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domingo, 8 de abril de 2012

Por Cristo la Iglesia está cerca a los que sufren, dice el Papa en mensaje de Pascua 2012


El Papa Benedicto bendice "a la ciudad y el mundo" el Domingo de Pascua
VATICANO, 08 Abr. 12 / 10:26 am (ACI).- En el saludo de Pascua Urbi et orbi ("a la ciudad y al mundo") lanzado desde la Logia de San Pedro, el Papa Benedicto XVI señaló el Señor victorioso y resucitado anima a los cristianos en medio de las dificultades y persecuciones; y además está presente como fuerza de esperanza a través de su Iglesia, cercano a cada situación humana de sufrimiento e injusticia.
A continuación el texto completo del mensaje Pascual del Papa Benedicto pronunciado este Domingo de Resurrección

Queridos hermanos y hermanas de Roma y del mundo entero
«Surrexit Christus, spes mea» – «Resucitó Cristo, mi esperanza» (Secuencia pascual).
Llegue a todos vosotros la voz exultante de la Iglesia, con las palabras que el antiguo himno pone en labios de María Magdalena, la primera en encontrar en la maña de Pascua a Jesús resucitado. Ella corrió hacia los otros discípulos y, con el corazón sobrecogido, les anunció: «He visto al Señor» (Jn 20,18). También nosotros, que hemos atravesado el desierto de la Cuaresma y los días dolorosos de la Pasión, hoy abrimos las puertas al grito de victoria: «¡Ha resucitado! ¡Ha resucitado verdaderamente!».
Todo cristiano revive la experiencia de María Magdalena. Es un encuentro que cambia la vida: el encuentro con un hombre único, que nos hace sentir toda la bondad y la verdad de Dios, que nos libra del mal, no de un modo superficial, momentáneo, sino que nos libra de él radicalmente, nos cura completamente y nos devuelve nuestra dignidad. He aquí porqué la Magdalena llama a Jesús «mi esperanza»: porque ha sido Él quien la ha hecho renacer, le ha dado un futuro nuevo, una existencia buena, libre del mal. «Cristo, mi esperanza», significa que cada deseo mío de bien encuentra en Él una posibilidad real: con Él puedo esperar que mi vida sea buena y sea plena, eterna, porque es Dios mismo que se ha hecho cercano hasta entrar en nuestra humanidad.
Pero María Magdalena, como los otros discípulos, han tenido que ver a Jesús rechazado por los jefes del pueblo, capturado, flagelado, condenado a muerte y crucificado. Debe haber sido insoportable ver la Bondad en persona sometida a la maldad humana, la Verdad escarnecida por la mentira, la Misericordia injuriada por la venganza. Con la muerte de Jesús, parecía fracasar la esperanza de cuantos confiaron en Él. Pero aquella fe nunca dejó de faltar completamente: sobre todo en el corazón de la Virgen María, la madre de Jesús, la llama quedó encendida con viveza también en la oscuridad de la noche. En este mundo, la esperanza no puede dejar de hacer cuentas con la dureza del mal. No es solamente el muro de la muerte lo que la obstaculiza, sino más aún las puntas aguzadas de la envidia y el orgullo, de la mentira y de la violencia. Jesús ha pasado por esta trama mortal, para abrirnos el paso hacia el reino de la vida. Hubo un momento en el que Jesús aparecía derrotado: las tinieblas habían invadido la tierra, el silencio de Dios era total, la esperanza una palabra que ya parecía vana.
Y he aquí que, al alba del día después del sábado, se encuentra el sepulcro vacío. Después, Jesús se manifiesta a la Magdalena, a las otras mujeres, a los discípulos. La fe renace más viva y más fuerte que nunca, ya invencible, porque fundada en una experiencia decisiva: «Lucharon vida y muerte / en singular batalla, / y, muerto el que es Vida, triunfante se levanta». Las señales de la resurrección testimonian la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la misericordia sobre la venganza: «Mi Señor glorioso, / la tumba abandonada, / los ángeles testigos, / sudarios y mortaja».
Queridos hermanos y hermanas: si Jesús ha resucitado, entonces – y sólo entonces – ha ocurrido algo realmente nuevo, que cambia la condición del hombre y del mundo. Entonces Él, Jesús, es alguien del que podemos fiarnos de modo absoluto, y no solamente confiar en su mensaje, sino precisamente en Él, porque el resucitado no pertenece al pasado, sino que está presente hoy, vivo. Cristo es esperanza y consuelo de modo particular para las comunidades cristianas que más pruebas padecen a causa de la fe, por discriminaciones y persecuciones. Y está presente como fuerza de esperanza a través de su Iglesia, cercano a cada situación humana de sufrimiento e injusticia.
Que Cristo resucitado otorgue esperanza a Oriente Próximo, para que todos los componentes étnicos, culturales y religiosos de esa Región colaboren en favor del bien común y el respeto de los derechos humanos. En particular, que en Siria cese el derramamiento de sangre y se emprenda sin demora la vía del respeto, del diálogo y de la reconciliación, como auspicia también la comunidad internacional. Y que los numerosos prófugos provenientes de ese país y necesitados de asistencia humanitaria, encuentren la acogida y solidaridad que alivien sus penosos sufrimientos. Que la victoria pascual aliente al pueblo iraquí a no escatimar ningún esfuerzo para avanzar en el camino de la estabilidad y del desarrollo. Y, en Tierra Santa, que israelíes y palestinos reemprendan el proceso de paz.
Que el Señor, vencedor del mal y de la muerte, sustente a las comunidades cristianas del Continente africano, las dé esperanza para afrontar las dificultades y las haga agentes de paz y artífices del desarrollo de las sociedades a las que pertenecen.
Que Jesús resucitado reconforte a las poblaciones del Cuerno de África y favorezca su reconciliación; que ayude a la Región de los Grandes Lagos, a Sudán y Sudán del Sur, concediendo a sus respectivos habitantes la fuerza del perdón. Y que a Malí, que atraviesa un momento político delicado, Cristo glorioso le dé paz y estabilidad. Que a Nigeria, teatro en los últimos tiempos de sangrientos atentados terroristas, la alegría pascual le infunda las energías necesarias para recomenzar a construir una sociedad pacífica y respetuosa de la libertad religiosa de todos sus ciudadanos.
Feliz Pascua a todos.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Grupos de anglicanos entrarán en la Iglesia católica la próxima Pascua

