martes, 4 de marzo de 2025

Lecturas 4 de Marzo de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 35:1-12

    1Observar la ley es hacer muchas ofrendas, atender a los mandamientos es hacer sacrificios de comunión. 2Devolver favor es hacer oblación de flor de harina, hacer limosna es ofrecer sacrificios de alabanza. 3Apartarse del mal es complacer al Señor, sacrificio de expiación apartarse de la injusticia. 4No te presentes ante el Señor con las manos vacías, pues todo esto es lo que prescribe el mandamiento. 5La ofrenda del justo unge el altar, su buen olor sube ante el Altísimo. 6El sacrificio del justo es aceptado, su memorial no se olvidará. 7Con ojo generoso glorifica al Señor, y no escatimes las primicias de tus manos. 8En todos tus dones pon tu rostro alegre, con contento consagra los diezmos. 9Da al Altísimo como él te ha dado a ti, con ojo generoso, con arreglo a tus medios. 10Porque el Señor sabe pagar, y te devolverá siete veces más. 11No trates de corromperle con presentes, porque no los acepta, no te apoyes en sacrificio injusto. 12Porque el Señor es juez, y no cuenta para él la gloria de nadie.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 50:5-8, 14, 23

    5«¡Congregad a mis fieles ante mí, los que mi alianza con sacrificio concertaron!» 6Anuncian los cielos su justicia, porque es Dios mismo el juez. 7«Escucha, pueblo mío, que hablo yo, Israel, yo atestiguo contra ti, yo, Dios, tu Dios. 8«No es por tus sacrificios por lo que te acuso: ¡están siempre ante mí tus holocaustos! 14«Sacrificio ofrece a Dios de acción de gracias, cumple tus votos al Altísimo; 23El que ofrece sacrificios de acción de gracias me da gloria, al hombre recto le mostraré la salvación de Dios.»

  • Evangelio

    Marcos 10:28-31

    28Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» 29Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, 30quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermnanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. 31Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.»

lunes, 3 de marzo de 2025

Lecturas 3 de Marzo de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 17:20-24

    20No se le ocultan sus iniquidades, todos sus pecados están ante el Señor.22La limosna del hombre es como un sello para él, el favor del hombre lo guarda como la pupila de sus ojos.23Después se levantará y les retribuirá, sobre su cabeza pondrá su recompensa.24Pero a los que se arrepienten les concede retorno, y consuela a los que perdieron la esperanza.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 32:1-2, 5-7

    1De David. Poema. ¡Dichoso el que es perdonado de su culpa, y le queda cubierto su pecado!2Dichoso el hombre a quien Yahveh no le cuenta el delito, y en cuyo espíritu no hay fraude.5Mi pecado te reconocí, y no oculté mi culpa; dije: «Me confesaré a Yahveh de mis rebeldías.» Y tú absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado.6Por eso te suplica todo el que te ama en la hora de la angustia. Y aunque las muchas aguas se desborden, no le alcanzarán.7Tú eres un cobijo para mí, de la angustia me guardas, estás en torno a mí para salvarme.

  • Evangelio

    Marcos 10:17-27

    17Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?»18Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios.19Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.»20El, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.»21Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.»22Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.23Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!»24Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios!25Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.»26Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: «Y ¿quién se podrá salvar?»27Jesús, mirándolos fijamente, dice: «Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios.»

domingo, 2 de marzo de 2025

Lecturas 2 de Marzo de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 27:4-7

    4Cuando la criba se sacude, quedan los desechos; así en su reflexión se ven las vilezas del hombre.5El horno prueba las vasijas de alfarero, la prueba del hombre está en su razonamiento.6El fruto manifiesta el cultivo del árbol; así la palabra, el del pensamiento del corazón humano.7Antes que se pronuncie no elogies a nadie, que esa es la prueba de los hombres.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 92:2-3, 13-16

    2Bueno es dar gracias a Yahveh, y salmodiar a tu nombre, Altísimo,3publicar tu amor por la mañana, y tu lealtad por las noches,13Florece el justo como la palmera, crece como un cedro del Líbano.14Plantados en la Casa de Yahveh, dan flores en los atrios del Dios nuestro.15Todavía en la vejez producen fruto, se mantienen frescos y lozanos,16para anunciar lo recto que es Yahveh: mi Roca, no hay falsedad en él.

