sábado, 19 de noviembre de 2022

Lecturas 19 de Noviembre de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 11:4-12

    4Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Señor de la tierra.5Si alguien pretendiera hacerles mal, saldría fuego de su boca y devoraría a sus enemigos; si alguien pretendería hacerles mal, así tendría que morir.6Estos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva los días en que profeticen; tienen también poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y poder de herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran.7Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.8Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.9Y gentes de los pueblos, razas, lenguas y naciones, contemplarán sus cadáveres tres días y medio: no está permitido sepultar sus cadáveres.10Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan por causa de ellos, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra.11Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusireon de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban.12Oí entonces una fuerte voz que les decía desde el cielo: «Subid acá.» Y subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 144:1-2, 9-10

    1De David. Bendito sea Yahveh, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la batalla;2él, mi amor y mi baluarte, mi ciudadela y mi libertador, mi escudo en el que me cobijo, el que los pueblos somete a mi poder.9Oh Dios, quiero cantarte un canto nuevo, salmodiar para ti al arpa de diez cuerdas,10tú que das a los reyes la victoria, que salvas a David tu servidor. De espada de infortunio

  • Evangelio

    Lucas 20:27-40

    27Acercándose algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrección, le preguntaron:28«Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano.29Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, murió sin hijos;30y la tomó el segundo,31luego el tercero; del mismo modo los siete murieron también sin dejar hijos.32Finalmente, también murió la mujer.33Esta, pues, ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Porque los siete la tuvieron por mujer.»34Jesús les dijo: «Los hijos de este mundo toman mujer o marido;35pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido,36ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.37Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.38No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven.»39Algunos de los escribas le dijeron: «Maestro, has hablado bien.»40Pues ya no se atrevían a preguntarle nada.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Lecturas 18 de Noviembre de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Hechos 28:11-16, 30-31

    11Transcurridos tres meses nos hicimos a la mar en una nave alejandrina que había invernado en la isla y llevaba por enseña los Dióscuros.12Arribamos a Siracusa y permanecimos allí tres días.13Desde allí, costeando, llegamos a Regio. Al día siguiente se levantó el viento del sur, y al cabo de dos días llegamos a Pozzuoli.14Encontramos allí hermanos y tuvimos el consuelo de permanecer con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.15Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos.16Cuando entramos en Roma se le permitió a Pablo permanecer en casa particular con un soldado que le custodiara.30Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado y recibía a todos los que acudían a él;31predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda valentía, sin estorbo alguno.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 98:1-6

    1Salmo. Cantad a Yahveh un canto nuevo, porque ha hecho maravillas; victoria le ha dado su diestra y su brazo santo.2Yahveh ha dado a conocer su salvación, a los ojos de las naciones ha revelado su justicia;3se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.4¡Aclamad a Yahveh, toda la tierra, estallad, gritad de gozo y salmodiad!5Salmodiad para Yahveh con la cítara, con la cítara y al son de la salmodia;6con las trompetas y al son del cuerno aclamad ante la faz del rey Yahveh.

  • Evangelio

    Mateo 14:22-33

    22Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente.23Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí.24La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.25Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar.26Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar.27Pero al instante les habló Jesús diciendo: «¡Animo!, que soy yo; no temáis.»28Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las aguas.»29«¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús.30Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!»31Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»32Subieron a la barca y amainó el viento.33Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.»

jueves, 17 de noviembre de 2022

Lecturas 17 de Noviembre de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Eclesiástico 26:1-3, 15-18, 24

    1Feliz el marido de mujer buena, el número de sus días se duplicará.2Mujer varonil da contento a su marido, que acaba en paz la suma de sus años.3Mujer buena es buena herencia, asignada a los que temen al Señor:15Gracia de gracias la mujer pudorosa, no hay medida para pesar a la dueña de sí misma.16Sol que sale por las alturas del Señor es la belleza de la mujer buena en una casa en orden.17Lámpara que brilla en sagrado candelero es la hermosura de un rostro sobre un cuerpo esbelto.18Columnas de oro sobre basas de plata, las bellas pierras sobre talones firmes.

