Primera lectura
I Reyes 8:22-23, 27-3022 Salomón se puso ante el altar de Yahveh en presencia de toda la asamblea de Israel; extendió sus manos al cielo23 y dijo: «Yahveh, Dios de Israel, no hay Dios como tú en lo alto de los cielos ni abajo sobre la tierra, tú que guardas la alianza y el amor a tus siervos que andan en tu presencia con todo su corazón,27 ¿Es que verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido!28 Atiende a la plegaria de tu siervo y a su petición, Yahveh Dios mío, y escucha el clamor y la plegaria que tu siervo hace hoy en tu presencia,29 que tus ojos estén abiertos día y noche sobre esta Casa, sobre este lugar del que dijiste: "En él estará mi Nombre"; escucha la oración que tu servidor te dirige en este lugar.30 «Oye, pues, la plegaria de tu siervo y de tu pueblo Israel cuando oren en este lugar. Escucha tú desde el lugar de tu morada, desde el cielo, escucha y perdona.Salmo responsorial
Salmo 84:3-5, 10-113 Anhela mi alma y languidece tras de los atrios de Yahveh, mi corazón y mi carne gritan de alegría hacia el Dios vivo.4 Hasta el pajarillo ha encontrado una casa, y para sí la golondrina un nido donde poner a sus polluelos: ¡Tus altares, oh Yahveh Sebaot, rey mío y Dios mío!5 Dichosos los que moran en tu casa, te alaban por siempre.10 Oh Dios, escudo nuestro, mira, pon tus ojos en el rostro de tu ungido.11 Vale más un día en tus atrios que mil en mis mansiones, estar en el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en las tiendas de impiedad.Evangelio
Marcos 7:1-131 Se reúnen junto a él los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén.2 Y al ver que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas,3 - es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos,4 y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas -.5 Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?»6 El les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.7 En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres.8 Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres.»9 Les decía también: «¡Qué bien violáis el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición!10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís:11 Si uno dice a su padre o a su madre: "Lo que de mí podrías recibir como ayuda lo declaro Korbán - es decir: ofrenda -",12 ya no le dejáis hacer nada por su padre y por su madre,13 anulando así la Palabra de Dios por vuestra tradición que os habéis transmitido; y hacéis muchas cosas semejantes a éstas.»
Calle L- 6, Jardines de Cuscatlan, Ciudad Merliot, Antiguo Cuscatlan, El Salvador, CentroAmerica
martes, 11 de febrero de 2020
Lecturas 11 de Febrero de 2020
lunes, 10 de febrero de 2020
Lecturas 10 de Febrero de 2020
Primera lectura
I Reyes 8:1-7, 9-131 Entonces congregó Salomón a los ancianos de Israel en Jerusalén para hacer subir el arca de la alianza de Yahveh desde la ciudad de David, que es Sión.2 Se reunieron junto al rey Salomón todos los hombres de Israel, en el mes de Etanim, (que es el mes séptimo) en la fiesta,3 y los sacerdotes llevaron el arca,4 y la Tienda del Encuentro, con todos los objetos sagrados que había en la Tienda.5 El rey Salomón y todo Israel con él sacrificaron ante el arca ovejas y bueyes en número incalculable e innumerable.6 Los sacerdotes llevaron el arca de la alianza de Yahveh a su sitio, al Debir de la Casa, en el Santo de los Santos, bajo las alas de los querubines,7 porque los querubines extendían las alas por encima del sitio del arca, cubriendo los querubines el arca y su varales por encima.9 En el arca no había nada más que las dos tablas de piedra que Moisés hizo poner en ella, en el Horeb, las tablas de la alianza que pactó Yahveh con los israelitas cuando salieron de la tierra de Egipto.10 Al salir los sacerdotes del Santo, la nube llenó la Casa de Yahveh.11 Y los sacerdotes no pudieron continuar en el servicio a causa de la nube, porque la gloria de Yahveh llenaba la Casa de Yahveh.12 Entonces Salomón dijo: «Yahveh quiere habitar en densa nube.13 He querido erigirte una morada un lugar donde habites para siempre.»Salmo responsorial
Salmo 132:6-106 Mirad: hemos oído de Ella que está en Efratá, ¡la hemos encontrado en los Campos del Bosque!7 ¡Vayamos a la Morada de él, ante el estrado de sus pies postrémonos!8 ¡Levántate, Yahveh, hacia tu reposo, tú y el arca de tu fuerza!9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, griten de alegría tus amigos.10 En gracia a David, tu servidor, no rechaces el rostro de tu ungido.Evangelio
Marcos 6:53-5653 Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron.54 Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida,55 recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que él estaba.56 Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.
