viernes, 22 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas Sabado 23 Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
1ª Lectura
Ez 43,1-7
1 Me llevó luego al pórtico que mira al este: 2 la gloria del Dios de Israel llegaba a la parte de oriente. Su ruido era como el ruido de una masa de agua, y la tierra resplandecía de gloria. 3 Esta visión era como la que había visto cuando vine para la destrucción de la ciudad y como la visión que tuve junto al río Quebar. Yo caí de bruces en el suelo, 4 mientras la gloria del Señor entraba en el templo por la puerta este. 5 Entonces el espíritu me levantó y me llevó al atrio interior. La gloria del Señor llenaba el templo. 6 Oí una voz que me hablaba desde el templo, mientras aquel personaje permanecía en pie junto a mí. 7 La voz me decía: «Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono y el lugar donde se posarán mis pies, donde yo habitaré, en medio de los israelitas, para siempre. El pueblo de Israel no profanará más mi santo nombre, como tampoco sus monarcas, con sus fornicaciones, ni con los cadáveres de sus reyes difuntos.

Salmo Responsorial
Sal 85,9-10
9 Voy a escuchar lo que Dios dice: «El Señor anuncia la paz para su pueblo y sus amigos, con tal que a su locura no retornen». 10 Su salvación está cerca de sus fieles, su gloria va a habitar en nuestra tierra;
Sal 85,11-12
11 el amor y la lealtad se darán cita, la justicia y la paz se abrazarán; 12 la tierra producirá lealtad y la justicia mirará desde los cielos.
Sal 85,13-14
13 El mismo Señor traerá la lluvia y nuestra tierra dará sus cosechas.14 La justicia marchará delante de él, irá preparándole el camino.
Evangelio
Mt 23,1-12
1 Entonces Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: 2 «Los maestros de la ley y los fariseos se sientan en la cátedra de Moisés. 3 Haced y guardad lo que os digan, pero no hagáis lo que ellos hacen, porque dicen y no hacen. 4 Atan cargas pesadas e insoportables y las echan a los hombros del pueblo, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5 Hacen todas sus obras para que los vean los demás. Ensanchan sus filacterias y alargan los flecos del manto. 6 Les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y en las sinagogas, 7 ser saludados en las plazas y que los llamen ¡maestros! 8 Pero vosotros no os dejéis llamar maestro, porque uno es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. 9 A nadie en la tierra llaméis padre, porque uno solo es vuestro Padre, el celestial. 10 Ni os dejéis llamar preceptores, porque uno solo es vuestro preceptor: el mesías. 11 El más grande de vosotros que sea vuestro servidor. 12 Pues el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado».

Evangelio y lecturas 22 Agosto 2008

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
1ª Lectura
Ez 37,1-14
1 El Señor puso su mano sobre mí, me trasladó por medio de su espíritu y me dejó en medio de la vega, que estaba llena de huesos. 2 Me hizo pasar por ellos en todas las direcciones. Era una cantidad inmensa a lo largo de la vega y estaban completamente secos. 3 Y me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?». Yo le respondí: «Señor Dios, tú lo sabes». 4 Y me dijo: «Profetiza sobre estos huesos y diles: ¡Huesos resecos, escuchad la palabra del Señor! 5 Esto dice el Señor Dios a estos huesos: Yo haré que entre de nuevo el espíritu en vosotros y reviviréis. 6 Os cubriré de nervios, haré crecer sobre vosotros la carne, os echaré encima la piel y os infundiré el espíritu y viviréis, y sabréis que yo soy el Señor».7 Yo profeticé como me había ordenado, y mientras profetizaba se sintió un ruido; hubo un estremecimiento y los huesos se juntaron unos a otros. 8 Miré y vi aparecer sobre ellos los nervios, crecer la carne y recubrirse todo de piel. Pero no tenían el espíritu de vida. 9 Entonces él me dijo: «Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Esto dice el Señor Dios: ¡Ven, espíritu, de los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos para que revivan!». 10 Profeticé como el Señor me había ordenado, y el espíritu entró en aquellos huesos, que se reanimaron y se pusieron en pie. Era una cantidad inmensa.
EXPLICACIÓN DE LA VISIÓN
11 Y me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo: ¡Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, estamos perdidos para siempre! 12 Pr eso profetiza y diles: Esto dice el Señor Dios: Mirad, yo abriré vuestras tumbas, os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel. 13 Y sabréis que yo soy el Señor, cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestros sepulcros, pueblo mío. 14 Infundiré en vosotros mi espíritu y reviviréis; os estableceré en vuestro suelo y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago», dice el Señor.