    O también:

    I Timoteo 5:3-10

    3Honra a las viudas, a las que son verdaderamente viudas.4Si una viuda tiene hijos o nietos, que aprendan éstos primero a practicar los deberes de piedad para con los de su propia familia y a corresponder a sus progenitores, porque esto es agradable a Dios.5Pero la que de verdad es viuda y ha quedado enteramente sola, tiene puesta su esperanza en el Señor y perservera en sus plegarias y oraciones noche y día.6La que, en cambio, está entregada a los placeres aunque viva, está muerta.7Todo esto incúlcalo también, para que sean irreprensibles.8Si alguien no tiene cuidado de los suyos, principalmente de sus familiares, ha renegado de la fe y es peor que un infiel.9Que la viuda que sea inscrita en el catálogo de las viudas no tenga menos de sesenta años, haya estado casada una sola vez,10y tenga el testimonio de sus buenas obras: haber educado bien a los hijos, practicado la hospitalidad, lavado los pies de los santos, socorrido a los atribulados, y haberse ejercitado en toda clase de buenas obras.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 31:4-5, 8-9, 20, 24-25

    4pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.5Sácame de la red que me han tendido, que tú eres mi refugio;8¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,9no me has entregado en manos del enemigo, y has puesto mis pies en campo abierto.20¡Qué grande es tu bondad, Yahveh! Tú la reservas para los que te temen, se la brindas a los que a ti se acogen, ante los hijos de Adán.24Amad a Yahveh, todos sus amigos; a los fieles protege Yahveh, pero devuelve muy sobrado al que obra por orgullo.25¡Valor, que vuestro corazón se afirme, vosotros todos que esperáis en Yahveh!

  • Evangelio

    Mateo 25:31-40

    31«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.32Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.33Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.34Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;36estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."37Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?38¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?39¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"40Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis."

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Lecturas 16 de Noviembre de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 4:1-11

    1Después tuve una visión. He aquí que una puerta estaba abierta en el cielo, y aquella voz que había oído antes, como voz de trompeta que hablara conmigo, me decía: «Sube acá, que te voy a enseñar lo que ha de suceder después».2Al instante caí en éxtasis. Vi que un trono estaba erigido en el cielo, y Uno sentado en el trono.3El que estaba sentado era de aspecto semejante al jaspe y a la cornalina; y un arcoiris alrededor del trono, de aspecto semejante a la esmeralda.4Vi veinticuatro tronos alrededor del trono, y sentados en los tronos, a veinticuatro Ancianos con vestiduras blancas y coronas de oro sobre sus cabezas.5Del trono salen relámpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios.6Delante del trono como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono, y en torno al trono, cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.7El primer Viviente, como un león; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto viviente es como un águila en vuelo.8Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, "Aquel que era, que es y que va a venir".»9Y cada vez que los Vivientes dan gloria, honor y acción de gracias al que está sentado en el trono y vive por los siglos de los siglos,10los veinticuatro Ancianos se postran ante el que está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y arrojan sus coronas delante del trono diciendo:11«Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; por tu voluntad, no existía y fue creado.»

  • Salmo Responsorial

    Salmo 150:1-6

    1¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario, alabadle en el firmamento de su fuerza,2alabadle por sus grandes hazañas, alabadle por su inmensa grandeza.3Alabadle con clangor de cuerno, alabadle con arpa y con cítara,4alabadle con tamboril y danza, alabadle con laúd y flauta,5alabadle con címbalos sonoros, alabadle con címbalos de aclamación.6¡Todo cuanto respira alabe a Yahveh! ¡Aleluya!

  • Evangelio

    Lucas 19:11-28

    11Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro.12Dijo pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse.13Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: "Negociad hasta que vuelva."14Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: "No queremos que ése reine sobre nosotros."15«Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno.16Se presentó el primero y dijo: "Señor, tu mina ha producido diez minas."17Le respondió: "¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades."18Vino el segundo y dijo: "Tu mina, Señor, ha producido cinco minas."19Dijo a éste: "Ponte tú también al mando de cinco ciudades."20«Vino el otro y dijo: "Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo;21pues tenía miedo de tí, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste."22Dícele: "Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré;23pues ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses."24Y dijo a los presentes: "Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas."25Dijéronle: "Señor, tiene ya diez minas."26- "Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará."27«"Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí."»28Y habiendo dicho esto, marchaba por delante subiendo a Jerusalén.

Lecturas 15 de Noviembre de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 3:1-6, 14-22

    1Al Angel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto.2Ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios.3Acuérdate, por tanto, de cómo recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.4Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andarán conmigo vestidos de blanco; porque lo merecen.5El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que me declararé por él delante de mi Padre y de sus Angeles.6El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.14Al Angel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.15Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!16Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.17Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.18Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.19Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. Sé, pues, ferviente y arrepiéntete.20Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.21Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.22El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 15:2-5

    2El que ando sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón,3y no calumnia con su lengua; que no daña a su hermano, ni hace agravio a su prójimo;4con menosprecio mira al réprobo, mas honra a los que temen a Yahveh; que jura en su perjuicio y no retracta,5no presta a usura su dinero, ni acepta soborno en daño de inocente. Quien obra así jamás vacilará.

