sábado, 20 de diciembre de 2008

Evangelio domingo 21 de Diciembre

Adviento

1ª Lectura

2Sam 7,1-5

1 Cuando David se estableció en su palacio y el Señor le dio descanso librándolo de todos sus enemigos de alrededor, 2 dijo al profeta Natán: «Mira, yo estoy viviendo en una casa de cedro, mientras que el arca del Señor está bajo una tienda». 3 Y Natán dijo al rey: «Haz lo que piensas, porque el Señor está contigo».

DIOS PROMETE A DAVID LA PERMANENCIA ETERNA DE SU REINO

4 Pero aquella misma noche el Señor dijo a Natán: 5 «Vete y di a mi siervo David: No serás tú el que me construyas una casa para que habite en ella.

2Sam 7,8-12

8 Di a mi siervo David: Esto dice el Señor todopoderoso: Yo te saqué del aprisco, de detrás de las ovejas, para que fueras el jefe de mi pueblo, Israel. 9 He estado contigo en todas tus empresas, he exterminado delante de ti a

todos tus enemigos; haré que tu nombre sea como el de los grandes de la tierra. 10 Asignaré un territorio a mi pueblo Israel y en él lo plantaré para que habite en él y no vuelva a ser perturbado, ni los malvados continúen oprimiéndolo como antes, 11 en el tiempo en que yo constituí a los jueces sobre mi pueblo Israel; yo le daré paz librándolo de todos sus enemigos. Te hago saber, además, que te daré una dinastía; 12 pues cuando llegues al término de tus días y descanses con tus padres, haré surgir un descendiente tuyo, que saldrá de tus entrañas, y lo confirmaré en el reino.

2Sam 7,14

14 Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Si hace mal, yo lo castigaré con varas de hombre y con castigos corrientes entre los hombres.

2Sam 7,16

16 Tu casa y tu reino subsistirán por siempre ante mí, y tu trono se afirmará para siempre».

Salmo Responsorial

Sal 89,2-3

2 Cantaré eternamente la misericordia del Señor, publicaré tu lealtad por todas las edades, 3 porque tú has dicho: «Mi piedad es eterna, mi lealtad está cimentada en el mismo cielo».

Sal 89,4-5

4 He hecho un pacto con mi elegido y he jurado a mi siervo David: 5 «Afirmaré tu dinastía para siempre, asentaré tu trono por los siglos de los siglos».

Sal 89,27

27 Él me llamará: «Padre mío, Dios mío, mi roca

salvadora»;

Sal 89,29

29 Yo le seré leal eternamente, firme será con él mi pacto;

2ª Lectura

Rom 16,25-27

25 Al que puede fortaleceros en el evangelio que yo anuncio, en la proclamación de Jesucristo y en la revelación del misterio mantenido en secreto desde tiempo eterno, 26 pero manifestado ahora por los escritos proféticos, dado a conocer a todas las naciones por orden del Dios eterno para que abracen la fe, 27 a Dios, el único sabio, por medio de Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Evangelio

Lc 1,26-38

26 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una joven virgen, prometida de un hombre descendiente de David, llamado José. La virgen se llamaba María. 28 Entró

donde ella estaba, y le dijo: «Alégrate, llena de gracia; el Señor está contigo». 29 Ante estas palabras, María se turbó y se preguntaba qué significaría tal saludo. 30 El ángel le dijo: «No tengas miedo, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31 Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. 32 Será grande y se le llamará Hijo del altísimo; el Señor le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». 34 María dijo al ángel: «¿Cómo será esto, pues no tengo relaciones?». 35 El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá

con su sombra; por eso el niño que nazca será santo y se le llamará Hijo de Dios. 36 Mira, tu parienta Isabel ha concebido también un hijo en su ancianidad, y la que se llamaba estéril está ya de seis meses, 37 porque no hay nada imposible para Dios». 38 María dijo: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel la dejó.

