jueves, 19 de febrero de 2026

Lecturas 18 de Febrero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Deuteronomio 30:15-20

    15»Hoy pongo ante ti la vida y el bien, o la muerte y el mal.
    16Si escuchas los mandamientos del Señor, tu Dios, que yo te ordeno hoy, amando al Señor, tu Dios, marchando por sus caminos y guardando sus mandamientos, leyes y normas, entonces vivirás y te multiplicarás: el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra que vas a tomar en posesión.
    17Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar prosternándote ante otros dioses y dándoles culto,
    18entonces os anuncio hoy que pereceréis sin remedio y no prolongaréis los días en la tierra que vas a tomar en posesión, una vez que pases el Jordán.
    19»Hoy pongo por testigos contra vosotros los cielos y la tierra: pongo ante vosotros la vida y la muerte, la bendición y la maldición; elige, pues, la vida, para que tú y tu descendencia viváis,
    20amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz y adhiriéndote a Él, porque Él es tu vida y la prolongación de tus días en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 1:1-4, 6

    1
    Dichoso el hombre
    que no sigue el consejo de impíos, ni se detiene en el camino de pecadores, ni toma asiento con farsantes,
    2
    sino que se complace en la Ley del Señor,
    y noche y día medita en su Ley.
    3
    Será como un árbol
    plantado al borde de la acequia, que da fruto a su tiempo, y no se marchitan sus hojas: cuanto hace prospera.
    4
    No así los impíos, no así.
    Son como polvo que dispersa el viento.
    6
    Porque el Señor vela sobre el camino de los justos,
    mientras el de los impíos acaba en perdición. 

  • Evangelio

    Lucas 9:22-25

    22Y añadió que el Hijo del Hombre debía padecer mucho y ser rechazado por causa de los ancianos, de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar al tercer día.
    23
    Y les decía a todos:
    —Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz cada día, y que me siga.
    24Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí, ése la salvará.
    25»Porque ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero si se destruye a sí mismo o se pierde?

No hay comentarios: