jueves, 21 de agosto de 2025

Lecturas 20 de Agosto de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Jueces 9:6-15

    6Se reunieron todos los habitantes de Siquem y todo Bet–Miló y fueron a proclamar rey a Abimélec junto a la encina de la estela que hay en Siquem.
    7
    Cuando se lo contaron a Jotam, éste fue y se plantó en la cumbre del monte Garizim, y les dijo a grandes voces:
    —Escuchadme, habitantes de Siquem, y Dios os escuchará:
    8
    «Los árboles fueron
    a ungir un rey sobre ellos y dijeron al olivo: “Reina sobre nosotros”.
    9
    Y el olivo les respondió:
    “¿Cómo voy a dejar el aceite por el que me ensalzan los dioses y los hombres para ir a mecerme sobre los árboles?”.
    10
    Entonces los árboles se dirigieron a la higuera:
    “Ven tú y reina sobre nosotros”.
    11
    Y ésta les contestó:
    “¿Cómo voy a dejar mi dulzura y mi buen fruto para ir a mecerme sobre los árboles?”.
    12
    Los árboles se dirigieron entonces a la vid:
    “Ven tú y reina sobre nosotros”.
    13
    La vid les respondió:
    “¿Cómo voy a dejar mi mosto que alegra a los dioses y a los hombres para ir a mecerme sobre los árboles?”.
    14
    Dijeron, pues, todos los árboles al espino:
    “Ven tú y reina sobre nosotros”.
    15
    Y el espino respondió a los árboles:
    “Si me ungís de verdad como rey vuestro, venid a cobijaros bajo mi sombra, pero si no, saldrá un fuego del espino que devorará los cedros del Líbano”».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 21:2-7

    2
    Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
    ¡cuánto se goza por tu salvación!
    3
    Le has concedido el deseo de su corazón,
    no has rechazado la petición de sus labios.
    4
    Te has adelantado con bendiciones propicias:
    has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
    5
    Te pidió vida y se la has dado,
    largos días duraderos, sin fin.
    6
    Grande es su gloria por tu salvación,
    le concedes honor y majestad.
    7
    Le otorgas continuas bendiciones,
    lo colmas de gozo en tu presencia.

  • Evangelio

    Mateo 20:1-16

    1»El Reino de los Cielos es como un hombre, dueño de una propiedad, que salió al amanecer a contratar obreros para su viña.
    2Después de haber convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.
    3Salió también hacia la hora tercia y vio a otros que estaban en la plaza parados,
    4y les dijo: «Id también vosotros a mi viña y os daré lo que sea justo».
    5Ellos marcharon. De nuevo salió hacia la hora sexta y de nona e hizo lo mismo.
    6Hacia la hora undécima volvió a salir y todavía encontró a otros parados, y les dijo: «¿Cómo es que estáis aquí todo el día ociosos?»
    7Le contestaron: «Porque nadie nos ha contratado». Les dijo: «Id también vosotros a mi viña».
    8A la caída de la tarde le dijo el amo de la viña a su administrador: «Llama a los obreros y dales el jornal, empezando por los últimos hasta llegar a los primeros».
    9Vinieron los de la hora undécima y percibieron un denario cada uno.
    10Y cuando llegaron los primeros pensaron que cobrarían más, pero también ellos recibieron un denario cada uno.
    11Al recibirlo, se pusieron a murmurar contra el dueño:
    12«A estos últimos que han trabajado sólo una hora los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado el peso del día y del calor».
    13Él le respondió a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia; ¿acaso no conviniste conmigo en un denario?
    14Toma lo tuyo y vete; quiero dar a este último lo mismo que a ti.
    15¿No puedo yo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O es que vas a ver con malos ojos que yo sea bueno?»
    16Así los últimos serán primeros y los primeros últimos.

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 15:1-6

    1
    Así actuará el que teme al Señor;
    y quien se aferra a la Ley alcanzará la sabiduría.
    2
    Ella le saldrá al encuentro como una madre respetable,
    le recibirá como una esposa virgen.
    3
    Le alimentará con el pan de vida y de inteligencia,
    y le dará a beber el agua de la sabiduría. Se apoyará en ella y no vacilará,
    4
    confiará en ella y no quedará avergonzado.
    Ella le encumbrará por encima de sus prójimos,
    5
    y en medio de la asamblea le hará abrir su boca,
    le llenará de espíritu de sabiduría y de inteligencia y le cubrirá de un manto de gloria.
    6
    Le colmará de alegría y de corona de gozo,
    y heredará un renombre eterno.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 119:9-14

    9
    (Bet) ¿Cómo podrá un joven mantener limpio su sendero?
    Guardando tus palabras.
    10
    Con todo el corazón te busco;
    no permitas que me desvíe de tus mandamientos.
    11
    En mi corazón he guardado tus palabras
    para no pecar contra ti.
    12
    Bendito eres, Señor,
    enséñame tus preceptos.
    13
    Con mis labios proclamo
    todas las normas de tu boca.
    14
    En el camino de tus preceptos me deleito
    más que en todas las riquezas.

