sábado, 21 de julio de 2018

Evangelio 21 deJulio de 2018

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Sabiduría 8:9-16
    9 Decidí, pues, tomarla por compañera de mi vida, sabiendo que me sería una consejera para el bien y un aliento en las preocupaciones y penas:
    10 «Tendré gracias a ella gloria entre la gente, y, aunque joven, honor ante los ancianos.
    11 Apareceré agudo en el juicio y en presencia de los poderosos seré admirado.
    12 Si callo, esperarán; si hablo, prestarán atención; si me alargo hablando, pondrán la mano en su boca.
    13 Gracias a ella tendré la inmortalidad y dejaré recuerdo eterno a los que después de mí vengan.
    14 Gobernaré a los pueblos, y las naciones me estarán sometidas.
    15 Oyendo hablar de mí, soberanos terribles temerán. Me mostraré bueno entre las multitudes y valiente en la guerra.
    16 Vuelto a casa, junto a ella descansaré, pues no causa amargura su compañía ni tristeza la convivencia con ella, sino satisfacción y alegría».

    O también:
    II Corintios 5:14-21
    14 Porque el amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron.
    15 Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
    16 Así que, en adelante, ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Cristo según la carne, ya no le conocemos así.
    17 Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.
    18 Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo y nos confió el ministerio de la reconciliación.
    19 Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación.
    20 Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!
    21 A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él.
  • Salmo responsorial

    Salmo 67:2-5, 7-8
    2 ¡Dios nos tenga piedad y nos bendiga, su rostro haga brillar sobre nosotros!
    3 Para que se conozcan en la tierra tus caminos, tu salvación entre todas las naciones.
    4 ¡Te den, oh Dios, gracias los pueblos, todos los pueblos te den gracias!
    5 Alégrense y exulten las gentes, pues tú juzgaz al mundo con justicia, con equidad juzgas a los pueblos, y a las gentes en la tierra gobiernas.
    7 La tierra ha dado su cosecha: Dios, nuestro Dios, nos bendice.
    8 ¡Dios nos bendiga, y teman ante él todos los confines de la tierra!
  • Evangelio

    Lucas 9:1-6
    1 Convocando a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades;
    2 y los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar.
    3 Y les dijo: «No toméis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni plata; ni tengáis dos túnicas cada uno.
    4 Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis de allí.
    5 En cuanto a los que no os reciban, saliendo de aquella ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.»
    6 Saliendo, pues, recorrían los pueblos, anunciando la Buena Nueva y curando por todas partes.

Evangelio meditado

El gran regalo
Santo Evangelio según San Mateo 12, 14-21. Sábado XV de Tiempo Ordinario


Por: H. José Romero, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, concédeme poder ver tu amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 12, 14-21
En aquel tiempo, los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él. Al saberlo, Jesús se retiró de ahí. Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos y les mandó enérgicamente que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías:
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi Espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No gritará ni clamará, no hará oír su voz en las plazas, no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea, hasta que haga triunfar la justicia sobre la tierra; y en él pondrán todas las naciones su esperanza.
Palabra de Dios.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


