sábado, 28 de julio de 2018

Evangelio 28 de Julio de 2018

Color: Rojo

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Jeremías 7:1-11
    1 Palabra que llegó de parte de Yahveh a Jeremías:
    2 Párate en la puerta de la Casa de Yahveh y proclamarás allí esta palabra. Dirás: Oíd la palabra de Yahveh, todo Judá, los que entráis por estas puertas a postraros ante Yahveh.
    3 Así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Mejorad de conducta y de obras, y yo haré que os quedéis en este lugar.
    4 No fiéis en palabras engañosas diciendo: «¡Templo de Yahveh, Templo de Yahveh, Templo de Yahveh es éste!»
    5 Porque si mejoráis realmente vuestra conducta y obras, si realmente hacéis justicia mutua
    6 y no oprimís al forastero, al huérfano y a la viuda (y no vertéis sangre inocente en este lugar), ni andáis en pos de otros dioses para vuestro daño,
    7 entonces yo me quedaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres desde siempre hasta siempre.
    8 Pero he aquí que vosotros fiáis en palabras engañosas que de nada sirven,
    9 para robar, matar, adulterar, jurar en falso, incensar a Baal y seguir a otros dioses que no conocíais.
    10 Luego venís y os paráis ante mí en esta Casa llamada por mi Nombre y decís: «¡Estamos seguros!», para seguir haciendo todas esas abominaciones.
    11 ¿En cueva de bandoleros se ha convertido a vuestros ojos esta Casa que se llama por mi Nombre? ¡Que bien visto lo tengo! - oráculo de Yahveh -.
  • Salmo responsorial

    Salmo 84:3-6, 8, 11
    3 Anhela mi alma y languidece tras de los atrios de Yahveh, mi corazón y mi carne gritan de alegría hacia el Dios vivo.
    4 Hasta el pajarillo ha encontrado una casa, y para sí la golondrina un nido donde poner a sus polluelos: ¡Tus altares, oh Yahveh Sebaot, rey mío y Dios mío!
    5 Dichosos los que moran en tu casa, te alaban por siempre.
    6 Dichosos los hombres cuya fuerza está en ti, y las subidas en su corazón.
    8 De altura en altura marchan, y Dios se les muestra en Sión.
    11 Vale más un día en tus atrios que mil en mis mansiones, estar en el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en las tiendas de impiedad.
  • Evangelio

    Mateo 13:24-30
    24 Otra parábola les propuso, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.
    25 Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue.
    26 Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña.
    27 Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?"
    28 El les contestó: "Algún enemigo ha hecho esto." Dícenle los siervos: "¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?"
    29 Díceles: "No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo.
    30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero."»

Evangelio meditado

La semilla buena
Santo Evangelio según San Mateo 13, 24-30


Por: H. Jorge Alberto Leaños García, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Sólo quiero ser fiel a lo que me pidas. Tal vez tenga dificultades, dudas o pruebas que me pongan a pensar en una vida sin un Dios por detrás. Pero tengo la certeza de querer hacer tu voluntad. Ayúdame a quererlo con todas mis fuerzas, con toda mi alma y con todo mi corazón para que así pueda vivir una vida sobrenatural.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 13, 24-30
En aquel tiempo, Jesús propuso esta parábola a la muchedumbre: “El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras los trabajadores dormían, llegó un enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció también la cizaña.
Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo: ‘Señor, ¿qué no sembraste buen semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, salió esta cizaña?’ El amo les respondió: ‘De seguro lo hizo un enemigo mío’. Ellos le dijeron; ‘¿Quieres que vayamos a arrancarla?’ Pero él les contestó: ‘No. No sea que al arrancar la cizaña, arranquen también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla; y luego almacenen el trigo en mi granero’ ”.
Palabra de Dios.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