  • Segunda Lectura

    I Corintios 15:54-58

    54Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y este ser mortal se revista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: La muerte ha sido devorada en la victoria.55¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?56El aguijón de la muerte es el pecado; y la fuerza del pecado, la Ley.57Pero ¡gracias sean dadas a Dios, que nos da la victora por nuestro Señor Jesucristo!58Así pues, hermanos míos amados, manteneos firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que vuestro trabajo no es vano el el Señor.

  • Evangelio

    Lucas 6:39-45

    39Les añadió una parábola: «¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?40No está el discípulo por encima del maestro. Todo el que esté bien formado, será como su maestro.41¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?42¿Cómo puedes decir a tu hermano: "Hermano, deja que saque la brizna que hay en tu ojo", no viendo tú mismo la viga que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna que hay en el ojo de tu hermano.43«Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno.44Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas.45El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.

sábado, 1 de marzo de 2025

Lecturas 1 de Marzo de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 17:1-15

    1De la tierra creó el Señor al hombre, y de nuevo le hizo volver a ella. 2Días contados le dio y tiempo fijo, y dioles también poder sobre las cosas de la tierra. 3De una fuerza como la suya los revistió, a su imagen los hizo. 4Sobre toda carne impuso su temor para que dominara a fieras y volátiles. 6Les formó lengua, ojos, oídos, y un corazón para pensar. 7De saber e inteligencia los llenó, les enseñó el bien y el mal. 8Puso su ojo en sus corazones, para mostrarles la grandeza de sus obras. 10Por eso su santo nombre alabarán, contando la grandeza de sus obras. 11Aun les añadió el saber, la ley de vida dioles en herencia. 12Alianza eterna estableció con ellos, y sus juicios les enseñó. 13Los ojos de ellos vieron la grandeza de su gloria, la gloria de su voz oyeron sus oídos. 14Y les dijo: «Guardaos de toda iniquidad», y a cada cual le dio órdenes respecto de su prójimo. 15Sus caminos están ante él en todo tiempo, no se ocultan a sus ojos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 103:13-18

    13Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen; 14que él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo. 15¡El hombre! Como la hierba son sus días, como la flor del campo, así florece; 16pasa por él un soplo, y ya no existe, ni el lugar donde estuvo vuelve a conocerle. 17Mas el amor de Yahveh desde siempre hasta siempre para los que le temen, y su justicia para los hijos de sus hijos, 18para aquellos que guardan su alianza, y se acuerdan de cumplir sus mandatos.

  • Evangelio

    Marcos 10:13-16

    13Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían. 14Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios. 15Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.» 16Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.

viernes, 28 de febrero de 2025

Lecturas 28 de Febrero de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 6:5-17

    5La boca amable multiplica sus amigos, la lengua que habla bien multiplica las afabilidades. 6Sean muchos los que estén en paz contigo, mas para consejero, uno entre mil. 7Si te echas un amigo, échatelo probado, y no tengas prisa en confiarte a él. 8Porque hay amigo que lo es de ocasión, y no persevera en el día de tu angustia. 9Hay amigo que se vuelve enemigo, y descubrirá la disputa que te ocasiona oprobio. 10Hay amigo que comparte tu mesa, y no persevera en el día de tu angustia. 11Cuando te vaya bien, será como otro tú, y con tus servidores hablará francamente; 12mas si estás humillado, estará contra ti, y se hurtará de tu presencia. 13De tus enemigos apártate, y de tus amigos no te fíes. 14El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro. 15El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor. 16El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor le encontrarán. 17El que teme al Señor endereza su amistad, pues como él es, será su compañero.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:12, 16, 18, 27, 34-35

    12Bendito tú, Yahveh, enséñame tus preceptos. 16En tus preceptos tengo mis delicias, no olvido tu palabra. 18Abre mis ojos para que contemple las maravillas de tu ley. 27Hazme entender el camino de tus ordenanzas, y meditaré en tus maravillas. 34Hazme entender, para guardar tu ley y observarla de todo corazón. 35Llévame por la senda de tus mandamientos porque mi complacencia tengo en ella.

