lunes, 3 de noviembre de 2025

Lecturas 2 de Noviembre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Sabiduría 3:1-9

    1Pero las almas de los justos están en manos de Dios y no les tocará tormento.
    2
    A los ojos de los necios parecía que morían,
    su partida era considerada una desdicha
    3
    y la separación de nosotros, exterminio;
    pero ellos están en la paz.
    4
    Porque, si a la vista de los hombres sufrían castigo,
    ellos esperaban plenamente la inmortalidad:
    5
    a cambio de una leve pena recibirán grandes bienes,
    porque Dios los puso a prueba y los encontró dignos de Él.
    6
    Los probó como oro en el crisol,
    los aceptó como sacrificio de holocausto.
    7
    A la hora de su prueba resplandecerán
    y se propagarán como chispas en cañaveral.
    8
    Juzgarán a naciones y dominarán a pueblos,
    y el Señor reinará sobre ellos para siempre.
    9
    Los que confían en Él comprenderán la verdad,
    los que son fieles en el amor permanecerán junto a Él, porque la gracia y la misericordia son para sus santos y Él mira por sus elegidos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 27:1, 4, 7-9, 13-14

    1
    De David.
    El Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es el refugio de mi vida: ¿de quién tendré miedo?
    4
    Una cosa pido al Señor,
    ésta sólo busco: habitar en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de las delicias del Señor y contemplar su Templo.
    7
    Escucha mi voz, Señor: yo te invoco;
    ten piedad de mí, respóndeme.
    8
    De ti piensa mi corazón:
    «Busca su rostro». Tu rostro, Señor, buscaré.
    9
    No me escondas tu rostro.
    No rechaces con ira a tu siervo. Tú eres mi auxilio: no me rechaces, no me abandones, Dios de mi salvación.
    13
    Seguro estoy de ver la bondad del Señor
    en la tierra de los vivos.
    14
    Espera en el Señor, sé recio,
    que se reanime tu corazón. ¡Espera en el Señor! 

  • Segunda Lectura

    Romanos 5:5-11

    5Una esperanza que no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado.
    6Porque Cristo, cuando todavía nosotros éramos débiles, murió por los impíos en el tiempo establecido.
    7En realidad, es difícil encontrar alguien que muera por un hombre justo. Quizá alguien se atreva a morir por una persona buena.
    8Pero Dios demuestra su amor hacia nosotros porque, siendo todavía pecadores, Cristo murió por nosotros.
    9¡Cuánto más, si hemos sido justificados ahora en su sangre, seremos salvados por él de la ira!
    10Porque, si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por medio de la muerte de su Hijo, mucho más, una vez reconciliados, seremos salvados por su vida.
    11Pero no sólo esto: también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

  • Evangelio

    Juan 11:17-27

    17Al llegar Jesús, encontró que ya llevaba sepultado cuatro días.
    18Betania distaba de Jerusalén como quince estadios.
    19Muchos judíos habían ido a visitar a Marta y María para consolarlas por lo de su hermano.
    20En cuanto Marta oyó que Jesús venía, salió a recibirle; María, en cambio, se quedó sentada en casa.
    21
    Le dijo Marta a Jesús:
    —Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano,
    22pero incluso ahora sé que todo cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.
    23—Tu hermano resucitará —le dijo Jesús.
    24
    Marta le respondió:
    —Ya sé que resucitará en la resurrección, en el último día.
    25—Yo soy la Resurrección y la Vida —le dijo Jesús—; el que cree en mí, aunque hubiera muerto, vivirá,
    26y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?
    27—Sí, Señor —le contestó—. Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido a este mundo.

  • Primera Lectura

    Sabiduría 3:1-9

    1Pero las almas de los justos están en manos de Dios y no les tocará tormento.
    2
    A los ojos de los necios parecía que morían,
    su partida era considerada una desdicha
    3
    y la separación de nosotros, exterminio;
    pero ellos están en la paz.
    4
    Porque, si a la vista de los hombres sufrían castigo,
    ellos esperaban plenamente la inmortalidad:
    5
    a cambio de una leve pena recibirán grandes bienes,
    porque Dios los puso a prueba y los encontró dignos de Él.
    6
    Los probó como oro en el crisol,
    los aceptó como sacrificio de holocausto.
    7
    A la hora de su prueba resplandecerán
    y se propagarán como chispas en cañaveral.
    8
    Juzgarán a naciones y dominarán a pueblos,
    y el Señor reinará sobre ellos para siempre.
    9
    Los que confían en Él comprenderán la verdad,
    los que son fieles en el amor permanecerán junto a Él, porque la gracia y la misericordia son para sus santos y Él mira por sus elegidos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 23:1-6