  • Evangelio

    Juan 17:20-26

    20»No ruego sólo por éstos, sino por los que van a creer en mí por su palabra:
    21que todos sean uno; como Tú, Padre, en mí y yo en Ti, que así ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado.
    22Yo les he dado la gloria que Tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno.
    23Yo en ellos y Tú en mí, para que sean consumados en la unidad, y conozca el mundo que Tú me has enviado y los has amado como me amaste a mí.
    24Padre, quiero que donde yo estoy también estén conmigo los que Tú me has confiado, para que vean mi gloria, la que me has dado porque me amaste antes de la creación del mundo.
    25Padre justo, el mundo no te conoció; pero yo te conocí, y éstos han conocido que Tú me enviaste.
    26Les he dado a conocer tu nombre y lo daré a conocer, para que el amor con que Tú me amaste esté en ellos y yo en ellos.

Lecturas 19 de Agosto de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Jueces 6:11-24

    11Vino un ángel del Señor y se sentó bajo la encina que había en Ofrá y que pertenecía a Joás, de los de Abiézer. Mientras Gedeón, su hijo, desgranaba el trigo en el lagar para esconderlo de Madián
    12
    el ángel del Señor se le apareció y le dijo:
    —El Señor está contigo, valiente.
    13
    Gedeón le respondió:
    —Señor mío, si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos ha sucedido todo esto? ¿Dónde están los prodigios que nuestros padres nos cuentan cuando dicen que el Señor nos hizo subir desde Egipto? Ahora, sin embargo, el Señor nos ha abandonado y nos ha puesto en manos de Madián.
    14
    El Señor se dirigió a él y le dijo:
    —Ve, que con la fuerza que tienes salvarás a Israel de la mano de Madián. Yo te envío.
    15
    Él respondió:
    —Señor mío, ¿cómo voy a liberar a Israel? Mi clan es el más insignificante de Manasés y yo soy el más joven de mi familia.
    16
    El Señor le dijo:
    —Yo estaré contigo y tú derrotarás a Madián como a un solo hombre.
    17
    Y de nuevo respondió:
    —Por favor, si he encontrado gracia a tus ojos, dame una señal de que eres tú quien ha hablado conmigo.
    18
    No te muevas de aquí hasta que regrese trayendo mi oblación y te la presente.
    A lo que él contestó: —Me quedaré hasta que vuelvas.
    19Gedeón fue a preparar un cabrito y unos panes ácimos con un efah de harina. Luego, colocando la carne en un canasto y la salsa en una cazuela, se lo llevó hasta debajo de la encina y allí se lo ofreció.
    20
    El ángel de Dios le dijo:
    —Toma la carne y los panes ácimos; déjalos sobre esa roca y derrama la salsa por encima. Él así lo hizo.
    21El ángel del Señor alargó el extremo del cayado que tenía en su mano, tocó la carne y los panes ácimos, y salió de la roca un fuego que consumió la carne y los panes. Luego el ángel del Señor se retiró de su presencia.
    22
    Al ver Gedeón que era un ángel del Señor dijo:
    —¡Ay de mí, Señor, Dios mío, que he visto al ángel del Señor cara a cara!
    23
    Y el Señor le respondió:
    —Ten paz. No temas, no morirás.
    24Gedeón edificó allí un altar al Señor y le puso el nombre de «El Señor es Paz». Éste permanece hasta el día de hoy en Ofrá de Abiézer.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 85:9, 11-14

    9
    Escucharé lo que dice Dios:
    el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles, con tal de que no retornen a la necedad.
    11
    Misericordia y fidelidad se encontrarán,
    justicia y paz se besarán.
    12
    De la tierra germinará la fidelidad,
    desde los cielos despuntará la justicia.
    13
    Porque el Señor otorgará bienes,
    y nuestra tierra producirá sus frutos.
    14
    Ante Él marchará la justicia,
    y sus pasos abrirán camino. 