Lecturas 9 de Febrero de 2020
Lecturas del día:
Primera lectura
Isaías 58:7-107 ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?8 Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá.9 Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,10 repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.Salmo responsorial
Salmo 112:4-94 En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, tierno, clemente y justo.5 Feliz el hombre que se apiada y presta, y arregla rectamente sus asuntos.6 No, no será conmovido jamás, en memoria eterna permanece el justo;7 no tiene que temer noticias malas, firme es su corazón, en Yahveh confiado.8 Seguro está su corazón, no teme: al fin desafiará a sus adversarios.9 Con largueza da a los pobres; su justicia por siempre permanece, su frente se levanta con honor.Segunda lectura
I Corintios 2:1-51 Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Dios,2 pues no quise saber entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado.3 Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.4 Y mi palabra y mi predicación no tuvieron nada de los persuasivos discursos de la sabiduría, sino que fueron una demostración del Espíritu y del poder5 para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.Evangelio
Mateo 5:13-1613 «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.14 «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.15 Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.16 Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
sábado, 8 de febrero de 2020
Lecturas 8 de Febrero de 2020
Lecturas del día:
Primera lectura
I Reyes 3:4-134 Fue el rey a Gabaón para ofrecer allí sacrificios, porque aquel es el alto principal. Salomón ofreció mil holocaustos en aquel altar.5 En Gabaón Yahveh se apareció a Salomón en sueños por la noche. Dijo Dios: «Pídeme lo que quieras que te dé.»6 Salomón dijo: «Tú has tenido gran amor a tu siervo David mi padre, porque él ha caminado en tu presencia con fidelidad, con justicia y rectitud de corazón contigo. Tú le has conservado este gran amor y le has concedido que hoy se siente en su trono un hijo suyo.7 Ahora Yahveh mi Dios, tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un niño pequeño que no sabe salir ni entrar.8 Tu siervo está en medio del pueblo que has elegido, pueblo numeroso que no se puede contar ni numerar por su muchedumbre.9 Concede, pues, a tu siervo, un corazón que entienda para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal, pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?»10 Plugo a los ojos del Señor esta súplica de Salomón,11 y le dijo Dios: «Porque has pedido esto y, en vez de pedir para ti larga vida, riquezas, o la muerte de tus enemigos, has pedido discernimiento para saber juzgar,12 cumplo tu ruego y te doy un corazón sabio e inteligente como no lo hubo antes de ti ni lo habrá después.13 También te concedo lo que no has pedido, riquezas y gloria, como no tuvo nadie entre los reyes.Salmo responsorial
Salmo 119:9-149 ¿Cómo el joven guardará puro su camino? Observando tu palabra.10 De todo corazón ando buscándote, no me desvíes de tus mandamientos.11 Dentro del corazón he guardado tu promesa, para no pecar contra ti.12 Bendito tú, Yahveh, enséñame tus preceptos.13 Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.14 En el camino de tus dictámenes me recreo más que en toda riqueza.Evangelio
Marcos 6:30-3430 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado.31 El, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.32 Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario.33 Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos.34 Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
viernes, 7 de febrero de 2020
Lecturas 7 de Febrero de 2020
Primera lectura
Oseas 2:16, 17, 21-2216 Por eso yo voy a seducirla; la llevaré al desierto y hablaré a su corazón.17 Allí le daré sus viñas, el valle de Akor lo haré puerta de esperanza; y ella responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.21 Yo te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y en derecho en amor y en compasión,22 te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás a Yahveh.Salmo responsorial
Salmo 45:11-12, 14-1711 Escucha, hija, mira y pon atento oído, olvida tu pueblo y la casa de tu padre,12 y el rey se prendará de tu belleza. El es tu Señor, ¡póstrate ante él!14 Toda espléndida, la hija del rey, va adentro, con vestidos en oro recamados;15 con sus brocados el llevada ante el rey. Vírgenes tras ella, compañeras suyas, donde él son introducidas;16 entre alborozo y regocijo avanzan, al entrar en el palacio del rey.17 En lugar de tus padres, tendrás hijos; príncipes los harás sobre toda la tierra.Evangelio
Lucas 10:38-4238 Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa.39 Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra,40 mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude.»41 Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas;42 y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.»
