sábado, 8 de julio de 2023

Lecturas 8 de Julio de 2023

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Génesis 27:1-5, 15-29

    1Como hubiese envejecido Isaac, y no viese ya por tener debilitados sus ojos, llamó a Esaú, su hijo mayor: ¡Hijo mío!» El cual le respondió: «Aquí estoy.»2«Mira, dijo, me he hecho viejo e ignoro el día de mi muerte.3Así pues, toma tus saetas, tu aljaba y tu arco, sal al campo y me cazas alguna pieza.4Luego me haces un guiso suculento, como a mí me gusta, y me lo traes para que lo coma, a fin de que mi alma te bendiga antes que me muera.»5- Ahora bien, Rebeca estaba escuchando la conversación de Isaac con su hijo Esaú. - Esaú se fue al campo a cazar alguna pieza para el padre,15Después tomó Rebeca ropas de Esaú, su hijo mayor, las más preciosas que tenía en casa, y vistió a Jacob, su hijo pequeño.16Luego, con las pieles de los cabritos le cubrió las manos y la parte lampiña del cuello,17y puso el guiso y el pan que había hecho en las manos de su hijo Jacob.18Este entró a donde su padre, y dijo: «¡Padre!» El respondió: «Aquí estoy; ¿quién eres, hijo?»19Jacob dijo a su padre: «Soy tu primogénito Esaú. He hecho como dijiste, Anda, levántate, siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.»20Dice Isaac a su hijo: «¡Qué listo has andado en hallarla, hijo!» - Respondió: «Sí; es que Yahveh, tu Dios, me la puso delante.»21Dice Isaac a Jacob: «Acércate, que te palpe, hijo, a ver si realmente eres o no mi hijo Esaú.»22Acercóse Jacob a su padre Isaac, el cual le palpó y dijo: «La voz es la de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú.»23Y no le reconoció, porque sus manos estaban velludas, como las de su hermano Esaú. Y se dispuso a bendecirle.24Dijo, pues: «¿Eres tú realmente mi hijo Esaú?» Respondió: «El mismo.»25Dijo entonces: «acércamelo, que coma de la caza, hijo, para que te bendiga mi alma.» Acercóle, y comió; le trajo también vino, y bebió.26Dícele su padre Isaac: «Acércate y bésame, hijo.»27El se acercó y le besó, y al aspirar Isaac el aroma de sus ropas, le bendijo diciendo: «Mira, el aroma de mi hijo como el aroma de un campo, que ha bendecido Yahveh.28¡Pues que Dios te dé el rocío del cielo y la grosura de la tierra, mucho trigo y mosto!29Sírvante pueblos, adórente naciones, sé señor de tus hermanos y adórente los hijos de tu madre. ¡Quien te maldijere, maldito sea, y quien te bendijere, sea bendito!»

  • Salmo Responsorial

    Salmo 135:1-6

    1¡Aleluya! Alabad el nombre de Yahveh, alabad, servidores de Yahveh,2que servís en la Casa de Yahveh, en los atrios de la Casa del Dios nuestro.3Alabad a Yahveh, porque es bueno Yahveh, salmodiad a su nombre, que es amable.4Pues Yahveh se ha elegido a Jacob, a Israel, como su propiedad.5Bien sé yo que es grande Yahveh, nuestro Señor más que todos los dioses.6Todo cuanto agrada a Yahveh, lo hace en el cielo y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.

  • Evangelio

    Mateo 9:14-17

    14Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?»15Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán.16Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor.17Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan.»

viernes, 7 de julio de 2023

Lecturas 7 de Julio de 2023

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Génesis 23:1-4, 19; 24:1-8, 62-67

