viernes, 5 de octubre de 2018

Lecturas 6 de Octubre de 2018

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Job 42:1-3, 5-6, 12-17
    1 Y Job respondió a Yahveh:
    2 Sé que eres todopoderoso: ningún proyecto te es irrealizable.
    3 Era yo el que empañaba el Consejo con razones sin sentido. Sí, he hablado de grandezas que no entiendo, de maravillas que me superan y que ignoro.
    5 Yo te conocía sólo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos.
    6 Por eso me retracto y me arrepiento en el polvo y la ceniza.
    12 Yahveh bendijo la nueva situación de Job más aún que la antigua: llegó a poseer 14.000 ovejas, 6.000 camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
    13 Tuvo además siete hijos y tres hijas.
    14 A la primera le puso el nombre de «Paloma», a la segunda el de «Canela» y a la tercera el de «Cuerno de afeites».
    15 No había en todo el país mujeres tan bonitas como las hijas de Job. Y su padre les dio parte en la herencia entre sus hermanos.
    16 Después de esto, vivió Job todavía 140 años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, cuatro generaciones.
    17 Después Job murió anciano y colmado de días.
  • Salmo responsorial

    Salmo 119:66, 71, 75, 91, 125, 130
    66 Cordura y sabiduría enséñame, pues tengo fe en tus mandamientos.
    71 Un bien para mí ser humillado, para que aprenda tus preceptos.
    75 Yo sé, Yahveh, que son justos tus juicios, que con lealtad me humillas tú.
    91 Por tus juicios subsiste todo hasta este día, pues toda cosa es sierva tuya.
    125 Yo soy tu servidor, hazme entender, y aprenderé tus dictámenes.
    130 Al abrirse, tus palabras iluminan dando inteligencia a los sencillos.
  • Evangelio

    Lucas 10:17-24
    17 Regresaron los 72 alegres, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»
    18 El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
    19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño;
    20 pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»
    21 En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.
    22 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»
    23 Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis!
    24 Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron.»

jueves, 4 de octubre de 2018

Lecturas 5 de Octubre de 2018

  • Primera lectura

    Job 38:1, 12-21; 40:3-5
    1 Yahveh repondió a Job desde el seno de la tempestad y dijo:
    12 ¿Has mandado, una vez en tu vida, a la mañana, has asignado a la aurora su lugar,
    13 para que agarre a la tierra por los bordes y de ella sacuda a los malvados?
    14 Ella se trueca en arcilla de sello, se tiñe lo mismo que un vestido.
    15 Se quita entonces su luz a los malvados, y queda roto el brazo que se alzaba.
    16 ¿Has penetrado hasta las fuentes del mar? ¿has circulado por el fondo del Abismo?
    17 ¿Se te han mostrado las puertas de la Muerte? ¿has visto las puertas del país de la Sombra?
    18 ¿Has calculado las anchuras de la tierra? Cuenta, si es que sabes, todo esto.
    19 ¿Por dónde se va a la morada de la luz? y las tinieblas, ¿dónde tienen su sitio?,
    20 para que puedas llevarlas a su término, guiarlas por los senderos de su casa.
    21 Si lo sabes, ¡es que ya habías nacido entonces, y bien larga es la cuenta de tus días!
    3 Y Job respondió a Yahveh:
    4 ¡He hablado a la ligera: ¿qué voy a responder? Me taparé la boca con mi mano.
    5 Hablé una vez..., no he de repetir; dos veces..., ya no insistiré.
  • Salmo responsorial

    Salmo 139:1-3, 7-10, 13-14
    1 Del maestro de coro. De David. Salmo. Yahveh, tú me escrutas y conoces;
    2 sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos;
    3 esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.
    7 ¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir?
    8 Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si en el seol me acuesto, allí te encuentras.
    9 Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar,
    10 también allí tu mano me conduce, tu diestra me aprehende.
    13 Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre;
    14 yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías cabalmente,
  • Evangelio

    Lucas 10:13-16
    13 «¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido.
    14 Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras.
    15 Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás!
    16 «Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»

Lecturas 4 de Octubre de 2018

  • Primera lectura

    Eclesiástico 50:1, 3-4, 6-7
    1 Simón, hijo de Onías, fue el sumo sacerdote que en su vida reparó la Casa, y en sus días fortificó el santuario.
    3 En sus días fue excavado el depósito de agua, un estanque como el mar de ancho.
    4 El cuidó de su pueblo para evitar su ruina y fortificó la ciudad contra el asedio.
    6 Como el lucero del alba en medio de las nubes, como la luna llena,
    7 como el sol que brilla sobre el Templo del Altísimo, como el arco iris que ilumina las nubes de gloria,
  • Salmo responsorial