jueves, 6 de febrero de 2020
Lecturas 6 de Febrero de 2020
Primera lectura
Gálatas 2:19-2019 En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: con Cristo estoy crucificado:20 y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.Salmo responsorial
Salmo 126:1-61 Canción de las subidas. Cuando Yahveh hizo volver a los cautivos de Sión, como soñando nos quedamos;2 entonces se llenó de risa nuestra boca y nuestros labios de gritos de alegría. Entonces se decía entre las naciones: ¡Grandes cosas ha hecho Yahveh con éstos!3 ¡Sí, grandes cosas hizo con nosotros Yahveh, el gozo nos colmaba!4 ¡Haz volver, Yahveh, a nuestros cautivos como torrentes en el Négueb!5 Los que siembran con lágrimas cosechan entre cánticos.6 Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas.Evangelio
Mateo 28:16-2016 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»
miércoles, 5 de febrero de 2020
Lecturas 5 de Febrero de 2020
Primera lectura
I Corintios 1:26-3126 ¡Mirad, hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza.27 Ha escogido Dios más bien lo necio del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Dios lo débil del mundo, para confundir lo fuerte.28 Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es.29 Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Dios.30 De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención,31 a fin de que, como dice la Escritura: El que se gloríe, gloríese en el Señor.Salmo responsorial
Salmo 31:3-4, 6, 8, 16, 173 tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;4 pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.6 en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,8 ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,16 Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;17 haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!Evangelio
Lucas 9:23-2623 Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.24 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará.25 Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?26 Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras, de ése se avergonzará el Hijo del hombre, cuando venga en su gloria, en la de su Padre y en la de los santos ángeles.
martes, 4 de febrero de 2020
Lecturas 4 de Febrero de 2020
Primera lectura
II Samuel 18:9-10, 14, 24-25, 30--19:3
9 Absalón se topó con los veteranos de David. Iba Absalón montado en un mulo y el mulo se metió bajo el ramaje de una gran encina. La cabeza de Absalón se trabó y quedó en la encina colgado entre el cielo y la tierra, mientras que el mulo que estaba debajo de él siguió adelante.
10 Lo vio un hombre y se lo avisó a Joab diciendo: «He visto a Absalón colgado de una encina.»
14 Respondió Joab: «No voy a estarme mirando tu cara.» Y tomando tres dardos en su mano los clavó en el corazón de Absalón, que estaba todavía vivo en medio de la encina.
24 Estaba David entre las dos puertas. El centinela que estaba en el terrado de la puerta, sobre la muralla, alzó la vista y vio a un hombre que venía corriendo solo.
25 Gritó el centinela y se lo comunicó al rey y el dijo: «Si viene solo, hay buenas noticias en su boca.» Mientras éste se acercaba corriendo,
30 El rey dijo: «Pasa y ponte acá.» El pasó y se quedó.
31 Llegó el kusita y dijo: «Recibe, oh rey mi señor, la buena noticia, pues hoy te ha liberado Yahveh de la mano de todos lo que se alzaban contra ti.»
