jueves, 25 de diciembre de 2025

Lecturas 25 de Diciembre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Isaías 9:1-6

    1
    El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz;
    a los que habitaban en tierra de sombras de muerte, les ha brillado una luz.
    2
    Multiplicaste el gozo,
    aumentaste la alegría. Se alegran en tu presencia con la alegría de la siega, como se gozan al repartirse el botín.
    3
    Porque el yugo que los cargaba,
    la vara de su hombro, el cetro que los oprimía, los quebraste como en el día de Madián.
    4
    Pues toda bota militar que taconea con estrépito,
    y todo manto restregado en sangre, están destinados a arder, a ser pasto del fuego.
    5
    Porque un niño nos ha nacido,
    un hijo se nos ha dado. Sobre sus hombros está el imperio, y lleva por nombre: Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre sempiterno, Príncipe de la paz.
    6
    El imperio será engrandecido,
    y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para sostenerlo y consolidarlo con el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos lo hará.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 96:1-3, 11-13

    1
    Cantad al Señor un cántico nuevo,
    cantad al Señor, la tierra entera.
    2
    Cantad al Señor, bendecid su Nombre,
    anunciad, día tras día, su salvación.
    3
    Proclamad su gloria a las naciones,
    sus maravillas a todos los pueblos.
    11
    Alégrense los cielos y exulte la tierra,
    brame el mar y cuanto lo llena;
    12
    que se gocen los campos y cuanto hay en ellos.
    Entonces exultarán todos los árboles del bosque
    13
    ante el Señor, que ya viene,
    que viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud. 

  • Segunda Lectura

    Tito 2:11-14

    11Pues se ha manifestado la gracia de Dios, portadora de salvación para todos los hombres,
    12educándonos para que renunciemos a la impiedad y a las concupiscencias mundanas, y vivamos con prudencia, justicia y piedad en este mundo,
    13aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo,
    14que se entregó a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y para purificar para sí un pueblo escogido, celoso por hacer el bien.

  • Evangelio

    Lucas 2:1-14

    1En aquellos días se promulgó un edicto de César Augusto, para que se empadronase todo el mundo.
    2Este primer empadronamiento se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria.
    3Todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad.
    4José, como era de la casa y familia de David, subió desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David llamada Belén, en Judea,
    5para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.
    6Y cuando ellos se encontraban allí, le llegó la hora del parto,
    7y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el aposento.
    8Había unos pastores por aquellos contornos, que dormían al raso y vigilaban por turno su rebaño durante la noche.
    9De improviso un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los rodeó de luz. Y se llenaron de un gran temor.
    10
    El ángel les dijo:
    —No temáis. Mirad, voy a anunciaros una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:
    11hoy os ha nacido, en la ciudad de David, el Salvador, que es el Cristo, el Señor;
    12y esto os servirá de señal: encontraréis a un niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre.
    13De pronto apareció junto al ángel una muchedumbre de la milicia celestial, que alababa a Dios diciendo:
    14
    «Gloria a Dios en las alturas
    y paz en la tierra a los hombres en los que Él se complace».

  • Primera Lectura

    Isaías 62:11-12

    11
    Mirad, el Señor se hace oír hasta los confines de la tierra:
    «Decid a la hija de Sión: “Mira que llega tu salvador, mira que trae su recompensa, y su premio va por delante”.
    12
    Y los llamarán: “Pueblo santo”,
    “Redimidos del Señor”. Y a ti te llamarán: “Buscada”, “Ciudad–no–Abandonada”».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 97:1, 6, 11-12

    1
    El Señor reina: exulte la tierra,
    alégrense las islas incontables.
    6
    Los cielos anuncian su justicia,
    y todos los pueblos contemplan su gloria.
    11
    La luz ha sido esparcida para el justo,
    la alegría, para los rectos de corazón.
    12
    Alegraos, justos, en el Señor,
    celebrad su memoria santa. 