  • Evangelio

    Mateo 19:23-30

    23
    Jesús les dijo entonces a sus discípulos:
    —En verdad os digo: difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos.
    24Es más, os digo que es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios.
    25
    Cuando oyeron esto sus discípulos, se quedaron muy asombrados y decían:
    —Entonces, ¿quién puede salvarse?
    26
    Jesús, con la mirada fija en ellos, les dijo:
    —Para el hombre esto es imposible; para Dios, sin embargo, todo es posible.
    27
    Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo:
    —Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué recompensa tendremos?
    28
    Jesús les respondió:
    —En verdad os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en su trono de gloria, vosotros, los que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
    29Y todo el que haya dejado casa, hermanos o hermanas, padre o madre, o hijos, o campos, por causa de mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna.
    30Porque muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros.

lunes, 18 de agosto de 2025

Lecturas 18 de Agosto de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Jueces 2:11-19

    11Los israelitas hicieron el mal a los ojos del Señor y dieron culto a los baales.
    12Abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, para seguir y adorar a otros dioses, los dioses de los pueblos circundantes. La ira del Señor se encendió
    13cuando lo abandonaron y dieron culto a Baal y a las astartés.
    14Así pues, la ira del Señor se encendió contra Israel y los entregó en manos de saqueadores que los despojaron: los vendió a los enemigos que tenían a su alrededor y ya no pudieron resistir ante ellos.
    15Adonde quiera que salieran, allí estaba la mano del Señor para hacerles daño, tal como el Señor se lo había advertido y jurado. Les sobrevino entonces una angustia tremenda.
    16El Señor suscitaba jueces que los salvaban de las manos de sus saqueadores.
    17Pero tampoco escucharon a sus jueces, sino que fornicaron con otros dioses y los adoraron. Se apartaron enseguida del camino por el que habían marchado sus padres escuchando los mandamientos del Señor, y no siguieron su ejemplo.
    18Cuando el Señor les suscitaba algún juez, el Señor estaba con él y, mientras ese juez vivía, los salvaba de la mano de sus enemigos, pues el Señor se compadecía de sus gemidos ante quienes los presionaban y los oprimían.
    19Pero cuando el juez moría, volvían a corromperse más que sus padres, dirigiéndose a otros dioses para darles culto y adorarlos. No se apartaban de sus malas acciones ni de su perverso camino.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 106:34-37, 39-40, 43-44

    34
    No exterminaron a los pueblos
    como el Señor había mandado;
    35
    y se mezclaron con las naciones
    y aprendieron sus prácticas.
    36
    Dieron culto a sus ídolos,
    que fueron para ellos una trampa.
    37Inmolaron sus hijos y sus hijas a los demonios.
    39
    Se contaminaron con sus prácticas,
    y se prostituyeron con sus obras.
    40
    La ira del Señor se inflamó contra su pueblo,
    y abominó de su heredad.
    43
    Muchas veces Él los libró,
    pero ellos se rebelaban contra su designio, y se hundían en sus iniquidades.
    44
    Pero Él miró su angustia,
    y escuchó su clamor.

  • Evangelio

    Mateo 19:16-22

    16
    Y se le acercó uno, y le dijo:
    —Maestro, ¿qué obra buena debo hacer para alcanzar la vida eterna?
    17
    Él le respondió:
    —¿Por qué me preguntas sobre lo bueno? Uno solo es el bueno. Pero si quieres entrar en la Vida, guarda los mandamientos.
    18
    —¿Cuáles? —le preguntó.
    Jesús le respondió: —No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no dirás falso testimonio,
    19honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.
    20—Todo esto lo he guardado —le dijo el joven—. ¿Qué me falta aún?
    21
    Jesús le respondió:
    —Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes y dáselos a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos. Luego, ven y sígueme.
    22Al oír el joven estas palabras se marchó triste, porque tenía muchas posesiones.

Lecturas 17 de Agosto de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Jeremías 38:4-6, 8-10

    4
    Y dijeron los nobles al rey:
    —Este hombre tiene que morir, porque, al decirles estas cosas, está desmoralizando a los combatientes que quedan en la ciudad y a toda la gente. Este hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia.
    5
    El rey Sedecías respondió:
    —Ahí lo tenéis en vuestras manos, pues nada puede hacer el rey contra vosotros.
    6Agarraron entonces a Jeremías y lo echaron en el aljibe de Malquías, príncipe real, que está en el atrio de la guardia. Bajaron a Jeremías con cuerdas, pues en el aljibe no había agua sino lodo, y Jeremías se hundió en el lodo.
    8salió Ébed–Mélec del palacio real y habló así al rey:
    9—Mi señor el rey, esos hombres han obrado mal en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías metiéndolo en el aljibe. Allá abajo morirá de hambre, pues ya no hay pan en la ciudad.
    10
    El rey dio esta orden a Ébed–Mélec, el etíope:
    —Toma contigo treinta hombres de aquí y saca al profeta Jeremías del aljibe antes de que muera.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 40:2-4, 18

    2
    Esperaba confiadamente en el Señor;
    Él se inclinó a mí y escuchó mi clamor.
    3
    Me sacó del pozo de la miseria,
    del fango cenagoso, asentó mis pies sobre roca y consolidó mis pasos.
    4
    Ha puesto en mi boca un cántico nuevo,
    una alabanza a nuestro Dios. Muchos, al verlo, temerán y esperarán en el Señor.
    18
    En cuanto a mí, soy pobre y necesitado,
    pero el Señor se cuida de mí. Tú eres mi socorro y mi salvador: ¡Dios mío, no tardes! 