  • Evangelio

    Lucas 19:1-10

    1Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad.2Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico.3Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura.4Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí.5Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.»6Se apresuró a bajar y le recibió con alegría.7Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.»8Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.»9Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham,10pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»

lunes, 14 de noviembre de 2022

Lecturas 14 de Noviembre de 2022

 

Lecturas del día:

Primera Opción

  • Primera Lectura

    Apocalipsis 1:1-4; 2:1-5

    11Revelación de Jesucristo; se la concedió Dios para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder pronto; y envió a su Angel para dársela a conocer a su siervo Juan,2el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo: todo lo que vio.3Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo está cerca.4Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono,21Al Angel de la Iglesia de Efeso, escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina entre los siete candeleros de oro.2Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.3Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.4Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.5Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 1:1-4, 6

    1¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta,2mas se complace en la ley de Yahveh, su ley susurra día y noche!3Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale bien.4¡No así los impíos, no así! Que ellos son como paja que se lleva el viento.6Porque Yahveh conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos se pierde.

  • Evangelio

    Lucas 18:35-43

    35Sucedió que, al acercarse él a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna;36al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello.37Le informaron que pasaba Jesús el Nazoreo38y empezó a gritar, diciendo: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!»39Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!»40Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó:41«¿Qué quieres que te haga?» El dijo: «¡Señor, que vea!»42Jesús le dijo: «Ve. Tu fe te ha salvado.»43Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios.

Segunda Opción

  • Primera Lectura

    Romanos 8:31-39

    31Ante esto ¿qué diremos? Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros?32El que no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas?33¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica.34¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros?35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?,36como dice la Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero.37Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.38Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades39ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 31:3-4, 6-8, 17, 21

    3tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;4pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.6en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,7tú detestas a los que veneran vanos ídolos; mas yo en Yahveh confío:8¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,17haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!21Tú los escondes en el secreto de tu rostro, lejos de las intrigas de los hombres; bajo techo los pones a cubierto de la querella de las lenguas.

  • Evangelio

    Mateo 10:28-33

    28«Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna.29¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre.30En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.31No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.32«Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;33pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.

domingo, 13 de noviembre de 2022

Lecturas 13 de Octubre de 2022

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Malaquías 3:19-20

    19Pues he aquí que viene el Día, abrasador como un horno; todos los arrogantes y los que cometen impiedad serán como paja; y los consumirá el Día que viene, dice Yahveh Sebaot, hasta no dejarles raíz ni rama.20Pero para vosotros, los que teméis mi Nombre, brillará el sol de justicia con la salud en sus rayos, y saldréis brincando como becerros bien cebados fuera del establo.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 98:5-9

    5Salmodiad para Yahveh con la cítara, con la cítara y al son de la salmodia;6con las trompetas y al son del cuerno aclamad ante la faz del rey Yahveh.7Brama el mar y cuanto encierra, el orbe y los que le habitan;8los ríos baten palmas, a una los montes gritan de alegría,9ante el rostro de Yahveh, pues viene a juzgar a la tierra; él juzgará al orbe con justicia, y a los pueblos con equidad.

  • Segunda Lectura

    II Tesalonicenses 3:7-12

    7Ya sabéis vosotros cómo debéis imitarnos, pues estando entre vosotros no vivimos desordenadamente,8ni comimos de balde el pan de nadie, sino que día y noche con fatiga y cansancio trabajamos para no ser una carga a ninguno de vosotros.9No porque no tengamos derecho, sino por daros en nosotros un modelo que imitar.10Además, cuando estábamos entre vosotros os mandábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma.11Porque nos hemos enterado que hay entre vosotros algunos que viven desordenadamente, sin trabajar nada, pero metiéndose en todo.12A ésos les mandamos y les exhortamos en el Señor Jesucristo a que trabajen con sosiego para comer su propio pan.

  • Evangelio

    Lucas 21:5-19

    5Como dijeran algunos, acerca del Templo, que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas, él dijo:6«Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida.»7Le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso? Y ¿cuál será la señal de que todas estas cosas están para ocurrir?»8El dijo: «Mirad, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: "Yo soy" y "el tiempo está cerca". No les sigáis.9Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato.»10Entonces les dijo: «Se levantará nación contra nación y reino contra reino.11Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo.12«Pero, antes de todo esto, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre;13esto os sucederá para que deis testimonio.14Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa,15porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios.16Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros,17y seréis odiados de todos por causa de mi nombre.18Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza.19Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.