  • Segunda Lectura

    Tito 3:4-7

    4Pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres,
    5nos salvó, no por las obras justas que hubiéramos hecho nosotros, sino por su misericordia, mediante el baño de la regeneración y de la renovación en el Espíritu Santo,
    6que derramó copiosamente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador,
    7para que, justificados por su gracia, fuéramos herederos de la vida eterna que esperamos.

  • Evangelio

    Lucas 2:15-20

    15
    Cuando los ángeles les dejaron, marchándose hacia el cielo, los pastores se decían unos a otros:
    —Vayamos a Belén para ver esto que ha ocurrido y que el Señor nos ha manifestado.
    16Y fueron presurosos y encontraron a María y a José y al niño reclinado en el pesebre.
    17Al verlo, reconocieron las cosas que les habían sido anunciadas sobre este niño.
    18Y todos los que lo oyeron se maravillaron de cuanto los pastores les habían dicho.
    19María guardaba todas estas cosas ponderándolas en su corazón.
    20Y los pastores regresaron, glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, según les fue dicho.

  • Primera Lectura

    Isaías 52:7-10

    7
    Qué hermosos son sobre los montes
    los pies del mensajero que anuncia la paz, del mensajero de la buena nueva que anuncia la salvación, del que anuncia a Sión: «¡Reina tu Dios!».
    8
    ¡La voz de tus centinelas! Alzan la voz,
    lanzan a una gritos de alegría, porque ven con sus propios ojos que el Señor regresa a Sión.
    9
    ¡Gritad de alegría, alborozaos a una,
    ruinas de Jerusalén, que el Señor ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén!
    10
    El Señor ha desnudado su brazo santo
    a los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 98:1-6

    1
    Salmo.
    Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha salvado, su santo brazo.
    2
    El Señor ha dado a conocer su salvación;
    ha revelado su justicia a los ojos de las naciones.
    3
    Se acordó de su misericordia y fidelidad
    con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
    4
    Aclamad al Señor, la tierra entera;
    gritad, cantad, entonad salmos.
    5
    Entonad salmos al Señor con la cítara,
    con la cítara al son de la música;
    6
    con trompetas y el sonido del cuerno,
    aclamad ante el Rey y Señor.

  • Segunda Lectura

    Hebreos 1:1-6

    1En diversos momentos y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas.
    2En estos últimos días nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien instituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo también el universo.
    3Él, que es resplandor de su gloria e impronta de su sustancia y que sustenta todas las cosas con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó en los cielos a la diestra de la Majestad,
    4y ha sido hecho tanto más excelente que los ángeles cuanto más les aventaja por el nombre que ha heredado.
    5
    Pues ¿a qué ángel le dijo alguna vez:
    Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy? ¿O también: Yo seré para él Padre y para mí él será Hijo?
    6
    Y de nuevo al introducir a su Primogénito en el mundo dice:
    Que le adoren todos los ángeles de Dios.

  • Evangelio

    Juan 1:1-18

    1
    En el principio existía el Verbo,
    y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
    2Él estaba en el principio junto a Dios.
    3
    Todo se hizo por él,
    y sin él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.
    4
    En él estaba la vida,
    y la vida era la luz de los hombres.
    5
    Y la luz brilla en las tinieblas,
    y las tinieblas no la recibieron.
    6
    Hubo un hombre enviado por Dios,
    que se llamaba Juan.
    7
    Éste vino como testigo,
    para dar testimonio de la luz, para que por él todos creyeran.
    8
    No era él la luz,
    sino el que debía dar testimonio de la luz.
    9
    El Verbo era la luz verdadera,
    que ilumina a todo hombre, que viene a este mundo.
    10
    En el mundo estaba,
    y el mundo se hizo por él, y el mundo no le conoció.
    11
    Vino a los suyos,
    y los suyos no le recibieron.
    12
    Pero a cuantos le recibieron
    les dio la potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre,
    13
    que no han nacido de la sangre,
    ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios.
    14
    Y el Verbo se hizo carne,
    y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como de Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
    15
    Juan da testimonio de él y clama:
    «Éste era de quien yo dije: “El que viene después de mí ha sido antepuesto a mí, porque existía antes que yo”».
    16
    Pues de su plenitud
    todos hemos recibido, y gracia por gracia.
    17
    Porque la Ley fue dada por Moisés;
    la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.
    18
    A Dios nadie lo ha visto jamás;
    el Unigénito, Dios, el que está en el seno del Padre, él mismo lo dio a conocer.