Evangelio 20 de Diciembre 2008

Adviento

1ª Lectura
Is 7,10-14
10 El Señor se dirigió otra vez a Acaz y le dijo: 11 «Pide al Señor tu Dios una señal, aunque sea en las profundidades del abismo o en las alturas del cielo». 12 Acaz respondió: «No la pediré, no quiero tentar al Señor». 13 Isaías dijo: Escuchad, pues, casa de David:¿os parece poco cansar a los hombres,para que queráis también cansar a mi Dios? 14 El Señor mismo os dará una señal.
Mirad: la virgen encinta da a luz un hijo, a quien ella pondrá el nombre de Emanuel.

Salmo Responsorial
Sal 24,1-2
1 Salmo de David Del Señor es la tierra y lo que en ella hay, el universo y los que en él habitan;
2 porque él echó sus cimientos y la asentó sobre los mares y ríos.

Sal 24,3-4
3 ¿Quién podrá subir al monte del Señor?, ¿quién podrá estar en su recinto santo? 4 El hombre de manos inocentes y limpio corazón, que no entrega su alma a la mentira y nunca jura en falso.

Sal 24,5-6
5 Ése recibirá la bendición del Señor, y Dios, su salvador, le hará justicia. 6 Tal es la raza de los que lo buscan, los que buscan el rostro del Dios de Jacob.

Evangelio
Lc 1 26-38
1 Ilustre Teófilo: Puesto que muchos han intentado componer la narración de las cosas realizadas entre nosotros 2 según nos lo han enseñado los mismos que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra, 3 me ha parecido también a mí, que he investigado cuidadosamente todo desde los orígenes, hacerte una narración ordenada, 4 para que conozcas el fundamento de las enseñanzas que has recibido de palabra.
II. INFANCIA Y VIDA OCULTA
(1,5-4,13)
ANUNCIO DEL NACIMIENTO DEL BAUTISTA
5 En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote de nombre Zacarías, del grupo de Abías, cuya mujer era descendiente de Aarón y se llamaba Isabel. 6 Ambos eran justos ante Dios, pues guardaban irreprochablemente todos los mandamientos y preceptos del Señor. 7 No tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos de avanzada edad. 8 Estando él de servicio ante Dios en el turno de su grupo, le tocó en suerte, 9 conforme al uso litúrgico, entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso. 10 Todo el pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. 11 Y se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, en pie, a la derecha del altar del incienso. 12 Zacarías se asustó al verlo, y se llenó de miedo. 13 El ángel le dijo: «No tengas miedo, Zacarías, pues tu petición ha sido escuchada, y tu mujer Isabel te dará un hijo, al que pondrás por nombre Juan. 14 Será para ti causa de gozo y alegría; y muchos se alegrarán de su nacimiento, 15 porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licores y estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre. 16 Convertirá a muchos israelitas al Señor, su Dios. 17 Irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y enseñar a los rebeldes la sabiduría de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto». 18 Zacarías dijo al ángel: «¿Cómo sabré que es así? Pues yo soy viejo, y mi mujer de avanzada edad». 19 El ángel le contestó: «Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios, y he sido enviado a hablarte y darte esta buena noticia. 20 Te quedarás mudo y no podrás hablar hasta que suceda todo esto por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su tiempo». 21 La gente estaba esperando a Zacarías y se extrañaba de que permaneciese tanto en el santuario. 22 Cuando salió, no podía hablarles, por lo que comprendieron que había tenido alguna visión en el santuario. Él les hacía señas y permaneció mudo. 23 Al cumplir el tiempo de su ministerio, se fue a su casa. 24 Unos días después, Isabel, su mujer, quedó encinta; estuvo cinco meses sin salir de casa; y se decía: 25 «El Señor ha hecho esto conmigo y me ha librado de la vergüenza ante la gente».
ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JESÚS
26 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una joven virgen, prometida de un hombre descendiente de David, llamado José. La virgen se llamaba María. 28 Entró donde ella estaba, y le dijo: «Alégrate, llena de gracia; el Señor está contigo». 29 Ante estas palabras, María se turbó y se preguntaba qué significaría tal saludo. 30 El ángel le dijo: «No tengas miedo, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31 Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. 32 Será grande y se le llamará Hijo del altísimo; el Señor le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». 34 María dijo al ángel: «¿Cómo será esto, pues no tengo relaciones?». 35 El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño que nazca será santo y se le llamará Hijo de Dios. 36 Mira, tu parienta Isabel ha concebido también un hijo en su ancianidad, y la que se llamaba estéril está ya de seis meses, 37 porque no hay nada imposible para Dios». 38 María dijo: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel la dejó.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Evanelio viernes 19 de Diciembre