    1
    Salmo. De David.
    El Señor es mi pastor, nada me falta.
    2
    En verdes prados me hace reposar;
    hacia aguas tranquilas me guía;
    3
    reconforta mi alma,
    me conduce por sendas rectas por honor de su Nombre.
    4
    Aunque camine por valles oscuros,
    no temo ningún mal, porque Tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan.
    5
    Preparas una mesa para mí
    frente a mis adversarios. Unges con óleo mi cabeza, mi copa rebosa.
    6
    Tu bondad y misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor por dilatados días. 

  • Segunda Lectura

    Romanos 5:5-11

    5Una esperanza que no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado.
    6Porque Cristo, cuando todavía nosotros éramos débiles, murió por los impíos en el tiempo establecido.
    7En realidad, es difícil encontrar alguien que muera por un hombre justo. Quizá alguien se atreva a morir por una persona buena.
    8Pero Dios demuestra su amor hacia nosotros porque, siendo todavía pecadores, Cristo murió por nosotros.
    9¡Cuánto más, si hemos sido justificados ahora en su sangre, seremos salvados por él de la ira!
    10Porque, si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por medio de la muerte de su Hijo, mucho más, una vez reconciliados, seremos salvados por su vida.
    11Pero no sólo esto: también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

  • Evangelio

    Juan 11:17-27

    17Al llegar Jesús, encontró que ya llevaba sepultado cuatro días.
    18Betania distaba de Jerusalén como quince estadios.
    19Muchos judíos habían ido a visitar a Marta y María para consolarlas por lo de su hermano.
    20En cuanto Marta oyó que Jesús venía, salió a recibirle; María, en cambio, se quedó sentada en casa.
    21
    Le dijo Marta a Jesús:
    —Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano,
    22pero incluso ahora sé que todo cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.
    23—Tu hermano resucitará —le dijo Jesús.
    24
    Marta le respondió:
    —Ya sé que resucitará en la resurrección, en el último día.
    25—Yo soy la Resurrección y la Vida —le dijo Jesús—; el que cree en mí, aunque hubiera muerto, vivirá,
    26y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?
    27—Sí, Señor —le contestó—. Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido a este mundo.

Lecturas 1 de Noviembre de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 7:2-4, 9-14

    2Y vi a otro ángel que subía del oriente, y llevaba el sello de Dios vivo. Con voz fuerte gritó a los cuatro ángeles a los que se les había encargado hacer daño a la tierra y al mar,
    3
    diciéndoles:
    —¡No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en la frente a los siervos de nuestro Dios!
    4Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.
    9Después de esto, en la visión, apareció una gran multitud que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie ante el trono y ante el Cordero, vestidos con túnicas blancas, y con palmas en las manos,
    10
    que gritaban con fuerte voz:
    —¡La salvación viene de nuestro Dios, que se sienta sobre el trono, y del Cordero!
    11Y todos los ángeles estaban de pie alrededor del trono, de los ancianos y de los cuatro seres vivos, y cayeron sobre sus rostros ante el trono y adoraron a Dios,
    12
    diciendo:
    —Amén. La bendición, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fortaleza pertenecen a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.
    13
    Entonces uno de los ancianos intervino y me dijo:
    —Éstos que están vestidos con túnicas blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?
    14
    —Señor mío, tú lo sabes —le respondí yo.
    Y me dijo: —Éstos son los que vienen de la gran tribulación, los que han lavado sus túnicas y las han blanqueado con la sangre del Cordero.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 24:1-6

    1
    De David. Salmo.
    Del Señor es la tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que lo habitan.
    2
    Él la cimentó sobre los mares
    y la asentó sobre los ríos.
    3
    ¿Quién podrá subir al monte del Señor?
    ¿Quién podrá estar en su lugar santo?
    4
    El de manos inocentes
    y de corazón puro, el que no dirige su alma a la vanidad, ni jura en falso.
    5
    Él recibirá la bendición del Señor,
    y la justificación de Dios, su Salvador.
    6
    Tal es la estirpe de quienes le buscan,
    de los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.

