viernes, 22 de abril de 2022

Lecturas 22 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 4:1-12

    1Estaban hablando al pueblo, cuando se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos,2molestos porque enseñaban al pueblo y anunciaban en la persona de Jesús la resurrección de los muertos.3Les echaron mano y les pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, pues había caído ya la tarde.4Sin embargo, muchos de los que oyeron la Palabra creyeron; y el número de hombres llegó a unos 5.000.5Al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus jefes, ancianos y escribas,6el Sumo Sacerdote Anás, Caifás, Jonatán, Alejandro y cuantos eran de la estirpe de sumos sacerdotes.7Les pusieron en medio y les preguntaban: «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho vosotros eso?»8Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: «Jefes del pueblo y ancianos,9puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por quién ha sido éste curado,10sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros.11El es la piedra que vosotros, los constructores, habéis despreciado y que se ha convertido en piedra angular.12Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos.»

  • Salmo Responsorial

    Salmo 118:1-2, 4, 22-27

    1¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!2¡Diga la casa de Israel: que es eterno su amor!4¡Digan los que temen a Yahveh: que es eterno su amor!22La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido;23esta ha sido la obra de Yahveh, una maravilla a nuestros ojos.24¡Este es el día que Yahveh ha hecho, exultemos y gocémonos en él!25¡Ah, Yahveh, da la salvación! ¡Ah, Yahveh, da el éxito!26¡Bendito el que viene en el nombre de Yahveh! Desde la Casa de Yahveh os bendecimos.27Yahveh es Dios, él nos ilumina. ¡Cerrad la procesión, ramos en mano, hasta los cuernos del altar!

  • Evangelio

    Juan 21:1-14

    1Después de esto, se manifestó Jesús otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se manifestó de esta manera.2Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los de Zebedeo y otros dos de sus discípulos.3Simón Pedro les dice: «Voy a pescar.» Le contestan ellos: «También nosotros vamos contigo.» Fueron y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.4Cuando ya amaneció, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.5Díceles Jesús: «Muchachos, ¿no tenéis pescado?» Le contestaron: «No.»6El les dijo: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.» La echaron, pues, y ya no podían arrastrarla por la abundancia de peces.7El discípulo a quien Jesús amaba dice entonces a Pedro: «Es el Señor», se puso el vestido - pues estaba desnudo - y se lanzó al mar.8Los demás discípulos vinieron en la barca, arrastrando la red con los peces; pues no distaban mucho de tierra, sino unos doscientos codos.9Nada más saltar a tierra, ven preparadas unas brasas y un pez sobre ellas y pan.10Díceles Jesús: «Traed algunos de los peces que acabáis de pescar.»11Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aun siendo tantos, no se rompió la red.12Jesús les dice: «Venid y comed.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres tú?», sabiendo que era el Señor.13Viene entonces Jesús, toma el pan y se lo da; y de igual modo el pez.14Esta fue ya la tercera vez que Jesús se manifestó a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.

jueves, 21 de abril de 2022

Lecturas 21 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 3:11-26

    11Como él no soltaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo, presa de estupor, corrió donde ellos al pórtico llamado de Salomón.12Pedro, al ver esto, se dirigió al pueblo: «Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto, o por qué nos miráis fijamente, como si por nuestro poder o piedad hubiéramos hecho caminar a éste?13El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando éste estaba resuelto a ponerle en libertad.14Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino,15y matasteis al Jefe que lleva a la Vida. Pero Dios le resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.16Y por la fe en su nombre, este mismo nombre ha restablecido a éste que vosotros veis y conocéis; es, pues, la fe dada por su medio la que le ha restablecido totalmente ante todos vosotros.17«Ya sé yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes.18Pero Dios dio cumplimiento de este modo a lo que había anunciado por boca de todos los profetas: que su Cristo padecería.19Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados,20a fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al Cristo que os había sido destinado, a Jesús,21a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus santos profetas.22Moisés efectivamente dijo: El Señor Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos; escuchadle todo cuanto os diga.23Todo el que no escuche a ese profeta, sea exterminado del pueblo.24Y todos los profetas que desde Samuel y sus sucesores han hablado, anunciaron también estos días.25«Vosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que Dios estableció con vuestros padres al decir a Abraham: En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra.26Para vosotros en primer lugar ha resucitado Dios a su Siervo y le ha enviado para bendeciros, apartándoos a cada uno de vuestras iniquidades.»