Adviento

1ª Lectura
Jue 13,2-7
2 Había un hombre en Sorá, de la tribu de Dan, llamado Manóaj, cuya mujer era estéril. No había tenido ningún hijo. 3 El ángel del Señor se apareció a esta mujer y le dijo: «Tú eres estéril y no has tenido ningún hijo; 4 pero ahora ten cuidado; no bebas vino ni otras bebidas alcohólicas, ni comas nada impuro, 5 porque vas a concebir y darás a luz un hijo. No se le cortará el cabello,
porque el niño estará consagrado al Señor desde el vientre de su madre. Él comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos». 6 La mujer fue a contárselo a su marido: «Me ha venido a ver un hombre de Dios; tenía el aspecto de un ángel de Dios, lleno de majestad. No le pregunté de
dónde era ni él me dijo su nombre. 7 Pero me dijo: Vas a concebir y darás a luz un hijo. No bebas vino ni otras bebidas alcohólicas, ni comas nada impuro, porque el niño estará consagrado a Dios desde el vientre de su madre hasta el día de su muerte».

SEGUNDA APARICIÓN DEL ÁNGEL

Jue 13,24-25
24 La mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón. El niño crecía y el Señor le bendecía. 25 Y el espíritu del Señor comenzó a actuar en él en el campo de Dan, entre Sorá y Estaol.

Salmo Responsorial
Sal 71,3-4a
3 sé tú mi roca de refugio, la fortaleza de mi salvación; sí, tú eres mi roca y mi fortaleza. 4 Dios mío, líbrame de la mano del malvado, de las garras del criminal y del violento;

Sal 71,5-6
5 pues tú eres mi esperanza, Señor, mi confianza desde mi juventud, oh Dios. 6 Desde el seno materno me he apoyado en ti, tú eres mi protector desde el vientre de mi madre; en ti he esperado siempre.

Sal 71,16-17
16 Proclamaré las proezas del Señor, anunciaré que sólo tú eres justo. 17 Oh Dios, desde mi juventud me has instruido, he anunciado hasta aquí tus maravillas;

Evangelio
Lc 1,5-25
5 En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote de nombre Zacarías, del grupo de Abías, cuya mujer era descendiente de Aarón y se llamaba Isabel. 6 Ambos eran justos ante Dios, pues guardaban irreprochablemente todos los mandamientos y preceptos del Señor. 7 No tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos de avanzada edad. 8 Estando él de servicio ante Dios en el turno de su grupo, le tocó en suerte, 9 conforme al uso litúrgico, entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso. 10 Todo el pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.
11 Y se le apareció a Zacarías un ángel del Señor, en pie, a la derecha del altar del incienso. 12 Zacarías se asustó al verlo, y se llenó de miedo. 13 El ángel le dijo: «No tengas miedo, Zacarías, pues tu petición ha sido escuchada, y tu mujer Isabel te dará un hijo, al que pondrás por nombre Juan. 14 Será para ti causa de gozo y alegría; y muchos se alegrarán de su nacimiento, 15
porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licores y estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre. 16 Convertirá a muchos israelitas al Señor, su Dios. 17 Irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y enseñar a los rebeldes la sabiduría de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».
18 Zacarías dijo al ángel: «¿Cómo sabré que es así? Pues yo soy viejo, y mi mujer de avanzada edad». 19 El ángel le contestó: «Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios, y he sido enviado a hablarte y darte esta buena noticia. 20 Te quedarás mudo y no podrás hablar hasta que suceda todo esto por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su tiempo». 21 La gente estaba esperando a Zacarías y se extrañaba de que permaneciese tanto en el santuario. 22 Cuando salió, no podía hablarles, por lo que comprendieron que había tenido alguna visión en el santuario. Él les hacía señas y permaneció mudo. 23 Al cumplir el tiempo de su ministerio, se fue a su casa. 24 Unos días después, Isabel, su mujer, quedó encinta; estuvo cinco meses sin salir de casa; y se decía: 25 «El Señor ha hecho esto conmigo y me ha librado de la vergüenza ante la gente».