  • Evangelio

    Marcos 10:1-12

    1Y levantándose de allí va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde él y, como acostumbraba, les enseñaba. 2Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?» 3El les respondió: ¿Qué os prescribió Moisés?» 4Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla.» 5Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. 6Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. 7Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, 8y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. 9Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre.» 10Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. 11El les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; 12y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.»

jueves, 27 de febrero de 2025

Lecturas 27 de Febrero de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 5:1-8

    1En tus riquezas no te apoyes ni digas: «Tengo bastante con ellas.» 2No te dejes arrastrar por tu deseo y tu fuerza para seguir la pasión de tu corazón. 3No digas: «¿Quién me domina a mí?», porque el Señor cierto que te castigará. 4No digas: «Pequé, y ¿qué me ha pasado?», porque el Señor es paciente. 5Del perdón no te sientas tan seguro que acumules pecado tras pecado. 6No digas: «Su compasión es grande, él me perdonará la multitud de mis pecados.» Porque en él hay misericordia, pero también hay cólera, y en los pecadores se desahoga su furor. 7No te tardes en volver al Señor, no lo difieras de un día para otro, pues de pronto salta la ira del Señor, y perecerás al tiempo del castigo. 8No te apoyes en riquezas injustas, que de nada te servirán el día de la adversidad.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 1:1-4, 6

    1¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta, 2mas se complace en la ley de Yahveh, su ley susurra día y noche! 3Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale bien. 4¡No así los impíos, no así! Que ellos son como paja que se lleva el viento. 6Porque Yahveh conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos se pierde.

  • Evangelio

    Marcos 9:41-50

    41«Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa.» 42«Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar. 43Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga. 45Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. 47Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, 48donde su gusano no muere y el fuego no se apaga; 49pues todos han de ser salados con fuego. 50Buena es la sal; mas si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros.»

miércoles, 26 de febrero de 2025

Lecturas 26 de Febrero de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 4:11-19

    11La sabiduría a sus hijos exalta, y cuida de los que la buscan. 12El que la ama, ama la vida, los que en su busca madrugan serán colmados de contento. 13El que la posee tendrá gloria en herencia, dondequiera que él entre, le bendecirá el Señor. 14Los que la sirven, rinden culto al Santo, a los que la aman, los ama el Señor. 15El que la escucha, juzgará a las naciones, el que la sigue, su tienda montará en seguro. 16Si se confía a ella, la poseerá en herencia, y su posteridad seguirá poseyéndola. 17Pues, al principio, le llevará por recovecos, miedo y pavor hará caer sobre él, con su disciplina le atormentará hasta que tenga confianza en su alma y le pondrá a prueba con sus preceptos, 18mas luego le volverá al camino recto, le regocijará y le revelará sus secretos. 19Que si él se descarría, le abandonará, y le dejará a merced de su propia caída.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:165, 168, 171-172, 174-175

    165Mucha es la paz de los que aman tu ley, no hay tropiezo para ellos. 168Guardo tus ordenanzas y dictámenes que ante ti están todos mis caminos. 171Mis labios proclaman tu alabanza, pues tú me enseñas tus preceptos. 172Mi lengua repita tu promesa, pues todos tus mandamientos son justicia. 174Anhelo tu salvación, Yahveh, tu ley hace mis delicias. 175Viva mi alma para alabarte, y ayúdenme tus juicios.

  • Evangelio

    Marcos 9:38-40

    38Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.» 39Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. 40Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.»

martes, 25 de febrero de 2025

Lecturas 25 de Febrero de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 2:1-11

    1Hijo, si te llegas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. 2Endereza tu corazón, manténte firme, y no te aceleres en la hora de la adversidad. 3Adhiérete a él, no te separes, para que seas exaltado en tus postrimerías. 4Todo lo que te sobrevenga, acéptalo, y en los reveses de tu humillación sé paciente. 5Porque en el fuego se purifica el oro, y los aceptos a Dios en el honor de la humillación. 6Confíate a él, y él, a su vez, te cuidará, endereza tus caminos y espera en él. 7Los que teméis al Señor, aguardad su misericordia, y no os desviéis, para no caer. 8Los que teméis al Señor, confiaos a él, y no os faltará la recompensa. 9Los que teméis al Señor, esperad bienes, contento eterno y misericordia. 10Mirad a las generaciones de antaño y ved: ¿Quién se confió al Señor y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su temor y quedó abandonado? ¿Quién le invocó y fue desatendido? 11Que el Señor es compasivo y misericordioso, perdona los pecados y salva en la hora de la tribulación.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 37:3-4, 18-19, 27-28, 39-40

    3Ten confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz, 4ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón. 18Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna; 19no serán confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura. 27Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada; 28porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada; 39La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia; 40Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.