  • Salmo Responsorial

    Salmo 8:2, 5-9

    2¡Oh Yahveh, Señor nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra! Tú que exaltaste tu majestad sobre los cielos,5¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides?6Apenas inferior a un dios le hiciste, coronándole de gloria y de esplendor;7le hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo sus pies:8ovejas y bueyes, todos juntos, y aun las bestias del campo,9y las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas.

  • Evangelio

    Lucas 24:35-48

    35Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.36Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»37Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu.38Pero él les dijo: «¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón?39Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como véis que yo tengo.»40Y, diciendo esto, los mostró las manos y los pies.41Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: «¿Tenéis aquí algo de comer?»42Ellos le ofrecieron parte de un pez asado.43Lo tomó y comió delante de ellos.44Después les dijo: «Estas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: "Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí."»45Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras,46y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día47y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.48Vosotros sois testigos de estas cosas.

miércoles, 20 de abril de 2022

Lecturas 20 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 3:1-10

    1Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona.2Había un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y ponían todos los días junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo.3Este, al ver a Pedro y a Juan que iban a entrar en el Templo, les pidió una limosna.4Pedro fijó en él la mirada juntamente con Juan, y le dijo: «Míranos.»5El les miraba con fijeza esperando recibir algo de ellos.6Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazoreo, ponte a andar.»7Y tomándole de la mano derecha le levantó. Al instante cobraron fuerza sus pies y tobillos,8y de un salto se puso en pie y andaba. Entró con ellos en el Templo andando, saltando y alabando a Dios.9Todo el pueblo le vio cómo andaba y alababa a Dios;10le reconocían, pues él era el que pedía limosma sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que había sucedido.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 105:1-4, 6-9

    1¡Dad gracias a Yahveh, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas!2¡Cantadle, salmodiad para él, sus maravillas todas recitad;3gloriaos en su santo nombre, se alegre el corazón de los que buscan a Yahveh!4¡Buscad a Yahveh y su fuerza, id tras su rostro sin descanso,6Raza de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido:7él, Yahveh, es nuestro Dios, por toda la tierra sus juicios.8El se acuerda por siempre de su alianza, palabra que impuso a mil generaciones,9lo que pactó con Abraham, el juramento que hizo a Isaac,

  • Evangelio

    Lucas 24:13-35

    13Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén,14y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado.15Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos;16pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.17El les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?» Ellos se pararon con aire entristecido.18Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?»19El les dijo: «¿Qué cosas?» Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazoreo, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo;20cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron.21Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó.22El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro,23y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que él vivía.24Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.»25El les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas!26¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?»27Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras.28Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante.29Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.» Y entró a quedarse con ellos.30Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando.31Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado.32Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»33Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos,34que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!»35Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.

martes, 19 de abril de 2022

Lecturas 19 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 2:36-41

    36«Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado.»37Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?»38Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;39pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro.»40Con otras muchas palabras les conjuraba y les exhortaba: «Salvaos de esta generación perversa.»41Los que acogieron su Palabra fueron bautizados. Aquel día se les unieron unas 3.000 almas.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 33:4-5, 18-20, 22

    4Pues recta es la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad;5él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la tierra.18Los ojos de Yahveh están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor,19para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.20Nuestra alma en Yahveh espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo;22Sea tu amor, Yahveh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.

  • Evangelio

    Juan 20:11-18

    11Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,12y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.13Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.»14Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.15Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.»16Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» - que quiere decir: «Maestro» -.17Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.»18Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.


lunes, 18 de abril de 2022

Lecturas 18 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 2:14, 22-33

    14Entonces Pedro, presentándose con los Once, levantó su voz y les dijo: «Judíos y habitantes todos de Jerusalén: Que os quede esto bien claro y prestad atención a mis palabras:22«Israelitas, escuchad estas palabras: A Jesús, el Nazoreo, hombre acreditado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo por su medio entre vosotros, como vosotros mismos sabéis,23a éste, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos;24a éste, pues, Dios le resucitó librándole de los dolores del Hades, pues no era posible que quedase bajo su dominio;25porque dice de él David: Veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que está a mi derecha, para que no vacile.26Por eso se ha alegrado mi corazón y se ha alborozado mi lengua, y hasta mi carne reposará en la esperanza27de que no abandonarás mi alma en el Hades ni permitirás que tu santo experimente la corrupción.28Me has hecho conocer caminos de vida, me llenarás de gozo con tu rostro.29«Hermanos, permitidme que os diga con toda libertad cómo el patriarca David murió y fue sepultado y su tumba permanece entre nosotros hasta el presente.30Pero como él era profeta y sabía que Dios le había asegurado con juramento que se sentaría en su trono un descendiente de su sangre,31vio a lo lejos y habló de la resurrección de Cristo, que ni fue abandonado en el Hades ni su carne experimentó la corrupción.32A este Jesús Dios le resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos.33Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido y ha derramado lo que vosotros veis y oís.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 16:1-2, 5, 7-11

    1media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.2Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;5Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;7Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;8pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.9Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa;10pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.11Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.