* * *

jueves, 18 de diciembre de 2008

Evangelio 18 de Diciembre

Adviento

1ª Lectura
Jer 23,5-8
5 «Esto dice el Señor, Dios de Israel: 6 Como se mira con agrado a estos higos buenos, así miraré yo favorablemente a los desterrados de Judá, a quienes arrojo de este lugar al país de los caldeos. 7 Volveré a ellos mis
ojos y los haré regresar a esta tierra; los restableceré y no los volveré a destruir; los plantaré para no arrancarlos ya. 8 Y les daré inteligencia para que conozcan que yo soy el Señor; ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios, porque se convertirán a mí de todo corazón.

Salmo Responsorial

Sal 72,2
2 que gobierne a tu pueblo con justicia y juzgue a tus oprimidos según derecho.

Sal 72,12-13
12 él liberará al pobre que suplica, al miserable que no tiene apoyo alguno;
13 se cuidará del débil y del pobre; a los pobres les salvará la vida;

Sal 72,18-19
18 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace maravillas; 19 bendito sea su nombre glorioso para siempre, que toda la tierra se llene de su gloria. ¡Amén! ¡Amén!

LIBRO TERCERO
SALMOS 73 (72)-89 (88)

Evangelio
Mt 1,18-24
18 El nacimiento de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y, antes de que vivieran juntos, se encontró encinta por virtud del Espíritu Santo. 19 José, su marido, que era un hombre justo y no quería denunciarla, decidió dejarla en secreto. 20 Estaba pensando en esto, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no tengas ningún reparo en recibir en tu casa a María, tu mujer, pues el hijo que ha concebido viene del Espíritu Santo. 21 Dará a luz un hijo, y le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». 22 Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había dicho por medio del profeta: 23 La Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emanuel, que significa «Dios con nosotros». 24 Cuando José despertó del sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió en su casa a su mujer.

martes, 16 de diciembre de 2008

Evangelio 17 de Diciembre 2008

Adviento

1ª Lectura

Gén 49,1-2

1 Jacob llamó a sus hijos y les dijo: «Reuníos, que os voy a decir lo que será de vosotros en los días venideros. 2 Reuníos y oíd, hijos de Jacob;

prestad oídos a Israel, vuestro padre.

Gén 49,8-10

8 A ti, Judá, te alabarán tus hermanos; tu mano, sobre la cerviz de tus enemigos; los hijos de tu padre se inclinarán ante ti. 9 Cachorro de león es Judá, de hacer presa subes, hijo mío. Se encorva, se echa como un león,

como leona; ¿quién podrá levantarlo? 10 El cetro no será arrebatado de Judá, ni el bastón de mando de entre sus pies hasta que venga aquel a quien pertenece y a quien los pueblos obedecerán.

Salmo Responsorial

Sal 72,2

2 que gobierne a tu pueblo con justicia y juzgue a tus oprimidos según derecho.

Sal 72,3-4

3 Gracias a la justicia, y los montes y colinas traerán al pueblo la prosperidad. 4 Que haga justicia a los oprimidos, que sea la salvación de los pobres, que aplaste a los explotadores.

Sal 72,7-8

7 En sus días triunfará la justicia y habrá una paz firme hasta que falte la luna; 8 dominará de mar a mar, desde el río hasta los límites del mundo;

Sal 72,17

17 Que eternice su nombre, que propague su nombre bajo el sol; para que en él sean bendecidas todas las razas de la tierra y todas las naciones lo proclamen dichosas.

