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domingo, 1 de abril de 2012

Gobierno Cubano declara feriado "no definitivo" el próximo Viernes Santo


El Papa Benedicto XVI y Raúl Castro se saludan al final de la Misa en La Habana
LA HABANA, 31 Mar. 12 / 04:44 pm (ACI).- En respuesta al pedido realizado por el Papa Benedicto XVI al Presidente Raúl Castro, el gobierno cubano anunció en un breve mensaje publicado este sábado en el diario oficial "Granma" que el próximo Viernes Santo será declarado feriado, aunque señaló que su  permanencia en el calendario oficial cubano aún no es definitiva.
La nota oficial recuerda que "durante el encuentro sostenido en el Palacio de la Revolución, el pasado día 27, con el Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno, General de Ejército Raúl Castro Ruz, el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica le expresó su deseo de que recesen las actividades laborales no indispensables los viernes de Semana Santa, con motivo de las conmemoraciones religiosas que tienen lugar por la pasión y muerte de Jesús de Nazaret".
El comunicado revela luego que "momentos antes de su partida, el Presidente Cubano le expresó (al Santo Padre) la voluntad de que el próximo viernes 6 de abril, con carácter excepcional, en consideración a Su Santidad y al feliz resultado de esta trascendental visita a nuestro país, se accedía a ello".
Sin embargo, la misma nota señala que "se reservaba a los órganos superiores de la Nación la determinación definitiva" del feriado. Aunque en la práctica el Presidente Raúl Castro y el Consejo de Ministros concentran todo el poder en Cuba, en teoría es el vértice del Partido Comunista de Cuba quien toma las decisiones de este tipo. Históricamente, sin embargo, el Partido Comunista jamás ha discrepado de lo propuesto por Fidel o Raúl Castro.
Una decisión similar fue tomada  por el expresidente Fidel Castro al reinstaurar "temporalmente" en 1997 la fiesta de Navidad poco antes de la llegada delPapa Juan Pablo II a la Isla en enero de 1998. Por pedido expreso del PapaJuan Pablo II, el feriado navideño fue establecido de forma permanente.
En el Vaticano, el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, señaló que "el hecho de que las autoridades cubanas hayan rápidamente acogido el pedido del Santo Padre al Presidente Raúl Castro, declarando el próximo Viernes Santo un día no laborable, es ciertamente un signo muy positivo"
"La Santa Sede espera que esto anime a la participación en las celebraciones religiosas y en la gozosas festividades pascuales, y que la visita del Santo Padre siga trayendo los deseados frutos para el bien de la Iglesia y de todos los cubanos", agregó el P. Lombardi.

lunes, 26 de marzo de 2012

Benedicto XVI en Cuba: Luchen con las armas de la paz, perdón y comprensión para construir una sociedad abierta y renovada