  • Evangelio

    Mateo 28:8-15

    8Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos.9En esto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «¡Dios os guarde!» Y ellas, acercándose, se asieron de sus pies y le adoraron.10Entonces les dice Jesús: «No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.»11Mientras ellas iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad a contar a los sumos sacerdotes todo lo que había pasado.12Estos, reunidos con los ancianos, celebraron consejo y dieron una buena suma de dinero a los soldados,13advirtiéndoles: «Decid: "Sus discípulos vinieron de noche y le robaron mientras nosotros dormíamos."14Y si la cosa llega a oídos del procurador, nosotros le convenceremos y os evitaremos complicaciones.»15Ellos tomaron el dinero y procedieron según las instrucciones recibidas. Y se corrió esa versión entre los judíos, hasta el día de hoy.

Lecturas 18 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 10:34, 37-43

    34Entonces Pedro tomó la palabra y dijo: «Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas,37Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo;38cómo Dios a Jesús de Nazaret le ungió con el Espíritu Santo y con poder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él;39y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de los judíos y en Jerusalén; a quien llegaron a matar colgándole de un madero;40a éste, Dios le resucitó al tercer día y le concedió la gracia de aparecerse,41no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había escogido de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de entre los muertos.42Y nos mandó que predicásemos al Pueblo, y que diésemos testimonio de que él está constituido por Dios juez de vivos y muertos.43De éste todos los profetas dan testimonio de que todo el que cree en él alcanza, por su nombre, el perdón de los pecados.»

  • Salmo Responsorial

    Salmo 118:1-2, 16-17, 22-23

    1¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!2¡Diga la casa de Israel: que es eterno su amor!16excelsa la diestra de Yahveh, la diestra de Yahveh hace proezas!»17No, no he de morir, que viviré, y contaré las obras de Yahveh;22La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido;23esta ha sido la obra de Yahveh, una maravilla a nuestros ojos.

  • Segunda Lectura

    Colosenses 3:1-4

    1Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.2Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.3Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios.4Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con él.

    O también:

    I Corintios 5:6-8

    6¡No es como para gloriaros! ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?7Puruficaos de la levadura vieja, para ser masa nueva; pues sois ázimos. Porque nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado.8Así que, celebremos la fiesta, no con vieja levadura, ni con levadura de malicia e inmoralidad, sino con ázimos de pureza y verdad.

  • Evangelio

    Juan 20:1-9

    1El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro.2Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.»3Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro.4Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro.5Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró.6Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo,7y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte.8Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó,9pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos.

sábado, 16 de abril de 2022

Lecturas 16 de Abril de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Génesis 1:1--2:2

    11En el principio creó Dios los cielos y la tierra.2La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.3Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.4Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;5y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero.6Dijo Dios: «Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras.»7E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue.8Y llamó Dios al firmamento «cielos». Y atardeció y amaneció: día segundo.9Dijo Dios: «Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco»; y así fue.10Y llamó Dios a lo seco «tierra», y al conjunto de las aguas lo llamó «mares»; y vio Dios que estaba bien.11Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra.» Y así fue.12La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien.13Y atardeció y amaneció: día tercero.14Dijo Dios: «Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años;15y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.» Y así fue.16Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas;17y púsolos Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra,18y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien.19Y atardeció y amaneció: día cuarto.20Dijo Dios: «Bullan las aguas de animales vivientes, y aves revoloteen sobre la tierra contra el firmamento celeste.»21Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo animal viviente, los que serpean, de los que bullen las aguas por sus especies, y todas las aves aladas por sus especies; y vio Dios que estaba bien;22y bendíjolos Dios diciendo: «sed fecundos y multiplicaos, y henchid las aguas en los mares, y las aves crezcan en la tierra.»23Y atardeció y amaneció: día quinto.24Dijo Dios: «Produzca la tierra animales vivientes de cada especie: bestias, sierpes y alimañas terrestres de cada especie.» Y así fue.25Hizo Dios las alimañas terrestres de cada especie, y las bestias de cada especie, y toda sierpe del suelo de cada especie: y vio Dios que estaba bien.26Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.27Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.28Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra.»29Dijo Dios: «Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento.30Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento.» Y así fue.31Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardecío y amaneció: día sexto.21Concluyéronse, pues, los cielos y la tierra y todo su aparato,2y dio por concluida Dios en el séptimo día la labor que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la labor que hiciera.

