- Primera Lectura: Génesis 3,1-8
"Seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal"La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: "¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardin?" La mujer respondió a la serpiente: "Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: "No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte."" La serpiente replicó a la mujer: "No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal."
La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Oyeron al Señor que paseaba por el jardín a la hora de la brisa; el hombre y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.
- Salmo Responsorial: 31
"Dichoso el que está absuelto de su culpa."Dichoso el que está absuelto de su culpa, / a quien le han sepultado su pecado; / dichoso el hombre a quien el Señor / no le apunta el delito. R.
Había pecado, lo reconocí, / no te encubrí mi delito; / propuse: "Confesaré al Señor mi culpa", / y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R.
Por eso, que todo fiel te suplique / en el momento de la desgracia: / la crecida de las aguas caudalosas / no lo alcanzará. R.
Tú eres mi refugio, me libras del peligro, / me rodeas de cantos de liberación. R.
- Evangelio: Marcos 7,31-37
"Hace oír a los sordos y hablar a los mudos"En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "Effetá", esto es: "Ábrete". Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: "Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos."
Calle L- 6, Jardines de Cuscatlan, Ciudad Merliot, Antiguo Cuscatlan, El Salvador, CentroAmerica
jueves, 10 de febrero de 2011
Evangelio 11 de Enero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
¡Sí, ahí está Dios!
| A Dios lo encontramos en todas las circunstancias de nuestra vida, sólo tenemos que mirarlo. | |
Cualquiera diría que esto es muy fácil, y, sin embargo, todos tenemos la experiencia --porque lo oímos mil veces-- de que muchos, cuando sufren algo que les parece injusto, tienen miedo a Dios y dudan de todo: dudan de que Dios exista, dudan de que les ame, y dudan de que Dios les reserve algún bien, y se preguntan: - Si Dios existe, si Dios me ama, ¿por qué Dios no me escucha? ¿Por qué ha de mandarme este sufrimiento? ¿Por qué tiene que venirme este mal? Esta queja la oímos muchas veces. Pero, ¿no es cierto que Dios nunca está más cerca de nosotros que cuando sufrimos, como el papá y la mamá sobre el niñito que se ha agravado?... Se cuenta muchas veces lo que ocurrió en el más terrible campo de concentración y de exterminio de la Segunda Guerra Mundial. Estaban formados todos los prisioneros ante un espectáculo macabro, contemplando al compañero colgado en la horca. En medio del silencio aterrador, se levanta una voz estremecedora: - ¿Y dónde está Dios? Ante este grito de un descreído, se alza la voz de un creyente, mientras su dedo señala al que cuelga del patíbulo: - ¡Dios está ahí! Cierto. Allí estaba Dios, allí estaba Jesucristo, que extendía a aquel campo de la muerte su propia muerte en la cruz. Porque Dios estaba junto a la horca y las cámaras de gas para salvar a las víctimas inocentes, como estaba en el Calvario esperando que Jesús muriese y fuera sepultado, para resucitarlo después con gloria. Dios no quiere nuestros males. Dios pedirá cuentas a los causantes del dolor ajeno. Dios nos librará definitivamente un día de todo lo que ahora nos atormenta. Si tenemos estas convicciones, la prueba se convierte en resignación cristiana y en mérito ante Dios. Ciertamente, que el dolor es un misterio. ¿Por qué Dios permite el mal? No lo sabremos nunca en este mundo. En este mundo estamos viendo el tapiz o el bordado al revés: todo son hilos que se entrecruzan en un desorden feo y sin ninguna dirección fija. Habrá que mirarlo por el otro lado para asombranos de la obra de arte que allí se esconde. Únicamente en la vida futura entenderemos el dolor de este mundo, cuando veamos que esas pruebas han sido el camino --angustioso, pero seguro-- por el que Dios nos ha llevado a la salvación. La gran respuesta a nuestra pregunta la tenemos en Jesucristo clavado en la cruz. Inocente como Jesús, ninguno. ¿Y por qué Jesús ha tenido que sufrir como nadie en este mundo? Cuando parece que Dios se ha escondido en nuestra vida es precisamente cuando nos mira con más amor. Está detrás de las cortinas de la ventana mirando cómo caminamos por la calle del mundo; nosotros no lo vemos, pero a Él no se le escapa ninguno de nuestros movimientos. No entendemos su Providencia, pero sabemos besar