miércoles, 7 de enero de 2026

Lecturas 8 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 4:19--5:4

    4
    19Nosotros amamos, porque Él nos amó primero.
    20Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve.
    21Y hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a Dios, que ame también a su hermano.
    5
    1Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ése ha nacido de Dios; y todo el que ama a quien le engendró, ama también a quien ha sido engendrado por Él.
    2En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: en que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.
    3Porque el amor de Dios consiste precisamente en que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son costosos,
    4porque todo el que ha nacido de Dios, vence al mundo. Y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-2, 14-15, 17

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    14
    Salvará sus almas de la opresión y la violencia,
    pues su sangre será preciosa a sus ojos.
    15
    Vivirá y se le dará el oro de Sebá;
    rogarán por él de continuo, todo el día lo bendecirán.
    17
    Su nombre subsistirá por siempre,
    su nombre se perpetuará mientras dure el sol. En él serán benditas todas las tribus de la tierra; todas las naciones lo proclamarán dichoso.

  • Evangelio

    Lucas 4:14-22

    14Entonces, por impulso del Espíritu, volvió Jesús a Galilea y se extendió su fama por toda la región.
    15Y enseñaba en sus sinagogas y era honrado por todos.
    16Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre entró en la sinagoga el sábado y se levantó para leer.
    17Entonces le entregaron el libro del profeta Isaías y, abriendo el libro, encontró el lugar donde estaba escrito:
    18
    El Espíritu del Señor está sobre mí,
    por lo cual me ha ungido para evangelizar a los pobres, me ha enviado para anunciar la redención a los cautivos y devolver la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos
    19y para promulgar el año de gracia del Señor.
    20Y enrollando el libro se lo devolvió al ministro y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
    21
    Y comenzó a decirles:
    —Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír.
    22
    Todos daban testimonio en favor de él y se maravillaban de las palabras de gracia que procedían de su boca, y decían:
    —¿No es éste el hijo de José?

Lecturas 7 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 4:11-18

    11Queridísimos: si Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
    12A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor alcanza en nosotros su perfección.
    13En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros: en que nos ha hecho participar de su Espíritu.
    14Nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo como salvador del mundo.
    15Si alguien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios.
    16Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
    17En esto alcanza el amor su perfección en nosotros: en que tengamos confianza en el día del Juicio, porque tal como es él, así somos nosotros en este mundo.
    18En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor, porque el temor supone castigo, y el que teme no es perfecto en el amor.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-2, 10, 12-13

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    10
    Que le traigan presentes los reyes de Tarsis y de las Islas,
    le ofrezcan dones los reyes de Sebá y de Sabá.
    12
    Porque él librará al desvalido que clama
    y al pobre que no tiene amparo.
    13
    Tendrá piedad del débil y del desvalido
    y salvará la vida de los indigentes.

  • Evangelio

    Marcos 6:45-52

    45Y enseguida mandó a sus discípulos que subieran a la barca y que se adelantaran a la otra orilla junto a Betsaida, mientras él despedía a la multitud.
    46Y después de despedirlos, se retiró al monte a orar.
    47Cuando se hizo de noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.
    48Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, hacia la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo.
    49Ellos, cuando lo vieron andando sobre el mar, pensaron que era un fantasma y empezaron a gritar.
    50
    Pues todos le habían visto y se habían asustado. Pero al instante él habló con ellos, y les dijo:
    —Tened confianza, soy yo, no tengáis miedo.
    51Y subió con ellos a la barca y se calmó el viento. Entonces se quedaron mucho más asombrados;
    52porque no habían entendido lo de los panes, ya que su corazón estaba endurecido.

martes, 6 de enero de 2026

Lecturas 6 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 4:7-10

    7Queridísimos: amémonos unos a otros, porque el amor procede de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios.
    8El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor.
    9En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo para que recibiéramos por él la vida.
    10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-4, 7-8

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    3
    Traigan los montes paz al pueblo
    y las colinas la justicia.
    4
    Haga justicia a los pobres del pueblo,
    salve a los hijos de los desvalidos y aplaste al opresor.
    7
    Florezca en sus días la justicia,
    y haya paz abundante mientras perdure la luna.
    8
    Domine de mar a mar,
    desde el Río hasta los confines de la tierra.