    OR

    Juan 1:1-5, 9-14

    1
    En el principio existía el Verbo,
    y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios.
    2Él estaba en el principio junto a Dios.
    3
    Todo se hizo por él,
    y sin él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.
    4
    En él estaba la vida,
    y la vida era la luz de los hombres.
    5
    Y la luz brilla en las tinieblas,
    y las tinieblas no la recibieron.
    9
    El Verbo era la luz verdadera,
    que ilumina a todo hombre, que viene a este mundo.
    10
    En el mundo estaba,
    y el mundo se hizo por él, y el mundo no le conoció.
    11
    Vino a los suyos,
    y los suyos no le recibieron.
    12
    Pero a cuantos le recibieron
    les dio la potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre,
    13
    que no han nacido de la sangre,
    ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios.
    14
    Y el Verbo se hizo carne,
    y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como de Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Lecturas 24 de Diciembre de 2025

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    2 Samuel 7:1-5, 8-12, 14, 16

    1Cuando el rey se estableció en su casa y el Señor le concedió la paz con los enemigos de alrededor,
    2
    dijo el rey al profeta Natán:
    —Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras que el arca del Señor habita en una tienda de lona.
    3
    Natán respondió al rey:
    —Vete y haz lo que te dicta el corazón, porque el Señor está contigo.
    4Pero esa misma noche la palabra del Señor llegó sobre Natán en estos términos:
    5—Vete y dile a mi siervo David: «Así dice el Señor: “¿Eres tú el que va a edificar una casa para que Yo habite en ella?
    8»Y ahora así dirás a mi siervo David: «Así dice el Señor de los ejércitos: “Yo te he tomado del aprisco, de detrás del rebaño para que seas príncipe sobre mi pueblo Israel;
    9he estado contigo en todas tus andanzas, he eliminado a todos tus enemigos ante ti y he hecho tu nombre grande entre los grandes de la tierra.
    10Asignaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que habite allí y nadie le moleste; los malvados no volverán a oprimirlo como antes,
    11cuando constituí jueces sobre mi pueblo Israel. Te concederé la paz con todos tus enemigos. El Señor te anuncia que Él te edificará una casa.
    12Cuando hayas completado los días de tu vida y descanses con tus padres, suscitaré después de ti un linaje salido de tus entrañas y consolidaré su reino.
    14Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo; si algo hace mal le castigaré con vara de hombres y con golpes humanos.
    16tu casa y tu reino permanecerán para siempre en mi presencia y tu trono será firme también para siempre”».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 89:2-5, 27, 29

    2
    Las misericordias del Señor cantaré eternamente;
    de generación en generación anunciaré con mi boca tu fidelidad.
    3
    Pues he dicho:
    «La misericordia está edificada para siempre; tu fidelidad está firme en los cielos».
    4
    «Una alianza sellé con mi elegido,
    juré a David, mi siervo:
    5
    “Afirmaré tu descendencia para siempre,
    construiré tu trono por todas las generaciones”». (Pausa)
    27
    Él me invocará: “Tú eres mi Padre,
    mi Dios, la Roca de mi salvación”.
    29
    Le guardaré por siempre mi misericordia,
    mi alianza con él será firme.

  • Evangelio

    Lucas 1:67-79

    67Y Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo y profetizó diciendo:
    68
    —Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
    porque ha visitado y redimido a su pueblo,
    69
    y ha suscitado para nosotros el poder salvador
    en la casa de David su siervo,
    70
    como lo había anunciado desde antiguo
    por boca de sus santos profetas;
    71
    para salvarnos de nuestros enemigos
    y de la mano de cuantos nos odian:
    72
    ejerciendo su misericordia con nuestros padres,
    y acordándose de su santa alianza,
    73
    y del juramento que hizo a Abrahán,
    nuestro padre,
    74
    para concedernos
    que, libres de la mano de los enemigos, le sirvamos sin temor,
    75
    con santidad y justicia en su presencia
    todos los días de nuestra vida.
    76
    Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo:
    porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
    77
    enseñando a su pueblo la salvación
    para el perdón de sus pecados;
    78
    por las entrañas de misericordia de nuestro Dios,
    el Sol naciente nos visitará desde lo alto,
    79
    para iluminar a los que yacen en tinieblas
    y en sombra de muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

martes, 23 de diciembre de 2025

Lecturas 23 de Diciembre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Malaquías 3:1-4, 23-24