En mis cumpleaños, mi familia siempre me regalaba cosas y siempre picábamos una torta.Pero un año, en especial, por algunos problemas familiares nada de esto pasó ¿Cómo fue mi cumpleaños?¡Genial! Porque lo que me importaba era el amor de mi familia, el más grande de todos los regalos
Y el amor es la razón principal por la cual Jesús les mandó, a los que curó, no decir anda. Muchos de nosotros podemos pensar que era para que no lo mataran, pero es mucho más difícil que a uno lo maten cuando todos te siguen para que los cures. La intención real de Jesús era que todo aquél que quisiera seguirlo fuera, no por sus regalos, sino por el gran regalo, el amor de Dios.
El único regalo que debemos buscar es el regalo del amor, los demás regalos no son necesarios; no digo que sean malos, pero sólo serán buenos en la medida que muestren el amor. Y es lo que hace Dios en toda nuestra vida, lo que nos regala, sea bendición o cruz, es para darnos el gran regalo, el Amor. Porque Dios no es una gallinita de oro o un hospital de buena calidad gratuito. Dios es la persona que nos ama. Aquél que nos ha dado todo, no para vivir bien, sino porque nos ha amado desde siempre.
¿Cómo podemos responder? Recibiéndolo; recibir con amor el gran regalo sin interesarme de qué está acompañado porque lo que importa solamente es el amor de Dios. Pidamos al Señor que tengamos las manosvacías de regalos inútiles para poder recibir su amor, el mayor regalo en nuestra vida.
Nos hace bien recordar que nuestras vocaciones son una llamada de amor para amar, para servir. No para sacar tajada para nosotros mismos. ¡Si el Señor se enamoró de ustedes y los eligió, no fue por ser más numerosos que los demás, pues son el pueblo más pequeño, sino por amor! Así le dice el Deuteronomio al pueblo de Israel. No te la creas, no son el pueblo más importante, son de lo peorcito, pero se enamoró de ese, y bueno, qué quieren, tiene mal gusto el Señor, pero se enamoró de ese... Amor de entrañas, amor de misericordia que mueve nuestras entrañas para ir a servir a otros al estilo de Jesucristo. No al estilo de los fariseos, de los saduceos, de los doctores de la ley, de los zelotes, no, no, esos buscaban su gloria.
(Discurso de S.S. Francisco, 20 de enero de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Valorar sobre todas las cosas el amor de Dios y el de mi familia.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

viernes, 20 de julio de 2018

Evangelio 20 de Julio de 2018

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Isaías 38:1-6, 21-22, 7-8
    1 En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. El profeta Isaías, hijo de Amós, vino a decirle: «Así habla Yahveh: Haz testamento, porque muerto eres y no vivirás.»
    2 Ezequías volvió su rostro a la pared y oró a Yahveh.
    3 Dijo: «¡Ah, Yahveh! Dígnate recordar que yo he andado en tu presencia con fidelidad y corazón perfecto haciendo lo recto a tus ojos.» Y Ezequías lloró con abundantes lágrimas.
    4 Entonces le fue dirigida a Isaías la palabra de Yahveh, diciendo:
    5 «Vete y di a Ezequías: Así habla Yahveh, Dios de tu padre David: He oído tu plegaria, he visto tus lágrimas y voy a curarte. Dentro de tres días subirás a la Casa de Yahveh. Añadiré quince años a tus días.
    6 Te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria, y ampararé a esta ciudad.»
    7 Isaías respondió: «Esta será para ti de parte de Yahveh, la señal de que Yahveh hará lo que ha dicho.
    8 Mira, voy a hacer retroceder a la sombra diez gradas de las que ha descendido el sol por las gradas de Ajaz. Y desanduvo el sol diez gradas por las que había descendido.
    21 Isaías dijo: «Traed una masa de higos, aplicadla sobre la úlcera y sanará.»
    22 Ezequías dijo: «¿Cuál será la señal de que subiré a la Casa de Yahveh?»
  • Salmo responsorial

    Isaías 38:10-12, 16
    10 Yo dije: A la mitad de mis días me voy; en las puertas del seol se me asigna un lugar para el resto de mis años.
    11 Dije: No veré a Yahveh en la tierra de los vivos; no veré ya a ningún hombre de los que habitan el mundo.
    12 Mi morada es arrancada, se me arrebata como tienda de pastor. Enrollo como tejedor mi vida, del hilo del tejido me cortaste. De la noche a la mañana acabas conmigo;
    16 El Señor está con ellos, viven y todo lo que hay en ellos es vida de su espíritu. Tú me curarás, me darás la vida.
  • Evangelio

    Mateo 12:1-8
    1 En aquel tiempo cruzaba Jesús un sábado por los sembrados. Y sus discípulos sintieron hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerlas.
    2 Al verlo los fariseos, le dijeron: «Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado.»
    3 Pero él les dijo: «¿No habéis leído lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban,
    4 cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, que no le era lícito comer a él, ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes?
    5 ¿Tampoco habéis leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan el sábado sin incurrir en culpa?
    6 Pues yo os digo que hay aquí algo mayor que el Templo.
    7 Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenaríais a los que no tienen culpa.
    8 Porque el Hijo del hombre es señor del sábado.»