SANTIAGO DE CUBA, 26 Mar. 12 / 07:30 pm (ACI/EWTN Noticias).- Al presidir la solemne Misa por el 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, el Papa Benedicto XVI invitó a los cubanos a luchar “con las armas de la paz, el perdón y la comprensión”, para “construir una sociedad abierta y renovada” y alentó a las familias a “acoger lavida humana, especialmente la más indefensa y necesitada”.
“Queridos hermanos, ante la mirada de la Virgen de la Caridad del Cobre, deseo hacer un llamado para que den nuevo vigor a su fe, para que vivan de Cristo y para Cristo, y con las armas de la paz, el perdón y la comprensión, luchen para construir una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre, que refleje más la bondad de Dios”, afirmó el Papa ante más de 250.000 cubanos reunidos en Plaza Antonio Maceo de Santiago.
Recordó que “en su proyecto de amor, desde la creación, Dios ha encomendado a la familia fundada en el matrimonio la altísima misión de ser célula fundamental de la sociedad y verdadera Iglesia doméstica”.
“Con esta certeza, ustedes, queridos esposos, han de ser, de modo especial para sus hijos, signo real y visible del amor de Cristo por la Iglesia. Cuba tiene necesidad del testimonio de su fidelidad, de su unidad, de su capacidad de acoger la vida humana, especialmente la más indefensa y necesitada”, explicó.
Previamente, el Santo Padre agradeció a Dios por permitirle realizar “este tan deseado viaje” y recordó a quienes “por enfermedad, avanzada edad u otros motivos, no han podido estar aquí con nosotros”.
El Pontífice destacó “el sacrificio y dedicación” de los cubanos en la celebración del aniversario de su Patrona. “Me ha llenado de emoción conocer el fervor con el que María ha sido saludada e invocada por tantos cubanos, en su peregrinación por todos los rincones y lugares de la Isla”, indicó.
Asimismo, recordó que la Iglesia celebra hoy “la anunciación del Señor a la Virgen María” y explicó que “la encarnación del Hijo de Dios es el misterio central de la fe cristiana”.
“En Cristo, Dios ha venido realmente al mundo, ha entrado en nuestra historia, ha puesto su morada entre nosotros, cumpliéndose así la íntima aspiración del ser humano de que el mundo sea realmente un hogar para el hombre”, explicó.
Advirtió que “en cambio, cuando Dios es arrojado fuera, el mundo se convierte en un lugar inhóspito para el hombre, frustrando al mismo tiempo la verdadera vocación de la creación de ser espacio para la alianza, para el ‘sí’ del amor entre Dios y la humanidad que le responde”.
“Sólo cuando la Virgen respondió al ángel, ‘aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra’ (Lc 1,38), a partir de ese momento el Verbo eterno del Padre comenzó su existencia humana en el tiempo”.
“Resulta conmovedor ver cómo Dios no sólo respeta la libertad humana, sino que parece necesitarla”, afirmó.
Recordó que “Dios nos ha creado como fruto de su amor infinito, por eso vivir conforme a su voluntad es el camino para encontrar nuestra genuina identidad, la verdad de nuestro ser, mientras que apartarse de Dios nos aleja de nosotros mismos y nos precipita en el vacío”.
“La obediencia en la fe es la verdadera libertad, la auténtica redención, que nos permite unirnos al amor de Jesús en su esfuerzo por conformarse a la voluntad del Padre”.
El Pontífice aseguró que “la Iglesia, cuerpo vivo de Cristo, tiene la misión de prolongar en la tierra la presencia salvífica de Dios, de abrir el mundo a algo más grande que sí mismo, al amor y la luz de Dios”.
“Vale la pena, queridos hermanos, dedicar toda la vida a Cristo, crecer cada día en su amistad y sentirse llamado a anunciar la belleza y bondad de su vida a todos los hombres, nuestros hermanos”.
Benedicto XVI alentó a los cubanos a decidirse “sin miedos ni complejos a seguir a Jesús en su camino hacia la cruz. Aceptemos con paciencia y fe cualquier contrariedad o aflicción, con la convicción de que, en suresurrección, él ha derrotado el poder del mal que todo lo oscurece, y ha hecho amanecer un mundo nuevo, el mundo de Dios, de la luz, de la verdad y la alegría. El Señor no dejará de bendecir con frutos abundantes la generosidad de su entrega”.

jueves, 22 de marzo de 2012

Capellán de Santuario de la Virgen de la Caridad relata años duros de la fe en Cuba


P. Jorge Palma, capellán del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre.
LA HABANA, 22 Mar. 12 / 03:16 am (ACI).- "Lo primero era mantener la presencia del sacerdote en todos los rincones, aunque la gente no fuera a las capillas por miedo", afirmó el P. Jorge Palma, capellán del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, al referirse a los años más duros que vivió laIglesia en Cuba bajo el régimen de Fidel Castro.
Con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba, ACI Prensa pudo dialogar con el sacerdote que recordó los primeros años del comunismo en la isla y cómo afectó la vida religiosa de los cubanos.
Originario de Santiago de Cuba y ordenado presbítero en 1972, el P. Palma afirmó que para mantener la fe fue necesario que los sacerdotes se mantuvieran en todos los rincones de Cuba "aunque no fuera nadie a las capillas, o a los restos de capillas que quedaban a veces porque estaban destruidas".
"Entonces era una presencia muy simbólica, porque las personas que se atrevían a ir a los pueblecitos pequeños se podían contar con los dedos de las manos, nada más. Esto era indispensable: la presencia del sacerdote, vaya la gente o no vaya", señaló.
Dijo que la persecución comunista también afectó la asistencia de los fieles al santuario mariano, que "permaneció durante años casi vacío porque había mucho temor de parte de los cubanos de perder el trabajo si se les relacionaba con la Iglesia".
Sin embargo, el P. Palma recordó que la Iglesia empieza a salir a las calles en 1986. Afirmó que un hecho importante fue el Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC), que se realizó ese año del 17 al 23 de febrero y que marcó el reinicio de los trabajos de misión.
En ese sentido, luego que la Navidad fuera restaurada como día festivo en 1997 y las procesiones fueran permitidas desde 1998 –año en que Juan Pablo II visitó Cuba-, la situación en el aspecto religioso ha ido cambiando en la isla.
El P. Palma indicó que el núcleo familiar y la devoción a la Virgen de la Caridad también fueron fundamentales para mantener la fe católica en Cuba. "Lo que crea comunistas, al igual que lo que crea católicos, es la familia", afirmó.
El sacerdote dijo que los cubanos que emigraron desde 1959 "y que fueron muchos, aceptaron prudentemente la idea de crear una capilla de la Virgen de la Caridad en Miami (Estados Unidos). Eso mantuvo la comunicación básica de los cubanos con sus familias en Cuba. Tenían un punto común de referencia a ambos lados del mar y en todos los países donde estuvieran, pues aunque no pudieran venir al santuario, mantuvieron la devoción a la Virgen".
"Después de la etapa de los balseros (cubanos que huyeron de la isla hacia Estados Unidos), empezó a venir la gente inconteniblemente. Y ahora recién, después que la Virgen ha peregrinado, se rompió absolutamente todas las barreras del temor y de venir aquí al santuario. Incluso hasta ateos y miembros del Ejército vienen por curiosidad (…). Gradualmente desde 1994 ha ido desapareciendo el temor para venir al santuario", indicó.
En ese sentido, dijo a ACI Prensa que como capellán del santuario mariano ve en la devoción a la Virgen de la Caridad una oportunidad para seguir evangelizando Cuba.
"Para nosotros, los sacerdotes, la visita de los peregrinos es un reto para de alguna forma llevarlos al conocimiento de ese Niño que está en los brazos de la Virgen y el misterio de la Cruz (…). Este es un reto que tiene cualquier sacerdote en Cuba, y de manera especial el reto que tiene el Cardenal o el párroco del Cobre", finalizó.