  • Evangelio

    Marcos 6:34-44

    34Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella, porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
    35
    Y cuando ya se hizo muy tarde, se acercaron sus discípulos y le dijeron:
    —Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde;
    36despídelos para que vayan a las aldeas y pueblos de alrededor, y compren algo de comer.
    37
    Y les respondió:
    —Dadles vosotros de comer. Y le dicen: —¿Es que vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?
    38
    Él les dijo:
    —¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo. Y después de averiguarlo dijeron: —Cinco, y dos peces.
    39Entonces les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la hierba verde.
    40Y se sentaron en grupos de cien y de cincuenta.
    41Tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se puso a dárselos a sus discípulos para que los distribuyesen; también repartió los dos peces para todos.
    42Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.
    43Y recogieron doce cestos llenos de los trozos de pan y de los peces.
    44Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

lunes, 5 de enero de 2026

Lecturas 5 de Enero de 2025

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 3:22--4:6

    3
    22y recibiremos de Él cuanto pidamos, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que es grato a sus ojos.
    23Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, conforme al mandamiento que nos dio.
    24El que guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; y por esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.
    4
    1Queridísimos: no creáis a cualquier espíritu, sino averiguad si los espíritus son de Dios, porque han aparecido muchos falsos profetas en el mundo.
    2En esto conocéis el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en carne, es de Dios;
    3y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios. Ése es el espíritu del Anticristo, de quien habéis oído que va a venir, y ya está en el mundo.
    4Vosotros, hijos, sois de Dios y los habéis vencido, porque el que está en vosotros es más poderoso que el que está en el mundo.
    5Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo, y el mundo los escucha.
    6Nosotros somos de Dios. El que conoce a Dios nos escucha; el que no es de Dios no nos escucha. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 2:7-8, 10-12

    7
    Proclamaré el decreto del Señor.
    Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo. Yo te he engendrado hoy.
    8
    Pídeme y te daré en herencia las naciones,
    los confines de la tierra en propiedad.
    10
    Ahora, reyes, sed juiciosos.
    Escarmentad los que gobernáis la tierra.
    11
    Servid al Señor con temor
    y aclamadle con temblor.
    12
    Adoradle sin reservas,
    no sea que se irrite y perdáis el camino, cuando de pronto se encienda su ira. Dichosos cuantos se refugian en Él. 

  • Evangelio

    Mateo 4:12-17, 23-25

    12Cuando oyó que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea.
    13Y dejando Nazaret se fue a vivir a Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y Neftalí,
    14para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
    15
    Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí
    en el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles,
    16
    el pueblo que yacía en tinieblas
    ha visto una gran luz; para los que yacían en región y sombra de muerte una luz ha amanecido.
    17
    Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir:
    —Convertíos, porque está al llegar el Reino de los Cielos.
    23Recorría Jesús toda la Galilea enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia del pueblo.
    24Su fama se extendió por toda Siria; y le traían a todos los que se sentían mal, aquejados de diversas enfermedades y dolores, a los endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los curaba.
    25Y le seguían grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y del otro lado del Jordán.

sábado, 3 de enero de 2026

Lecturas 4 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Isaías 60:1-6

    1¡Levántate, resplandece, que llega tu luz, y la gloria del Señor amanece sobre ti!
    2
    Mira que las tinieblas cubren la tierra,
    y la oscuridad, los pueblos, pero sobre ti amanece el Señor, sobre ti aparece su gloria.
    3
    Las naciones caminarán a tu luz,
    los reyes, al resplandor de tu aurora.
    4
    Alza tus ojos y mira alrededor:
    todos ellos se congregan, vienen a ti. Tus hijos vienen de lejos, tus hijas abrazadas a su costado.
    5
    Entonces, mirarás y te pondrás radiante,
    palpitará y se ensanchará tu corazón, pues la abundancia del mar se volcará sobre ti, llegará a ti la riqueza de las naciones.
    6
    Te cubrirá una multitud de camellos,
    dromedarios de Madián y Efá, todos vendrán de Sabá cargados de oro e incienso, y pregonando alabanzas al Señor.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 72:1-2, 7-8, 10-13

