo la muerte reinó por medio de uno solo, mucho más los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia reinarán en la vida por medio de uno solo, Jesucristo.
    18Por consiguiente, como por la caída de uno solo la condenación afectó a todos los hombres, así también por la justicia de uno solo la justificación, que da la vida, alcanza a todos los hombres.
    19Pues como por la desobediencia de un solo hombre todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.

  • Evangelio

    Mateo 4:1-11

    1Entonces fue conducido Jesús al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo.
    2Después de haber ayunado cuarenta días con cuarenta noches, sintió hambre.
    3
    Y acercándose el tentador le dijo:
    —Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.
    4
    Él respondió:
    —Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios.
    5Luego, el diablo lo llevó a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pináculo del Templo.
    6
    Y le dijo:
    —Si eres Hijo de Dios, arrójate abajo. Pues escrito está: Dará órdenes a sus ángeles sobre ti, para que te lleven en sus manos, no sea que tropiece tu pie contra alguna piedra.
    7
    Y le respondió Jesús:
    —Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
    8De nuevo lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria,
    9
    y le dijo:
    —Todas estas cosas te daré si postrándote me adoras.
    10
    Entonces le respondió Jesús:
    —Apártate, Satanás, pues escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y solamente a Él darás culto.
    11Entonces le dejó el diablo, y los ángeles vinieron y le servían.

Lecturas 21 de Febrero de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 58:9-14

    9Entonces clamarás, y el Señor te responderá,
    pedirás socorro, y Él te dirá: «Aquí estoy». Si apartas de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo, y la maledicencia,
    10y ofreces tu propio sustento al hambriento,
    y sacias el alma afligida, entonces tu luz despuntará en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía.
    11El Señor te guiará de continuo,
    saciará tu alma en las regiones áridas, dará fuerza a tus huesos, y serás como huerto regado, como manantial cuyas aguas no se agotan.
    12Reconstruirán los tuyos las ruinas antiguas,
    alzarás los cimientos por generaciones y generaciones, y se te llamará: «Reparador de brechas», «Restaurador de calles donde habitar».
    13Si el sábado retraes tu pie
    de realizar tus negocios en mi día santo, y haces del sábado tus delicias, para honrar el día santo del Señor, y lo respetas absteniéndote de tus caminos, de servir a tus intereses y tratar de tus negocios,
    14entonces te deleitarás en el Señor,
    te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré de la heredad de Jacob, tu padre. —Ha hablado la boca del Señor—.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 86:1-6

    1Plegaria. De David.
    Inclina tu oído, Señor, escúchame, que soy pobre y desvalido.
    2Guarda mi alma, que soy un fiel tuyo.
    Dios mío, salva a tu siervo que confía en Ti.
    3Ten piedad de mí, Señor mío,
    que te invoco todo el día.
    4Alegra la vida de tu siervo,
    que a Ti, Señor, levanto mi alma.
    5Pues Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
    rico en misericordia con los que te invocan.
    6Escucha, Señor, mi plegaria,
    atiende a la voz de mi súplica.

  • Evangelio

    Lucas 5:27-32

    27Después de esto, salió y vio a un publicano, llamado Leví, sentado al telonio, y le dijo:
    —Sígueme.
    28Y, dejadas todas las cosas, se levantó y le siguió.
    29Y Leví preparó en su casa un gran banquete para él. Había un gran número de publicanos y de otros que le acompañaban a la mesa.
    30Y los fariseos y sus escribas empezaron a murmurar y a decir a los discípulos de Jesús:
    —¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
    31Y respondiendo Jesús les dijo:
    —No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos.
    32No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a la penitencia.

Lecturas 20 de Febrero de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 58:1-9