Evangelio

Mt 1,1-17

1 Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán: 2 Abrahán fue padre de Isaac; Isaac de Jacob; Jacob de Judá y sus hermanos; 3 Judá tuvo de Tamar a Fares y a Zéraj; Fares fue padre de Jesrón; Jesrón de Arán; 4 Arán de Aminadab; Aminadab de Naasón; Naasón de Salmón; 5 Salmón tuvo de Rajab a Booz; Booz tuvo de Rut a Obed; Obed fue padre de Jesé; 6 Jesé, del rey David. David, de la mujer de Urías, tuvo a Salomón. 7 Salomón fue padre de Roboán; Roboán de Abías; Abías de Asá; 8 Asá de Josafat; Josafat de Jorán; Jorán de Ozías; 9 Ozías de Joatán; Joatán de Acaz; Acaz de Ezequías; 10 Ezequías de Manasés; Manasés de Amón; Amón de Josías; 11 Josías de Jeconías y sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia. Salatiel; Salatiel de Zorobabel; 13 Zorobabel de Abiud; Abiud de Eliaquín; Eliaquín de Azor; 14 Azor de Sadoc; Sadoc de Aquín; Aquín de Eliud; 15 Eliud de Eleazar; Eleazar de Matán; Matán de Jacob; 16 Jacob de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es el mesías. 17 Por tanto, las generaciones desde Abrahán hasta David son en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce, y desde la deportación hasta el mesías, catorce.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Evangelio martes 16 de Diciembre

1ª Lectura
Sof 3,1-2
1 ¡Ay de la rebelde y contaminada, la ciudad opresora! 2 No ha escuchado la voz, no ha aprendido la lección, no ha puesto su confianza en el Señor,
no ha acudido a su Dios.
Sof 3,9-13
9 Yo daré entonces a los pueblos labios puros para que invoquen todos el nombre del Señor y le sirvan de común acuerdo. 10 Desde allende los ríos de Etiopía vendrán mis adoradores, y mis hijos dispersos me traerán sus ofrendas.
11 Aquel día no tendrás que avergonzarte de los crímenes con los que te rebelaste contra mí; porque entonces yo quitaré de en medio de ti a tus orgullosos fanfarrones y dejarás de presumir de mi santo monte. 12 Yo dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, que esperará en el nombre del Señor, 13 el resto de Israel, que no cometerá injusticias, ni dirá mentiras, ni tendrá en su boca lengua falsa; pastarán y reposarán sin que nadie les inquiete.

Salmo Responsorial
Sal 34,2-3
2 Bendeciré al Señor a todas horas, su alabanza estará siempre en mi boca;
3 mi alma se gloría en el Señor, que lo oigan los pobres y se alegren;
Sal 34,6-7
6 Los que miran hacia él quedan radiantes y su rostro no se sonroja más.
7 Un mísero gritó: el Señor lo escuchó y lo libró de todas sus angustias;
Sal 34,17-18
17 el Señor se enfrenta con los criminales para borrar su memoria de la tierra. 18 Ellos gritan, el Señor los atiende y los libra de todas sus angustias;
Sal 34,19
19 el Señor está cerca de los atribulados, él salva a los que están hundidos.

Sal 34,23
23 El Señor rescata la vida de sus siervos, los que en él se refugian no serán castigados.

Evangelio
Mt 21,28-32
28 «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos; se acercó al primero y le dijo: Hijo, vete a trabajar hoy a la viña. 29 Y él respondió: No quiero. Pero después se arrepintió y fue. 30 Se acercó al otro hijo y le dijo lo mismo, y éste respondió: Voy, señor; pero no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?». Le contestaron: «El primero». Jesús dijo: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas entrarán en el reino de Dios antes que vosotros. 32 Porque Juan vino por el camino de la justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las prostitutas han creído en él. Pero vosotros, aun viendo esto, no os habéis arrepentido ni creído en él».

Evangelio lunes 15 de septiembre

Adviento

1ª Lectura
Núm 24,2-7
2 Levantó los ojos y vio a Israel acampado por tribus; el espíritu del Señor vino sobre él, 3 y pronunció esta profecía:«Oráculo de Balaán, hijo de Beor, oráculo del hombre de mirada penetrante; 4 oráculo del que oye la palabra de Dios.Ve lo que el todopoderoso le hace ver, cae en éxtasis y se abren sus ojos. 5 ¡Qué bellas son tus tiendas, Jacob; qué bellas tus moradas, Israel! 6 Como valles que se alargan, como jardines al borde de un río, como áloes plantados por el Señor, como cedros a la orilla del agua. 7 El agua desborda de los cubos, sus sembrados son abundantemente regados.
Su rey es más fuerte que Agag, su reino crece en poderío.