    1
    De Salomón.
    Dios mío, concede tu juicio al rey y tu justicia al hijo del rey.
    2
    Que gobierne a tu pueblo con justicia
    y a tus pobres con equidad.
    7
    Florezca en sus días la justicia,
    y haya paz abundante mientras perdure la luna.
    8
    Domine de mar a mar,
    desde el Río hasta los confines de la tierra.
    10
    Que le traigan presentes los reyes de Tarsis y de las Islas,
    le ofrezcan dones los reyes de Sebá y de Sabá.
    11
    Que se prosternen ante él todos los reyes
    y le sirvan todas las naciones.
    12
    Porque él librará al desvalido que clama
    y al pobre que no tiene amparo.
    13
    Tendrá piedad del débil y del desvalido
    y salvará la vida de los indigentes.

  • Segunda Lectura

    Efesios 3:2-3, 5-6

    2Ya habréis oído que Dios me concedió el encargo de administrar su gracia en favor vuestro,
    3pues mediante una revelación se me dio a conocer el misterio, como brevemente lo he descrito antes.
    5que no se dio a conocer a los hijos de los hombres en otras generaciones, como ahora ha sido revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:
    6a saber, que los gentiles son coherederos, miembros de un mismo cuerpo y copartícipes de las promesas en Cristo Jesús mediante el Evangelio,

  • Evangelio

    Mateo 2:1-12

    1Después de nacer Jesús en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes, unos Magos llegaron de Oriente a Jerusalén
    2
    preguntando:
    —¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.
    3Al oír esto, el rey Herodes se inquietó, y con él toda Jerusalén.
    4Y, reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les interrogaba dónde había de nacer el Mesías.
    5—En Belén de Judá —le dijeron—, pues así está escrito por medio del Profeta:
    6
    Y tú, Belén, tierra de Judá,
    ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo, Israel.
    7Entonces, Herodes, llamando en secreto a los Magos, se informó cuidadosamente por ellos del tiempo en que había aparecido la estrella;
    8
    y les envió a Belén, diciéndoles:
    —Id e informaos bien acerca del niño; y cuando lo encontréis, avisadme para que también yo vaya a adorarle.
    9Ellos, después de oír al rey, se pusieron en marcha. Y entonces, la estrella que habían visto en el Oriente se colocó delante de ellos, hasta pararse sobre el sitio donde estaba el niño.
    10Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría.
    11Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose le adoraron; luego, abrieron sus cofres y le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
    12Y, después de recibir en sueños aviso de no volver a Herodes, regresaron a su país por otro camino.

viernes, 2 de enero de 2026

Lecturas 3 de Enero de 2026

 

  • Primera Lectura

    Filipenses 2:5-11

    5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús,
    6
    el cual, siendo de condición divina,
    no consideró como presa codiciable el ser igual a Dios,
    7
    sino que se anonadó a sí mismo
    tomando la forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y, mostrándose igual que los demás hombres,
    8
    se humilló a sí mismo haciéndose obediente
    hasta la muerte, y muerte de cruz.
    9
    Y por eso Dios lo exaltó
    y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre;
    10
    para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
    en los cielos, en la tierra y en los abismos,
    11
    y toda lengua confiese:
    «¡Jesucristo es el Señor!», para gloria de Dios Padre.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 113:1-8

    1
    ¡Aleluya!
    Alabad, siervos del Señor, alabad el Nombre del Señor.
    2
    Bendito sea el Nombre del Señor,
    ahora y por siempre, sin fin.
    3
    Desde la salida del sol hasta el ocaso,
    alabado sea el Nombre del Señor.
    4
    Excelso sobre todas las naciones es el Señor,
    por encima de los cielos está su gloria.
    5
    ¿Quién como el Señor, nuestro Dios,
    que se sienta en las alturas,
    6y se abaja para mirar los cielos y la tierra?
    7
    Él levanta del polvo al indigente,
    y del estiércol hace subir al mísero,
    8
    para hacerlo sentar entre los príncipes,
    entre los príncipes de su pueblo.