Los obispos de Inglaterra y Gales informan sobre la constitución del Ordinariato

LONDRES, viernes 19 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- El Ordinariato previsto en la Anglicanorum Coetibuspara los fieles anglicanos que desean unirse a la Iglesia católica se creará en enero, de forma que para la Pascua, estos grupos puedan hacer efectiva su unión con Roma.

Así lo anunció hoy la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, al término de su Asamblea Plenaria, a través de un comunicado en el que se informa de cómo se llevará a cabo la implementación de la Anglicanorum Coetibus.

Esta “hoja de ruta” prevé varias etapas progresivas, que comenzarían a primeros de enero y concluirían en Pentecostés del próximo año, con la admisión al sacerdocio de los ministros anglicanos.

Este proceso se llevará a cabo conjuntamente entre los obispos de Inglaterra y Gales, en colaboración con la Congregación para la Doctrina de la Fe, que será la que establezca la idoneidad de los candidatos al sacerdocio entre los ministros anglicanos que lo soliciten.

Los prelados ingleses buscan, con estas disposiciones, “responder con generosidad y ofreciendo una cálida bienvenida a aquellos que buscan la plena comunión eclesial con la Iglesia Católica en el Ordinariato”.

“Los obispos saben que el clero y los fieles que están en ese camino de fe traerán sus tesoros espirituales, que enriquecerán aún más la vida espiritual de la Iglesia católica en Inglaterra y Gales”, y harán “todo lo posible para que se establezca una colaboración estrecha y eficaz con el Ordinariato tanto a nivel diocesano como parroquial”.

Renuncias

El proceso formal, en realidad, se inició el pasado 8 de noviembre, tal y como informó ZENIT (ver servicio del8 de noviembre de 2010), cuando cinco obispos anglicanos, Andrew Burnham, obispo de Ebbsfleet, Keith Newton, obispo de Richborough, y John Broadhurst, obispo de Fulham, junto con los obispos jubilados Edwin Barnes, antiguo pastor anglicano de Richborough, y el obispo auxiliar retirado David Silk de Exeter, anunciaban su renuncia al ministerio y su deseo de entrar en la Iglesia católica.

Precisamente es con ellos con los que empezará el proceso, como anuncia el comunicado de hoy: “Cinco obispos anglicanos que actualmente pretenden entrar en el Ordinariato ya han anunciado su decisión de renunciar al ministerio pastoral en la Iglesia de Inglaterra, con efecto a partir del 31 de diciembre de 2010”.

Tras entrar en plena comunión con la Iglesia católica a principios de enero de 2011, se constituirá el Ordinariato y se anunciará el nombre del nuevo Ordinario, que podría ser uno de esos prelados.

Después, los ex obispos que no están jubilados y cuyas peticiones aceptadas por la Congregación para la Doctrina de la Fe, serán ordenados para el diaconado y el sacerdocio católicos, convirtiéndose así en los primeros ministros del Ordinariato.

Estos ministros ayudarán al segundo paso del proceso, que será la admisión de los grupos de anglicanos junto con sus pastores, para “ayudar en la preparación y recepción de los antiguos clérigos anglicanos y sus fieles en la comunión plena con la Iglesia católica durante la Semana Santa”.