su mano amorosa cuando nos permite algún mal. La palabra de Job es una de las más repetidas de toda la Biblia: - Si recibimos los bienes de la mano de Dios, ¿por qué no vamos a recibir los males? Males que no nos vienen de la mano de Dios, pero que son permitidos por Dios para nuestro bien. Le preguntaron un día a Teresita: - ¿Has tenido que sufrir hoy también muchos dolores? - Sí, pero porque los quiero. Yo quiero todo lo que me envía Dios. En esta respuesta de la querida Santa está la clave que resuelve todo el problema. Para ella, nos se trataba solamente de resignación y de simple aceptación. Era más. Era querer lo que Dios quería, haciendo de las dos voluntades una sola. Esto es el colmo de la virtud cristiana. Esto es lo que hacen tantos hermanos nuestros, de quienes decimos que están en lo más alto de la santidad. El mal, por otra parte, no puede triunfar. Dios le tiene puesto un límite del cual no pasará. Dios no quiere que nuestra vida sea un fracaso. Si permite la tempestad es para dar después la bonanza. Si consiente que los ojos derramen lágrimas, es para convertirlas después en júbilo y alegría. Dios siempre hace brotar una rosa en medio de las espinas. El dolor entonces, sostenido con valentía, se convierte en la elegancia de la vida. Un sabio escritor nos lo dice bellamente: - El dolor, para los que viven en el Espíritu, se convierte en el más recio hilo telefónico, por el cual transmitimos a Dios un himno de amor, como el más hermoso saludo que los hijos pueden dirigir a su Padre, inspirado por el Espíritu Santo. Hay que repetirse constantemente ese eslogan tan conocido: ¡Dios me ama! El día en que nos convencemos de ello, y sabemos vivir la realidad que entraña, ese día se ha encontrado la clave misteriosa de la felicidad verdadera... . |
Evangelio 10 de Febrero de 2011
- Primera Lectura: Génesis 2,18-25"Dios presentó la mujer al hombre. Y serán los dos una sola carne"
El Señor Dios se dijo: "No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él que le ayude." Entonces el Señor Dios modeló de arcilla todas las bestias del campo y todos los pájaros del cielo y se los presentó al hombre, para ver qué nombre les ponía. Y cada ser vivo llevaría el nombre que el hombre le pusiera. Así, el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontraba ninguno como él que lo ayudase. Entonces el Señor Dios dejó caer sobre el hombre un letargo, y el hombre se durmió. Le sacó una costilla y le cerró el sitio con carne. Y el Señor Dios trabajó la costilla que le había sacado al hombre, haciendo una mujer, y se la presentó al hombre. El hombre dijo: "¡Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será Mujer, porque ha salido del hombre. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne." Los dos estaban desnudos, el hombre y su mujer, pero no sentían vergüenza uno de otro.
- Salmo Responsorial: 127"Dichosos los que temen al Señor."
Dichoso el que teme al Señor / y sigue sus caminos. / Comerás del fruto de tu trabajo, / serás dichoso, te irá bien. R.
Tu mujer, como parra fecunda, / en medio de tu casa; / tus hijos, como renuevos de olivo, / alrededor de tu mesa. R.
Ésta es la bendición del hombre / que teme al Señor. / Que el Señor te bendiga desde Sión, / que veas la prosperidad de Jerusalén / todos los días de tu vida. R.
- Evangelio: Marcos 7,24-30"Los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños"
En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo: "Deja que coman primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de los hijos." Pero ella replicó: "Tienes razón, Señor; pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños." Él le contestó: "Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija." Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.
martes, 8 de febrero de 2011
Una página web para la beatificación de Juan Pablo II
ROMA, martes, 8 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Ante la beatificación de Juan Pablo II, el 1 de mayo, la diócesis de Roma ha abierto una página oficial dedicada al evento, www.Karol-Wojtyla.org.
El portal, disponible en seis idiomas -español, italiano, francés, inglés, polaco, y rumano--, quiere reunir todas las informaciones sobre el pontífice, sobre la causa de beatificación, y sobre las ceremonias y otros eventos ligados a la misma.
La página web ofrece amplia documentación sobre le proceso de beatificación de Juan Pablo II, así como iniciativas que surgen en el mundo, y la oración para implorar gracias a través de la intervención del futuro beato.