    O también:

    Génesis 1:1, 26-31

    1En el principio creó Dios los cielos y la tierra.26Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.27Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.28Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra.»29Dijo Dios: «Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento.30Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento.» Y así fue.31Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardecío y amaneció: día sexto.

  • Primer Salmo

    Salmo 104:1-2, 5-6, 10, 12-14, 24, 35

    1¡Alma mía, bendice a Yahveh! ¡Yahveh, Dios mío, qué grande eres! Vestido de esplendor y majestad,2arropado de luz como de un manto, tú despliegas los cielos lo mismo que una tienda,5Sobre sus bases asentaste la tierra, inconmovible para siempre jamás.6Del océano, cual vestido, la cubriste, sobre los montes persistían las aguas;10Haces manar las fuentes en los valles, entre los montes se deslizan;12sobre ellas habitan las aves de los cielos, dejan oír su voz entre la fronda.13De tus altas moradas abrevas las montañas, del fruto de tus obras se satura la tierra;14la hierba haces brotar para el ganado, y las plantas para el uso del hombre, para que saque de la tierra el pan,24¡Cuán numerosas tus obras, Yahveh! Todas las has hecho con sabiduría, de tus criaturas está llena la tierra.35¡Que se acaben los pecadores en la tierra, y ya no más existan los impíos! ¡Bendice a Yahveh, alma mía!

    O también:

    Salmo 33:4-7, 12-13, 20-22

    4Pues recta es la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad;5él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la tierra.6Por la palabra de Yahveh fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada.7El recoge, como un dique, las aguas del mar, en depósitos pone los abismos.12¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad!13Yahveh mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;20Nuestra alma en Yahveh espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo;21en él se alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos.22Sea tu amor, Yahveh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.

  • Segunda Lectura

    Génesis 22:1-18

    1Después de estas cosas sucedió que Dios tentó a Abraham y le dijo: «¡Abraham, Abraham!» El respondió: «Heme aquí.»2Díjole: «Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria y ofrécele allí en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga.»3Levantóse, pues, Abraham de madrugada, aparejó su asno y tomó consigo a dos mozos y a su hijo Isaac. Partió la leña del holocausto y se puso en marcha hacia el lugar que le había dicho Dios.4Al tercer día levantó Abraham los ojos y vio el lugar desde lejos.5Entonces dijo Abraham a sus mozos: «Quedaos aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allí, haremos adoración y volveremos donde vosotros.»6Tomó Abraham la leña del holocausto, la cargó sobre su hijo Isaac, tomó en su mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos.7Dijo Isaac a su padre Abraham: «¡Padre!» Respondió: «¿qué hay, hijo?» - «Aquí está el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?»8Dijo Abraham: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío.» Y siguieron andando los dos juntos.9Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.10Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.11Entonces le llamó el Angel de Yahveh desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham!» El dijo: «Heme aquí.»12Dijo el Angel: «No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único.»13Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.14Abraham llamó a aquel lugar «Yahveh provee», de donde se dice hoy en día: «En el monte "Yahveh provee"»15El Angel de Yahveh llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,16y dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahveh, que por haber hecho esto, por no haberme negado tu hijo, tu único,17yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.18Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz.»

    O también:

    Génesis 22:1-2, 9-13, 15-18

    1Después de estas cosas sucedió que Dios tentó a Abraham y le dijo: «¡Abraham, Abraham!» El respondió: «Heme aquí.»2Díjole: «Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria y ofrécele allí en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga.»9Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.10Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.11Entonces le llamó el Angel de Yahveh desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham!» El dijo: «Heme aquí.»12Dijo el Angel: «No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único.»13Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.15El Angel de Yahveh llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,16y dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahveh, que por haber hecho esto, por no haberme negado tu hijo, tu único,17yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.18Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz.»

