miércoles, 27 de junio de 2018

Evangelio meditado

Una advertencia
Santo Evangelio según San Mateo 7, 15-20. Miércoles XII de Tiempo Ordinario.


Por: H. Jesús Salazar, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Madre Santísima, ayúdame a dar buenos frutos y a buscar cada día más la humildad y la santidad.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 7, 15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


Cuando se corre el riesgo de un peligro, casi siempre encontramos algún letrero de advertencia o alguien que nos avise. Jesús nos quiere hacer con su palabra una advertencia y una guía para el camino seguro.
La advertencia es contra los falsos profetas. En un sentido estricto, lastimosamente existen personas que hablan de Dios, pero sólo buscan su provecho personal, y en vez de acercarnos a Dios, nos alejan de Él. En un sentido más personal, todos tenemos un falso profeta en nuestra carne que tiene la misma función de alejarnos de Dios, la inclinación al pecado.
Este falso profeta es muy atractivo, siempre intenta convencernos bajo la apariencia de algo apetecible y bueno, pero es un lobo con piel de oveja que, al atraparnos, nos deja vacíos porque el supuesto bien que prometía era todo mentira y nos quita la vergüenza para pecar y nos la devuelve en la confesión. Decía san Pío de Pietrelcina que el demonio es como un perro rabioso atado a una cadena, si no te acercas no podrá morderte. Y si caemos, ¿por qué avergonzarnos de un Dios tan bueno a la hora de pedirle perdón?
La guía que el Señor nos propone para el camino seguro es buscar dar buen fruto. Veamos los frutos de María, nuestra madre, que viene perpetuamente en nuestro socorro. El fruto de su vientre es el mismo Jesús. ¿Qué clase de fruto estoy dando? Si mi árbol está un poco seco, quizás sea tiempo de echar raíces más profundas y regarlo. Si mi árbol está verde y frondoso, quizás el Señor lo pode un poco para que dé más fruto. Lo que sí tenemos por seguro es que Cristo nos da la lluvia a todos por igual porque "por sus frutos los conoceréis".
La verdad, por tanto, no se alcanza realmente cuando se impone como algo extrínseco e impersonal; en cambio, brota de relaciones libres entre las personas, en la escucha recíproca. Además, nunca se deja de buscar la verdad, porque siempre está al acecho la falsedad, también cuando se dicen cosas verdaderas. Una argumentación impecable puede apoyarse sobre hechos innegables, pero si se utiliza para herir a otro y desacreditarlo a los ojos de los demás, por más que parezca justa, no contiene en sí la verdad. Por sus frutos podemos distinguir la verdad de los enunciados: si suscitan polémica, fomentan divisiones, infunden resignación; o si, por el contrario, llevan a la reflexión consciente y madura, al diálogo constructivo, a una laboriosidad provechosa.
(Mensaje de S.S. Francisco para la 52 Jornada Mundial de las comunicaciones sociales).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Buscaré reconciliarme con Dios y/o con alguna persona a quien haya hecho un mal.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