Salmo Responsorial
Sal 107,2-3
2 Que lo digan los que el Señor ha liberado, los que él ha rescatado de la mano de los opresores,3 los que ha reunido de todos los países del norte y del sur, del este y del oeste.
Sal 107,4-5
4 Andaban errantes por el desierto solitario sin encontrar camino de ciudad habitada; 5 hambrientos y sedientos, su vida se agotaba.
Sal 107,6-7
6 En su angustia gritaron al Señor, y él los libró de sus apuros.7 Los puso en el camino justo y llegaron a ciudad habitada.
Sal 107,8-9
8 Den gracias al Señor por su amor, por sus milagros en favor de los humanos.9 Porque él apagó la sed de los sedientos y colmó de comida a los hambrientos.

Evangelio
Mt 22,34-40
34 Cuando los fariseos oyeron que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron, 35 y uno de ellos, doctor en la ley, le preguntó para tentarlo: 36 «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?». 37 Él le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. 38 Éste es el principal y primer mandamiento. 39 El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 En estos dos mandamientos se resume toda la ley y los profetas».

miércoles, 20 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas jueves 21 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
1ª Lectura
Ez 36,23-28
23 Santificaré mi gran nombre, profanado entre las naciones, deshonrado por vosotros en medio de ellas, y sabrán las naciones que yo soy el Señor, dice el Señor Dios, cuando me glorifique en vosotros a la vista de ellos. 24 Os tomaré de entre las gentes donde estáis, os recogeré de todos los países y os conduciré a vuestra tierra. 25 Os rociaré con agua pura y os purificaré de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos. 26 Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo; quitaré de vuestro cuerpo el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27 Infundiré mi espíritu en vosotros y haré que viváis según mis preceptos, observando y guardando mis leyes. 28 Habitaréis entonces en la tierra que di a vuestros padres, seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.

Salmo Responsorial
Sal 51,12-12
12 Oh Dios, crea en mí un corazón puro, implanta en mis entrañas un espíritu nuevo;
Sal 51,14-15
14 dame la alegría de tu salvación y que el espíritu generoso me mantenga firme. 15 Enseñaré tus caminos a los descarriados, los pecadores volverán a ti.
Sal 51,18-19
18 Tú no quieres ofrendas ni holocaustos; si te los ofreciera, no los aceptarías. 19 El sacrificio que Dios quiere es un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, tú, oh Dios, no lo desprecias.

Evangelio
Mt 22,1-14
1 Y Jesús se puso a hablar de nuevo en parábolas: 2 «El reino de Dios es semejante a un rey que celebró las bodas de su hijo. 3 Envió sus criados a llamar a los invitados a las bodas, y no quisieron venir. 4 Mandó de nuevo a otros criados con este encargo: Decid a los invitados: Mi banquete está preparado, mis terneros y cebones dispuestos, todo está a punto; venid a las bodas. 5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron, unos a su campo y otros a su negocio; 6 los demás echaron mano a los criados, los maltrataron y los mataron. 7 El rey, entonces, se irritó, mandó sus tropas a exterminar a aquellos asesinos e incendió su ciudad. 8 Luego dijo a sus criados: El banquete de bodas está preparado, pero los invitados no eran dignos. 9 Id a las encrucijadas de los caminos y a todos los que encontréis convidadlos a la boda. 10 Los criados salieron a los caminos y recogieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de invitados. 11 El rey entró para ver a los invitados, reparó en un hombre que no tenía traje de boda 12 y le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin tener un traje de boda? Pero él no contestó. 13 Entonces el rey dijo a los camareros: Atadlo de pies y manos y arrojadlo a las tinieblas exteriores: allí será el llanto y el crujir de dientes. 14 Porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos».

