sábado, 20 de enero de 2024

Evangelio 20 de Enero de 2024

 

Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel (1,1-4.11-12.19.23-27):

En aquellos días, al volver de su victoria sobre los amalecitas, David se detuvo dos días en Sicelag.
Al tercer día de la muerte de Saúl, llegó uno del ejército con la ropa hecha jirones y polvo en la cabeza; cuando llegó, cayó en tierra, postrándose ante David.
David le preguntó: «¿De dónde vienes?»
Respondió: «Me he escapado del campamento israelita.»
David dijo: «¿Qué ha ocurrido? Cuéntame.»
Él respondió: «Pues que la tropa ha huido de la batalla, y ha habido muchas bajas entre la tropa y muchos muertos, y hasta han muerto Saúl y su hijo Jonatán.»
Entonces David agarró sus vestiduras y las rasgó, y sus acompañantes hicieron lo mismo. Hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta el atardecer por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor, por la casa de Israel, porque habían muerto a espada.
Y dijo David: «¡Ay, la flor de Israel, herida en tus alturas! ¡Cómo cayeron los valientes! Saúl y Jonatán, mis amigos queridos, ni vida ni muerte los pudo separar; más ágiles que águilas, más bravos que leones. Muchachas de Israel, llorad por Saúl, que os vestía de púrpura y de joyas, que enjoyaba con oro vuestros vestidos. ¡Cómo cayeron los valientes en medio del combate! ¡Jonatán, herido en tus alturas! ¡Cómo sufro por ti, Jonatán, hermano mío!
¡Ay, cómo te quería! Tu amor era para mí más maravilloso que el amor de mujeres. ¡Cómo cayeron los valientes, los rayos de la guerra perecieron!»

Palabra de Dios

Salmo

Sal 79,2-3.5-7

R/. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve

Pastor de Israel, escucha,
tú que guias a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
ante Efraín, Benjamín y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

Señor Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica? R/.

Les diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos
nuestros enemigos se burlan de nosotros. R/.

Segunda lectura

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,20-21):

En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discipulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.

Palabra del Señor

viernes, 19 de enero de 2024

Lecturas 19 de Enero de 2024

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    I Samuel 24:3-21

    3Tomó entonces Saúl 3.000 hombres selectos de todo Israel y partió en busca de David y de sus hombres al este del roquedal de Yeelim.4Llegó a unos rediles de ganado junto al camino; había allí una cueva y Saúl entró en ella para hacer sus necesidades. David y sus hombres estaban instalados en el fondo de la cueva.5Los hombres de David le dijeron: «Mira, este es el día que Yahveh te anunció: Yo pongo a tu enemigo en tus manos, haz de él lo que te plazca.» Levantóse David y silenciosamente cortó la punta del manto de Saúl.6Después su corazón le latía fuertemente por haber cortado la punta del manto de Saúl,7y dijo a sus hombres: «Yahveh me libre de hacer tal cosa a mi señor y de alzar mi mano contra él, porque es el ungido de Yahveh.»8David habló con energía a sus hombres para que no se lanzasen contra Saúl. Saúl marchó de la cueva y continuó su camino,9tras lo cual se levantó David, salió de la cueva y gritó detrás de Saúl: «¡Oh rey, mi señor!» Volvió Saúl la vista, e inclinándose David, rostro en tierra, se postró ante él,10y dijo David a Saúl: «¿Por qué escuchas a las gentes que te dicen: David busca tu ruina?11Hoy mismo han visto tus ojos que Yahveh te ha puesto en mis manos en la cueva, pero no he querido matarte, te he perdonado, pues me he dicho: No alzaré mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Yahveh.12Mira, padre mío, mira la punta de tu manto en mi mano; si he cortado la punta de tu manto y no te he matado, reconoce y mira que no hay en mi camino maldad ni crimen, ni he pecado contra ti, mientras que tú me pones insidias para quitarme la vida.13Que juzgue Yahveh entre los dos y que Yahveh me vengue de ti, pero mi mano no te tocará,14pues como dice el antiguo proverbio: De los malos sale malicia, pero mi mano no te tocará.15¿Contra quién sale el rey de Israel, a quién estás persiguiendo? A un perro muerto, a una pulga.16Que Yahveh juzgue y sentencie entre los dos, que él vea y defienda mi causa y me haga justicia librándome de tu mano.»17Cuando David hubo acabado de decir estas palabras a Saúl, dijo Saúl: «¿Es ésta tu voz, hijo mío David?» Y alzando Saúl su voz, rompió a llorar,18y dijo a David: «Más justo eres tú que yo, pues tú me haces beneficios y yo te devuelvo males;19hoy has mostrado tu bondad, pues Yahveh me ha puesto en tus manos y no me has matado.20¿Qué hombre encuentra a su enemigo y le permite seguir su camino en paz? Que Yahveh te premie por el bien que hoy me has hecho.21Ahora tengo por cierto que reinarás y que el reino de Israel se afirmará en tus manos.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 57:2-4, 6, 11