    231Sara vivió 127 años.2Murió Sara en Quiryat Arbá - que es Hebrón - en el país de Canaán, y Abraham hizo duelo por Sara y la lloró.3Luego se levantó Abraham de delante de la muerta, y habló a los hijos de Het en estos términos:4«Yo soy un simple forastero que reside entre vosotros. Dadme una propiedad sepulcral entre vosotros, para retirar y sepultar a mi muerta.»19Después Abraham sepultó a su mujer Sara en la cueva del campo de la Makpelá frente a Mambré (es Hebrón), en Canaán.241Abraham era ya un viejo entrado en años, y Yahveh había bendecido a Abraham en todo.2Abraham dijo al siervo más viejo de su casa y mayordomo de todas sus cosas: «Ea, pon tu mano debajo de mi muslo,3que voy a juramentarte por Yahveh, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás mujer para mi hijo de entre las hijas de los cananeos con los que vivo;4sino que irás a mi tierra y a mi patria a tomar mujer para mi hijo Isaac.»5Díjole el siervo: «Tal vez no quiera la mujer seguirme a este país. ¿Debo en tal caso volver y llevar a tu hijo a la tierra de donde saliste?»6Díjole Abraham: «Guárdate de llevar allá a mi hijo.7Yahveh, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que me tomó de mi casa paterna y de mi patria, y que me habló y me juró, diciendo: "A tu descendencia daré esta tierra", él enviará su Angel delante de ti, y tomarás de allí mujer para mi hijo.8Si la mujer no quisiere seguirte, no responderás de este juramento que te tomo. En todo caso, no lleves allá a mi hijo.»62Entretanto, Isaac había venido del pozo de Lajay Roí, pues habitaba en el país del Négueb.63Una tarde había salido Isaac de paseo por el campo, cuando he aquí que al alzar la vista, vio que venían unos camellos.64Rebeca a su vez alzó sus ojos y viendo a Isaac, se apeó del camello,65y dijo al siervo: «¿Quién es aquel hombre que camina por el campo a nuestro encuentro?» Dijo el siervo: «Es mi señor.» Entonces ella tomó el velo y se cubrió.66El siervo contó a Isaac todo lo que había hecho,67e Isaac introdujo a Rebeca en la tienda, tomó a Rebeca, que pasó a ser su mujer, y él la amó. Así se consoló Isaac por la pérdida de su madre.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 106:1-5

    1¡Aleluya! ¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!2¿Quién dirá las proezas de Yahveh, hará oír toda su alabanza?3¡Dichosos los que guardan el derecho, los que practican en todo tiempo la justicia!4¡Acuérdate de mí, Yahveh, por amor de tu pueblo; con tu salvación visítame,5que vea yo la dicha de tus elegidos, me alegre en la alegría de tu pueblo, con tu heredad me felicite!

  • Evangelio

    Mateo 9:9-13

    9Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» El se levantó y le siguió.10Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos.11Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?»12Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal.13Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»

jueves, 6 de julio de 2023

Lecturas 6 de Julio de 2023

 

Lecturas del día:

Primera Opción

  • Primera Lectura

    Génesis 22:1-19

    1Después de estas cosas sucedió que Dios tentó a Abraham y le dijo: «¡Abraham, Abraham!» El respondió: «Heme aquí.»2Díjole: «Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria y ofrécele allí en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga.»3Levantóse, pues, Abraham de madrugada, aparejó su asno y tomó consigo a dos mozos y a su hijo Isaac. Partió la leña del holocausto y se puso en marcha hacia el lugar que le había dicho Dios.4Al tercer día levantó Abraham los ojos y vio el lugar desde lejos.5Entonces dijo Abraham a sus mozos: «Quedaos aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allí, haremos adoración y volveremos donde vosotros.»6Tomó Abraham la leña del holocausto, la cargó sobre su hijo Isaac, tomó en su mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos.7Dijo Isaac a su padre Abraham: «¡Padre!» Respondió: «¿qué hay, hijo?» - «Aquí está el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?»8Dijo Abraham: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío.» Y siguieron andando los dos juntos.9Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.10Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.11Entonces le llamó el Angel de Yahveh desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham!» El dijo: «Heme aquí.»12Dijo el Angel: «No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único.»13Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.14Abraham llamó a aquel lugar «Yahveh provee», de donde se dice hoy en día: «En el monte "Yahveh provee"»15El Angel de Yahveh llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,16y dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahveh, que por haber hecho esto, por no haberme negado tu hijo, tu único,17yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.18Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz.»19Volvió Abraham al lado de sus mozos, y emprendieron la marcha juntos hacia Berseba. Y Abraham se quedó en Berseba.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 115:1-6, 8-9