martes, 26 de junio de 2018

Evangelio 26 de Junio de 2018

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    II Reyes 19:9-11, 14-21, 31-36
    9 porque había recibido esta noticia acerca de Tirhacá, rey de Kus: «Mira que ha salido a guerrear contra ti.» Volvió a enviar mensajeros para decir a Ezequías:
    10 «Así hablaréis a Ezequías, rey de Judá: No te engañe tu Dios en el que confías pensando: "No será entregada Jerusalén en manos del rey de Asiria".
    11 Bien has oído lo que los reyes de Asiria han hecho a todos los países, entregándolos al anatema, ¡y tú te vas a librar!
    14 Ezequías tomó la carta de manos de los mensajeros y la leyó. Luego subió a la Casa de Yahveh y Ezequías la desenrolló ante Yahveh.
    15 Hizo Ezequías esta plegaria ante Yahveh: «Yahveh, Dios de Israel, que estás sobre los Querubines, tú sólo eres Dios en todos los reinos de la tierra, tú el que has hecho los cielos y la tierra.
    16 ¡Tiende, Yahveh, tu oído y escucha; abre, Yahveh, tus ojos y mira! Oye las palabras con que Senaquerib ha enviado a insultar al Dios vivo.
    17 Es verdad, Yahveh, que los reyes de Asiria han exterminado las naciones
    18 y han entregado sus dioses al fuego, porque ellos no son dioses, sino hechuras de mano de hombre, de madera y de piedra, y por eso han sido aniquilados.
    19 Ahora pues, Yahveh, Dios nuestro, sálvanos de su mano, y sabrán todos los reinos de la tierra que sólo tú eres Dios, Yahveh.»
    20 Isaías, hijo de Amós, envió a decir a Ezequías: «Así dice Yahveh, Dios de Israel: He escuchado tu plegaria acerca de Senaquerib, rey de Asiria.
    21 Esta es la palabra que Yahveh pronuncia contra él: Ella te desprecia, ella te hace burla, la virgen hija de Sión. Mueve la cabeza a tus espaldas, la hija de Jerusalén.
    31 Pues saldrá un Resto de Jerusalén, y supervivientes del monte Sión; el celo de Yahveh Sebaot lo hará.
    32 Por eso, así dice Yahveh al rey de Asiria: No entrará en esta ciudad. No lanzará flechas en ella. No le opondrá escudo, ni alzará en contra de ella empalizada.
    33 Volverá por la ruta que ha traído. No entrará en esta ciudad. Palabra de Yahveh.
    34 Protegeré a esta ciudad para salvarla, por quien soy y por mi siervo David.»
    35 Aquella misma noche salió el Angel de Yahveh e hirió en el campamento asirio a 185.000 hombres; a la hora de despertarse, por la mañana, no había más que cadáveres.
    36 Senaquerib, rey de Asiria, partió y, volviéndose, se quedó en Nínive.
  • Salmo responsorial

    Salmo 48:2-4, 10-11
    2 Grande es Yahveh, y muy digno de loa en la ciudad de nuestro Dios; su monte santo,
    3 de gallarda esbeltez, es la alegría de toda la tierra; el monte Sión, confín del Norte, la ciudad del gran Rey:
    4 Dios, desde sus palacios, se ha revelado como baluarte.
    10 Tu amor, oh Dios, evocamos en medio de tu Templo;
    11 ¡como tu nombre, oh Dios, tu alabanza hasta los confines de la tierra! De justicia está llena tu diestra,
  • Evangelio

    Mateo 7:6, 12-14
    6 «No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen.
    12 «Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas.
    13 «Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella;
    14 mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.

Evangelio meditado

La puerta estrecha
Santo Evangelio según San Mateo 7, 6. 12-14. Martes XII de Tiempo Ordinario.