Evangelio meditado

Misericordia quiero
Santo Evangelio según San Mateo 12, 1-8. Viernes XV de Tiempo Ordinario.


Por: H. Rubén Tornero, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, una vez más vengo ante Ti. Te suplico que aumentes mi fe. Creo en Ti, pero no permitas que las dificultades ni los problemas me hagan apartarme de tu lado. Confío en Ti. Ayúdame a jamás dudar de tu poder y de tu amor cariñoso, tierno y providente. Te amo. Haz que experimente de tal manera tu amor, que no pueda ni quiera separarme de él, y así, me vuelva un apóstol del testimonio, capaz de acercar a los demás a Ti, para así extender tu Reino en el corazón de mis hermanos. Amén.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 12, 1-8
Un sábado, atravesaba Jesús por los sembrados. Los discípulos, que iban con él, tenían hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerse los granos. Cuando los fariseos los vieron, le dijeron a Jesús: "Tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado".
Él les contestó: "¿No han leído ustedes que lo hizo David una vez que sintieron hambre él y sus compañeros? ¿No recuerdan cómo entraron en la casa de Dios y comieron los panes consagrados, de los cuales ni él ni sus compañeros podían comer, sino tan sólo los sacerdotes?
¿Tampoco han leído en la ley que los sacerdotes violan el sábado porque ofician en el templo y no por eso comenten pecado? Pues yo digo que aquí hay alguien más grande que el templo.
Si ustedes comprendieran el sentido de las palabras: Misericordia quiero y no sacrificios, no condenarían a quienes no tienen ninguna culpa. Por lo demás, el Hijo del hombre también es dueño del sábado".


Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy, Jesús, me invitas en el Evangelio a entender tus palabras: "misericordia quiero y no sacrificios".Muchas veces he intentado justificar muchas de mis mezquindades y fallos por esta frase, pero en todas, ha surgido en mi interior una inquietud que, como si fuera un "GPS", me indica que no es por allí el camino. Misericordia quiero y no sacrificios.
Tú sabes muy bien la estrecha relación que existe entre ambas cosas. Sabes lo peligroso que son los sacrificios hechos sin el corazón, ya que a la larga terminan por frustrar y herir aquello que fue creado para sanar.
Pero igualmente peligroso es una supuesta misericordia "de escritorio", una misericordia que no toca al otro, propia de quien, para evitar caer en el ritualismo formalista de los primeros, deja las obras concretas, y se vuelve tan "espiritual", que termina por encerrarse en la torre de su orgullo. Sé muy bien lo que eso significa, pues miles de veces he querido llamar misericordia a lo que en realidad es desinterés; tolerancia, a lo que no es más que indiferencia. Perdóname, Señor, y ayúdame a entender realmente, que la misericordia es el sacrificio hecho por el bien de mi hermano, y que el verdadero sacrifico es un corazón contrito, el cual, Tú jamás lo desprecias.
Cada uno sabe cuál es su pecado, su debilidad más fuerte. En primer lugar debemos reconocer esto: ninguno de nosotros, todos los que estamos aquí, puede decir: "Yo no soy un pecador". Los fariseos lo decían y Jesús los condena. Eran soberbios, altivos, se creían superiores a los demás. En cambio, todos somos pecadores. Es nuestro título y es también la posibilidad de atraer a Jesús a nosotros. Jesús viene a nosotros, viene a mí porque soy un pecador.
Por eso vino Jesús, por los pecadores, no por los justos.
(Homilía de S.S. Francisco, 7 de julio de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy buscaré vivir la verdadera misericordia haciendo un acto de caridad.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