evangelio y lecturas 20 de agosto 2008

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
1ª Lectura
Ez 34,1-11
1 El Señor me dijo: 2 «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel y diles: Pastores, esto dice el Señor Dios: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No es el rebaño al que deben apacentar los pastores? 3 Vosotros os tomáis la leche y os vestís con la lana; matáis las ovejas cebadas, pero no apacentáis el rebaño. 4 No habéis fortalecido a las débiles ni habéis curado a las enfermas; no habéis vendado a las heridas, no habéis hecho volver a las descarriadas ni buscado a las perdidas, sino que las habéis conducido con crueldad y violencia. 5 Y ahora andan dispersas, por falta de pastor, presa de todas las fieras del campo; 6 andan dispersas mis ovejas; errantes por todos los montes, por todos los collados; dispersas mis ovejas por todo el país, sin que las busque nadie ni las cuide. 7 Escuchad, pues, pastores, la palabra del Señor: 8 Por mi vida, dice el Señor Dios, que por haber sido mi rebaño expuesto al pillaje y mis ovejas pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, por no haber cuidado mis pastores mi ganado y haberse en cambio apacentado a sí mismos en lugar de mi rebaño, 9 por eso, escuchad, pastores, la palabra del Señor. 10 Esto dice el Señor Dios: Aquí estoy yo contra los pastores reclamando mi rebaño de sus manos. No les confiaré más el pastoreo de mi rebaño; así no se apacentarán más a sí mismos. Les arrebataré mi ganado de su boca y ya no les servirá de pasto.
EL PASTOR FIEL, FIGURA DEL MESÍAS
11 Pues esto dice el Señor Dios: Yo mismo cuidaré de mi ganado y le pasaré revista.
Salmo Responsorial
Sal 23,1-3
1 Salmo de David El Señor es mi pastor, nada me falta: 2 en verdes praderas me hace reposar, me conduce hacia las aguas del remanso 3 y conforta mi alma; me guía por los senderos de justicia, por amor a su nombre;
Sal 23,3-4
3 y conforta mi alma; me guía por los senderos de justicia, por amor a su nombre; 4 aunque vaya por un valle tenebroso, no tengo miedo a nada, porque tú estás conmigo, tu voz y tu cayado me sostienen.
Sal 23,6
6 Lealtad y dicha me acompañan todos los días de mi vida; habitaré en la casa del Señor por siempre jamás.

Evangelio
Mt 20,1-16
1 «El reino de Dios es como un amo que salió muy de mañana a contratar obreros para su viña. 2 Convino con los obreros en un denario al día, y los envió a su viña. 3 Fue también a las nueve de la mañana, vio a otros que estaban parados en la plaza 4 y les dijo: Id también vosotros a la viña, yo os daré lo que sea justo. 5 Y fueron. De nuevo fue hacia el mediodía, y otra vez a las tres de la tarde, e hizo lo mismo. 6 Volvió por fin hacia las cinco de la tarde, encontró a otros que estaban parados y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día sin hacer nada? 7 Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña. 8 Al caer la tarde dijo el dueño de la viña a su administrador: Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros. 9 Vinieron los de las cinco de la tarde y recibieron un denario cada uno. 10 Al llegar los primeros, pensaron que cobrarían más, pero también ellos recibieron un denario cada uno. 11 Y, al tomarlo, murmuraban contra el amo 12 diciendo: Esos últimos han trabajado una
sola hora y los has igualado a nosotros, que hemos soportado el peso del día y el calor. 13 Él respondió a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No convinimos en un denario? 14 Toma lo tuyo y vete. Pero yo quiero dar a este último lo mismo que a ti. 15 ¿No puedo hacer lo que quiera con lo mío? ¿O ves con malos ojos el que yo sea bueno? 16 Así pues, los últimos serán los primeros, y los primeros los últimos».