    1
    ¡Clama a gritos, no ceses! Eleva tu voz como una trompeta,
    denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob, sus pecados.
    2
    Día tras día me andan buscando
    y quieren saber mis caminos, como si fueran una nación que practica la justicia y no abandona el derecho de su Dios. Me demandan juicios justos, pretenden estar cerca de Dios.
    3
    «¿Para qué ayunamos, si no miras,
    humillamos nuestras almas, si no te enteras?». Mirad: el día en que ayunáis pretendéis aprovecharos y oprimís a vuestros trabajadores.
    4
    Ayunáis para litigar y querellar
    y golpeáis con el puño sin piedad. No ayunéis como ahora, para que vuestra voz se oiga en las alturas.
    5
    ¿Es ése el ayuno que prefiero,
    el día de humillarse el hombre? ¿Inclinar la cabeza como un junco, y preparar un lecho de saco y ceniza? ¿A eso llamáis ayuno y día grato al Señor?
    6
    ¿El ayuno que prefiero no es más bien
    romper las cadenas de la iniquidad, soltar las ataduras del yugo, dejar libres a los oprimidos y quebrar todo yugo?
    7
    ¿No es compartir tu pan con el hambriento,
    e invitar a tu casa a los pobres sin asilo? Al que veas desnudo, cúbrelo y no te escondas de quien es carne tuya.
    8
    Entonces tu luz despuntará como la aurora,
    y tu curación aparecerá al instante, tu justicia te precederá y la gloria del Señor cerrará tu marcha.
    9
    Entonces clamarás, y el Señor te responderá,
    pedirás socorro, y Él te dirá: «Aquí estoy». Si apartas de en medio de ti el yugo, el señalar con el dedo, y la maledicencia,

  • Salmo Responsorial

    Salmo 51:3-6, 18-19

    3
    Ten misericordia de mí, Dios mío, según tu bondad;
    según tu inmensa compasión borra mi delito.
    4
    Lávame por completo de mi culpa,
    y purifícame de mi pecado.
    5
    Pues yo reconozco mi delito,
    y mi pecado está de continuo ante mí.
    6
    Contra Ti, contra Ti sólo he pecado,
    y he hecho lo que es malo a tus ojos. Por eso has de ser justo en tu sentencia, has de tener razón en tu juicio.
    18
    No te complaces en los sacrificios,
    y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría.
    19
    El sacrificio grato a Dios es un espíritu contrito:
    un corazón contrito y humillado, Dios mío, no lo desprecias.

  • Evangelio

    Mateo 9:14-15

    14
    Entonces se le acercaron los discípulos de Juan para decirle:
    —¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
    15
    Jesús les respondió:
    —¿Acaso pueden estar de duelo los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos? Ya vendrá el día en que les será arrebatado el esposo; entonces, ya ayunarán.

Lecturas 19 de Febrero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Deuteronomio 30:15-20

    15»Hoy pongo ante ti la vida y el bien, o la muerte y el mal.
    16Si escuchas los mandamientos del Señor, tu Dios, que yo te ordeno hoy, amando al Señor, tu Dios, marchando por sus caminos y guardando sus mandamientos, leyes y normas, entonces vivirás y te multiplicarás: el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra que vas a tomar en posesión.
    17Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar prosternándote ante otros dioses y dándoles culto,
    18entonces os anuncio hoy que pereceréis sin remedio y no prolongaréis los días en la tierra que vas a tomar en posesión, una vez que pases el Jordán.
    19»Hoy pongo por testigos contra vosotros los cielos y la tierra: pongo ante vosotros la vida y la muerte, la bendición y la maldición; elige, pues, la vida, para que tú y tu descendencia viváis,
    20amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz y adhiriéndote a Él, porque Él es tu vida y la prolongación de tus días en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 1:1-4, 6

    1
    Dichoso el hombre
    que no sigue el consejo de impíos, ni se detiene en el camino de pecadores, ni toma asiento con farsantes,
    2
    sino que se complace en la Ley del Señor,
    y noche y día medita en su Ley.
    3
    Será como un árbol
    plantado al borde de la acequia, que da fruto a su tiempo, y no se marchitan sus hojas: cuanto hace prospera.
    4
    No así los impíos, no así.
    Son como polvo que dispersa el viento.
    6
    Porque el Señor vela sobre el camino de los justos,
    mientras el de los impíos acaba en perdición. 

  • Evangelio

    Lucas 9:22-25

    22Y añadió que el Hijo del Hombre debía padecer mucho y ser rechazado por causa de los ancianos, de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar al tercer día.
    23
    Y les decía a todos:
    —Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día, y que me siga.
    24Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí, ése la salvará.
    25»Porque ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero si se destruye a sí mismo o se pierde?

jueves, 19 de febrero de 2026

Lecturas 18 de Febrero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Deuteronomio 30:15-20