    Salmo 16:1-2, 5, 7-8, 11
    1 media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.
    2 Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;
    5 Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;
    7 Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;
    8 pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.
    11 Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.
  • Segunda lectura

    Gálatas 6:14-18
    14 En cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!
    15 Porque nada cuenta ni la circuncisión, ni la incircuncisión, sino la creación nueva.
    16 Y para todos los que se sometan a esta regla, paz y misericordia, lo mismo que para el Israel de Dios.
    17 En adelante nadie me moleste, pues llevo sobre mi cuerpo las señales de Jesús.
    18 Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
  • Evangelio

    Mateo 11:25-30
    25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños.
    26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.
    27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
    28 «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.
    29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
    30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.»

miércoles, 3 de octubre de 2018

Lecturas 3 de Octubre de 2018

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Job 9:1-12, 14-16
    1 Job tomó la palabra y dijo:
    2 Bien sé yo, en verdad, que es así: ¿cómo ante Dios puede ser justo un hombre?
    3 A quien pretenda litigar con él, no le responderá ni una vez entre mil.
    4 Entre los más sabios, entre los más fuertes, ¿quién le hizo frente y salió bien librado?
    5 El traslada los montes sin que se den cuenta, y los zarandea en su furor.
    6 El sacude la tierra de su sitio, y se tambalean sus columnas.
    7 A su veto el sol no se levanta, y pone un sello a las estrellas.
    8 El solo desplegó los Cielos, y holló la espalda de la Mar.
    9 El hizo la Osa y Orión, las Cabrillas y las Cámaras del Sur.
    10 Es autor de obras grandiosas, insondables, de maravillas sin número.
    11 Si pasa junto a mí, yo no le veo, si se desliza, no le advierto.
    12 Si en algo hace presa, ¿quién le estorbará? ¿quién le dirá: «¿Qué es lo que haces?»
    14 ¡Cuánto menos podré yo defenderme y rebuscar razones frente a él!
    15 Aunque tuviera razón, no hallaría respuesta, ¡a mi juez tendría que suplicar!
    16 Y aunque le llame y me responda, aún no creo que escuchará mi voz.
  • Salmo responsorial

    Salmo 88:10-15
    10 mi ojo se consume por la pena. Yo te llamo, Yahveh, todo el día, tiendo mis manos hacia ti.
    11 ¿Acaso para los muertos haces maravillas, o las sombras se alzan a alabarte?
    12 ¿Se habla en la tumba de tu amor, de tu lealtad en el lugar de perdición?
    13 ¿Se conocen en las tinieblas tus maravillas, o tu justicia en la tierra del olvido ?»
    14 Mas yo grito hacia ti, Yahveh, de madrugada va a tu encuentro mi oración;
    15 ¿por qué, Yahveh, mi alma rechazas, lejos de mí tu rostro ocultas?
  • Evangelio

    Lucas 9:57-62
    57 Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.»
    58 Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
    59 A otro dijo: «Sígueme.» El respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre.»
    60 Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.»
    61 También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa.»
    62 Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios.»

martes, 2 de octubre de 2018

Lecturas 2 de Octubre de 2018

  • Primera lectura

    Éxodo 23:20-23
    20 He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado.
    21 Pórtate bien en su presencia y escucha su voz; no le seas rebelde, que no perdonará vuestras transgresiones, pues en él está mi Nombre.
    22 Si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios.
    23 Mi ángel caminará delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré.
  • Salmo responsorial

    Salmo 91:1-6, 10-11
    1 El que mora en el secreto de Elyón pasa la noche a la sombra de Sadday,
    2 diciendo a Yahveh: «¡Mi refugio y fortaleza, mi Dios, en quien confío!»
    3 Que él te libra de la red del cazador, de la peste funesta;
    4 con sus plumas te cubre, y bajo sus alas tienes un refugio: escudo y armadura es su verdad.
    5 No temerás el terror de la noche, ni la saeta que de día vuela,
    6 ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía.
    10 No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda;
    11 que él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos.
  • Evangelio

    Mateo 18:1-5, 10
    1 En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?»
    2 El llamó a un niño, le puso en medio de ellos
    3 y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.
    4 Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.
    5 «Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.
    10 «Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.

