martes, 31 de marzo de 2026

Lecturas 31 de Marzo de 2026

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Isaías 49:1-6

    1
    ¡Escuchadme, islas! ¡Poned atención, pueblos lejanos!
    El Señor me llamó desde el seno materno, desde las entrañas de mi madre pronunció mi nombre.
    2
    Hizo de mi boca espada afilada,
    a la sombra de su mano me encubrió; hizo de mí una flecha aguzada, y me guardó en su aljaba.
    3
    Y me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel,
    en quien me glorío».
    4
    Yo me decía: «En balde me he fatigado,
    inútilmente y en vano he gastado mi fuerza. Sin embargo, mi juicio pertenece al Señor, y mi recompensa está en mi Dios».
    5
    Ahora dice el Señor,
    el que me formó desde el seno materno para ser su siervo, para hacer que Jacob volviese a Él y para reunirle a Israel, pues soy estimado a los ojos del Señor y mi Dios ha venido a ser mi fortaleza:
    6
    «Muy poco es que seas siervo mío
    para restaurar las tribus de Jacob y hacer volver a los supervivientes de Israel. Te he puesto para ser luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los extremos de la tierra».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 71:1-6, 15, 17

    1
    En Ti, Señor, espero,
    no quede yo avergonzado para siempre.
    2
    Por tu justicia, ven en mi auxilio, ponme a salvo,
    inclina tu oído hacia mí y sálvame.
    3
    Sé para mí la roca de refugio,
    donde acudir de continuo, pues has decretado salvarme, porque Tú eres mi peña, mi fortaleza.
    4
    Dios mío, ponme a salvo de la mano del impío,
    de la garra del perverso y opresor
    5
    Porque Tú eres mi esperanza, Señor, Dios mío,
    mi seguridad desde mi niñez.
    6
    En Ti me he apoyado desde el seno materno;
    desde las entrañas de mi madre Tú eres mi protector. Para Ti mi alabanza continua.
    15
    Mi boca proclamará tu justicia,
    tu salvación todo el día, aunque no sepa contarlas.
    17
    Dios mío, Tú me has instruido desde mi niñez,
    y yo he anunciado tus maravillas hasta hoy.

  • Evangelio

    Juan 13:21-33, 36-38

    21
    Cuando dijo esto Jesús se conmovió en su espíritu, y declaró:
    —En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar.
    22Los discípulos se miraban unos a otros sin saber a quién se refería.
    23Estaba recostado en el pecho de Jesús uno de los discípulos, el que Jesús amaba.
    24
    Simón Pedro le hizo señas y le dijo:
    —Pregúntale quién es ése del que habla.
    25
    Él, que estaba recostado sobre el pecho de Jesús, le dice:
    —Señor, ¿quién es?
    26
    Jesús le responde:
    —Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar. Y después de mojar el bocado, se lo da a Judas, hijo de Simón Iscariote.
    27
    Entonces, tras el bocado, entró en él Satanás. Y Jesús le dijo:
    —Lo que vas a hacer, hazlo pronto.
    28Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió con qué fin le dijo esto,
    29pues algunos pensaban que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta», o «da algo a los pobres».
    30Aquél, después de tomar el bocado, salió enseguida. Era de noche.
    31
    Cuando salió, dijo Jesús:
    —Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él.
    32Si Dios es glorificado en él, también Dios le glorificará a él en sí mismo; y pronto le glorificará.
    33»Hijos, todavía estoy un poco con vosotros. Me buscaréis y como les dije a los judíos: «Adonde yo voy, vosotros no podéis venir», lo mismo os digo ahora a vosotros.
    36
    Le dijo Simón Pedro:
    —Señor, ¿adónde vas? Jesús respondió: —Adonde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, me seguirás más tarde.
    37
    Pedro le dijo:
    —Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.
    38
    Respondió Jesús:
    —¿Tú darás la vida por mí? En verdad, en verdad te digo que no cantará el gallo sin que me hayas negado tres veces.

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