    15»Hoy pongo ante ti la vida y el bien, o la muerte y el mal.
    16Si escuchas los mandamientos del Señor, tu Dios, que yo te ordeno hoy, amando al Señor, tu Dios, marchando por sus caminos y guardando sus mandamientos, leyes y normas, entonces vivirás y te multiplicarás: el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra que vas a tomar en posesión.
    17Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar prosternándote ante otros dioses y dándoles culto,
    18entonces os anuncio hoy que pereceréis sin remedio y no prolongaréis los días en la tierra que vas a tomar en posesión, una vez que pases el Jordán.
    19»Hoy pongo por testigos contra vosotros los cielos y la tierra: pongo ante vosotros la vida y la muerte, la bendición y la maldición; elige, pues, la vida, para que tú y tu descendencia viváis,
    20amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz y adhiriéndote a Él, porque Él es tu vida y la prolongación de tus días en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 1:1-4, 6

    1
    Dichoso el hombre
    que no sigue el consejo de impíos, ni se detiene en el camino de pecadores, ni toma asiento con farsantes,
    2
    sino que se complace en la Ley del Señor,
    y noche y día medita en su Ley.
    3
    Será como un árbol
    plantado al borde de la acequia, que da fruto a su tiempo, y no se marchitan sus hojas: cuanto hace prospera.
    4
    No así los impíos, no así.
    Son como polvo que dispersa el viento.
    6
    Porque el Señor vela sobre el camino de los justos,
    mientras el de los impíos acaba en perdición. 

  • Evangelio

    Lucas 9:22-25

    22Y añadió que el Hijo del Hombre debía padecer mucho y ser rechazado por causa de los ancianos, de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar al tercer día.
    23
    Y les decía a todos:
    —Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día, y que me siga.
    24Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí, ése la salvará.
    25»Porque ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero si se destruye a sí mismo o se pierde?

miércoles, 18 de febrero de 2026

Miércoles de Ceniza: La Iglesia Católica comienza la Cuaresma

 Hoy, con el Miércoles de Ceniza, la Iglesia Católica inicia el tiempo litúrgico de la Cuaresma. Durante los siguientes cuarenta días, a través de la vivencia del ayuno, la oración y la limosna, los fieles se preparan para la Semana Santa, momento en que la Iglesia se vuelca totalmente a contemplar los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

Miércoles de Ceniza: llamado a la conversión y camino pascual

En la Cuaresma, los fieles son invitados a la conversión personal, esto es, a incrementar sus esfuerzos por transformar la mente y el corazón según Cristo. La Iglesia exhorta a vivir ese espíritu de forma explícita, desde el primer día, en la liturgia del Miércoles de Ceniza. El celebrante ha de imprimir con ceniza la señal de la cruz en la frente de cada uno de los fieles, mientras dice: "Convertíos y creed en el Evangelio" (Mc 1, 15). Asimismo, con la expresión "acuérdate que eres polvo y al polvo volverás" (Gen 3, 19) -la otra fórmula que se utiliza durante la imposición de las cenizas- se pretende hacer memoria de la caducidad y fragilidad de la vida humana, cuyo destino inevitable es la muerte.

En ese gran contexto, es importante tener presente que la conversión personal es un llamado a una vida más plena. El Papa León XIV nos dice en el mensaje para la Cuaresma de este año 2026: “El itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.” (Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 13-02-2026).

Un poco de historia: cenizas y penitencia

En los primeros siglos de la Iglesia, los fieles iniciaban la Cuaresma con una penitencia pública, hecha durante el primer día, en el que eran salpicados de cenizas, se vestían con un sayal y en muchos casos estaban obligados a mantenerse apartados de la comunidad hasta que se reconciliaran con Dios durante el Jueves Santo. Las cenizas eran parte de una simbología muy potente: caducidad, fragilidad, muerte y pecado.

Cuando estas prácticas cayeron en desuso entre los siglos VIII y X, el uso de las cenizas sobrevivió pero en el contexto de la liturgia. Se comenzaron a colocar en la frente o sobre la cabeza de los miembros de la congregación. Eran la marca del penitente.

En tiempos más recientes, la liturgia ordena que sea el sacerdote celebrante quien imprima o marque las frentes de todos los fieles con la señal de la cruz. Para ello emplea no cualquier ceniza, sino la obtenida al quemar las hojas de olivo y las palmas que fueron usadas el Domingo de Ramos del año anterior, con lo que se refuerza aún más el sentido penitencial.

Evangelio de la misa del día (Mateo 6, 1-6. 16-18)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará''.

Lecturas 17 de Febrero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Santiago 1:1-11

    1Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus de la diáspora: saludos.
    2Hermanos míos: considerad una gran alegría el estar cercados por toda clase de pruebas,
    3sabiendo que vuestra fe probada produce la paciencia.
    4Pero la paciencia tiene que ejercitarse hasta el final, para que seáis perfectos e íntegros, sin defecto alguno.
    5Si alguno de vosotros carece de sabiduría, que la pida a Dios —que da a todos abundantemente y sin echarlo en cara—, y se la concederá.
    6Pero que la pida con fe, sin vacilar; pues quien vacila es como el oleaje del mar, movido por el viento y llevado de un lado a otro.
    7Que no piense que va a recibir nada del Señor un hombre así,
    8un hombre vacilante, inconstante en todos sus caminos.
    9Que el hermano de condición humilde se gloríe en su exaltación,
    10y el rico en su humillación, porque pasará como la flor del heno.
    11Porque el sol sale con ardor y seca el heno, y su flor cae, y se pierde la hermosura de su aspecto. Así también el rico se marchitará en sus afanes.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:67-68, 71-72, 75-76

    67
    Antes de pasar la humillación andaba descarriado,
    pero ahora guardo tu palabra.
    68
    Tú eres bueno y benigno:
    instrúyeme en tus decretos.
    71
    Ha sido bueno para mí ser humillado,
    a fin de aprender tus estatutos.
    72
    Mejor es para mí la Ley de tu boca
    que montones de oro y plata.
    75
    Señor, reconozco que tus juicios son justos,
    y que me has humillado con razón.
    76
    Que tu misericordia me consuele,
    según la promesa que hiciste a tu siervo.

  • Evangelio

    Marcos 8:11-13

    11Salieron los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole, para tentarle, una señal del cielo.
    12
    Suspirando desde lo profundo de si espíritu, dijo:
    —¿Por qué esta generación pide una señal? En verdad os digo que a esta generación no se le dará ninguna señal.
    13Y dejándolos, subió de nuevo a la barca y se marchó a la otra orilla.

lunes, 16 de febrero de 2026

Lecturas 17 de Febrero de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Santiago 1:12-18

    12Bienaventurado el hombre que soporta con paciencia la adversidad, porque, una vez probado, recibirá como corona la vida que Dios prometió a los que le aman.
    13Nadie, cuando sea tentado, diga: «Es Dios quien me tienta»; porque Dios ni es tentado al mal ni tienta a nadie,
    14sino que cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que le atrae y le seduce.
    15Después, la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado, y éste, una vez consumado, engendra la muerte.
    16No os engañéis, hermanos míos queridísimos.
    17Toda dádiva generosa y todo don perfecto vienen de lo alto y descienden del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de mudanza.
    18Por libre decisión nos engendró con la palabra de la verdad, para que fuésemos como primicias de sus criaturas.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 94:12-15, 18-19

    12
    Dichoso el hombre a quien Tú enseñas, Señor,
    al que le instruyes en tu Ley,
    13
    dándole descanso de los días aciagos,
    mientras para el impío se cava la fosa.
    14
    Pues el Señor no rechaza a su pueblo,
    ni abandona su heredad;
    15
    hasta que la sentencia vuelva a ser justa,
    tras ella vayan todos los rectos de corazón.
    18
    Cuando pienso: «Mi pie vacila»,
    tu misericordia, Señor, me sostiene.
    19
    Cuando en mi interior se prodigan inquietudes,
    tus consuelos solazan mi alma.

  • Evangelio

    Marcos 8:14-21

    14Se olvidaron de llevar panes y no tenían consigo en la barca más que un pan.
    15
    Y les advertía diciendo:
    —Estad alerta y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.
    16Y ellos comentaban unos con otros que no tenían pan.
    17
    Al darse cuenta Jesús, les dice:
    —¿Por qué vais comentando que no tenéis pan? ¿Todavía no entendéis ni comprendéis? ¿Tenéis endurecido el corazón?
    18¿Tenéis ojos y no veis; tenéis oídos y no oís? ¿No os acordáis
    19
    de cuántos cestos llenos de trozos recogisteis, cuando partí los cinco panes para cinco mil?
    —Doce —le respondieron.
    20
    —Y cuando los siete panes para los cuatro mil, ¿cuántas espuertas llenas de trozos recogisteis?
    —Siete —le contestaron.
    21
    Y les decía:
    —¿Todavía no comprendéis?