Por: H. Alexis Montiel, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos. Que por tu cruz y resurrección nos has salvado, Señor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 7, 6. 12-14
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas.
Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!".
Palabra del Señor.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Cuando se piensa en un ejemplo de puerta estrecha lo primero que se nos viene a la mente es el ejemplo de una persona que intenta bajar de peso, el de un atleta que debe de tener un régimen vital para alcanzar sus metas, o un músico virtuoso. Está claro que no son metas alcanzables de la noche a la mañana, no es una cosa que, por arte de magia, de forma innata o por los avances tecnológicos podamos alcanzar. Es evidente que aquello que más cuesta, no cuesta dinero; lo que más cuesta es un ejército de pretextos que constantemente nos ataca, que inicia por el batallón de cobijas, se sigue la artillería de mensajes de texto, videos, internet, películas… se acaban las municiones cuando llega el compañero, profesora u otro individuo que nos cae gordo y, por si no fuera poco, el enemigo se refugia detrás de los escudos de nuestro egoísmo, sin contar las bombas nucleares de la pornografía, la drogadicción… en fin, parece batalla perdida.
Pero Tú me confortas, Señor, y no solo eso, sino que Tú tomas muchas de mis batallas. Donde pienso que no voy a poder realmente hacer frente a todas las contrariedades del mundo eres Tú quien se carga el peso, pero es un peso que siempre se lleva compartido, y que entre más veces se comparta, más ligero se va haciendo y más ancha se hace la puerta.
Dios mismo abre más el camino para quienes van acompañados, y ya que la vida es dura, ayudémonos los unos a los otros para ensancharnos el camino que Dios nos pone para que volvamos a Él.
Jesús hoy nos ofrece, una vez más, una apremiante invitación a dirigirnos hacia Él, a pasar el umbral de la puerta de la vida plena, reconciliada y feliz. Él nos espera a cada uno de nosotros, cualquiera que sea el pecado que hayamos cometido, para abrazarnos, para ofrecernos su perdón. Solo Él puede transformar nuestro corazón, solo Él puede dar un sentido pleno a nuestra existencia, donándonos la verdadera alegría. Entrando por la puerta de Jesús, la puerta de la fe y del Evangelio, nosotros podremos salir de los comportamientos mundanos, de los malos hábitos, de los egoísmos y de la cerrazón. Cuando hay contacto con el amor y la misericordia de Dios, hay un auténtico cambio. Y nuestra vida es iluminada por la luz del Espíritu Santo: ¡una luz inextinguible!
(Homilía de S.S. Francisco, 21 de agosto de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Ver los problemas que sufren los demás para vivir la fe, comprenderlos y acompañarlos a superar sus dificultades.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

¿Has sido salvado?

Hay una pregunta muy particular que nuestros amigos protestantes utilizan cuando están evangelizando, la pregunta es: “¿Eres salvo?” o bien “¿Has sido salvado?”
¿Cómo deberíamos responder a esto?
Lo que básicamente están preguntando es si tienes unarelación con Dios y si has recibido su gracia salvadora. Si eres católico, por supuesto que la has recibido, y si no tienes tiempo de discutir al respecto, puedes simplemente decir si y dejarlo ahí, pero hay más que ahondar sobre esa pregunta, y con ella se te presenta la oportunidad de guiar a tu amigo hacia una comprensión mucho más profunda de las enseñanzas de la salvación en la Biblia.
Verás, preguntar “¿Ya eres salvo?” o “¿Has sido salvado?”, muestra la salvación como un acto consumado que permanece en tu pasado, como si fuera algo que ya pasó. Esto no es realmente así, la salvación forma parte del pasado, del presente y del futuro:
La salvación como un hecho pasado: Algunas veces la Biblia habla de la salvación de esa forma, por ejemplo en las cartas de los Efesios, San Pablo les dice dos veces a sus cristianos que lean eso, “ustedes han sido salvados por la gracia”. (Efesios 2,5.8). Eso habla de la salvación como algo que ocurrió en el pasado de los creyentes.


La salvación como un hecho en proceso: Pero esta no es la única manera en la que la Biblia habla de la salvación, por ejemplo en su carta a los Filipenses, Pedro les dice a sus lectores que “trabajen por su salvación con temor y temblor” (Filipenses 2,12). Allí se habla de la salvación como algo que se está trabajando, algo que aún está en proceso.
La salvación como evento futuro: La Biblia también habla de la salvación como un evento futuro. En la carta a los Romanos, Pablo le dice al lector que “la salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe". (Romanos 13,11)
En su primera Carta a los Corintios, Pablo habla sobre como algunas personas “se salvarán, pero no sin pasar por el fuego". Y como cierto tipo de creyentes necesitan ser disciplinados ahora “pero su espíritu se salvará en el día del Señor” (1 Corintios 3,15; 5,5). En estos pasajes se habla de la salvación como un evento futuro.
Así que, si bien podemos hablar de la salvación como algo que ocurrió en el pasado, el Nuevo Testamento revela que también es algo que está sucediendo en nuestras vidas ahora -en el presente- y que aún así es algo que está por suceder en el futuro.
Si quieres guiar a tu amigo protestante hacia una compresión más profunda de la enseñanza de la salvación en la Bibliadeberías responder la pregunta “¿Has sido salvado?” de la siguiente forma: “He sido salvado, estoy siendo salvado, y espero ser salvado".