lunes, 18 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas martes 19 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Ez 28,1-10
1 El Señor me dijo: 2 «Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Esto dice el Señor Dios: Tu corazón se ha enorgullecido y has dicho: Un dios soy yo, en la morada de un dios habito, en medio del mar. Tú, que eres un hombre y no un dios, has equiparado tu corazón al corazón de Dios. 3 ¡Oh, sí!, más sabio eres que Daniel, ningún sabio te iguala.4 Con tu sabiduría y tu inteligencia te has procurado riquezas, has acumulado oro y plata en tus tesoros;5 por tu gran habilidad en el comercio has aumentado tus riquezas, y tu corazón se ha engreído por tu opulencia. 6 Por eso, esto dice el Señor Dios: Porque has hecho tu corazón semejante al corazón de Dios, 7 he aquí que yo haré venir contra ti a extranjeros, los más feroces de los pueblos, y desenvainarán su espada contra la prez de tu sabiduría y borrarán tu esplendor. 8 Te harán bajar a la fosa y morirás atravesado en el corazón del mar. 9 ¿Podrás decir aún: Un dios soy yo, ante los verdugos? Un hombre eres, y no un dios, en manos de quienes te traspasan. 10 ¡Tendrás la muerte de los incircuncisos, en manos de extranjeros! He hablado yo», dice el Señor Dios.

Salmo Responsorial
Dt 32,26-27
26 Yo hubiera querido reducirlos a polvo, / borrar de entre los hombres su memoria; 27 pero pensé en la arrogancia / de los enemigos, / en la falsa interpretación / que ellos harían: / Ha sido nuestra mano poderosa, / y no el Señor, / la que hizo todo esto.
Dt 32,27-28
27 pero pensé en la arrogancia / de los enemigos, / en la falsa interpretación / que ellos harían: / Ha sido nuestra mano poderosa, / y no el Señor, / la que hizo todo esto. 28 Es una nación que ha perdido la cabeza / y no tiene entendimiento.
Dt 32,30
30 ¿Cómo puede uno solo perseguir a mil / y dos poner en fuga a diez mil, / sino porque su roca los ha vendido / y el Señor los ha entregado?
Dt 32,35-36
35 para el día de la venganza y el desquite, / para el tiempo en que sus pies tropezarán. / Está cerca el día de su ruina, / se precipita su destino. 36 El Señor saldrá en defensa de su pueblo, / tendrá misericordia de sus siervos, / cuando vea que se agotan sus fuerzas / y que no queda entre ellos ni esclavo ni libre.

Evangelio
Mt 19,23-30
23 Jesús dijo a sus discípulos: «Os aseguro que un rico difícilmente entrará en el reino de Dios. 24 Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios». 25 Al oír esto los discípulos, se quedaron asombrados y dijeron: «Entonces, ¿quién puede salvarse?». 26 Jesús los miró y les dijo: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible».
PREMIO A LA POBREZA EVANGÉLICA
27 Entonces Pedro le dijo: «Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos espera?». 28 Jesús les dijo: «Os aseguro que vosotros, los que me habéis seguido, en la nueva creación, cuando el hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. 29 Y todo el que deje casa, hermanos o hermanas, padre o madre, o hijos o campos por mi causa recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna». 30 «Muchos primeros serán los últimos, y los últimos los primeros».

domingo, 17 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas Lunes 18 de agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Ez 24,15-24
15 El Señor me dijo: 16 «Hijo de hombre, mira, voy a quitarte, de improviso, la delicia de tus ojos; pero tú no te lamentes, no llores, no dejes correr tus lágrimas. 17 Suspira en silencio, no hagas luto; cíñete el turbante a tu cabeza, ponte en los pies las sandalias; no te cubras la barba, no comas el pan del duelo».18 Había hablado yo por la mañana al pueblo, y por la tarde murió mi esposa. Al día siguiente hice como se me había ordenado. 19 El pueblo me dijo: «Explícanos qué significado tiene para nosotros lo que estás haciendo». 20 Yo les respondí: «El Señor me dijo: 21 Di a la casa de Israel: Esto dice el Señor Dios: Mirad, voy a profanar mi santuario, orgullo de vuestra fuerza, delicia de vuestros ojos, amor de vuestras almas. Vuestros hijos y vuestras hijas, que habéis dejado, caerán a espada. 22 Y habéis de hacer como he hecho yo: no os cubriréis la barba, no comeréis el pan del duelo. 23 Llevaréis vuestro turbante a la cabeza y las sandalias en los pies; no os lamentaréis ni lloraréis, sino que os consumiréis a causa de vuestras iniquidades y os lamentaréis unos con otros. 24 Ezequiel será para vosotros como un símbolo; cuando esto suceda, haréis exactamente lo que él ha hecho y sabréis que yo
soy el Señor.