  • Segundo Salmo

    Salmo 16:5, 8-11

    5Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;8pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.9Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa;10pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.11Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.

  • Tercera Lectura

    Éxodo 14:15--15:1

    1415Dijo Yahveh a Moisés: «¿Por qué sigues clamando a mí? Di a los israelitas que se pongan en marcha.16Y tú, alza tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los israelitas entren en medio del mar a pie enjuto.17Que yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a costa de Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de los guerreros de los carros.18Sabrán los egipcios que yo soy Yahveh, cuando me haya cubierto de gloria a costa de Faraón, de sus carros y de sus jinetes.19Se puso en marcha el Angel de Yahveh que iba al frente del ejército de Israel, y pasó a retaguardia. También la columna de nube de delante se desplazó de allí y se colocó detrás,20poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelitas. La nube era tenebrosa y transcurrió la noche sin que pudieran trabar contacto unos con otros en toda la noche.21Moisés extendió su mano sobre el mar, y Yahveh hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del Este que secó el mar, y se dividieron las aguas.22Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto, mientras que las aguas formaban muralla a derecha e izquierda.23Los egipcios se lanzaron en su persecución, entrando tras ellos, en medio del mar, todos los caballos de Faraón, y los carros con sus guerreros.24Llegada la vigilia matutina, miró Yahveh desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios, y sembró la confusión en el ejército egipcio.25Trastornó la ruedas de sus carros, que no podían avanzar sino con gran dificultad. Y exclamaron los egipcios: «Huyamos ante Israel, porque Yahveh pelea por ellos contra los egipcios.»26Yahveh dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, y las aguas volverán sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre los guerreros de los carros.»27Extendió Moisés su mano sobre el mar, y al rayar el alba volvió el mar a su lecho; de modo que los egipcios, al querer huir, se vieron frente a las aguas. Así precipitó Yahveh a los egipcios en medio del mar,28pues al retroceder las aguas cubrieron los carros y a su gente, a todo el ejército de Faraón, que había entrado en el mar para perseguirlos; no escapó ni uno siquiera.29Mas los israelitas pasaron a pie enjuto por en medio del mar, mientras las aguas hacían muralla a derecha e izquierda.30Aquel día salvó Yahveh a Israel del poder de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a orillas del mar.31Y viendo Israel la mano fuerte que Yahveh había desplegado contra los egipcios, temió el pueblo a Yahveh, y creyeron en Yahveh y en Moisés, su siervo.151Entonces Moisés y los israelitas cantaron este cántico a Yahveh. Dijeron: «Canto a Yahveh pues se cubrió de gloria arrojando en el mar caballo y carro.

  • Tercer Salmo

    Éxodo 15:1-6, 17-18

    1Entonces Moisés y los israelitas cantaron este cántico a Yahveh. Dijeron: «Canto a Yahveh pues se cubrió de gloria arrojando en el mar caballo y carro.2Mi fortaleza y mi canción es Yah. El es mi salvación. El, mi Dios, yo le glorifico, el Dios de mi padre, a quien exalto.3¡Un guerrero Yahveh, Yahveh es su nombre!4Los carros de Faraón y sus soldados precipitó en el mar. La flor de sus guerreros tragó el mar de Suf;5cubriólos el abismo, hasta el fondo cayeron como piedra.6Tu diestra, Yahveh,relumbra por su fuerza; tu diestra, Yahveh, aplasta al enemigo.17Tú le llevas y le plantas en el monte de tu herencia, hasta el lugar que tú te has preparado para tu sede, ¡oh Yahveh! Al santuario, Adonay, que tus manos prepararon.18¡Yahveh reinará por siempre jamás!»

  • Cuarta Lectura

    Isaías 54:5-14

    5Porque tu esposo es tu Hacedor, Yahveh Sebaot es su nombre; y el que te rescata, el Santo de Israel, Dios de toda la tierra se llama.6Porque como a mujer abandonada y de contristado espíritu, te llamó Yahveh; y la mujer de la juventud ¿es repudiada? - dice tu Dios.7Por un breve instante te abandoné, pero con gran compasión te recogeré.8En un arranque de furor te oculté mi rostro por un instante, pero con amor eterno te he compadecido - dice Yahveh tu Redentor.9Será para mí como en tiempos de Noé: como juré que no pasarían las aguas de Noé más sobre la tierra, así he jurado que no me irritaré mas contra ti ni te amenazaré.10Porque los montes se correrán y las colinas se moverán, mas mi amor de tu lado no se apartará y mi alianza de paz no se moverá - dice Yahveh, que tiene compasión de ti.11Pobrecilla, azotada por los vientos, no consolada, mira que yo asiento en carbunclos tus piedras y voy a cimentarte con zafiros.12Haré de rubí tus baluartes, tus puertas de piedras de cuarzo y todo tu término de piedras preciosas.13Todos tus hijos serán discípulos de Yahveh, y será grande la dicha de tus hijos.14En justicia serás consolidada. Manténte lejos de la opresión, pues ya no temerás, y del terror, pues no se acercará a ti.