Dios nos dio la vida para que creciésemos como la semilla que tiende hacia el bien. Somos sus hijos adoptivos porque Él así lo ha querido. Desde el día en que hemos sido bautizados en su nombre obtuvimos la gracia de ser semillas buenas por naturaleza al reconocer a Dios como Padre.
Ahora bien, así como lo es el pecado, la cizaña está en nosotros sin ser parte de nosotros. Nuestro deber es no dejar entraral mal en nuestro interior pues, aveces, podrá parecer que el mal está tan adherido a nuestro corazón que sentimos o creemos que ya no somos capaces de obrar correctamente.
El bien y el mal parecen ser temas tan repetidos, pues desde que fuimos pequeños se nos enseñaban que esto estaba bien y aquello estaba mal;incluso cada vez que abrimos el periódico encontramos todo tipo de noticias, positivas y negativas. Sin embargo,debemos procurar hacer crecer aquella virtud que Dios nos ha donado por pequeña que sea, aunque haya una gran cantidad de defectos, de pecados, de cizaña.
Lo importante es hacer crecer el mucho o poco trigo que ha sido sembrado en nuestros corazones. Al final de los tiempos podremos presentar todo el trigo que cultivamos con gran esmero a lo largo de nuestra vida.
El cristiano sabe que el Reino de Dios, su Señoría de amor está creciendo como un gran campo de grano, aunque en medio está la cizaña. Siempre hay problemas, están los chismorreos, están las guerras, están las enfermedades... están los problemas. Pero el grano crece, y al final el mal será eliminado. El futuro no nos pertenece, pero sabemos que Jesucristo es la gracia más grande de la vida: es el abrazo de Dios que nos espera al final, pero que ya desde ahora nos acompaña y nos consuela en el camino.
(Audiencia de S.S. Francisco, 23 de agosto de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Haré un examen para ver el trigo bueno que tengo en mi vida y buscaré la forma de acrecentarlo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

viernes, 27 de julio de 2018

Evangelio 27 de Julio de 2018

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Jeremías 3:14-17
    14 Volved, hijos apóstatas - oráculo de Yahveh - porque yo soy vuestro Señor. Os iré recogiendo uno a uno de cada ciudad, y por parejas de cada familia, y os traeré a Sión.
    15 Os pondré pastores según mi corazón que os den pasto de conocimiento y prudencia.
    16 Y luego, cuando seáis muchos y fructifiquéis en la tierra, en aquellos días - oráculo de Yahveh - no se hablará más del arca de la alianza de Yahveh, no vendrá en mientes, no se acordarán ni se ocuparán de ella, ni será reconstruida jamás.
    17 En aquel tiempo llamarán a Jerusalén «Trono de Yahveh» y se incorporarán a ella todas las naciones en el nombre de Yahveh, en Jerusalén, sin seguir más la dureza de sus perversos corazones.
  • Salmo responsorial

    Jeremías 31:10-13
    10 Oíd la palabra de Yahveh, naciones, y anunciad por las islas a lo lejos, y decid: «El que dispersó a Israel le reunirá y le guardará cual un pastor su hato.»
    11 Porque ha rescatado Yahveh a Jacob, y le ha redimido de la mano de otro más fuerte.
    12 Vendrán y darán hurras en la cima de Sión y acudirán al regalo de Yahveh: al grano, al mosto, y al aceite virgen, a las crías de ovejas y de vacas, y será su alma como huerto empapado, no volverán a estar ya macilentos.
    13 Entonces se alegrará la doncella en el baile, los mozos y los viejos juntos, y cambiaré su duelo en recocijo, y les consolaré y alegraré de su tristeza;
  • Evangelio

    Mateo 13:18-23
    18 «Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador.
    19 Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino.
    20 El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría;
    21 pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumba enseguida.
    22 El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto.
    23 Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.»

Evangelio meditado

Preparar la tierra fértil para la vida eterna
Santo Evangelio según San Mateo 13, 18-23. Viernes XVI de Tiempo Ordinario


Por: H. Jesús Alberto Salazar Brenes, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, Tú dijiste que somos bienaventurados cuando tenemos hambre y sed de Ti porque seremos saciados. Prepara mi corazón para saciarme de Ti y dar mucho fruto.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 13, 18-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.
En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta".


Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Si el hombre se ve en la necesidad de sobrevivir, hace hasta lo que raya con lo inaudito con tal de lograr su objetivo; un ejemplo de ello es la transformación de zonas desérticas en áreas cultivables, y todos estos esfuerzos van a un solo fin, comer y sobrevivir.
En el hombre existe un hambre gigantesca de felicidad trascendente, de propósito de vida, de alcanzar metas, de paz y tranquilidad. Con todos estos buenos deseos intentamos cuidar nuestro cuerpo, hacer ejercicio, comer bien, procurar tener buenas relaciones familiares, laborales y de pareja. Pero a pesar de todo esto, seguimos teniendo hambre de más. Se supone que esa hambre la llena Dios, pero después de tantos años de escuchar la Palabra, ir a misa, a grupos de la iglesia o, simplemente, intentando ser buena persona, todo sigue más o menos igual y no vemos un cambio sustancial.
El Evangelio hoy nos muestra el camino para saciar esa hambre y que nuestra tierra dé verdadero fruto. La semilla que nos da Dios en su palabra es la misma para todos, el agua y sol necesarios para la vida lo tenemos en los sacramentos. Si todos tenemos más o menos lo mismo, ¿por qué no damos el fruto que esperaríamos? En este camino de santidad hay dos factores, el primero nos toca a nosotros, y es preparar la tierra con el abono de la humildad, la paciencia, el perdón, la oración. El segundo lo pone Dios, porque Él es el único que puede hacer que nazca una nueva vida de donde antes hubo aridez. Los grandes santos como san Juan Pablo II, san Pío de Pietrelcina, san Maximiliano Kolbe, sólo por citar algunos, prepararon el terreno sin saber cuánto fruto iban a dar. Ahora bien, nos toca a nosotros ver una parte de lo que ellos lograron para alimentar espiritualmente a tantas personas. Sólo hasta que lleguemos al cielo veremos la totalidad del fruto que Dios ha hecho crecer en nosotros para bien de tantas personas.
¿Qué diferencia hay entre estos santos y nosotros? Ninguna, quien escucha la voz de Dios y no endurece su corazón ya está preparando la tierra fértil para la vida eterna.
Recordemos la parábola del sembrador y de los diferentes resultados según los distintos tipos de terreno. La acción del Espíritu, que hace eficaz la respuesta, necesita de corazón que se dejen trabajar y cultivar, de forma que lo escuchado en misa pase en la vida cotidiana, según la advertencia del apóstol Santiago: "Poned por obra la Palabra y no os contentéis solo con oírla, engañándoos a vosotros mismos". La Palabra de Dios hace un camino dentro de nosotros. La escuchamos con los oídos y pasa al corazón; no permanece en los oídos, debe ir al corazón; y del corazón pasa a las manos, a las buenas obras. Este es el recorrido que hace la Palabra de Dios: de los oídos al corazón y a las manos. Aprendamos estas cosas.
(Homilía de S.S. Francisco, 31 de enero de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy seré más paciente y humilde con las personas que trate.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

jueves, 26 de julio de 2018

Evangelio 26 de Julio de 2018

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Eclesiástico 44:1, 10-15
    1 Hagamos ya el elogio de los hombres ilustres, de nuestros padres según su sucesión.
    10 Mas de otro modo estos hombres de bien, cuyas acciones justas no han quedado en olvido.
    11 Con su linaje permanece una rica herencia, su posteridad.
    12 En las alianzas se mantuvo su linaje, y sus hijos gracias a ellos.
    13 Para siempre permanece su linaje, y su gloria no se borrará.
    14 Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre vive por generaciones.
    15 Su sabiduría comentarán los pueblos, su elogio lo publicará la asamblea.
  • Salmo responsorial

    Salmo 132:11, 13-14, 17-18
    11 Juró Yahveh a David, verdad que no retractará: «El fruto de tu seno asentaré en tu trono.
    13 Porque Yahveh ha escogido a Sión, la ha querido como sede para sí:
    14 «Aquí está mi reposo para siempre, en él me sentaré, pues lo he querido.
    17 «Allí suscitaré a David un fuerte vástago, aprestaré una lámpara a mi ungido;
    18 de vergüenza cubriré a sus enemigos, y sobre él brillará su diadema».
  • Evangelio

    Mateo 13:16-17
    16 «¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen!
    17 Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron.