    2Tenme piedad, oh Dios, tenme piedad, que en ti se cobija mi alma; a la sombra de tus alas me cobijo hasta que pase el infortunio.3Invoco al Dios Altísimo, al Dios que tanto hace por mí.4Mande desde los cielos y me salve, confunda a quien me pisa, envíe Dios su amor y su verdad.6¡Alzate, oh Dios, sobre los cielos, sobre toda la tierra, tu gloria11porque tu amor es grande hasta los cielos, tu verdad hasta las nubes.

  • Evangelio

    Marcos 3:13-19

    13Subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron donde él.14Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar15con poder de expulsar los demonios.16Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro;17a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno;18a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo19y Judas Iscariote, el mismo que le entregó.

jueves, 18 de enero de 2024

Lecturas 18 de Enero de 2024

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    I Samuel 18:6-9; 19:1-7

    186A su regreso, cuando volvió David de matar al filisteo, salían las mujeres de todas la ciudades de Israel al encuentro del rey Saúl para cantar danzando al son de adufes y triángulos con cantos de alegria.7Las mujeres, danzando, cantaban a coro: «Saúl mató sus millares y David sus miríadas.8Irritóse mucho Saúl y le disgustó el suceso, pues decía: «Dan miríadas a David y a mí millares; sólo le falta ser rey.»9Y desde aquel día en adelante miraba Saúl a David con ojos de envidia.191Saúl dijo a su hijo Jonatán y a todos sus servidores que haría morir a David; pero Jonatán, hijo de Saúl, amaba mucho a David,2y avisó Jonatán a David diciéndole: «Mi padre Saúl te busca para matarte. Anda sobre aviso mañana por la mañana; retírate a un lugar oculto y escóndete.3Yo saldré y estaré junto a mi padre en el campo, donde tú estés, y hablaré por ti a mi padre; veré lo que hay y te avisaré.»4Habló Jonatán a Saúl su padre en favor de David y dijo: «No peque el rey contra su siervo David, porque él no ha pecado contra ti, sino que te ha hecho grandes servicios.5Puso su vida en peligro, mató al filisteo y concedió Yahveh una gran victoria para todo Israel. Tú lo viste y te alegraste. ¿Por qué, pues, vas a pecar contra sangre inocente haciendo morir a David sin motivo?»6Escuchó Saúl las palabras de Jonatán y juró: «¡Vive Yahveh!, no morirá.»7Llamó entonces Jonatán a David, le contó todas estas palabras y llevó a David donde Saúl, y se quedó a su servicio como antes.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 56:2-3, 9-13