Más información en www.Karol-Wojtyla.org
Evangelio 9 de Febrero de 2011
- Primera Lectura: Génesis 2,4b-9.15-17"El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén"
Cuando el Señor Dios hizo tierra y cielo, no habla aún matorrales en la tierra, ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierra, ni había hombre que cultivase el campo. Sólo un manantial salía del suelo y regaba la superficie del campo. Entonces el Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo.
El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que habla modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara. El Señor Dios dio este mandato al hombre: "Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comas; porque el día en que comas de él, tendrás que morir."
- Salmo Responsorial: 103"Bendice, alma mía, al Señor."
Bendice, alma mía, al Señor, / ¡Dios mío, qué grande eres! / Te vistes de belleza y majestad, / la luz te envuelve como un manto. R.
Todos ellos aguardan / a que les eches comida a su tiempo: / se la echas, y la atrapan; / abres tu mano, y se sacian de bienes. R.
Les retiras el aliento, y expiran, / y vuelven a ser polvo; / envías tu aliento, y los creas, / y repueblas la faz de la tierra. R.
- Evangelio: Marcos 7,14-23"Lo que sale de dentro es lo que hace impuro el hombre"
En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. El que tenga oídos para oír, que oiga."
Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola. El les dijo: "¿Tan torpes sois también vosotros? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se echa en la letrina." Con esto declaraba puros todos los alimentos. Y siguió: "Lo que sale de dentro, eso sí mancha al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro."
lunes, 7 de febrero de 2011
Muchos católicos no tienen misas
| ¿Podemos imaginar en la tierra algo más maravilloso que la misa? ¿Hay un momento en la semana que pueda compararse con los instantes en los que podemos asistir al misterio de la Pascua? | |
En otros lugares, hay católicos que sólo pueden tener la misa una vez al año (con suerte) porque faltan sacerdotes. O católicos que van a misa a pesar del miedo y las amenazas de quienes adoptan actitudes agresivas, llenas de odio, hacia los cristianos. O católicos que llevan varios años sin ver un sacerdote y sueñan con la inmensa alegría que les produce el que pase algún misionero para celebrar la misa, confesar y administrar otros sacramentos. Valoraríamos mucho más la misa si nos diésemos cuenta del privilegio que significa tener una parroquia más o menos cerca de casa con un sacerdote que puede celebrar el gran misterio de la Eucaristía. Es cierto que la costumbre nos hace perder el sentido auténtico de cosas importantes; pero aprendemos a valorar más lo que tenemos cuando nos damos cuenta de que hay millones de personas que sueñan, ardientemente, con poder tener una misa cada semana y en un clima de paz. Además, ¿es que podemos imaginar en la tierra algo más maravilloso que la misa? ¿Es que hay un momento en la semana que pueda compararse con los instantes en los que podemos asistir al misterio de la Pascua, cuando Cristo se da para salvarnos del pecado y para acercarnos a la dicha del cielo? Con un poco de mayor fe y con los ojos y el corazón abierto a la situación terrible que vive nuestro mundo lleno de anticristianismo, valoraríamos mucho más cada misa. Los pequeños sacrificios que a veces realizamos para estar presente en ese gran milagro nos parecerían nada comparados con el anhelo y la sed de Eucaristía que tienen tantos hermanos nuestros. Si recordamos a esos hermanos nuestros, sentiremos el alma un poco más abierta y disponible a recibir a Dios, a pedir su misericordia en la confesión, a comulgar santamente. Y elevaríamos una oración sincera y llena de esperanza al Padre de los cielos para que envíe obreros a su mies, sobre todo en tantos lugares del planeta donde recibirían la llegada de sacerdotes con una alegría que apenas podemos imaginar. |
Evangelio 8 de Febrero de 2011
- Primera Lectura: Génesis 1, 20-31; 2, 1-4a"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza"Y dijo Dios:«Llénense las aguas de seres vivos, y que las aves vuelen sobre la tierra a lo ancho del firmamento».Y creó Dios por especies los grandes peces marinos y todos los seres vivientes que se deslizan y llenan las aguas; y creó también las aves por especies. Vio Dios que era bueno. Y los bendijo diciendo: «Crezcan, multiplíquense y llenen las aguas del mar; y que también las aves se multipliquen en la tierra». Pasó una tarde, pasó una mañana: el día quinto.Y dijo Dios:«Produzca la tierra seres vivientes por especie: ganados, reptiles y bestias salvajes por especies».Y así fue. Hizo Dios las bestias salvajes, los ganados y los reptiles del campo según sus especies. Y vio Dios que era bueno.Entonces dijo Dios: «Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, según nuestra semejanza, para que dominen sobre los peces del mar, las aves del cielo, los ganados, las bestias salvajes y los reptiles de la tierra».Y creó Dios a los seres humanos a su imagen; a imagen de Dios los creó; varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios diciéndoles: «Crezcan y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra».Y añadió: «Les entrego todas las plantas que existen sobre la tierra y tienen semilla para ser sembradas; y todos los árboles que producen frutos con su semilla les servirán de alimento; y a todos los animales del campo, a las aves del cielo y a todos los seres vivos que se mueven por la tierra les doy como alimento toda clase de hierba verde». Y así fue. Vio entonces Dios todo lo que había hecho, y todo era muy bueno.Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todo lo que contienen. Cuando llegó el día séptimo, Dios había terminado su obra, y descansó el día séptimo de todo lo que había hecho. Bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él había descansado de toda su obra creadora.Esta es la historia de la creación del cielo y de la tierra.