Evangelio meditado

Un don que implica compromiso
Santo Evangelio según San Mateo 13, 10-17. Jueves XVI de Tiempo Ordinario.


Por: H. Alexis Montiel, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Que tu amor inunde mi corazón y, así, me abras el entendimiento para conocer lo que tu Palabra me quiere decir día con día.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 13, 10-17
En aquel tiempo se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron: "¿Por qué les hablas en parábolas?". Él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.
En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Ustedes oirán una y otra vez y no entenderán; miraran y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y ha tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve.
Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron.
Palabra del Señor.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Más de alguna vez me he preguntado si es real que no les es concedido a todos saber la verdad del Evangelio, conocer su alegría, su energía, la vida cristiana... Ahora que soy mayor, veo cómo realmente hay muchas personas que no lo han conocido, incluso católicos que se han quedado indiferentes ante los problemas de los demás, que no se quieren comprometer a vivir el Evangelio con radicalidad, y me pregunto por qué no se les ha revelado la verdad.
Señor, Tú conoces el corazón del hombre y sabes que puedo rechazar tu mensaje de amor porque no me doy cuenta de la verdadera vida a la que Tú me llamas cada día.
Este precioso don que es la fe no se puede contener, no es capaz de quedarse sin comunicarse, no es capaz de dejarse de vivir. El único obstáculo que tiene es el de mi falta de autenticidad, mi propia pereza cuando me quedo quieto, con los brazos cruzados. Tú me pides que te sea fiel, a pesar de lo que pase, a pesar de las burlas que me puedan hacer; Tú eres mejor que todo lo que me pudiese pasar, no te puedo traicionar.
Tú no creaste las enfermedades, pero sí a quien las cura; no creaste la guerra, pero sí a quien la puede detener; no creaste la fatiga, pero sí a quien la sabe ayudar; no creaste la tristeza, creaste a quien sabe dar una sonrisa; no creaste la mentira, el odio, la ira, el mal… por eso yo también repito con el salmista: "Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad".
Nosotros conocemos al Niño Jesús, Jesús que cura a los enfermos, Jesús que predica, que hace milagros, que muere por nosotros y resucita. Sabemos todo esto, pero esto no quiere decir conocer el misterio de Cristo. Se trata de algo más profundo y por ello es necesaria la oración: "Padre, envíame tu Espíritu para que conozca a Cristo". Es una gracia. Es una gracia que da el Padre.
(Homilía de S.S. Francisco, 20 de octubre de 2016, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Participar en una hora eucarística, o al menos hacer una visita a Cristo Eucaristía, para pedir la gracia de crecer en la experiencia de Cristo en mi vida.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

miércoles, 25 de julio de 2018

Evangelio 25 de Julio de 2018

Color: Rojo

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    II Corintios 4:7-15
    7 Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no de nosotros.
    8 Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, mas no desesperados;
    9 perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no aniquilados.
    10 Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
    11 Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la muerte por causa de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.
    12 De modo que la muerte actúa en nosotros, mas en vosotros la vida.
    13 Pero teniendo aquel espíritu de fe conforme a lo que está escrito: "Creí, por eso hablé," también nosotros creemos, y por eso hablamos,
    14 sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará con Jesús y nos presentará ante él juntamente con vosotros.
    15 Y todo esto, para vuestro bien a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.
  • Salmo responsorial