    1
    Ved que envío mi mensajero a preparar el camino delante de Mí;
    enseguida llegará a su Templo el Dueño, a quien buscáis, el ángel de la alianza, a quien deseáis. Ved que ya llega —dice el Señor de los ejércitos—.
    2
    ¿Quién podrá resistir el día de su venida?
    ¿Quién se sostendrá en pie cuando aparezca? Porque es como fuego de fundidor, como lejía de lavanderos.
    3»Se pondrá a fundir y a purificar la plata; purificará a los hijos de Leví, los acrisolará como oro y plata: así podrán ofrecer al Señor una oblación en justicia.
    4Entonces será grata al Señor la oblación de Judá y de Jerusalén como en los días de antaño, como en los años que pasaron.
    23
    Ved que Yo os enviaré
    al profeta Elías antes de que llegue el día del Señor, grande y temible.
    24
    Él reconciliará el corazón de los padres con los hijos
    y el corazón de los hijos con los padres, para que no venga Yo a golpear la tierra con el exterminio».

  • Salmo Responsorial

    Salmo 25:4-5, 8-10, 14

    4
    (Dálet) Muéstrame, Señor, tus caminos,
    enséñame tus sendas.
    5
    (He) Hazme caminar en tu fidelidad, instrúyeme,
    pues Tú eres mi Dios salvador, (Vav) y en Ti espero todo el día.
    8
    (Tet) El Señor es bueno y recto;
    por eso muestra el camino a los pecadores,
    9
    (Yod) guía a los mansos en la justicia,
    enseña su camino a los humildes.
    10
    (Kaf) Las sendas del Señor son amor y fidelidad
    para los que guardan su alianza y sus preceptos.
    14
    (Sámek) El Señor es amigo de quienes le temen,
    a ellos les da a conocer su alianza.

  • Evangelio

    Lucas 1:57-66

    57Entretanto le llegó a Isabel el tiempo del parto, y dio a luz un hijo.
    58Y sus vecinos y parientes oyeron que el Señor había agrandado su misericordia con ella y se congratulaban con ella.
    59El día octavo fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías.
    60
    Pero su madre dijo:
    —De ninguna manera, sino que se llamará Juan.
    61
    Y le dijeron:
    —No hay nadie en tu familia que tenga este nombre.
    62Al mismo tiempo preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase.
    63Y él, pidiendo una tablilla, escribió: «Juan es su nombre». Lo cual llenó a todos de admiración.
    64En aquel momento recobró el habla, se soltó su lengua y hablaba bendiciendo a Dios.
    65Y se apoderó de todos sus vecinos el temor y se comentaban estos acontecimientos por toda la montaña de Judea;
    66
    y cuantos los oían los grababan en su corazón, diciendo:
    —¿Qué va a ser, entonces, este niño? Porque la mano del Señor estaba con él.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Lecturas 22 de Diciembre de 2025

 

  • Primera Lectura

    1 Samuel 1:24-28

    24Entonces subió con él llevando consigo un novillo de tres años, un efah de flor de harina y un odre de vino; y entró con él en la casa del Señor en Siló. El niño era todavía muy pequeño.
    25Cuando inmolaron el novillo y presentaron al muchacho ante Elí,
    26
    Ana le dijo:
    —Perdona, señor; por tu vida, señor: yo soy aquella mujer que estuvo aquí en tu presencia implorando al Señor.
    27Por este niño rogué y el Señor me ha concedido lo que le pedí.
    28
    Ahora yo se lo devuelvo al Señor para que durante toda su vida esté entregado al Señor.
    Y adoraron allí al Señor.