    1¡No a nosotros, Yahveh, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria, por tu amor, por tu verdad!2¿Por qué han de decir las gentes: «¿Dónde está su Dios?»3Nuestro Dios está en los cielos, todo cuanto le place lo realiza.4Plata y oro son sus ídolos, obra de mano de hombre.5Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven,6tienen oídos y no oyen, tienen nariz y no huelen.8Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza.9Casa de Israel, confía en Yahveh, él, su auxilio y su escudo;

  • Evangelio

    Mateo 9:1-8

    1Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad.2En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados.»3Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Este está blasfemando.»4Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir:5"Levántate y anda"?6Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico -: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".»7El se levantó y se fue a su casa.8Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.

Segunda Opción

  • Primera Lectura

    I Corintios 6:13-15, 17-20

    13La comida para el vientre y el vientre para la comida. Mas lo uno y lo otro destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.14Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder.15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo!17Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.18¡Huid de la fornicación! Todo pecado que comete el hombre queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo.19¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?20¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 31:3-4, 6, 8, 16-17

    3tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;4pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.6en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,8¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,16Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;17haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!

  • Evangelio

    Juan 12:24-26

    24En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto.25El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna.26Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

miércoles, 5 de julio de 2023

Lecturas 5 de Julio de 2023

 

Lecturas del día:

  • Primera Lectura

    Génesis 21:5, 8-20

    5Abraham era de cien años cuando le nació su hijo Isaac.8Creció el niño y fue destetado, y Abraham hizo un gran banquete el día que destetaron a Isaac.9Vio Sara al hijo que Agar la egipcia había dado a Abraham jugando con su hijo Isaac,10dijo a Abraham: «Despide a esa criada y a su hijo, pues no va a heredar el hijo de esa criada juntamente con mi hijo, con Isaac.»11Sintiólo muy mucho Abraham, por tratarse de su hijo,12pero Dios dijo a Abraham: «No lo sientas ni por el chico ni por tu criada. En todo lo que te dice Sara, hazle caso; pues aunque por Isaac llevará tu nombre una descendencia,13también del hijo de la criada haré una gran nación, por ser descendiente tuyo.»14Levantóse, pues, Abraham de mañana, tomó pan y un odre de agua, y se lo dio a Agar, le puso al hombro el niño y la despidió. Ella se fue y anduvo por el desierto de Berseba.15Como llegase a faltar el agua del odre, echó al niño bajo una mata,16y ella misma fue a sentarse enfrente, a distancia como de un tiro de arco, pues decía: «No quiero ver morir al niño.» Sentada, pues, enfrente, se puso a llorar a gritos.17Oyó Dios la voz del chico, y el Angel de Dios llamó a Agar desde los cielos y le dijo: «¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del chico en donde está.18¡Arriba!, levanta al chico y tenle de la mano, porque he de convertirle en una gran nación.»19Entonces abrió Dios los ojos de ella, y vio un pozo de agua. Fue, llenó el odre de agua y dio de beber al chico.20Dios asistió al chico, que se hizo mayor y vivía en el desierto, y llegó a ser gran arquero.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 34:7-13

    7Cuando el pobre grita, Yahveh oye, y le salva de todas sus angustias.8Acampa el ángel de Yahveh en torno a los que le temen y los libra.9Gustad y ved qué bueno es Yahveh, dichoso el hombre que se cobija en él.10Temed a Yahveh vosotros, santos suyos, que a quienes le temen no les falta nada.11Los ricos quedan pobres y hambrientos, mas los que buscan a Yahveh de ningún bien carecen.12Venid, hijos, oídme, el temor de Yahveh voy a enseñaros.13¿Quién es el hombre que apetece la vida, deseoso de días para gozar de bienes?