Salmo Responsorial
Dt 32,18-19
18 Te olvidaste de la roca / que te engendró, / ya no te acuerdas del Dios que te dio a luz. 19 Lo vio el Señor y se irritó, / disgustado por sus hijos y sus hijas,
Dt 32,20
20 y dijo: Voy a volverles las espaldas y veremos qué pasa en adelante, / pues es una generación pervertida, / hijos desleales.

Dt 32,21
21 Me dan celos con un dios que no es dios, / me irritan con dioses ilusorios; / pues yo les daré celos con un pueblo que no es pueblo / y los irritaré con una nación fatua.

Evangelio
Mt 19,16-22
16 Se le acercó un hombre y le dijo: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para alcanzar la vida eterna?». 17 Él le dijo: «¿Qué me preguntas acerca de lo que es bueno? El único bueno es Dios. Pero, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos». 18 Replicó: «¿Cuáles?». Jesús dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falsos testimonios, 19 honra a tu padre y a tu madre y ama a tu prójimo como a ti mismo». 20 El joven le dijo: «Todo eso lo he guardado. ¿Qué más hace falta?». 21 Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; después, ven y sígueme». 22 Al oír esto, el joven se fue muy triste, porque tenía muchos bienes.

Evangelio y lecturas para Domingo 17 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Is 56,1
1 Esto dice el Señor: Guardad el derecho, practicad la justicia, porque mi salvación está para llegar y mi justicia para manifestarse.
Is 56,6-7
6 Y a los extranjeros que se entregan al Señor para venerarlo, amar su nombre y ser sus siervos; que guardan el sábado sin profanarlo, que se mantienen en mi alianza, 7 los llevaré a mi monte santo y les daré alegría en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios
serán aceptos en mi altar, pues mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos.

Salmo Responsorial
Sal 67,2-3
2 Que Dios tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro entre nosotros 3 para que en la tierra se conozca su camino y su salvación en todas las naciones.
Sal 67,5
5 Que canten de alegría las naciones, pues tú juzgas al mundo con justicia y gobiernas los pueblos de la tierra.
Sal 67,6
6 Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Sal 67,8
8 Que Dios nos bendiga y que le rinda honor el mundo entero.

2ª Lectura
Rom 11,13-15
13 Ahora me dirijo a vosotros, los paganos. Como apóstol vuestro, procuro dar gran realce a mi ministerio, 14 por ver si a los de mi raza les entra envidia y logro salvar a algunos de ellos. 15 Porque si su pérdida ha servido para la reconciliación del mundo, su readmisión será como un volver de la muerte a la vida.
Rom 11,29-32
29 porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables. 30 Pues así como vosotros en otro tiempo fuisteis desobedientes a Dios y ahora habéis conseguido misericordia por la desobediencia de ellos, 31 así también ahora ellos han sido desobedientes, para que con ocasión de la misericordia que os ha concedido a vosotros también ellos alcancen misericordia. 32 Pues Dios encerró a todos en la desobediencia para tener misericordia con todos.

Evangelio
Mt 15,21-28
21 Jesús salió de allí y se fue a las regiones de Tiro y Sidón. 22 Y una mujer cananea salió de aquellos contornos y se puso a gritar: «¡Ten compasión de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está atormentada por un demonio». 23 Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Despídela, porque viene gritando detrás de nosotros». 24 Él respondió: «No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel». 25 Pero ella se acercó, se puso de rodillas ante él y le suplicó: «¡Señor, ayúdame!». 26 Él respondió: «No está bien quitarle el pan a los hijos para echárselo a los perros». 27 Ella dijo: «Cierto, Señor; pero también los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos». 28 Entonces Jesús le dijo: «¡Oh mujer, qué grande es tu fe! Que te suceda como quieres». Y desde aquel momento su hija quedó curada.