  • Segunda Lectura

    1 Juan 3:1-3

    1Mirad qué amor tan grande nos ha mostrado el Padre: que nos llamemos hijos de Dios, ¡y lo somos! Por eso el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.
    2Queridísimos: ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como es.
    3Todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica para ser como él, que es puro.

  • Evangelio

    Mateo 5:1-12

    1Al ver Jesús a las multitudes, subió al monte; se sentó y se le acercaron sus discípulos;
    2y abriendo su boca les enseñaba diciendo:
    3—Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos.
    4»Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.
    5»Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra.
    6»Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados.
    7»Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia.
    8»Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios.
    9»Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios.
    10»Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los Cielos.
    11»Bienaventurados cuando os injurien, os persigan y, mintiendo, digan contra vosotros todo tipo de maldad por mi causa.
    12Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo: de la misma manera persiguieron a los profetas de antes de vosotros.

viernes, 31 de octubre de 2025

Lecturas 31 de Octubre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Romanos 9:1-5

    1Os digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo:
    2siento una pena muy grande y un continuo dolor en mi corazón.
    3Pues le pediría a Dios ser yo mismo anatema de Cristo en favor de mis hermanos, los que son de mi mismo linaje según la carne.
    4Ésos son los israelitas: a ellos pertenece la adopción de hijos y la gloria y la alianza y la legislación y el culto y las promesas;
    5de ellos son los patriarcas y de ellos según la carne desciende Cristo, el cual es sobre todas las cosas Dios bendito por los siglos. Amén.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 147:12-15, 19-20

    12
    Glorifica al Señor, Jerusalén,
    alaba a tu Dios, Sión.
    13
    Porque ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
    ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
    14
    Él ha puesto paz en tus fronteras,
    te sacia con la flor del trigo.
    15
    Él envía su orden a la tierra,
    su palabra corre veloz.
    19
    Él anuncia su palabra a Jacob,
    sus decretos y sus preceptos a Israel.
    20
    No ha obrado así con ninguna otra nación,
    ni les ha dado a conocer sus preceptos. ¡Aleluya! 

  • Evangelio

    Lucas 14:1-6

    1Un sábado, entró él a comer en casa de uno de los principales fariseos y ellos le estaban observando.
    2Y resultó que delante de él había un hombre hidrópico.
    3
    Y tomando la palabra, les dijo Jesús a los doctores de la Ley y a los fariseos:
    —¿Es lícito curar en sábado o no?
    4Pero ellos callaron. Y tomándolo, lo curó y lo despidió.
    5
    Y les dijo:
    —¿Quién de vosotros, si se le cae al pozo un hijo o un buey, no lo saca enseguida un día de sábado?
    6Y no pudieron responderle a esto.

jueves, 30 de octubre de 2025

Lecturas 30 de Octubre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Romanos 8:31-39

    31¿Qué diremos a esto? Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?
    32El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él todas las cosas?
    33¿Quién presentará acusación contra los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica?
    34¿Quién condenará? ¿Cristo Jesús, el que murió, más aún, el que fue resucitado, el que además está a la derecha de Dios, el que está intercediendo por nosotros?
    35¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, o la persecución, o el hambre, o la desnudez, o el peligro, o la espada?
    36
    Como dice la Escritura:
    Por tu causa somos llevados a la muerte todo el día, somos considerados como ovejas destinadas al matadero.
    37Pero en todas estas cosas vencemos con creces gracias a aquel que nos amó.
    38Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni las cosas presentes, ni las futuras, ni las potestades,
    39ni la altura, ni la profundidad, ni cualquier otra criatura podrá separarnos del amor de Dios, que está en Cristo Jesús, Señor nuestro.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 109:21-22, 26-27, 30-31

    21
    Tú, Señor, Dios mío,
    obra conmigo en honor de tu Nombre: líbrame, pues tu misericordia es benévola,
    22
    Que yo soy un pobre y necesitado,
    y mi corazón está herido en lo más íntimo.
    26
    Socórreme, Señor, Dios mío,
    sálvame por tu misericordia.
    27
    Sepan que ésta es tu mano,
    que Tú, Señor, has hecho estas cosas.
    30
    Yo daré a boca llena muchas gracias al Señor,
    lo alabaré en medio de la multitud,
    31
    pues se alza a la diestra del necesitado,
    para salvar su alma de los que le juzgan. 