  • Evangelio

    Marcos 9:30-37

    30Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, 31porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.» 32Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. 33Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: «¿De qué discutíais por el camino?» 34Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor. 35Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.» 36Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: 37«El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.»

lunes, 24 de febrero de 2025

Lecturas 24 de Febrero de 2025

 

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 1:1-10

    1Toda sabiduría viene del Señor, y con él está por siempre. 2La arena de los mares, las gotas de la lluvia, los días de la eternidad, ¿quién los puede contar? 3La altura del cielo, la anchura de la tierra, la profundidad del abismo, ¿quién los alcanzará? 4Antes de todo estaba creada la Sabiduría, la inteligente prudencia desde la eternidad. 6La raíz de la sabiduría ¿a quién fue revelada?, sus recursos, ¿quién los conoció? 8Sólo uno hay sabio, en extremo temible, el que en su trono está sentado. 9El Señor mismo la creó, la vio y la contó y la derramó sobre todas sus obras, 10en toda carne conforme a su largueza, y se la dispensó a los que le aman.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 93:1-2, 5

    1Reina Yahveh, de majestad vestido, Yahveh vestido, ceñido de poder, y el orbe está seguro, no vacila. 2Desde el principio tu trono esta fijado, desde siempre existes tú. 5Son veraces del todo tus dictámenes; la santidad es el ornato de tu Casa, oh Yahveh, por el curso de los días.

  • Evangelio

    Marcos 9:14-29

    14Al llegar donde los discípulos, vio a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos. 15Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle. 16El les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?» 17Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo 18y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espurnarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.» 19El les responde: «¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!» 20Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos. 21Entonces él preguntó a su padre: «¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?» Le dijo: «Desde niño. 22Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él; pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros.» 23Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!» 24Al instante, gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!» 25Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.» 26Y el espíritu salió dando gritos y agitándole con violencia. El muchacho quedó como muerto, hasta el punto de que muchos decían que había muerto. 27Pero Jesús, tomándole de la mano, le levantó y él se puso en pie. 28Cuando Jesús entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?» 29Les dijo: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración.»

domingo, 23 de febrero de 2025

Lecturas 23 de Febrero de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    I Samuel 26:2, 7-9, 12-13, 22-23

    2Se levantó Saúl y bajó al desierto de Zif, con tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David en el desierto de Zif.7David y Abisay se dirigieron de noche hacia la tropa. Saúl dormía acostado en el centro del campamento, con su lanza, clavada en tierra, a su cabecera; Abner y el ejército estaban acostados en torno a él.8Dijo entonces Abisay a David: «Hoy ha copado Dios a tu enemigo en tu mano. Déjame que ahora mismo lo clave en tierra con la lanza de un solo golpe. No tendré que repetir.»9Pero David dijo a Abisay: «No lo mates. ¿Quién atentó contra el ungido de Yahveh y quedó impune?»12Tomó David la lanza y el jarro de la cabecera de Saúl y se fueron. Nadie los vio, nadie se enteró, nadie se despertó. Todos dormían porque se había abatido sobre ellos el sopor profundo de Yahveh.13Pasó David al otro lado y se colocó lejos, en la cumbre del monte, quedando un gran espacio entre ellos.22Respondió David: «Aquí está la lanza del rey. Que pase uno de los servidores y la tome.23Yahveh devolverá a cada uno según su justicia y su fidelidad; pues hoy te ha entregado Yahveh en mis manos, pero no he querido alzar mi mano contra el ungido de Yahveh.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 103:1-4, 8, 10, 12-13

    1De David. Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,2bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.3El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,4rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,8Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;10no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.12tan lejos como está el oriente del ocaso aleja él de nosotros nuestras rebeldías.13Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen;

  • Segunda Lectura

    I Corintios 15:45-49

    45En efecto, así es como dice la Escritura: Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente; el último Adán, espíritu que da vida.46Mas no es lo espiritual lo que primero aparece, sino lo natural; luego, lo espiritual.47El primer hombre, salido de la tierra, es terreno; el segundo, viene del cielo.48Como el hombre terreno, así son los hombres terrenos; como el celeste, así serán los celestes.49Y del mismo modo que hemos llevado la imagen del hombre terreno, llevaremos también la imagen del celeste.

  • Evangelio

    Lucas 6:27-38

    27«Pero yo os digo a los que me escucháis: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien,28bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen.29Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica.30A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames.31Y lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros igualmente.32Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que les aman.33Si hacéis bien a los que os lo hacen a vosotros, ¿qué mérito tenéis? ¡También los pecadores hacen otro tanto!34Si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir lo correspondiente.35Más bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los ingratos y los perversos.36«Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo.37No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.38Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.»