viernes, 15 de agosto de 2008

Evangelio lecturas para Sabado 16 de Agsto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Ez 18,1-10
1 El Señor me dijo: 2 «¿Por qué circula entre vosotros este refrán en el país de Israel: Los padres comieron el agraz y los dientes de los hijos tienen la dentera? 3 Por mi vida, dice el Señor Dios, que no repetiréis más este refrán en Israel. 4 Pues todas las vidas son mías; la vida del padre lo mismo que la vida del hijo; quien peque es el que morirá. 5 Si un hombre es justo y observa el derecho y la justicia; 6 si no banquetea en los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo ni se acerca a la mujer en la menstruación; 7 si no oprime a nadie, devuelve la prenda al deudor, no comete robo, da su pan al hambriento y viste al desnudo; 8 si no presta con usura ni toma interés; si aparta su mano de la injusticia y juzga con imparcialidad entre hombre y hombre; 9 si camina en mis preceptos y observa mis leyes obrando con fidelidad, tal hombre es justo y vivirá, dice el Señor Dios. 10 Y si éste engendra un hijo violento y sanguinario que cometa alguna de estas cosas
Ez 18,13
13 presta con usura y acepta interés, este hijo no vivirá, porque ha cometido todas estas monstruosidades; morirá y su sangre recaerá sobre él.
Ez 18,30-32
30 Yo juzgaré, pues, a cada cual según su conducta, casa de Israel, dice el Señor Dios. Convertíos y abandonad todas vuestras injusticias, y la injusticia no será más vuestra ruina. 31 Libraos de todos los pecados que habéis cometido contra mí, formaos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué queréis morir, casa de Israel? 32 Yo no quiero la muerte de nadie, sea quien sea, dice el Señor Dios. Convertíos y viviréis.

Salmo Responsorial
Sal 51,12-13
12 Oh Dios, crea en mí un corazón puro, implanta en mis entrañas un espíritu nuevo; 13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu;
Sal 51,14-15
14 dame la alegría de tu salvación y que el espíritu generoso me mantenga firme. 15 Enseñaré tus caminos a los descarriados, los pecadores volverán a ti.
Evangelio
Mt 19,13-15
13 Entonces le presentaron unos niños para que les impusiera las manos y rezase por ellos. Los discípulos los regañaban, 14 pero Jesús dijo: «Dejad que los niños se acerquen a mí y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de Dios». 15 Y después de imponerles las manos, continuó su camino.

jueves, 14 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas Viernes 15 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
Asunción de la Virgen María: Misa Vespertina de la Vigilia

1ª Lectura
1Crón 15,3-4
3 David reunió en Jerusalén a todo Israel para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado. 4 Reunió a los hijos de Aarón y a los levitas:
1Crón 15,15-16
15 Los levitas transportaron el arca apoyando las barras sobre sus hombros, como lo había prescrito Moisés, por orden del Señor. 16 David ordenó a los jefes de los levitas que dispusieran a sus hermanos los cantores con todos los instrumentos musicales de acompañamiento, arpas, cítaras y címbalos, e hicieron resonar bellas melodías en señal de regocijo.
1Crón 16,1-2
1 Metieron el arca de Dios y la colocaron en medio de la tienda que David había levantado para ella. Ofrecieron luego al Señor holocaustos y sacrificios de reconciliación. 2 Cuando David terminó de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de reconciliación, bendijo al pueblo en nombre del Señor

Salmo Responsorial
Sal 132,6-7
6 Oímos decir que estaba en Éfrata, la hemos encontrado en los campos de Yaar. 7 Vamos a su morada, postrémonos ante el estrado de sus pies.
Sal 132,9-10
9 que tus sacerdotes se revistan de justicia y griten de júbilo tus fieles. 10 Por amor a tu siervo David no rechaces el rostro de tu consagrado.
Sal 132,13-14
13 Porque el Señor ha escogido a Sión, la ha elegido para su residencia: 14 «Éste será siempre mi lugar de reposo, aquí residiré, aquí me gusta estar.

2ª Lectura
1Cor 15,54-57
54 Cuando esto corruptible se vista de incorruptibilidad y esto mortal de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que dice la Escritura: La muerte ha sido destruida por la victoria. 55 ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde, muerte, tu aguijón venenoso? 56 El aguijón de la
muerte es el pecado, y la fuerza del pecado, la ley. 57 ¡Demos gracias a Dios que nos da esta victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!