  • Evangelio

    Lucas 13:31-35

    31
    En aquel momento se acercaron algunos fariseos diciéndole:
    —Sal y aléjate de aquí, porque Herodes te quiere matar.
    32
    Y les dijo:
    —Id a decir a ese zorro: «Mira: expulso demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día acabo.
    33Pero es necesario que yo siga mi camino hoy y mañana y al día siguiente, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén».
    34»¡Jerusalén, Jerusalén!, que matas a los profetas y lapidas a los que te son enviados. Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina a sus polluelos bajo las alas, y no quisiste.
    35Mirad que vuestra casa se os va a quedar desierta. Os aseguro que no me veréis hasta que llegue el día en que digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Lecturas 29 de Octubre de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Romanos 8:26-30

    26Asimismo también el Espíritu acude en ayuda de nuestra flaqueza: porque no sabemos lo que debemos pedir como conviene; pero el mismo Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables.
    27Pero el que sondea los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, porque intercede según Dios en favor de los santos.
    28Sabemos que todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que son llamados según su designio.
    29Porque a los que de antemano eligió también predestinó para que lleguen a ser conformes con la imagen de su Hijo, a fin de que él sea primogénito entre muchos hermanos.
    30Y a los que predestinó también los llamó, y a los que llamó también los justificó, y a los que justificó también los glorificó.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 13:4-6

    4
    ¡Mira, escúchame, Señor, Dios mío!
    Da luz a mis ojos, que no duerma yo el sueño de la muerte;
    5
    que no diga mi enemigo: «Le he podido»,
    ni se alegren mis adversarios si vacilo.
    6
    Yo confío en tu misericordia;
    mi corazón se goza en tu salvación. Cantaré al Señor por el bien que me hace. 

  • Evangelio

    Lucas 13:22-30

    22Y recorría ciudades y aldeas enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén.
    23
    Y uno le dijo:
    —Señor, ¿son pocos los que se salvan? Él les contestó:
    24—Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque muchos, os digo, intentarán entrar y no podrán.
    25Una vez que el dueño de la casa haya entrado y haya cerrado la puerta, os quedaréis fuera y empezaréis a golpear la puerta, diciendo: «Señor, ábrenos». Y os responderá: «No sé de dónde sois».
    26Entonces empezaréis a decir: «Hemos comido y hemos bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas».
    27Y os dirá: «No sé de dónde sois; apartaos de mí todos los servidores de la iniquidad».
    28Allí habrá llanto y rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán y a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras que vosotros sois arrojados fuera.
    29Y vendrán de oriente y de occidente y del norte y del sur y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios.
    30Pues hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.

martes, 28 de octubre de 2025

Evangelio 28 de Octubre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Efesios 2:19-22

    19Por lo tanto, ya no sois extraños y advenedizos sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios,
    20edificados sobre el cimiento de los apóstoles y los profetas, siendo piedra angular el mismo Cristo Jesús,
    21sobre quien toda la edificación se alza bien compacta para ser templo santo en el Señor,
    22en quien también vosotros entráis a formar parte del edificio para ser morada de Dios por el Espíritu.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 19:2-5

    2
    Los cielos pregonan la gloria de Dios
    y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
    3
    Un día le anuncia el mensaje al otro día
    y una noche le da la noticia a la otra noche.
    4
    Sin discurso, sin palabras
    sin que se oiga su voz,
    5
    se esparce su rumor por toda la tierra,
    y su pregón hasta los confines del orbe. En éstos ha puesto una tienda para el sol.

  • Evangelio

    Lucas 6:12-16

    12En aquellos días salió al monte a orar y pasó toda la noche en oración a Dios.
    13Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y de entre ellos eligió a doce, a los que denominó apóstoles:
    14a Simón, a quien también llamó Pedro, y a su hermano Andrés, a Santiago, a Juan, a Felipe, a Bartolomé,
    15a Mateo, a Tomás, a Santiago de Alfeo, a Simón, llamado Zelotes,
    16a Judas de Santiago y a Judas Iscariote, que fue el traidor.

lunes, 27 de octubre de 2025

Lecturas 29 de Octubre de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Romanos 8:26-30

    26Asimismo también el Espíritu acude en ayuda de nuestra flaqueza: porque no sabemos lo que debemos pedir como conviene; pero el mismo Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables.
    27Pero el que sondea los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, porque intercede según Dios en favor de los santos.
    28Sabemos que todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que son llamados según su designio.
    29Porque a los que de antemano eligió también predestinó para que lleguen a ser conformes con la imagen de su Hijo, a fin de que él sea primogénito entre muchos hermanos.
    30Y a los que predestinó también los llamó, y a los que llamó también los justificó, y a los que justificó también los glorificó.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 13:4-6

    4
    ¡Mira, escúchame, Señor, Dios mío!
    Da luz a mis ojos, que no duerma yo el sueño de la muerte;
    5
    que no diga mi enemigo: «Le he podido»,
    ni se alegren mis adversarios si vacilo.
    6
    Yo confío en tu misericordia;
    mi corazón se goza en tu salvación. Cantaré al Señor por el bien que me hace. 