    2Tenme piedad, oh Dios, porque me pisan, todo el día hostigándome me oprimen.3Me pisan todo el día los que me asechan, innumerables son los que me hostigan en la altura.9De mi vida errante llevas tú la cuenta, ¡recoge mis lágrimas en tu odre!10Entonces retrocederán mis enemigos, el día en que yo clame. Yo sé que Dios está por mí.11En Dios, cuya palabra alabo, en Yahveh, cuya palabra alabo,12en Dios confío y ya no temo, ¿qué puede hacerme un hombre?13A mi cargo, oh Dios, los votos que te hice: sacrificios te ofreceré de acción de gracias,

  • Evangelio

    Marcos 3:7-12

    7Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea,8de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él.9Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan una pequeña barca, para que no le aplastaran.10Pues curó a muchos, de suerte que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para tocarle.11Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.»12Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran.

miércoles, 17 de enero de 2024

Lecturas 17 de Enero de 2024

 

Lecturas diarias:

Primera Opción

  • Primera Lectura

    I Samuel 17:32-33, 37, 40-51

    32Dijo David a Saúl: «Que nadie se acobarde por ése. Tu siervo irá a combatir con ese filisteo.»33Dijo Saúl a David: «No puedes ir contra ese filisteo para luchar con él, porque tú eres un niño y él es hombre de guerra desde su juventud.»37Añadió David: «Yahveh que me ha librado de las garras del león y del oso, me librará de la mano de ese filisteo.» Dijo Saúl a David: «Vete, y que Yahveh sea contigo.»40Tomó su cayado en la mano, escogió en el torrente cinco cantos lisos y los puso en su zurrón de pastor, en su morral , y con su honda en la mano se acercó al filisteo.41El filisteo fue avanzando y acercándose a David, precedido de su escudero.42Volvió los ojos el filisteo, y viendo a David, lo despreció, porque era un muchacho rubio y apuesto.43Dijo el filisteo a David: «¿Acaso soy un perro, pues vienes contra mí con palos?» Y maldijo a David el filisteo por sus dioses,44y dijo el filisteo a David: «Ven hacia mí y daré tu carne a las aves del cielo y a las fieras del campo.»45Dijo David al filisteo: «Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo voy contra ti en nombre de Yahveh Sebaot, Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado.46Hoy mismo te entrega Yahveh en mis manos, te mataré y te cortaré la cabeza y entragaré hoy mismo tu cadáver y los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras de la tierra, y sabrá toda la tierra que hay Dios para Israel.47Y toda esta asamblea sabrá que no por la espada ni por la lanza salva Yahveh, porque de Yahveh es el combate y os entrega en nuestras manos.»48Se levantó el filisteo y fue acercándose al encuentro de David; se apresuró David, salió de las filas y corrió al encuentro del filisteo.49Metió su mano David en su zurrón, sacó de él una piedra, la lanzó con la honda e hirió al filisteo en la frente; la piedra se clavó en su frente y cayó de bruces en tierra.50Y venció David al filisteo con la honda y la piedra; hirió al filisteo y le mató sin tener espada en su mano.51Corrió David, se detuvo sobre el filisteos y tomando la espada de éste de sacó de su vaina, le mató y le cortó la cabeza. Viendo los filisteos que había muerto su campeón, huyeron.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 144:1-2, 9-10

    1De David. Bendito sea Yahveh, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la batalla;2él, mi amor y mi baluarte, mi ciudadela y mi libertador, mi escudo en el que me cobijo, el que los pueblos somete a mi poder.9Oh Dios, quiero cantarte un canto nuevo, salmodiar para ti al arpa de diez cuerdas,10tú que das a los reyes la victoria, que salvas a David tu servidor. De espada de infortunio

  • Evangelio

    Marcos 3:1-6

    1Entró de nuevo en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía la mano paralizada.2Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle.3Dice al hombre que tenía la mano seca: «Levántate ahí en medio.»4Y les dice: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?» Pero ellos callaban.5Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: «Extiende la mano.» El la extendió y quedó restablecida su mano.6En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra él para ver cómo eliminarle.