  • Cuarto Salmo

    Salmo 30:2, 4-6, 11-13

    2Yo te ensalzo, Yahveh, porque me has levantado; no dejaste reírse de mí a mis enemigos.4Tú has sacado, Yahveh, mi alma del seol, me has recobrado de entre los que bajan a la fosa.5Salmodiad a Yahveh los que le amáis, alabad su memoria sagrada.6De un instante es su cólera, de toda una vida su favor; por la tarde visita de lágrimas, por la mañana gritos de alborozo.11¡Escucha, Yahveh, y ten piedad de mí! ¡Sé tú, Yahveh, mi auxilio!12Has trocado mi lamento en una danza, me has quitado el sayal y me has ceñido de alegría;13mi corazón por eso te salmodiará sin tregua; Yahveh, Dios mío, te alabaré por siempre.

  • Quinta Lectura

    Isaías 55:1-11

    1¡Oh, todos los sedientos, id por agua, y los que no tenéis plata, venid, comprad y comed, sin plata, y sin pagar, vino y leche!2¿Por qué gastar plata en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia? Hacedme caso y comed cosa buena, y disfrutaréis con algo sustancioso.3Aplicad el oído y acudid a mí, oíd y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y files promesas hechas a David.4Mira que por testigo de las naciones le he puesto, caudillo y legislador de las naciones.5Mira que a un pueblo que no conocías has de convocar, y un pueblo que no te conocía, a ti correrá por amor de Yahveh tu Dios y por el Santo de Israel, porque te ha honrado.6Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.7Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.8Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos - oráculo de Yahveh -.9Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros y mis pensamientos a los vuestros.10Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer,11así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.

  • Quinto Salmo

    Isaías 12:2-6

    2He aquí a Dios mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues Yahveh es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación,»3Sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación.»4y diréis aquel día: «Dad gracias a Yahveh, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas, pregonad que es sublime su nombre.5Cantad a Yahveh, porque ha hecho algo sublime, que es digno de saberse en toda la tierra.6Dad gritos de gozo y de júbilo, moradores de Sión, que grande es en medio de ti el Santo de Israel.»

  • Sexta Lectura

    Baruc 3:9-15, 32--4:4

    39Escucha, Israel, los mandamientos de vida, tiende tu oído para conocer la prudencia.10¿Por qué, Israel, por qué estás en país de enemigos, has envejecido en un país extraño,11te has contaminado con cadáveres, contado entre los que bajan al seol?12¡Es que abandonaste la fuente de la sabiduría!13Si hubieras andado por el camino de Dios, habrías vivido en paz eternamente.14Aprende dónde está la prudencia, dónde la fuerza, dónde la inteligencia, para saber al mismo tiempo dónde está la longevidad y la vida, dónde la luz de los ojos y la paz.15Pero ¿quién ha encontrado su mansión, quién ha entrado en sus tesoros?32Pero el que todo lo sabe la conoce, con su inteligencia la escrutó, el que dispuso la tierra para siempre y la llenó de animales cuadrúpedos,33el que envía la luz, y ella va, el que llama, y temblorosa le obedece;34brillan los astros en su puesto de guardia llenos de alegría,35los llama él y dicen: ¡Aquí estamos!, y brillan alegres para su Hacedor.36Este es nuestro Dios, ningún otro es comparable a él.37El descubrió el camino entero de la ciencia, y se lo enseñó a su siervo Jacob, y a Israel su amado.38Después apareció ella en la tierra, y entre los hombres convivió.41Ella es el libro de los preceptos de Dios, la Ley que subsiste eternamente: todos los que la retienen alcanzarán la vida, mas los que la abandonan morirán.2Vuelve, Jacob y abrázala, camina hacia el esplendor bajo su luz.3No des tu gloria a otro, ni tus privilegios a nación extranjera.4Felices somos, Israel, pues lo que agrada al Señor se nos ha revelado.