  • Evangelio

    Lucas 13:22-30

    22Y recorría ciudades y aldeas enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén.
    23
    Y uno le dijo:
    —Señor, ¿son pocos los que se salvan? Él les contestó:
    24—Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque muchos, os digo, intentarán entrar y no podrán.
    25Una vez que el dueño de la casa haya entrado y haya cerrado la puerta, os quedaréis fuera y empezaréis a golpear la puerta, diciendo: «Señor, ábrenos». Y os responderá: «No sé de dónde sois».
    26Entonces empezaréis a decir: «Hemos comido y hemos bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas».
    27Y os dirá: «No sé de dónde sois; apartaos de mí todos los servidores de la iniquidad».
    28Allí habrá llanto y rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán y a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras que vosotros sois arrojados fuera.
    29Y vendrán de oriente y de occidente y del norte y del sur y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios.
    30Pues hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.

domingo, 26 de octubre de 2025

Lecturas 26 de Octubre de 2025

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 1-11.

Hermanos:

No hay condena alguna para los que están en Cristo Jesús, pues la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Lo que era imposible a la ley, por cuanto que estaba debilitada a causa de la carne, lo ha hecho Dios: enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y en orden al pecado, condenó el pecado en la carne, para que lajusta exigencia de la ley se cumpliera en nosotros, los que actuamos no de acuerdo con la carne, sino de acuerdo con el Espíritu.

Pues los que viven según la carne desean las cosas de la carne; en cambio, los que viven según el Espíritu, desean las cosas del Espíritu.

El deseo de la carne es muerte; en cambio el deseo del Espíritu, vida y paz. Por ello, el deseo de la carne es hostil a Dios, pues no se somete a la ley de Dios; ni puede someterse. Los que están en la carne no pueden agradar a Dios.

Pero vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habíta en vosotros; en cambio, si alguien no posee el Espíritu de Cristo no es de Cristo.

Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justicia. Y si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Salmo de hoy

Salmo 23,1-2.3-4ab.5-6 R/. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe, y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes, y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Ésta es la generación que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 13, 1-9.

En aquel momento se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Jesús respondió:
«¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera».

Y les dijo esta parábola:
«Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.

Dijo entonces al viñador:
“Ya ves, tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a perjudicar el terreno?”.

Pero el viñador respondió:
“Señor, déjala todavía este año y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto en adelante. Si no, la puedes cortar”».

Lecturas 25 de Octubre de 2025

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 1-11.

Hermanos:

No hay condena alguna para los que están en Cristo Jesús, pues la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Lo que era imposible a la ley, por cuanto que estaba debilitada a causa de la carne, lo ha hecho Dios: enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y en orden al pecado, condenó el pecado en la carne, para que lajusta exigencia de la ley se cumpliera en nosotros, los que actuamos no de acuerdo con la carne, sino de acuerdo con el Espíritu.

Pues los que viven según la carne desean las cosas de la carne; en cambio, los que viven según el Espíritu, desean las cosas del Espíritu.

El deseo de la carne es muerte; en cambio el deseo del Espíritu, vida y paz. Por ello, el deseo de la carne es hostil a Dios, pues no se somete a la ley de Dios; ni puede someterse. Los que están en la carne no pueden agradar a Dios.

Pero vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios habíta en vosotros; en cambio, si alguien no posee el Espíritu de Cristo no es de Cristo.

Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justicia. Y si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.

Salmo de hoy

Salmo 23,1-2.3-4ab.5-6 R/. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe, y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes, y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Ésta es la generación que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 13, 1-9.

En aquel momento se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Jesús respondió:
«¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera».

Y les dijo esta parábola:
«Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.

Dijo entonces al viñador:
“Ya ves, tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a perjudicar el terreno?”.

Pero el viñador respondió:
“Señor, déjala todavía este año y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto en adelante. Si no, la puedes cortar”».