Núm 24,15-17
15 Y pronunció esta profecía: «Oráculo de Balaán, hijo de Beor, oráculo del hombre de mirada penetrante; 16 oráculo del que oye las palabras de Dios, del que conoce la ciencia del altísimo, del que ve lo que el todopoderoso le hace ver, cae en éxtasis y se abren sus ojos. 17 Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no de cerca: una estrella se destaca de Jacob, surge un cetro de Israel. Aplasta las sienes de Moab y el cráneo de los hijos de Set.

Salmo Responsorial
Sal 25,4-5
4 Muéstrame tus caminos, Señor, enséñame tus sendas; 5 guíame en tu verdad, enséñame; tú eres mi Dios y mi salvador, yo siempre espero en ti.
Sal 25,6-7
6 Acuérdate, Señor, de tu misericordia y tu bondad, que son eternas; 7 olvídate de los pecados de mi juventud y de mis faltas; acuérdate de mí, Señor, con misericordia y con bondad.
Sal 25,8-9
8 El Señor es bueno y recto y enseña el camino a los descarriados, 9 conduce en la justicia a los humildes, enseña a los humildes su camino;

Evangelio
Mt 21,23-27
23 Entró en el templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo y le preguntaron: «¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado esa autoridad?». 24 Jesús les respondió: «Yo también os haré una pregunta; y si me contestáis, os diré con qué autoridad hago todo esto. 25 El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres?». Ellos se hicieron este razonamiento: «Si decimos que del cielo, nos dirá: Entonces, ¿por qué no creísteis en él? 26 Y si decimos que de los hombres, tememos a la gente, porque todos tienen a Juan por profeta». 27 Y respondieron a Jesús: «No lo sabemos». Él les replicó: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago todo esto».

viernes, 12 de diciembre de 2008

Evangelio 13 de Diciembre 2008

Adviento

1ª Lectura

Si 48,1-4

1 El profeta Elías se alzó, como un fuego; su palabra era ardiente como una antorcha. 2 Él trajo sobre ellos el hambre, y en su celo los redujo a un pequeño número. 3 Con la palabra de Dios cerró los cielos, y por tres veces hizo bajar fuego. 4 ¡Qué admirable fuiste, Elías, en tus portentos! ¿Quién podrá presumir de parecerse a ti?

Si 48,9-11

9 Que fuiste arrebatado en torbellino de fuego, en un carro tirado por caballos de fuego. 10 Tú, de quien está escrito que fuiste preparado para un determinado tiempo. Para aplacar la ira antes de estallar, para volver los corazones de los padres a los hijos y restablecer las tribus de Jacob. 11 Dichosos los que te vieron y se durmieron en el amor, porque nosotros también poseeremos la vida.

Salmo Responsorial

Sal 80,2

2 Pastor de Israel, escucha, tú que guías a José como un rebaño; tú que te sientas sobre los querubines, resplandece

Sal 80,3

3 ante Efraín, Benjamín y Manasés; despierta tu poder y ven a socorrernos.

Sal 80,18-19

18 Pon tu mano sobre el hombre de tu diestra, sobre el hijo del hombre que tú has fortalecido, 19 y jamás volveremos a apartarnos de ti; consérvanos la vida e invocaremos tu nombre.

Evangelio

Mt 17,10-13

10 Los discípulos le preguntaron: «¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías debe venir antes?». 11 Él respondió: «Elías vendrá antes a ponerlo todo en orden. 12 Pero yo os digo: Elías ha venido ya y no lo han reconocido, sino que lo han tratado a su antojo. Así también el hijo del hombre ha de padecer por parte de ellos». 13 Entonces entendieron los discípulos que les había hablado de Juan el Bautista.