Segunda Opción

  • Primera Lectura

    Efesios 6:10-13, 18

    10Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder.11Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo.12Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas.13Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneros firmes.18siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos,

  • Salmo Responsorial

    Salmo 16:1-2, 5, 7-8, 11

    1media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.2Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;5Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;7Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;8pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.11Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.

  • Evangelio

    Mateo 19:16-26

    16En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?»17El le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»18«¿Cuáles?» - le dice él. Y Jesús dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio,19honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.»20Dícele el joven: «Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?»21Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme.»22Al oír estas palabras, el joven se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.23Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos.24Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos.»25Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?»26Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible.»

martes, 16 de enero de 2024

Lecturas 16 de Enero de 2024

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    Génesis 9:1-13

    1Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra.2Infundiréis temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a vuestra disposición.3Todo lo que se mueve y tiene vida os servirá de alimento: todo os lo doy, lo mismo que os di la hierba verde.4Sólo dejaréis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre,5y yo os prometo reclamar vuestra propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: a todos y a cada uno reclamaré el alma humana.6Quien vertiere sangre de hombre, por otro hombre será su sangre vertida, porque a imagen de Dios hizo El al hombre.7Vosotros, pues, sed fecundos y multiplicaos; pululad en la tierra y dominad en ella.»8Dijo Dios a Noé y a sus hijos con él:9«He aquí que yo establezco mi alianza con vosotros, y con vuestra futura descendencia,10y con toda alma viviente que os acompaña: las aves, los ganados y todas las alimañas que hay con vosotros, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra.11Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.»12Dijo Dios: «Esta es la señal de la alianza que para las generaciones perpertuas pongo entre yo y vosotros y toda alma viviente que os acompaña:13Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 102:16-21, 29, 22-23

    16Y temerán las naciones el nombre de Yahveh, y todos los reyes de la tierra tu gloria;17cuando Yahveh reconstruya a Sión, y aparezca en su gloria,18volverá su rostro a la oración del despojado, su oración no despreciará.19Se escribirá esto para la edad futura, y en pueblo renovado alabará a Yahveh:20que se ha inclinado Yahveh desde su altura santa, desde los cielos ha mirado a la tierra,21para oír el suspiro del cautivo, para librar a los hijos de la muerte.22Para pregonar en Sión el nombre de Yahveh, y su alabanza en Jerusalén,23cuando a una se congreguen los pueblos, y los reinos para servir a Yahveh.29Los hijos de tus siervos tendrán una morada, y su estirpe ante ti subsistirá.

  • Evangelio

    Marcos 8:27-33

    27Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?»28Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.»29Y él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contesta: «Tú eres el Cristo.»30Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él.31Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.32Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.33Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.»

lunes, 15 de enero de 2024

Lectura 15 de Enero de 2024

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    I Samuel 15:16-23

    16Pero Samuel dijo a Saúl: «Basta ya y deja que te anuncie lo que Yahveh me ha revelado esta noche.» El le dijo: «Habla.»17Entonces Samuel dijo: «Aunque tú eres pequeño a tus propios ojos ¿no eres el jefe de las tribus de Israel? Yahveh te ha ungido rey de Israel.18Yahveh te ha enviado por el camino y te ha dicho: "Vete, y consagra al anatema a estos pecadores, los amalecitas, hazles la guerra hasta el exterminio".19Por qué no has eschuchado a Yahveh? ¿Por qué te has lanzado sobre el botín y has hecho lo que desagrada a Yahveh?»20Saúl respondió a Samuel: «¡Yo he obedecido a Yahveh! Anduve por el camino por el que me envió, he traído a Agag, rey de Amalec, y he entregado al anatema a los amalecitas.21Del botín, el pueblo ha tomado el ganado mayor y menor, lo mejor del anatema, para sacrificarlo a Yahveh tu Dios en Guilgal.»22Pero Samuel dijo: ¿Acaso se complace Yahveh en los holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la palabra de Yahveh? Mejor es obedecer que sacrificar, mejor la docilidad que la grasa de los carneros.23Como pecado de hechicería es la rebeldía, crimen de terafim la contumacia. Porque has rechazado la palabra de Yahveh, él te rechaza para que no seas rey.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 50:8-9, 16-17, 21, 23