Esto puede generar un debate interesante. Solo asegúrate de tener los versículos que necesitas, para mostrarle cómo la Biblia confirma lo que dices.

lunes, 25 de junio de 2018

Evangelio 25 de Junio de 2018

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    II Reyes 17:5-8, 13-15, 18
    5 El rey de Asiria subió por toda la tierra, llegó a Samaría y la asedió durante tres años.
    6 El año noveno de Oseas, el rey de Asiria tomó Samaría y deportó a los israelitas a Asiria; los estableció en Jalaj, en el Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de los medos.
    7 Esto sucedió porque los israelitas habían pecado contra Yahveh su Dios, que los había hecho subir de la tierra de Egipto, de bajo la mano de Faraón, rey de Egipto, y habían reverenciado a otros dioses,
    8 siguiendo las costumbres de las naciones que Yahveh había arrojado delante de ellos.
    13 Yahveh advertía a Israel y Judá por boca de todos los profetas y de todos los videntes diciendo: «Volveos de vuestros malos caminos y guardad mis mandamientos y mis preceptos conforme a la Ley que ordené a vuestros padres y que les envié por mano de mis siervos los profetas.»
    14 Pero ellos no escucharon y endurecieron sus cervices como la cerviz de sus padres, que no creyeron en Yahveh su Dios.
    15 Despreciaron sus decretos y la alianza que hizo con sus padres y las advertencias que les hizo, caminando en pos de vanidades, haciéndose ellos mismos vanidad, en pos de las naciones que les rodeaban, acerca de las que Yahveh les había ordenado: «No haréis como ellas.»
    18 Yahveh se airó en gran manera contra Israel y los apartó de su rostro, quedando solamente la tribu de Judá.
  • Salmo responsorial

    Salmo 60:3-5, 12-13
    3 Nos has rechazado, oh Dios, nos has deshecho, estabas irritado, ¡oh, vuélvete a nosotros!
    4 Has sacudido la tierra, la has hendido; sana sus grietas, pues se desmorona.
    5 Hiciste ver a tu pueblo duras pruebas, nos diste a beber vino de vértigo.
    12 ¿No eres tú, oh Dios, que nos has rechazado, y ya no sales, oh Dios, con nuestras tropas?
    13 Danos ayuda contra el adversario, que es vano el socorro del hombre.
  • Evangelio

    Mateo 7:1-5
    1 «No juzguéis, para que no seáis juzgados.
    2 Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá.
    3 ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu ojo?
    4 ¿O cómo vas a decir a tu hermano: "Deja que te saque la brizna del ojo", teniendo la viga en el tuyo?
    5 Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna del ojo de tu hermano.

Evangelio meditado

A través de las ventanas
Santo Evangelio según San Mateo 7, 1-5. Lunes XII de Tiempo Ordinario.


Por: H. Jorge Alberto Leaños García, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, quiero tomar una buena disposición para serte grato, pero dame la fuerza para que, iluminado por tu mirada e impulsado por tus ánimos, llegue a cumplir fielmente la misión que me has encomendado.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 7, 1-5
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No juzguen y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgarán y con la medida que midan los medirán.
¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con qué cara le dices a tu hermano: 'Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo', cuando tú llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