- Salmo Responsorial: 8"¡Qué admirable, Señor, es tu poder!"Al ver el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para que cuides de él?R. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!Lo hiciste apenas inferior a un dios, coronándolo de gloria y esplendor; le diste poder sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies.R. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!Rebaños y ganados, todos juntos, y aun las bestias salvajes; los pájaros del cielo, los peces del mar y todo cuanto surca la senda de los mares.R. ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!
- Evangelio: Marcos 7, 1-13"Dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a las tradiciones humanas"En aquel tiempo, los fariseos y algunos escribas procedentes de Jerusalén se acercaron a Jesús y observaron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavárselas.–Conviene saber que los fariseos y los judíos en general no comen sin antes haberse lavado las manos meticulosamente, observando así la tradición de sus antepasados; y al regresar de la plaza, si no se lavan, no comen; y observan por tradición otras muchas costumbres, como la purificación de vasos, jarras y bandejas–. Así que los fariseos y los escribas le preguntaron:«¿Por qué tus discípulos no proceden conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen sin purificarse las manos?»Jesús les contestó: «Qué bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me dan culto, pues las doctrinas que enseñan son preceptos humanos.Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios y siguen la tradición de los hombres».Y añadió: «¡Qué bien saben anular el mandamiento de Dios para conservar su tradición! Pues Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y el que maldiga a su padre o a su madre, será castigado con la muerte.Ustedes, en cambio, afirman que si uno dice a su padre o a su madre: “Declaro corbán, es decir, ofrenda sagrada, los bienes con los que te podía ayudar”, en ese caso ya no está obligado a socorrer a su padre o a su madre, anulando así el mandamiento de Dios con esta tradición que ustedes se transmiten. Y hacen muchas otras cosas semejantes a ésta».
Evangelio 7 de Enero de 2011
- Primera Lectura: Génesis 1,1-19"Dijo Dios, y así fue"
Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era un caos informe; sobre la faz del abismo, la tiniebla. Y el aliento de Dios se cernía sobre la faz de las aguas.
Y dijo Dios: "Que exista la luz." Y la luz existió. Y vio Dios que la luz era buena. Y separó Dios la luz de la tiniebla; llamó Dios a la luz "Día"; a la tiniebla, "Noche". Pasó una tarde, pasó una mañana: el día primero. Y dijo Dios: "Que exista una bóveda entre las aguas, que separe aguas de aguas." E hizo Dios una bóveda y separó las aguas de debajo de la bóveda de las aguas de encima de la bóveda. Y así fue. Y llamó Dios a la bóveda "Cielo". Pasó una tarde, pasó una mañana: el día segundo. Y dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo sitio, y que aparezcan los continentes." Y así fue. Y llamó Dios a los continentes "Tierra", y a la masa de las aguas la llamó "Mar". Y vio Dios que era bueno. Y dijo Dios: "Verdee la tierra hierba verde que engendre semilla, y árboles frutales que den fruto según su especie y que lleven semilla sobre la tierra." Y así fue. La tierra brotó hierba verde que engendraba semilla según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla según su especie. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día tercero.