32 Dijo el rey al kusita: «Está bien el joven Absalón?» Respondió el kusita: «Que les suceda como a ese joven a todos los enemigos de mi señor el rey y a todos los que se levantan contra ti para hacerte mal.»
1 Entonces el rey se estremeció. Subió a la estancia que había encima de la puerta y rompió a llorar. Decia entre sollozos: «¡Hijo mío, Absalón; hijo mío, hijo mío, Absalón! ¡Quién me diera haber muerto en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!»
2 Avisaron a Joab: «Mira que el rey está llorando y lamentándose por Absalón.»
3 La victoria se trocó en duelo aquel día para todo el pueblo, porque aquel día supo el pueblo que el rey estaba desolado por su hijo.Salmo responsorial
Salmo 86:1-6
1 Oración. De David. Tiende tu oído, Yahveh, respóndeme, que soy desventurado y pobre,
2 guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti. Tú eres mi Dios,
3 tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día;
4 recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.
5 Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;
6 Yahveh, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.Evangelio
Marcos 5:21-43
21 Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a él mucha gente; él estaba a la orilla del mar.
22 Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies,
23 y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.»
24 Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.
25 Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años,
26 y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor,
27 habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto.
28 Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré.»
29 Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal.
30 Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?»
31 Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: "¿Quién me ha tocado?"»
32 Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho.
33 Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad.
34 El le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.»
35 Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos dicendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?»
36 Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe.»
37 Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.
39 Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida.»
40 Y se burlaban de él. Pero él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña.
41 Y tomando la mano de la niña, le dice: « Talitá kum », que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate.»
42 La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor.43 Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.
lunes, 3 de febrero de 2020
Lecturas 3 de Febrero de 2020
Lecturas del día:
Primera lectura
II Samuel 15:13-14, 30; 16:5-1313 Llegó uno que avisó a David: «El corazón de los hombres de Israel va tras de Absalón.»14 Entonces David dijo a todos los servidores que estaban con él en Jerusalén: «Levantaos y huyamos, porque no tenemos escape ante Absalón. Apresuraos a partir, no sea que venga a toda prisa y nos dé alcance, vierta sobre nosotros la ruina y pase la ciudad a filo de espada.»30 David subía la cuesta de los Olivos, subía llorando con la cabeza cubierta y los pies desnudos; y toda la gente que estaba con él había cubierto su cabeza y subía la cuesta llorando.5 Cuando el rey David llegó a Bajurim salió de allí un hombre del mismo clan que la casa de Saúl, llamado Semeí, hijo de Guerá. Iba maldiciendo mientras avanzaba.6 Tiraba piedras a David y a todos los servidores del rey, mientras toda la gente y todos los servidores se colocaban a derecha e izquierda.7 Semeí decía maldiciendo: «Vete, vete, hombre sanguinario y malvado.8 Yahveh te devuelva toda la sangre de la casa de Saúl, cuyo reino usurpaste. Así Yahveh ha entregado tu reino en manos de Absalón tu hijo. Has caído en tu propia maldad, porque eres un hombre sanguinario.»9 Abisay, hijo de Sarvia, dijo al rey: «¿Por qué ha de maldecir este perro muerto a mi señor el rey? Voy ahora mismo y le corto la cabeza.»10 Respondió el rey: «¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Deja que maldiga, pues si Yahveh le ha dicho: "Maldice a David" ¿quién le puede decir: «Por qué haces esto?»11 Y añadió David a Abisay y a todos sus siervos: «Mirad, mi hijo, salido de mis entrañas, busca mi muerte, pues ¿cuánto más ahora un benjaminita? Dejadle que maldiga, pues se lo ha mandado Yahveh.12 Acaso Yahveh mire mi aflicción y me devuelva Yahveh bien por las maldiciones de este día.»13 Y David y sus hombres prosiguieron su camino, mientras Semeí marchaba por el flanco de la montaña, paralelo a él; iba malcidiendo, tirando piedras y arrojandos polvo.Salmo responsorial
Salmo 3:2-72 Yahveh, ¡cuán numerosos son mis adversarios, cuántos los que se alzan contra mí!3 ¡Cuántos los que dicen de mi vida: «No hay salvación para él en Dios!»4 Mas tú, Yahveh, escudo que me ciñes, mi gloria, el que realza mi cabeza.5 A voz en grito clamo hacia Yahveh, y él me responde desde su santo monte.6 Yo me acuesto y me duermo, me despierto, pues Yahveh me sostiene.7 No temo a esas gentes que a millares se apostan en torno contra mí.Evangelio