  • Segunda Lectura

    Hebreos 12:1-4

    1Por consiguiente, también nosotros, que estamos rodeados de una nube tan grande de testigos, sacudámonos todo lastre y el pecado que nos asedia, y continuemos corriendo con perseverancia la carrera emprendida:
    2fijos los ojos en Jesús, iniciador y consumador de la fe, que, despreciando la ignominia, soportó la cruz en lugar del gozo que se le proponía, y está sentado a la diestra del trono de Dios.
    3Por eso, pensad atentamente en aquel que soportó tanta contradicción por parte de los pecadores, para que no desfallezcáis ni decaiga vuestro ánimo.
    4No habéis resistido todavía hasta la sangre al combatir contra el pecado

  • Evangelio

    Lucas 12:49-53

    49»Fuego he venido a traer a la tierra, y ¿qué quiero sino que ya arda?
    50Tengo que ser bautizado con un bautismo, y ¡qué ansias tengo hasta que se lleve a cabo!
    51¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, os digo, sino división.
    52Pues desde ahora, habrá cinco en una casa divididos: tres contra dos y dos contra tres;
    53se dividirán el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

Lecturas 16 de Agosto de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Josué 24:14-29

    14»Así que ahora reverenciad al Señor, servidlo con pureza y verdad, apartaos de los dioses a los que sirvieron vuestros padres al otro lado del río y en Egipto, y servid al Señor.
    15Si os parece mal servir al Señor, escoged hoy a quién vais a servir: a los dioses a los que sirvieron vuestros padres cuando estaban al otro lado del río o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis. Yo y mi casa serviremos al Señor.
    16
    El pueblo respondió diciendo:
    —¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses!
    17Porque el Señor, nuestro Dios, es quien nos ha subido a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de la servidumbre, y quien ha hecho ante nuestros ojos estos grandes signos; es el que nos ha guardado en todos los caminos por donde hemos marchado y en todos los pueblos por los que hemos pasado.
    18El Señor ha expulsado de nuestra presencia a todos estos pueblos y al amorreo que habitaba en esta tierra. También nosotros serviremos al Señor, porque Él es nuestro Dios.
    19
    Josué dijo al pueblo:
    —No podréis servir al Señor porque Dios es santo y es un Dios celoso; no pasará por encima de vuestros delitos y de vuestros pecados.
    20Si abandonáis al Señor y servís a dioses extranjeros, se volverá, os maltratará y os consumirá después de haberos favorecido.
    21
    El pueblo dijo a Josué:
    —De ninguna manera. Serviremos al Señor.
    22
    Josué dijo al pueblo:
    —Vosotros sois testigos ante vosotros mismos, de que habéis escogido servir al Señor. Y dijeron: —Somos testigos.
    23—Ahora, pues, apartad los dioses extranjeros que tenéis entre vosotros e inclinad vuestros corazones hacia el Señor, Dios de Israel.
    24
    El pueblo dijo a Josué:
    —Serviremos al Señor, nuestro Dios, y obedeceremos su voz.
    25Aquel día en Siquem Josué hizo una alianza con el pueblo y le impuso leyes y normas.
    26Josué escribió esas palabras en el libro de la Ley de Dios. Tomó una gran piedra y la erigió allí, al pie de la encina que había en el Santuario del Señor.
    27
    Y dijo Josué a todo el pueblo:
    —Mirad, esta piedra será testigo ante nosotros, pues ella ha escuchado todas las palabras que el Señor nos ha dicho. Será testigo ante nosotros, para que no engañéis a vuestro Dios.
    28Josué despidió al pueblo y cada uno volvió a su heredad.
    29Después de esto murió Josué, el siervo del Señor. Tenía ciento diez años.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 16:1-2, 5, 7-8, 11

    1
    Mictam. De David.
    Guárdame, Dios mío, que me refugio en Ti.
    2
    Yo digo al Señor:
    «Tú eres mi Señor. No tengo otro bien que Tú».
    5
    Señor, Tú eres el lote de mi heredad y de mi copa:
    Tú sostienes mi parte.
    7
    Yo bendigo al Señor, que me aconseja;
    hasta de noche mi corazón me instruye.
    8
    Pongo ante mí al Señor sin cesar;
    con Él a mi derecha, no vacilo.
    11
    Me enseñas la senda de la vida,
    saciedad de gozo en tu presencia, dicha perpetua a tu derecha. 

  • Evangelio

    Mateo 19:13-15

    13Entonces le presentaron unos niños para que les impusiera las manos y orase; pero los discípulos les reñían.
    14
    Ante esto, Jesús dijo:
    —Dejad a los niños y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos.
    15Y después de imponerles las manos, se marchó de allí.