domingo, 4 de marzo de 2012

No bajar la guardia incluso si parece que el pecado nos supera, alienta Cardenal en retiro del Papa


VATICANO, 02 Mar. 12 / 11:28 am (ACI/EWTN Noticias).- El Cardenal Laurent Monsengwo Pasinya, Arzobispo de Kinshasa (Congo) y encargado de las meditaciones de los ejercicios espirituales del Papa Benedicto XVI y la curia vaticana, señaló que en la lucha por el bien, no se debe bajar la guardia incluso "si parece que el misterio del pecado nos supera".
Así lo indicó el Purpurado en sus meditaciones en las que trata el tema "La comunión del cristiano con Dios". Partiendo de la señal de la Cruz, el Cardenal ha reflexionado sobre Dios como vida, luz, verdad, misericordia y guía amorosa, para tratar luego el amor del mundo, la falta de fe en Cristo y el pecado del sacerdote.
El Cardenal ha dicho que "vivir en la verdad es vivir según las bienaventuranzas. Es rechazar la mentira en nuestras palabras y acciones, y repudiar la hipocresía que nos empuja a aparecer de modo diverso a como somos".
También la Iglesia debe combatir la mentira y el engaño en su interior y en el mundo, y luchar "para que la Verdad del Evangelio de Cristo sea conocida y vivida", añadió.
Sobre la señal de la cruz, el Arzobispo que es un gesto que supera la costumbre y que en realidad es un acto "con el que añadimos a cada acción el esplendor de la conciencia, el dinamismo de la libertad". Es un signo que significa "sacrificio por amor: es la muerte para la resurrección".
"Implica, por tanto, la renuncia a la vanidad, al deseo de prestigio, de poseer y dominar, para consagrar el propio obrar a Cristo".
El Cardenal también se ha referido a los males del mundo como las guerras, la violencia, el aborto y todas las formas de instrumentalización del ser humano; y ha invitado a no permanecer indiferentes ante "la represión y la explotación del hombre por el hombre. No hay que bajar la guardia, incluso si el misterio del pecado parece que nos supera".
"Es preciso caminar en la luz, es decir, decidirse a abandonar el pecado" para dejar que la Verdad transforme la propia vida mediante un camino de "conversión siempre renovada". El Cardenal Pasinya afirmó además que la comprensión de Dios como verdad interpela sobre todo a quienes "ya no tienen conciencia de sus pecados, a quienes han perdido el sentido del pecado porque han dejado de plantearse el problema de Dios"; así como a aquéllos que no poseen criterios de moralidad y confunden el bien con el mal.
Esta tendencia está relacionada con la "indiferencia religiosa que afirma que todas las religiones son válidas, pero que en realidad quiere una moral fácil".
Asimismo el Purpurado advirtió que los sacerdotes tampoco están libres de estos errores, "en la medida en que la aridez espiritual los conduce a menudo a los mismos defectos. El ministerio sacerdotal se transforma entonces en funcionariado, sin un verdadero sentido de Dios".
En una meditación sucesiva, Mons. Laurent Monsengwo Pasinya puso como ejemplo el caso emblemático de los apóstoles Pedro y Judas. El primero, de ánimo generoso, "cayó porque fue temerario y se expuso muy de cerca al peligro. Pero en seguida abandona el lugar de su caída y llora amargamente su pecado".
Se puede extraer de aquí una lección para todos los sacerdotes: "nuestra generosidad no nos pone a salvo del pecado. Es preciso tomar medidas prudentes y no ser temerarios exponiéndose a las caídas".
"En toda situación y pase lo que pase –concluyó– el Señor está siempre a nuestro lado. La mayor injusticia que podemos hacerle es dudar de su misericordia, como Judas".