Los obispos jubilados también podrán prepararse para el sacerdocio, y ayudar en esta tarea, si lo desean y la Congregación no encuentra obstáculos.

Pascua especial

Para la Iglesia católica en Inglaterra en su conjunto, y para los fieles anglicanos que desean adherirse a ella, esta Pascua será “muy especial”, como ya se rumoreaba en la Asamblea Nacional de Forward in Faith el pasado 15 de octubre (ver ZENIT 8 de noviembre de 2010).

Los clérigos anglicanos y sus grupos de fieles empezarán, antes del inicio de la Cuaresma, “un período de intensa formación para su ordenación como sacerdotes católicos”.

“Al comienzo de la Cuaresma, los grupos de fieles, junto con sus pastores, serán inscritos como candidatos para el Ordinariato”, explica el comunicado.

Luego, probablemente en Semana Santa, estos fieles serán recibidos en la Iglesia católica y confirmados, aunque su formación proseguirá después, hasta Pentecostés.

“Hasta entonces, estas comunidades serán atendidos sacramentalmente por el clero local, organizado por el Obispo diocesano y el Ordinario”. En Pentecostés, “los ex sacerdotes anglicanos cuyas peticiones para la ordenación hayan sido aceptadas por la Congregación serán ordenados al sacerdocio católico”.

La formación en la teología católica y la práctica pastoral continuará por una cantidad adecuada de tiempo después de la ordenación, afirma el comunicado.

Buenas relaciones

Significativamente, los obispos esperaron a hacer público el comunicado a que se produjese la visita del actual Primado de la Comunión Anglicana, Rowan Williams, al Papa Benedicto XVI, la cual tuvo lugar ayer en el Vaticano, tal y como ZENIT informó (ver servicio del 18 de noviembre de 2010).

Tras ser recibido en audiencia privada el Primado afirmó a la prensa vaticana su visión positiva de los ordinariatos, asegurando que no lo ve como “un acto agresivo orientado a desestabilizar las relaciones de las Iglesias”.

“La Iglesia católica dice de este modo que hay maneras de ser cristiano en la Iglesia de Occidente que no quedan restringidas por identidad histórica católico-romana. Es algo de lo que podemos hablar", afirmaba Williams.

Respecto al futuro en la relación con el Ordinariato, reconocía, "el desafío vendrá al compartir el uso de las iglesias", reconoce, "en los consejos que debemos dar como anglicanos", y además "desde luego habrá algunas parroquias sin sacerdotes, de manera que nos encontramos ante un desafío práctico".

sábado, 3 de abril de 2010

Programación Domingo de Pascua

TEMPLO NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ
11:00 m. Santa Misa Solemne de Resurrección.

IGLESIA NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZON
05:30 p.m. Santa Misa Solemne de Resurrección.
7:00 p.m. Santa misa

viernes, 2 de abril de 2010

Programación Sabado Santo

Sábado Santo: "Silencio"

Sabemos que la muerte no es el final. Estamos a la espera de la otra cara de la moneda, la cara que es la gran respuesta del Padre.

Por eso, en este Sábado, esperamos la respuesta final de Dios Padre, como la esperó, aquel Sábado de Silencio, esperamos la respuesta final de Dios Padre, como la esperó, aquel Sabado, en Jerusalén, María la Madre de Dios.

10:00 a.m. Oración con Maria.
Templo de La Paz.

VIGILIA PASCUAL: LA NOCHE LUMINOSA

En los evangelios de los tres ultimos domingos de la pasada Cuaresma vimos cómo Jesús se autorepresenta como:
1. LUZ que limpia nuestro camino
2. AGUA que fecunda nuestro corazon hasta ser fuente que brota de él; VIDA, vida real, consistente que vence a la muerte, que puede ser nuestra vidapara siempre.

En la celebración de esta noche - la celebración cumbre del año cristiano porque es la pascua, es decir el paso de muerte a vida - significamos esto: la luz, el cirio pascual, ilumina nuestra noche; el agua del bautismo es promesa de fecundidad (Dios no quiere que seamos tierra seca): la gran Eucaristia Pascual, anunciada con aleluyas de resurrección, renueva y nos atrae y nos injerta en lo que más deseó Jesús: comunicamos vida.
Lo quiso entonces y lo realiza ahora, porque El es "El que Vive"

10:00 p.m. Vigilia Pascual. Bautizos de los niños.
Templo Nuestra Señora De La Paz. (Favor traer veladora de vaso)

sábado, 11 de abril de 2009

Programacion para Dia de Pascua (Domingo)


Templo Nuestra Señora de La Paz

11:00 am Santa Misa Solemne de Resurrección. Bautizo de niños.

Iglesia Nuestra Señora Del Sagrado Corazón

05:30 pm Santa Misa
07:00 pm Santa Misa