  • Salmo Responsorial

    1 Samuel 2:1, 4-8

    1
    Entonces Ana recitó esta oración:
    —Mi corazón exulta en el Señor, mi frente se enaltece en el Señor, mi boca se ríe de mis enemigos pues me gozo con tu salvación.
    4
    Se ha quebrado el arco de los héroes
    y los débiles se han ceñido de vigor.
    5
    Los hartos se alquilan por pan,
    y los hambrientos han cesado en sus fatigas. La estéril da a luz siete hijos, y la que tiene muchos se marchita.
    6
    El Señor da muerte y vida,
    hace bajar al sheol y de allí los hace retornar.
    7
    El Señor da la pobreza y la riqueza,
    Él humilla y enaltece.
    8
    Levanta del polvo al indigente,
    del estiércol levanta al pobre para sentarlo con los príncipes y hacer que herede un trono de gloria. Del Señor son los pilares de la tierra y sobre ellos se ha afirmado el orbe.

  • Evangelio

    Lucas 1:46-56

    46
    María exclamó:
    —Engrandece mi alma al Señor,
    47y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador:
    48
    porque ha puesto los ojos
    en la humildad de su esclava; por eso desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
    49
    Porque ha hecho en mí cosas grandes
    el Todopoderoso, cuyo nombre es Santo;
    50
    su misericordia se derrama de generación
    en generación sobre los que le temen.
    51
    Manifestó el poder de su brazo,
    dispersó a los soberbios de corazón.
    52
    Derribó de su trono a los poderosos
    y ensalzó a los humildes.
    53
    Colmó de bienes a los hambrientos
    y a los ricos los despidió vacíos.
    54
    Auxilió a Israel su siervo,
    recordando su misericordia,
    55
    como había prometido a nuestros padres,
    Abrahán y su descendencia para siempre.
    56María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Lecturas 21 de Diciembre de 2025

 

  • Primera Lectura

    Isaías 7:10-14

    10Y el Señor siguió hablando a Ajaz:
    11—Pídele al Señor, tu Dios, un signo, en el fondo del sheol o en lo alto del cielo.
    12
    Pero Ajaz dijo:
    —No lo pediré y no tentaré al Señor.
    13
    Entonces respondió:
    —Escuchad, casa de David: «¿Os parece poco cansar a los hombres para que canséis también a mi Dios?
    14Pues bien, el propio Señor os da un signo. Mirad, la virgen está encinta y dará a luz un hijo, a quien pondrán por nombre Emmanuel.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 24:1-6

    1
    De David. Salmo.
    Del Señor es la tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que lo habitan.
    2
    Él la cimentó sobre los mares
    y la asentó sobre los ríos.
    3
    ¿Quién podrá subir al monte del Señor?
    ¿Quién podrá estar en su lugar santo?
    4
    El de manos inocentes
    y de corazón puro, el que no dirige su alma a la vanidad, ni jura en falso.
    5
    Él recibirá la bendición del Señor,
    y la justificación de Dios, su Salvador.
    6
    Tal es la estirpe de quienes le buscan,
    de los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.

  • Segunda Lectura

    Romanos 1:1-7

    1Pablo, siervo de Jesucristo, apóstol por vocación, designado para el Evangelio de Dios,
    2que Él de antemano prometió por sus profetas en las Santas Escrituras
    3acerca de su Hijo Jesucristo, Señor nuestro, nacido del linaje de David según la carne,
    4constituido Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santificación por la resurrección de entre los muertos,
    5por quien hemos recibido la gracia y el apostolado para la obediencia de la fe entre todas las gentes para gloria de su nombre,
    6entre las que estáis también vosotros, elegidos de Jesucristo,
    7a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

  • Evangelio

    Mateo 1:18-24

    18La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.
    19José, su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.
    20
    Consideraba él estas cosas, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
    —José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.
    21Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
    22Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta:
    23
    Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
    a quien pondrán por nombre Emmanuel, que significa Dios–con–nosotros.
    24Al despertarse, José hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado, y recibió a su esposa.