jueves, 19 de julio de 2018

Evangelio 19 de Julio de 2018

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Isaías 26:7-9, 12, 16-19
    7 La senda del justo es recta; tú allanas la senda recta del justo.
    8 Pues bien, en la senda de tus juicios te esperamos, Yahveh; tu nombre y tu recuerdo son el anhelo del alma.
    9 Con toda mi alma te anhelo en la noche, y con todo mi espíritu por la mañana te busco. Porque cuando tú juzgas a la tierra, aprenden justicia los habitantes del orbe.
    12 Yahveh, tú nos pondrás a salvo, que también llevas a cabo todas nuestras obras.
    16 Yahveh, en el aprieto de tu castigo te buscamos; la angustia de la opresión era tu castigo para nosotros.
    17 Como cuando la mujer encinta está próxima al parto sufre, y se queja en su trance, así éramos nosotros delante de ti, Yahveh.
    18 Hemos concebido, tenemos dolores como si diésemos a luz viento; pero no hemos traído a la tierra salvación, y no le nacerán habitantes al orbe.
    19 Revivirán tus muertos, tus cadáveres resurgirán, despertarán y darán gritos de júbilo los moradores del polvo; porque rocío luminoso es tu rocío, y la tierra echará de su seno las sombras.
  • Salmo responsorial

    Salmo 102:13-21
    13 Mas tú, Yahveh, permaneces para siempre, y tu memoria de edad en edad.
    14 Tú te alzarás, compadecido de Sión, pues es ya tiempo de apiadarte de ella, ha llegado la hora;
    15 que están tus siervos encariñados de sus piedras y se compadecen de sus ruinas.
    16 Y temerán las naciones el nombre de Yahveh, y todos los reyes de la tierra tu gloria;
    17 cuando Yahveh reconstruya a Sión, y aparezca en su gloria,
    18 volverá su rostro a la oración del despojado, su oración no despreciará.
    19 Se escribirá esto para la edad futura, y en pueblo renovado alabará a Yahveh:
    20 que se ha inclinado Yahveh desde su altura santa, desde los cielos ha mirado a la tierra,
    21 para oír el suspiro del cautivo, para librar a los hijos de la muerte.
  • Evangelio

    Mateo 11:28-30
    28 «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.
    29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
    30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

Evangelio meditado

Y tú, ¿cómo estás?
Santo Evangelio según San Mateo 11, 28-30. Jueves XV de Tiempo Ordinario.


Por: H. Adrián Olvera, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, te soy sincero, estoy un poco cansado...
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús dijo: "Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
A veces estamos muy apurados con los asuntos de la vida y preocupados por tantas cosas. Cosas por las cuales vale la pena preocuparse y otras..., la verdad, no.


Es algo normal, algo que le pasa aun a la persona que siempre suele responder que no le sucede nada cuando se le pregunta cómo está.
Así es la vida, a veces estamos tranquilos, a veces todo va bien y, otras veces, simplemente no va tan bien, incluso, a veces, fatal.
Dios es consciente de nuestro cansancio, de nuestra fatiga. Él lo sabe muy bien, Él vivió también como hombre; caminó muchos kilómetros por las calles del mundo en el que vivimos. Si alguien sabe de cansancio es Él. Por ello, nos grita: ¡Venid a mí! Sabe que nuestro cansancio no sólo es un cansancio físico sino que es un cansancio -como el que también Él experimentó- del alma..., del corazón.
Sin embargo, cuando nos invita a ir a Él, a descansar en Él, ¿de verdad lo hacemos? ¿Hablamos con Él, nos desahogamos con Él, lloramos con Él?... Son cosas que Él ya sabe pero quiere escucharnos y, no sólo eso, quiere también hablarnos.
Si buscamos al Señor con un corazón humilde, ahí encontraremos descanso. Si buscamos al Señor con un corazón sencillo, es decir, tal cual somos, sin máscaras, sin oraciones forzadas...ahí es donde encontraremos alivio.
¿Cómo estamos?
El yugo de Jesús es yugo de amor y, por tanto, garantía de descanso. A veces nos pesa la soledad de nuestras fatigas, y estamos tan cargados del yugo que ya no nos acordamos de haberlo recibido del Señor. Nos parece solamente nuestro y, por tanto, nos arrastramos como bueyes cansados en el campo árido, abrumados por la sensación de haber trabajado en vano, olvidando la plenitud del descanso vinculado indisolublemente a Aquel que hizo la promesa.
(Homilía de S.S. Francisco, 23 de septiembre de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hacer una visita a Cristo Eucaristía para descansar en Él.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

