Por: Redacción | Fuente: ACI Prensa/ 7 de septiembre 2017

Calle L- 6, Jardines de Cuscatlan, Ciudad Merliot, Antiguo Cuscatlan, El Salvador, CentroAmerica


En declaraciones a ACI Prensa el 21 de julio, el Delegado Diocesano de Comunicaciones, P. Juan Carlos Rodas, señaló que el próximo sábado 23 de julio a las 7:00 p.m. se realizarán algunos actos de reparación en la mencionada capilla como la celebración de la Eucaristía.
"En ella se bendecirá el sagrario que reemplazará al anterior, dañado por el robo, y se autorizará a dejar en él la reserva Eucarística para la adoración y la comunión de los enfermos de la comunidad", indicó.
Asimismo, el sacerdote Carlos Arturo Quintero, dijo a ACI Prensa que el responsable del sacrilegio "ya ha sido aprehendido por la justicia que está procediendo en el caso según la ley".
El P. Rodas dijo además que en los actos de reparación se rezará por "el arrepentimiento de quien cometió este abominable hecho y el perdón de las faltas que se cometen contra la presencia del Señor" en la Eucaristía.
El Obispo de la diócesis de Armenia, ubicada en el departamento del Quindío en el sur occidental de Colombia, señaló en un comunicado enviado a ACI Prensa, que la acción de las autoridades tras estos hechos ocurridos el 5 de julio, ha permitido recuperar las piezas que fueron robadas.
Mons. Duque destacó que ante este tipo de hechos "ningún cristiano puede quedarse indiferente. El robo cometido en el Centro de Evangelización Parroquial San Marcelino Champagnat ha sido una profanación de la Eucaristía, un sacrilegio que nos consterna y duele".
"El Cuerpo de Cristo arrojado por el suelo como un objeto sin valor es una trágica imagen de una sociedad que antepone los bienes materiales al único bien verdadero, que es Cristo. Recuerda aquel día en que los hombres despreciaron, pisotearon y mataron a un Dios que se había hecho hombre por amor", añadió.
El Prelado explicó además que siguiendo la costumbre de la Iglesia, la capilla ha permanecido cerrada para el culto y lo estará hasta el día en que se realicen los actos de reparación. Asimismo recordó que quien comete este tipo de sacrilegioincurre en excomunión automática.
En declaraciones al diario colombiano El Tiempo, Mons. Córdoba se refirió a la "profecía" de Harold Camping, presidente de la emisora evangélica con sede en California (Estados Unidos) Family Radio, quien dijo que el fin del mundo tendría lugar este sábado 21 de mayo de 2011.
Años atrás, Camping ya había anunciado erróneamente que el fin del mundo tendría lugar en 1994, es decir hace 17 años.
Por su parte, Mons. Córdoba recordó que históricamente se ha intentado predecir el fin del mundo en distintas ocasiones, todas fallidas.
Por ejemplo, dijo el Prelado, "en el año mil el mundo estaba tan nervioso" que a medianoche se celebró una Misa en Roma. Incluso "antes de eso, muchos se confesaron y devolvieron el dinero robado, pero terminaron las doce campanadas y no pasó nada".
Mons. Córdoba subrayó finalmente que "la Palabra de Dios no es para pronosticar ni calendarios, ni fechas fatídicas y mucho menos grandes terremotos".
Bogotá (Viernes, 25-02-2011, Gaudium Press) A través de un comunicado, emitido hoy, la Conferencia Episcopal de Colombia -por medio del Secretario General, Mons. Juan Vicente Córdoba Villota- solicitó que no sea aprobado en el país suramericano una posible adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo.
También destacan que no es precisamente la Iglesia, ni el Estado, ni tampoco la sociedad, "quienes niegan a los homosexuales la posibilidad de adoptar, sino la naturaleza misma de las cosas". Sobre lo cual explican: "la adopción consiste en crear entre dos personas una relación jurídica de filiación, es decir, una relación jurídica y socialmente semejante a la que existe entre un hombre y una mujer y sus hijos biológicos. Dicha semejanza pone en evidencia no sólo el alcance jurídico y social de la adopción sino también sus propios límites: lo que la naturaleza permite, pero también lo que la naturaleza impide, constituyen el marco jurídico de la adopción".
Asimismo, señalan que la Iglesia en Colombia "reconoce los legítimos derechos de todos los colombianos, sin discriminación alguna", y que deploran que las personas homosexuales sean, en ocasiones, objeto de discriminación. "El episcopado condena con firmeza los comportamientos que ignoran la inalienable dignidad de toda persona y lesionan los principios más elementales de la buena convivencia civil. Toda persona, independiente de su orientación y comportamiento sexual, es criatura e hija de Dios con dignidad", añade el Episcopado.
En este sentido, los obispos recuerdan que la adopción, al ser una medida de protección -tal como se contempla en el Código del Menor-, no es un derecho de quienes adoptan -sean los adoptantes homosexuales o heterosexuales-, razón por lo cual "no se puede hablar de vulneración de un derecho fundamental".
Al respecto, agregan que plantear esta cuestión como un problema de discriminación supone "hacer pasar por delante del interés del menor, que debe ser respetado, las aspiraciones y deseos de quienes los quieren adoptar".
Los obispos, también señalan -de a cuerdo con diferentes estadísticas que se han dado a conocer en relación con el tema- que una mayoría de colombianos se manifiestan contrarios a que las parejas del mismo sexo adopten niños, y que varios estudios científicos "han manifestado ciertas dudas y reservas respecto a la idoneidad de las parejas del mismo sexo para adoptar".
Con información de la Conferencia Episcopal de Colombia.
Gaudium Press / Sonia Trujillo