lunes, 1 de octubre de 2018

Lecturas 1 de Octubre de 2018

  • Primera lectura

    • Job 1:6-22
      6 El día que los Hijos de Dios venían a presentarse ante Yahveh, vino también entre ellos el Satán.
      7 Yahveh dijo al Satán: «¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahveh: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.»
      8 Y Yahveh dijo al Satán: «¿No te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra; es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal!»
      9 Respondió el Satán a Yahveh: «Es que Job teme a Dios de balde?
      10 ¿No has levantado tú una valla en torno a él, a su casa y a todas sus posesiones? Has bendecido la obra de sus manos y sus rebaños hormiguean por el país.
      11 Pero extiende tu mano y toca todos sus bienes; ¡verás si no te maldice a la cara!»
      12 Dijo Yahveh al Satán: «Ahí tienes todos sus bienes en tus manos. Cuida sólo de no poner tu mano en él.» Y el Satán salió de la presencia de Yahveh.
      13 El día en que sus hijos y sus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa del hermano mayor,
      14 vino un mensajero donde Job y le dijo: «Tus bueyes estaban arando y las asnas pastando cerca de ellos;
      15 de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
      16 Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Cayó del cielo el fuego de Dios, que quemó las ovejas y pastores hasta consumirlos. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
      17 Aún estaba hablando éste, cuando llegó otro que dijo: «Los caldeos, divididos en tres cuadrillas, se lanzaron sobre los camellos, se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
      18 Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor.
      19 De pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto y sacudió las cuatro esquinas de la casa; y ésta se desplomó sobre los jóvenes, que perecieron. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
      20 Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rapó la cabeza, y postrado en tierra,
      21 dijo: «Desnudo salí del seno de mi madre, desnudo allá retornaré. Yahveh dio, Yahveh quitó: ¡Sea bendito el nombre de Yahveh!»
      22 En todo esto no pecó Job, ni profirió la menor insensatez contra Dios.

    Salmo responsorial

    • Salmo 17:1-3, 6-7
      1 Oración. De David. Escucha, Yahveh, la justicia, atiende a mi clamor, presta oído a mi plegaria, que no es de labios engañosos.
      2 Mi juicio saldrá de tu presencia, tus ojos ven lo recto.
      3 Mi corazón tú sondas, de noche me visitas; me pruebas al crisol sin hallar nada malo en mí; mi boca no claudica
      6 Yo te llamo, que tú, oh Dios, me respondes, tiende hacia mí tu oído, escucha mis palabras,
      7 haz gala de tus gracias, tú que salvas a los que buscan a tu diestra refugio contra los que atacan.

    Evangelio

    • Lucas 9:46-50
      46 Se suscitó una discusión entre ellos sobre quién de ellos sería el mayor.
      47 Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado,
      48 y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor.»
      49 Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros.»
      50 Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros.»

Lecturas 30 de Septiembre de 2018

  • Primera lectura

    Números 11:25-29
    25 Bajó Yahveh en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que había en él y se lo dio a los sententa ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron a hacerlo más.
    26 Habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad. Reposó también sobre ellos el espíritu, pues aunque no habían salido a la Tienda, eran de los designados. Y profetizaban en el campamento.
    27 Un muchacho corrió a anunciar a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»
    28 Josué, hijo de Nun, que estaba al servicio de Moisés desde su mocedad, respondió y dijo: «Mi señor Moisés, prohíbeselo.»
    29 Le respondió Moisés: «¿Es que estás tú celoso por mí? ¡Quién me diera que todo el pueblo de Yahveh profetizara porque Yahveh les daba su espíritu!»
  • Salmo responsorial

    Salmo 19:8, 10, 12-14
    8 La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.
    10 El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
    12 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
    13 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
    14 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.
  • Segunda lectura

    Santiago 5:1-6
    1 Ahora bien, vosotros, ricos, llorad y dad alaridos por las desgracias que están para caer sobre vosotros.
    2 Vuestra riqueza está podrida y vuestros vestidos están apolillados;
    3 vuestro oro y vuestra plata están tomados de herrumbre y su herrumbre será testimonio contra vosotros y devorará vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado riquezas en estos días que son los últimos.
    4 Mirad; el salario que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos está gritando; y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.
    5 Habéis vivido sobre la tierra regaladamente y os habéis entregado a los placeres; habéis hartado vuestros corazones en el día de la matanza.
    6 Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.
  • Evangelio

    Marcos 9:38-43, 45, 47-48
    38 Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.»
    39 Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí.
    40 Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.»
    41 «Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa.»
    42 «Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar.
    43 Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga.
    45 Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna.
    47 Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna,
    48 donde su gusano no muere y el fuego no se apaga;