miércoles, 18 de julio de 2018

Evangelio 18 de Julio de 2018

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Isaías 10:5-7, 13-16
    5 ¡Ay, Asur, bastón de mi ira, vara que mi furor maneja!
    6 Contra gente impía voy a guiarlo, contra el pueblo de mi cólera voy a mandarlo, a saquear saqueo y pillar pillaje, y hacer que lo pateen como el lodo de las calles.
    7 Pero él no se lo figura así, ni su corazón así lo estima, sino que su intención es arrasar y exterminar gentes no pocas.
    13 Porque dijo: «Con el poder de mi mano lo hice, y con mi sabiduría, porque soy inteligente, he borrado las fronteras de los pueblos, sus almacenes he saqueado, y he abatido como un fuerte a sus habitantes.
    14 Como un nido ha alcanzado mi mano la riqueza de los pueblos, y como se recogen huevos abandonados, he recogido yo toda la tierra, y no hubo quien aleteara ni abriera el pico ni piara.»
    15 ¿Acaso se jacta el hacha frente al que corta con ella? ¿o se tiene por más grande la sierra que el que la blande? ¡como si la vara moviera al que la levanta! ¡como si a quien no es madera el bastón alzara!
    16 Por eso enviará Yahveh Sebaot entre sus bien comidos, enflaquecimiento, y, debajo de su opulencia, encenderá un incendio como de fuego.
  • Salmo responsorial

    Salmo 94:5-10, 14-15
    5 A tu pueblo, Yahveh, aplastan, a tu heredad humillan.
    6 Matan al forastero y a la viuda, asesinan al huérfano.
    7 Y dicen: «No lo ve Yahveh, el Dios de Jacob no se da cuenta.»
    8 ¡Comprended, estúpidos del pueblo!, insensatos, ¿cuándo vais a ser cuerdos?
    9 El que plantó la oreja, ¿no va a oír? El que formó los ojos, ¿no ha de ver?
    10 El que corrige a las naciones, ¿no ha de castigar? El que el saber al hombre enseña,
    14 Pues Yahveh no dejará a su pueblo, no abandonará a su heredad;
    15 sino que el juicio volverá a la justicia, y en pos de ella todos los de recto corazón.
  • Evangelio

    Mateo 11:25-27
    25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños.
    26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.
    27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Evangelio meditado

Conversión del corazón
Santo Evangelio según San Mateo 11, 25-27


Por: H. Michael Vargas, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, inflama mi corazón de amor por Ti, y enséñame a vivir con alegría, agradecimiento y amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 11, 25-27
En aquel tiempo, Jesús exclamó: "¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


Es hermoso encontrar, en la vida, personas con un corazón alegre, agradecido y que ama; actitudes, que todos estamos llamados a vivir en cada momento de nuestra existencia.
En primer lugar, tener un corazón alegre, para reconocer todos los regalos y dones que hemos recibido y vamos recibiendo constantemente en nuestra vida. En segundo lugar, un corazón agradecido, el cual, si no lo tenemos, hay que pedírselo a Jesucristo para que realmente podamos reconocer los dones que hemos recibido, y ser agradecidos, ya que al agradecer se da el valor que posee dicho don o regalo en nuestra vida.
Finalmente, debemos de vivir con un corazón que ama. Somos hombres y estamos hechos para amar y ser amados; sino amamos, no podremos ver los dones o regalos recibidos; tampoco podremos ser agradecidos y mucho menos podremos continuar amando aquello que Dios hace en nuestras vidas.
Pidámosle esta gracia al Señor y dejemos que Él actúe, que podamos tener un corazón alegre, un corazón agradecido y un corazón que ame en todo momento.
La conversión es auténtica "cuando nos damos cuenta de la necesidad de los hermanos y estamos listos para encontrarnos con ellos".
(Papa Francisco).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
El día de hoy, agradeceré a Dios los dones que me ha dado y a aquellos que me rodean, les daré las gracias por cada gesto de amor que me han brindado.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.