  • Evangelio

    Mateo 8:28-34

    28Al llegar a la otra orilla, a la región de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, y tan furiosos que nadie era capaz de pasar por aquel camino.29Y se pusieron a gritar: «¿Qué tenemos nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?»30Había allí a cierta distancia una gran piara de puercos paciendo.31Y le suplicaban los demonios: «Si nos echas, mándanos a esa piara de puercos.»32El les dijo: «Id.» Saliendo ellos, se fueron a los puercos, y de pronto toda la piara se arrojó al mar precipicio abajo, y perecieron en las aguas.33Los porqueros huyeron, y al llegar a la ciudad lo contaron todo y también lo de los endemoniados.34Y he aquí que toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, en viéndole, le rogaron que se retirase de su término.

martes, 4 de julio de 2023

Lecturas 4 de Julio de 2023

 

Lecturas del día:

Primera Opción

  • Primera Lectura

    Isaías 58:6-11

    6¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?7¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?8Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá.9Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,10repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.11Te guiará Yahveh de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 107:2-9

    2Que lo digan los redimidos de Yahveh, los que él ha redimido del poder del adversario,3los que ha reunido de entre los países, de oriente y de poniente, del norte y mediodía.4En el desierto erraban, por la estepa, no encontraban camino de ciudad habitada;5hambrientos, y sedientos, desfallecía en ellos su alma.6Y hacia Yahveh gritaron en su apuro, y él los libró de sus angustias,7les condujo por camino recto, hasta llegar a ciudad habitada.8¡Den gracias a Yahveh por su amor, por sus prodigios con los hijos de Adán!9Porque él sació el alma anhelante, el alma hambrienta saturó de bienes.

  • Evangelio

    Mateo 25:31-46

    31«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.32Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.33Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.34Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;36estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."37Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?38¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?39¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"40Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis."41Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;43era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis."44Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"45Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo."46E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»

Segunda Opción

  • Primera Lectura

    Génesis 19:15-29

    15Al rayar el alba, los ángeles apremiaron a Lot diciendo: «Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, no vayas a ser barrido por la culpa de la ciudad.»16Y como él remoloneaba, los hombres le asieron de la mano lo mismo que a su mujer y a sus dos hijas por compasión de Yahveh hacia él, y sacándole le dejaron fuera de la ciudad.17Mientras los sacaban afuera, dijo uno: «¡Escápate, por vida tuya! No mires atrás ni te pares en toda la redonda. Escapa al monte, no vayas a ser barrido.»18Lot les dijo: «No, por favor, Señor mío.19Ya que este servidor tuyo te ha caído en gracia, y me has hecho el gran favor de dejarme con vida, mira que no puedo escaparme al monte sin riesgo de que me alcance el daño y la muerte.20Ahí cerquita está esa ciudad a donde huir. Es una pequeñez. ¡Ea, voy a escaparme allá - ¿verdad que es una pequeñez? - y quedaré con vida!»21Díjole: «Bien, te concedo también eso de no arrasar la ciudad que has dicho.22Listo, escápate allá, porque no puedo hacer nada hasta que no entres allí.» Por eso se llamó aquella ciudad Soar.23El sol asomaba sobre el horizonte cuando Lot entraba en Soar.24Entonces Yahveh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte de Yahveh.25Y arrasó aquellas ciudades, y toda la redonda con todos los habitantes de las ciudades y la vegetacíon del suelo.26Su mujer miró hacia atrás y se volvió poste de sal.27Levantóse Abraham de madrugada y fue al lugar donde había estado en presencia de Yahveh.28Dirigió la vista en direción de Sodoma y Gomorra y de toda la región de la redonda, miró, y he aquí que subía una humareda de la tierra cual la de una fogata.29Así pues, cuando Dios destruyó las ciudades de la redonda, se acordó de Abraham y puso a Lot a salvo de la catástrofe, cuando arrasó las ciudades en que Lot habitaba.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 26:2-3, 9-12

    2Escrútame, Yahveh, ponme a prueba, pasa al crisol mi conciencia y mi corazón;3está tu amor delante de mis ojos, y en tu verdad camino.9No juntes mi alma con los pecadores, ni mi vida con los hombres sanguinarios,10que tienen en sus manos la infamia, y su diestra repleta de soborno.11Yo, en cambio, camino en mi entereza; rescátame, ten piedad de mí;12mi pie está firme en suelo llano; a ti, Yahveh, bendeciré en las asambleas.

  • Evangelio

    Mateo 8:23-27

    23Subió a la barca y sus discípulos le siguieron.24De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido.25Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!»26Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza.27Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?»