Cuando estamos ante una ventana a través de la cual podemos ver paisajes inolvidables, nos agrada contemplar todo lo que podemos ver con claridad. Pero en el momento en que vemos una pequeña mancha en la ventana, encontramos gran dificultad para ver con gusto todos los paisajes que se nos presentan. Nuestra atención se centra sobre esta pequeña mancha. Es molesto. Es fastidioso.
Esta ventana, aunque esté sucia, rallada u opaca, no deja de presentarnos las maravillas de los paisajes por el mero hecho de ser una ventana. Por eso cada persona, por muchos defectos que tenga, nos muestra la grandeza de Dios, pues a través de todo hombre, si sabernos ver por encima de la suciedad, las ralladuras y la opacidad, podemos contemplar a todo un Dios que se nos muestra en él.
Dios nos pide no juzgar y tratar de verle a través de cada ventana que encontremos en nuestra vida. Nos invita a no quedarnos en los defectos que encontremos, sino que sepamos ver más allá; aun cuando esté bastante obscurecida, pues siempre habrá al menos un rayo de luz que atraviese esa ventana.
Hagamos el esfuerzo de hacernos un examen para ser una ventana trasparente para los demás.
A la misericordia se le puede aplicar aquella enseñanza de Jesús: "Con la medida que midan serán medidos". Permítanme, pero pienso aquí a esos confesores que "apalean" a los penitentes, que los riñen. Pero, ¡así los tratará Dios a ellos! Aunque no sea más que por eso, no hagan estas cosas. La misericordia nos permite pasar de sentirnos misericordiados a desear misericordiar. Pueden convivir, en una sana tensión, el sentimiento de vergüenza por los propios pecados con el sentimiento de la dignidad a la que el Señor nos eleva. Podemos pasar sin preámbulos de la distancia a la fiesta, como en la parábola del Hijo Pródigo, y utilizar como receptáculo de la misericordia nuestro propio pecado.
(Homilía de S.S. Francisco, 2 de junio de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy haré un examen para ver mi actitud hacia el prójimo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

Evangelio 24 de Junio de 2018

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Isaías 49:1-6
    1 ¡Oídme, islas, atended, pueblos lejanos! Yahveh desde el seno materno me llamó; desde las entrañas de mi madre recordó mi nombre.
    2 Hizo mi boca como espada afilada, en la sombra de su mano me escondió; hízome como saeta aguda, en su carcaj me guardó.
    3 Me dijo: «Tú eres mi siervo (Israel), en quien me gloriaré.»
    4 Pues yo decía: «Por poco me he fatigado, en vano e inútilmente mi vigor he gastado. ¿De veras que Yahveh se ocupa de mi causa, y mi Dios de mi trabajo?»
    5 Ahora, pues, dice Yahveh, el que me plasmó desde el seno materno para siervo suyo, para hacer que Jacob vuelva a él, y que Israel se le una. Mas yo era glorificado a los ojos de Yahveh, mi Dios era mi fuerza.
    6 «Poco es que seas mi siervo, en orden a levantar las tribus de Jacob, y de hacer volver los preservados de Israel. Te voy a poner por luz de las gentes, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.»
  • Salmo responsorial

    Salmo 139:1-3, 13-15
    1 Del maestro de coro. De David. Salmo. Yahveh, tú me escrutas y conoces;
    2 sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos;
    3 esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.
    13 Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre;
    14 yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías cabalmente,
    15 y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra.
  • Segunda lectura

    Hechos 13:22-26
    22 Depuso a éste y les suscitó por rey a David, de quien precisamente dio este testimonio: He encontrado a David, el hijo de Jesé, un hombre según mi corazón, que realizará todo lo que yo quiera.
    23 De la descendencia de éste, Dios, según la Promesa, ha suscitado para Israel un Salvador, Jesús.
    24 Juan predicó como precursor, ante su venida, un bautismo de conversión a todo el pueblo de Israel.
    25 Al final de su carrera, Juan decía: "Yo no soy el que vosotros os pensáis, sino mirad que viene detrás de mí aquel a quien no soy digno de desatar las sandalias de los pies."
    26 «Hermanos, hijos de la raza de Abraham, y cuantos entre vosotros temen a Dios: a vosotros ha sido enviada esta Palabra de salvación.
  • Evangelio

    Lucas 1:57-66, 80
    57 Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo.
    58 Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella.
    59 Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías,
    60 pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan.»
    61 Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre.»
    62 Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase.
    63 El pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Y todos quedaron admirados.
    64 Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios.
    65 Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas;
    66 todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
    80 El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.