  • Evangelio

    Mateo 1:18-23

    18La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.
    19José, su esposo, como era justo y no quería exponerla a infamia, pensó repudiarla en secreto.
    20
    Consideraba él estas cosas, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
    —José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo.
    21Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
    22Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del Profeta:
    23
    Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
    a quien pondrán por nombre Emmanuel, que significa Dios–con–nosotros.

jueves, 1 de enero de 2026

Lecturas 2 de Enero 2026

 

  • Primera Lectura

    1 Juan 2:22-28

    22¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ése es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.
    23Todo el que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre; el que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.
    24Vosotros procurad que lo que habéis oído desde el principio permanezca en vosotros. Si permanece en vosotros lo que habéis oído desde el principio, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.
    25Y ésta es la promesa que él nos hizo: la vida eterna.
    26Os escribo esto a propósito de los que pretenden engañaros.
    27En cuanto a vosotros, la unción que recibisteis de él permanece en vosotros, y no necesitáis que nadie os enseñe. Es más, tal como su unción —que es verdadera y no engaña— os enseña acerca de todas las cosas, permaneced en él, del mismo modo que os enseñó.
    28Y ahora, hijos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza y no quedemos avergonzados lejos de él, en su venida.

  • Salmo Responsorial

    Salmo 98:1-4

    1
    Salmo.
    Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha salvado, su santo brazo.
    2
    El Señor ha dado a conocer su salvación;
    ha revelado su justicia a los ojos de las naciones.
    3
    Se acordó de su misericordia y fidelidad
    con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
    4
    Aclamad al Señor, la tierra entera;
    gritad, cantad, entonad salmos.

  • Evangelio

    Juan 1:19-28

    19Éste es el testimonio de Juan, cuando desde Jerusalén los judíos le enviaron sacerdotes y levitas para que le preguntaran: «¿Tú quién eres?».
    20
    Entonces él confesó la verdad y no la negó, y declaró:
    —Yo no soy el Cristo.
    21
    Y le preguntaron:
    —¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías? Y dijo: —No lo soy. —¿Eres tú el Profeta? —No —respondió.
    22
    Por último le dijeron:
    —¿Quién eres, para que demos una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?
    23
    Contestó:
    —Yo soy la voz del que clama en el desierto: «Haced recto el camino del Señor», como dijo el profeta Isaías.
    24Los enviados eran de los fariseos.
    25
    Le preguntaron:
    —¿Pues por qué bautizas si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el Profeta?
    26
    Juan les respondió:
    —Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis.
    27Él es el que viene después de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de la sandalia.
    28Esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

  • Primera Lectura

    Efesios 4:1-7, 11-13

    1Así pues, os ruego yo, el prisionero por el Señor, que viváis una vida digna de la vocación a la que habéis sido llamados,
    2con toda humildad y mansedumbre, con longanimidad, sobrellevándoos unos a otros con caridad,
    3continuamente dispuestos a conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.
    4Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como habéis sido llamados a una sola esperanza: la de vuestra vocación.
    5Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,
    6un solo Dios y Padre de todos: el que está sobre todos, por todos y en todos.
    7A cada uno de nosotros, sin embargo, ha sido dada la gracia en la medida en que Cristo quiere otorgar sus dones.
    11Él constituyó a algunos como apóstoles, a otros profetas, a otros evangelizadores, a otros pastores y doctores,
    12a fin de que trabajen en perfeccionar a los santos cumpliendo con su ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
    13hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de la plenitud de Cristo,

  • Salmo Responsorial

    Salmo 23:1-6

    1
    Salmo. De David.
    El Señor es mi pastor, nada me falta.
    2
    En verdes prados me hace reposar;
    hacia aguas tranquilas me guía;
    3
    reconforta mi alma,
    me conduce por sendas rectas por honor de su Nombre.
    4
    Aunque camine por valles oscuros,
    no temo ningún mal, porque Tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan.
    5
    Preparas una mesa para mí
    frente a mis adversarios. Unges con óleo mi cabeza, mi copa rebosa.
    6
    Tu bondad y misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor por dilatados días. 

  • Evangelio

    Mateo 23:8-12

    8Vosotros, al contrario, no os hagáis llamar rabbí, porque sólo uno es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
    9No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque sólo uno es vuestro Padre, el celestial.
    10Tampoco os dejéis llamar doctores, porque vuestro doctor es uno sólo: Cristo.
    11Que el mayor entre vosotros sea vuestro servidor.
    12El que se ensalce será humillado, y el que se humille será ensalzado.