  • Sexto Salmo

    Salmo 19:8-11

    8La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.9Los preceptos de Yahveh son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahveh, luz de los ojos.10El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,11apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.

  • Séptima Lectura

    Ezequiel 36:16-28

    16La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:17Hijo de hombre, los de la casa de Israel que habitaban en su tierra, la contaminaron con su conducta y sus obras; como la impureza de una menstruante era su conducta ante mí.18Entonces yo derramé mi furor sobre ellos, por la sangre que habían vertido en su tierra y por las basuras con las que la habían contaminado.19Los dispersé entre las naciones y fueron esparcidos por los países. Los juzgué según su conducta y sus obras.20Y en las naciones donde llegaron, profanaron mi santo nombre, haciendo que se dijera a propósito de ellos: «Son el pueblo de Yahveh, y han tenido que salir de su tierra.»21Pero yo he tenido consideración a mi santo nombre que la casa de Israel profanó entre las naciones adonde había ido.22Por eso, di a la casa de Israel: Así dice el Señor Yahveh: No hago esto por consideración a vosotros, casa de Israel, sino por mi santo nombre, que vosotros habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis.23Yo santificaré mi gran nombre profanado entre las naciones, profanado allí por vosotros. Y las naciones sabrán que yo soy Yahveh - oráculo del Señor Yahveh - cuando yo, por medio de vosotros, manifieste mi santidad a la vista de ellos.24Os tomaré de entre las naciones, os recogeré de todos los países y os llevaré a vuestro suelo.25Os rociaré con agua pura y quedaréis purificados; de todas vuestras impurezas y de todas vuestras basuras os purificaré.26Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.27Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que os conduzcáis según mis preceptos y observéis y practiquéis mis normas.28Habitaréis la tierra que yo di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vustro Dios.

  • Séptimo Salmo

    Salmo 42:3, 5; 43:3-4

    423Tiene mi alma sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo podré ir a ver la faz de Dios?5Yo lo recuerdo, y derramo dentro de mí mi alma, cómo marchaba a la Tienda admirable, a la Casa de Dios, entre los gritos de júbilo y de loa, y el gentío festivo.433Envía tu luz y tu verdad, ellas me guíen, y me conduzcan a tu monte santo, donde tus Moradas.4Y llegaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría. Y exultaré, te alabaré a la cítara, oh Dios, Dios mío.

    O también:

    Isaías 12:2-6

    2He aquí a Dios mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues Yahveh es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación,»3Sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación.»4y diréis aquel día: «Dad gracias a Yahveh, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas, pregonad que es sublime su nombre.5Cantad a Yahveh, porque ha hecho algo sublime, que es digno de saberse en toda la tierra.6Dad gritos de gozo y de júbilo, moradores de Sión, que grande es en medio de ti el Santo de Israel.»

    O también:

    Salmo 51:12-15, 18-19

    12Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;13no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.14Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;15enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.18Pues no te agrada el sacrificio, si ofrezco un holocausto no lo aceptas.19El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.

  • Octava Lectura

    Romanos 6:3-11

    3¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte?4Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.5Porque si hemos hecho una misma cosa con él por una muerte semejante a la suya, también lo seremos por una resurrección semejante;6sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con él, a fin de que fuera destruido este cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado.7Pues el que está muerto, queda librado del pecado.8Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él,9sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre él.10Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios.11Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.

  • Octavo Salmo

    Salmo 118:1-2, 16-17, 22-23

    1¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!2¡Diga la casa de Israel: que es eterno su amor!16excelsa la diestra de Yahveh, la diestra de Yahveh hace proezas!»17No, no he de morir, que viviré, y contaré las obras de Yahveh;22La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido;23esta ha sido la obra de Yahveh, una maravilla a nuestros ojos.

  • Evangelio

    Lucas 24:1-12

    1El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado.2Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro,3y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.4No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes.5Como ellas temiesen e inclinasen el rostro a tierra, les dijeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?6No está aquí, ha resucitado. Recordad cómo os habló cuando estaba todavía en Galilea, diciendo:7"Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al tercer día resucite. "»8Y ellas recordaron sus palabras.9Regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás.10Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago y las demás que estaban con ellas.11Pero todas estas palabras les parecían como desatinos y no les creían.12Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se inclinó, pero sólo vio las vendas y se volvió a su casa, asombrado por lo sucedido.