Y dijo Dios: "Que existan lumbreras en la bóveda del cielo, para separar el día de la noche, para señalar las fiestas, los días y los años; y sirvan de lumbreras en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra." Y así fue. E hizo Dios dos lumbreras grandes: la lumbrera mayor para regir el día, la lumbrera menor para regir la noche, y las estrellas. Y las puso Dios en la bóveda del cielo, para dar luz sobre la tierra; para regir el día y la noche, para separar la luz de la tiniebla. Y vio Dios que era bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana: el día cuarto.
- Salmo Responsorial: 103"Goce el Señor con sus obras"Bendice, alma mía, al Señor,¡Dios mío, qué grande eres!Te vistes de belleza y majestad,la luz te envuelve como un manto. R.Asentaste la tierra sobre sus cimientos,y no vacilará jamás;la cubriste con el manto del océano,y las aguas se posaron sobre las montañas. R.De los manantiales sacas los ríos,para que fluyan entre los montes;junto a ellos habitan las aves del cielo,y entre las frondas se oye su canto. R.Cuántas son tus obras, Señor,y todas las hiciste con sabiduría;la tierra está llena de tus criaturas.¡Bendice, alma mía, al Señor! R.
- Evangelio: Marcos 6, 53-56"Los que lo tocaban se ponían sanos"
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos, terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret, y atracaron. Apenas desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas. En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
domingo, 6 de febrero de 2011
Benedicto XVI: los cristianos están llamados a dar “sabor” al mundo
CIUDAD DEL VATICANO, domingo 6 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI afirma que los cristianos están llamados a dar nuevo “sabor” al mundo, y a “preservarlo de la corrupción, con la sabiduría de Dios”.
Desde la ventana de su estudio, el Pontífice quiso introducir la oración mariana del Ángelus meditando sobre el evangelio del día, en que Cristo define a sus discípulos como la “sal de la tierra” y la “luz del mundo”.
La sal, en la cultura medioriental, explicó el Papa, “evoca diversos valores como la alianza, la solidaridad, la vida y la sabiduría”, mientras que la luz “es la primera obra de Dios Creador y es fuente de la vida”.
Mediante estas imágenes llenas de significado, añadió, Jesús quería transmitir a los discípulos “el sentido de su misión y de su testimonio”.
“La sabiduría resume en sí los efectos beneficiosos de la sal y de la luz: de hecho, los discípulos del Señor son llamados a dar nuevo 'sabor' al mundo, y a preservarlo de la corrupción, con la sabiduría de Dios, que resplandece plenamente sobre el rostro del Hijo”.
Unidos a Él, concluyó, los cristianos “pueden difundir en medio de las tinieblas de la indiferencia y del egoísmo la luz del amor de Dios, verdadera sabiduría que da significado a la existencia y a la actuación de los hombres”.
Al saludar a los peregrinos españoles, invitó a los presentes a “ser reflejo del amor de Dios mediante las buenas obras, y a ser así luz del mundo y sal de la tierra, que inspire en todos el horizonte de la verdadera razón de su existencia y la esperanza suprema que Cristo ha traído a la tierra”.
Evangelio 6 de Enero de 2011
- Primera Lectura: Isaías 58, 7-10"Entonces surgirá tu luz como la aurora"Esto dice el Señor:«Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que va desnudo, y no te desentiendas de tu semejantes.Entonces brillará tu luz como la aurora, en seguida tus heridas sanarán; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor.Entonces clamarás al Señor y te responderá. Gritarás y te dirá: Aquí estoy.Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía.
- Salmo Responsorial: 111"El justo brilla como una luz en las tinieblas."Quien es justo, clemente compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás se desviará.R. El justo brilla como una luz en las tinieblas.El justo no vacilará; vivirá su recuerdo siempre. No temerá malas noticias, porque el Señor vive confiadamente.R. El justo brilla como una luz en las tinieblas.Firme está y sin temor en su corazón. Al pobre da limosna, obra siempre conforme a la justicia; su frente se alazará frente a su gloria.R. El justo brilla como una luz en las tinieblas.
- Segunda Lectura: I Corintios 2, 1-5"Les he anunciado a Cristo crucificado"Hermanos: Cuando vine a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre ustedes me precié de saber cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.Me presenté a ustedes débil y temeroso; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que su fe no se apoye en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios.
- Evangelio: Mateo 5, 13-16"Ustedes son la luz del mundo"En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:"Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve desabrida, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla y que la pise la gente.Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de una montaña. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo de una olla, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.Que alumbre así su luz a la gente para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en el cielo".