    8«No es por tus sacrificios por lo que te acuso: ¡están siempre ante mí tus holocaustos!9No tengo que tomar novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos.16Pero al impío Dios le dice: «¿Qué tienes tú que recitar mis preceptos, y tomar en tu boca mi alianza,17tú que detestas la doctrina, y a tus espaldas echas mis palabras?21Esto haces tú, ¿y he de callarme? ¿Es que piensas que yo soy como tú? Yo te acuso y lo expongo ante tus ojos.23El que ofrece sacrificios de acción de gracias me da gloria, al hombre recto le mostraré la salvación de Dios.»

  • Evangelio

    Marcos 2:18-22

    18Como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen: «¿Por qué mientras los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, tus discípulos no ayunan?»19Jesús les dijo: «¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar.20Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán, en aquel día.21Nadie cose un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, pues de otro modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo del viejo, y se produce un desgarrón peor.22Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino reventaría los pellejos y se echaría a perder tanto el vino como los pellejos: sino que el vino nuevo, en pellejos nuevos.

domingo, 14 de enero de 2024

Lecturas 14 de Enero de 2024

 

Lecturas diarias:

  • Primera Lectura

    I Samuel 3:3-10, 19

    3no estaba aún apagada la lámpara de Dios, y Samuel estaba acostado en el Santuario de Yahveh, donde se encontraba el arca de Dios.4Llamó Yahveh: «¡Samuel, Samuel!» El respondió: «¡Aquí estoy!»,5y corrió donde Elí diciendo: «¡Aquí estoy, porque me has llamado.» Pero Elí le contestó: «Yo no te he llamado; vuélvete a acostar.» El se fue y se acostó.6Volvió a llamar Yahveh: «¡Samuel!» Se levantó Samuel y se fue donde Elí diciendo: «Aquí estoy, porque me has llamado.» Elí le respondió: «Yo no te he llamado, hijo mío, vuélvete a acostar.»7Aún no conocía Samuel a Yahveh, pues no le había sido revelada la palabra de Yahveh.8Tercera vez llamó Yahveh a Samuel y él se levantó y se fue donde Elí diciendo: «Aquí estoy, porque me has llamado.» Comprendió entonces Elí que era Yahveh quien llamaba al niño,9y dijo a Samuel: «Vete y acuéstate, y si te llaman, dirás: Habla, Yahveh, que tu siervo escucha.» Samuel se fue y se acostó en su sitio.10Vino Yahveh, se paró y llamó como las veces anteriores «Samuel, Samuel!» Respondió Samuel: «¡Habla, que tu siervo escucha.»19Samuel crecía, Yahveh estaba con él y no dejó caer en tierra ninguna de sus palabras.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 40:2, 4, 7-10

    2En Yahveh puse toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.4Puso en mi boca un canto nuevo, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán, y en Yahveh tendrán confianza.7Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas,8dije entonces: Heme aquí, que vengo. Se me ha prescrito en el rollo del libro9hacer tu voluntad. Oh Dios mío, en tu ley me complazco en el fondo de mi ser.10He publicado la justicia en la gran asamblea; mira, no he contenido mis labios, tú lo sabes, Yahveh.

  • Segunda Lectura

    I Corintios 6:13-15, 17-20

    13La comida para el vientre y el vientre para la comida. Mas lo uno y lo otro destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.14Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder.15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo!17Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.18¡Huid de la fornicación! Todo pecado que comete el hombre queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo.19¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?20¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.

  • Evangelio

    Juan 1:35-42

    35Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos.36Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.»37Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.38Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?» Ellos le respondieron: «Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?»39Les respondió: «Venid y lo veréis.» Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima.40Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús.41Este se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» - que quiere decir, Cristo.42Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» - que quiere decir, "Piedra".