    Salmo 126:1-6
    1 Canción de las subidas. Cuando Yahveh hizo volver a los cautivos de Sión, como soñando nos quedamos;
    2 entonces se llenó de risa nuestra boca y nuestros labios de gritos de alegría. Entonces se decía entre las naciones: ¡Grandes cosas ha hecho Yahveh con éstos!
    3 ¡Sí, grandes cosas hizo con nosotros Yahveh, el gozo nos colmaba!
    4 ¡Haz volver, Yahveh, a nuestros cautivos como torrentes en el Négueb!
    5 Los que siembran con lágrimas cosechan entre cánticos.
    6 Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas.
  • Evangelio

    Mateo 20:20-28
    20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo.
    21 El le dijo: «¿Qué quieres?» Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino.»
    22 Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?» Dícenle: «Sí, podemos.»
    23 Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre.
    24 Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos.
    25 Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder.
    26 No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor,
    27 y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo;
    28 de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»

Evangelio meditado

Mis proyectos son tus sueños
Santo Evangelio según San Mateo 20, 20-28. Solemnidad de Santiago el Mayor.


Por: H. Jorge Alberto Leaños García, L.C. | Fuente: missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor quiero encontrarte. Sólo dame paciencia para esperar tu gracia, sabiduría para verte en donde me muestres tu bondad, entendimiento para comprender lo que me quieres enseñar y fortaleza para vencer con tus fuerzas. Ayúdame a discernir dónde está tu voluntad, estar abierto a lo que me pidas y que nunca tenga miedo de hacerlo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Mateo 20, 20-28
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella respondió: "Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino". Pero Jesús replicó: "No saben ustedes lo que piden. ¿Podrán beber el cáliz que yo he de beber?". Ellos contestaron: "Sí podemos". Y él les dijo: "Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado".
Al oír aquello, los otros diez discípulos se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ya saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. Que no sea así entre ustedes. El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva, y el que quiera ser primero, que sea su esclavo; así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de todos".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio


Nuestros deseos son sueños que nos ilusionan. La imaginación nos proyecta en un lugar donde todo sale adelante conforme a los propios planes. Nos emocionamos con el progreso de los proyectos personales y el entusiasmo nos empuja a buscar siempre más.
¿Es malo todo esto?
Los deseos de la madre de los hijos de Zebedeo eran grandes y sus anhelos ponían a sus hijos a la derecha y a la izquierda de Dios. ¿Qué es lo que hace Dios al ver esta petición? Se dedica a purificar los fuertes sentimientos de los hijos de Zebedeo.
No asegura algún puesto, ni promete el poder, la grandeza o el éxito, sino que va a las bases. Busca que lo más importante esté en su lugar, pues los cimentos de todo sueño deben encontrar sus bases en el dar la vida por los demás. Todo proyecto y deseo necesita estar fundamentado en el bien que podamos fomentar.
Teniendo esto claro, no tendremos miedo de soñar porque el fondo de todo anhelo será siempre el mismo que el de Dios: "Vivir para los demás". El lugar puede cambiar, el trabajo de años puede venirse abajo o se puede levantar. Todo puede cambiar, pero el fundamento será siempre el mismo.
Tengamos estos sentimientos de Cristo, sentimientos de entrega, así podremos decirle: "Mis proyectos son tus sueños" y Él podrá responder: "Mis proyectos son tus sueños".
Cuando se siguen las ambiciones humanas, las prospectivas más cómodas, las inclinaciones del mal, Jesús es considerado como un obstáculo. Por otro parte, está siempre presente también la tentación de la indiferencia. Aun sabiendo que Jesús es el Salvador -nuestro, de todos nosotros-, se prefiere vivir como si no lo fuera: en vez de comportarse con coherencia en la propia fe cristiana, se siguen los principios del mundo, que inducen a satisfacer las inclinaciones a la prepotencia, a la sed de poder, a las riquezas.
(Homilía de S.S. Francisco, 6 de enero de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy no tendré miedo de soñar en grande, pero siempre de la mano de Dios, esforzándome por extender su Reino...
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.