Marcos 5:1-201 Y llegaron al otro lado del mar, a la región de los gerasenos.2 Apenas saltó de la barca, vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo3 que moraba en los sepulcros y a quien nadie podía ya tenerle atado ni siquiera con cadenas,4 pues muchas veces le habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie podía dominarle.5 Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y por los montes, dando gritos e hiriéndose con piedras.6 Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró ante él7 y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.»8 Es que él le había dicho: «Espíritu inmundo, sal de este hombre.»9 Y le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?» Le contesta: «Mi nombre es Legión, porque somos muchos.»10 Y le suplicaba con insistencia que no los echara fuera de la región.11 Había allí una gran piara de puercos que pacían al pie del monte;12 y le suplicaron: «Envíanos a los puercos para que entremos en ellos.»13 Y se lo permitió. Entonces los espíritus inmundos salieron y entraron en los puercos, y la piara - unos 2.0000 se arrojó al mar de lo alto del precipicio y se fueron ahogando en el mar.14 Los porqueros huyeron y lo contaron por la ciudad y por las aldeas; y salió la gente a ver qué era lo que había ocurrido.15 Llegan donde Jesús y ven al endemoniado, al que había tenido la Legión, sentado, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor.16 Los que lo habían visto les contaron lo ocurrido al endemoniado y lo de los puercos.17 Entonces comenzaron a rogarle que se alejara de su término.18 Y al subir a la barca, el que había estado endemoniado le pedía estar con él.19 Pero no se lo concedió, sino que le dijo: «Vete a tu casa, donde los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido compasión de ti.»20 El se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados.
Lecturas 2 de Febrero de 2020
- Fiesta de la Presentación del Señor
- Fiesta de la Purificación de María Santísima
- La Virgen de la Candelaria
Lecturas del día:
Primera lectura
Malaquías 3:1-41 He aquí que yo envío a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Angel de la alianza, que vosotros deseáis, he aquí que viene, dice Yahveh Sebaot.2 ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién se tendrá en pie cuando aparezca? Porque es él como fuego de fundidor y como lejía de lavandero.3 Se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata; y serán para Yahveh los que presentan la oblación en justicia.4 Entonces será grata a Yahveh la oblación de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño, como en los años antiguos.Salmo responsorial
Salmo 24:7-107 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!8 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh, el fuerte, el valiente, Yahveh, valiente en la batalla.9 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!10 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh Sebaot, él es el rey de gloria.Segunda lectura
Hebreos 2:14-1814 Por tanto, así como los hijos participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo,15 y libertar a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud.16 Porque, ciertamente, no se ocupa de los ángeles, sino de la descendencia de Abraham.17 Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser misericordioso y Sumo Sacerdote fiel en lo que toca a Dios, en orden a expiar los pecados del pueblo.18 Pues, habiendo sido probado en el sufrimiento, puede ayudar a los que se ven probados.Evangelio
Lucas 2:22-4022 Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor,23 como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor24 y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones , conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.25 Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.26 Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.27 Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,28 le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:29 «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;30 porque han visto mis ojos tu salvación,31 la que has preparado a la vista de todos los pueblos,32 luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»33 Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.34 Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -35 ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»36 Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido,37 y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones.38 Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.39 Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.40 El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.
O también:Lucas 2:22-3222 Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor,23 como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor24 y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones , conforme a lo que se dice en la Ley del Señor.25 Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo.26 Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.27 Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,28 le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:29 «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;30 porque han visto mis ojos tu salvación,31 la que has preparado a la vista de todos los pueblos,32 luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»
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