Evangelio
Lc 11,27-28
27 Mientras decía esto, una mujer de entre la gente gritó: «Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron». 28 Pero él le dijo: «Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica».

miércoles, 13 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas para Jueves 14 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Ez 12,1-12
1 El Señor me dijo: 2 «Hijo de hombre, tú vives en medio de la raza de rebeldes. Tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen; son un pueblo de rebeldes. 3 Hijo de hombre, prepara tu equipaje de emigrante y emigra en pleno día a sus propios ojos; emigrarás de tu lugar a otra localidad ante su vista. Es posible que comprendan, aunque son gente rebelde. 4 Sacarás tu equipaje, como un equipaje de emigrante, en pleno día, ante sus ojos. Saldrás por la tarde, a la vista de ellos, como parte un emigrante. 5 Haz, ante sus ojos, un agujero en la pared y sal por él. 6 A su vista, cargarás el equipaje a la espalda y partirás con la cara cubierta para no ver la tierra, pues te he puesto como símbolo para la casa de Israel». 7 Yo lo hice todo como me había sido ordenado. Preparé mi equipaje de emigrante en pleno día; por la tarde hice un agujero en el muro con las manos y salí en la oscuridad con el equipaje a mis espaldas ante su vista.8 Por la mañana el Señor me dijo: 9 «Hijo de hombre, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, esta gente rebelde: qué haces? 10 Contéstales: Esto dice el Señor Dios: Este oráculo se refiere al rey de Jerusalén y a toda la casa de Israel que habita en ella. 11 Diles: Yo soy un símbolo para vosotros. Como he hecho yo, así tendréis que hacer vosotros. Seréis deportados, iréis al destierro. 12 Hasta el rey, que se sienta en medio de ellos, se cargará el equipaje a las espaldas, saldrá en la oscuridad de la noche por una brecha que abrirán en el muro para sacarlo fuera y se tapará la cara para no ver su país con sus propios ojos.

Salmo Responsorial
Sal 78,56-57
56 Pero ellos provocaron al altísimo, se rebelaron contra él y no cumplieron sus mandatos: 57 se extraviaron, apostataron lo mismo que sus padres, se torcieron igual que un arco falso;
Sal 78,58-59
58 le indignaron con sus colinas, con sus ídolos excitaron sus celos. 59 Al oírlo, el Señor se enfureció y rechazó por completo a su pueblo,
Sal 78,61-62
61 entregó su fuerza a la cautividad, su majestad a manos de los opresores; 62 abandonó a su pueblo a la espada, se enfureció contra su heredad;

Evangelio
Mt 18,21-35
21 Pedro se acercó y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?». 22 Jesús le dijo: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». 23 «El reino de Dios es semejante a un rey que quiso arreglar sus cuentas con sus empleados. 24 Al comenzar a tomarlas, le fue presentado uno que le debía millones. 25 No teniendo con qué pagar, el señor mandó que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que le fuera pagada la deuda. 26 El empleado se echó a sus pies y le suplicó: Dame un plazo y te lo pagaré todo. 27 El señor se compadeció de él, lo soltó y le perdonó la deuda. 28 El empleado, al salir, se encontró con uno de sus compañeros que le debía un poco de dinero; lo agarró por el cuello y le dijo: ¡Paga lo que debes! 29 El compañero se echó a sus pies y le suplicó: ¡Dame un plazo y te pagaré! 30 Pero él no quiso, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara la deuda. 31 Al ver sus compañeros lo ocurrido, se disgustaron mucho y fueron a contar a su señor todo lo que había pasado. 32 Entonces su señor lo llamó y le dijo: Malvado, te he perdonado toda aquella deuda porque me lo suplicaste. 33 ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, como yo me compadecí de ti? 34 Y el señor, irritado, lo entregó a los torturadores, hasta que pagase toda la deuda. 35 Así hará mi Padre celestial con vosotros si cada uno de vosotros no perdona de corazón a su hermano».
Mt 19,1
1 Cuando acabó de decir estas cosas, Jesús salió de Galilea y se fue a Judea, al otro lado del Jordán.