viernes, 8 de julio de 2016

Evangelio meditado

Nueva instrucción a los apóstoles
Tiempo Ordinario


Mateo 10, 16-23. Tiempo Ordinario. Basta con tener fe para evangelizar al mundo.


Por: P. Clemente González | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 10, 16-23 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis; en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre: el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Creedme, no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del Hombre.


Reflexión:


La evangelización del mundo y las sociedades no sólo está reservada a los sacerdotes y las monjas. Es un llamado de Cristo para todos los católicos bautizados, es decir para nosotros. Cristo pone en nuestras manos las armas más eficaces para la evangelización del mundo: el Evangelio, el testimonio de vida, la felicidad verdadera que da la amistad y el auténtico seguimiento de Cristo cumpliendo con la Santa Misa dominical, comulgando y aplicando lo que nos dice Jesús en su Evangelio. Sin embargo nos advierte que no será fácil. Que el mundo es hostil, que seremos perseguidos. Eso es verdad. Y como muestra tenemos todo lo que sufre el Santo Padre.

¿Y por qué dificultades? Porque la naturaleza del hombre es una naturaleza caída a causa del pecado original y gracias a esto el hombre tiende a preferir el mal, los vicios, el placer, etc., en vez de vivir la virtud. Sí. Será difícil, pero no hay por qué preocuparse. Dios lo sabe solucionar todo. En este pasaje Cristo dice que enviará al Espíritu Santo a hablar por nosotros y por tanto no tenemos nada que temer. Basta con tener fe. Fe en que Cristo cumplirá su palabra al cien por cien. Que nuestro consuelo sea este: queCristo es siempre fiel. En todos los aspectos. Por tanto, adelante con nuestro compromiso de evangelizar al mundo. Y si hay problemas, en vez de descorazonarnos hay que alegrarnos porque eso es el signo de que estamos obrando bien y por Cristo, que estamos predicando su Reino y no los criterios de mundo. Cristo es siempre fiel. Basta tener fe en Él.
Propósito
Hoy ofreceré mi comunión y una oración por los misioneros.
Dialogo con Jesús
Señor tu me conoces, no permitas que me estacione en mi vida cómoda, ayudame señor. Que mi pensamiento y mi actuar sean los mismos. Que el amor me guie en todo momento. Permíteme señor vivir tu mensaje de fe y esperanza

jueves, 7 de julio de 2016

Evangelio 7 de Julio de 2016

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Oseas 11:1-4, 8-9
    1 Cuando Israel era niño, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
    2 Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí: a los Baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían incienso.
    3 Yo enseñé a Efraím a caminar, tomándole por los brazos, pero ellos no conocieron que yo cuidaba de ellos.
    4 Con cuerdas humanas los atraía, con lazos de amor, y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer.
    8 ¿Cómo voy a dejarte, Efraím, cómo entregarte, Israel? ¿Voy a dejarte como a Admá, y hacerte semejante a Seboyim? Mi corazón está en mí trastornado, y a la vez se estremecen mis entrañas.
    9 No daré curso al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím, porque soy Dios, no hombre; en medio de ti yo soy el Santo, y no vendré con ira.
  • Salmo responsorial

    Salmo 80:2-3, 15-16
    2 Pastor de Israel, escucha, tú que guías a José como un rebaño; tú que estás sentado entre querubes, resplandece
    3 ante Efraím, Benjamín y Manasés; ¡despierta tu poderío, y ven en nuestro auxilio!
    15 ¡Oh Dios Sebaot, vuélvete ya, desde los cielos mira y ve, visita a esta viña,
    16 cuídala, a ella, la que plantó tu diestra!
  • Evangelio

    Mateo 10:7-15
    7 Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca.
    8 Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.
    9 No os procuréis oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas;
    10 ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento.
    11 «En la ciudad o pueblo en que entréis, informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis.
    12 Al entrar en la casa, saludadla.
    13 Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros.
    14 Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies.
    15 Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.

Evangelio meditado

Que haya paz en esta casa
Tiempo Ordinario


Mateo 10, 7-15. Tiempo Ordinario. La evangelización, en nuestro tiempo, sólo será posible por medio del contagio de la alegría.


Por: H. Gastón Vicuña | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 10, 7-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca: curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que  deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquel pueblo.

Oración introductoria
Jesús, creo que estás aquí conmigo, que me escuchas y me hablas al corazón. Creo que todo lo que soy es regalo tuyo y que me amas más que nadie en este mundo. Enséñame a tomarme de tu mano y a vivir más confiado en ti, porque contigo no existe mal alguno. Ayúdame a abrirte mi corazón en esta oración, para aceptar con gozo tu voluntad y amarte en el cumplimiento fiel de tu querer.

 
Petición
Jesús, que sea el apóstol que quieres de mí.

Meditación del Papa Francisco
El Señor quiere una Iglesia pobre que evangelice a los pobres. Cuando Jesús envió a los Doce, les dijo: “No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino; ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento”. La pobreza evangélica es una condición fundamental para que el Reino de Dios se difunda. Las alegrías más hermosas y espontáneas que he visto en el transcurso de mi vida son las de personas pobres, que tienen poco a que aferrarse. La evangelización, en nuestro tiempo, sólo será posible por medio del contagio de la alegría.
Como hemos visto, la Bienaventuranza de los pobres de espíritu orienta nuestra relación con Dios, con los bienes materiales y con los pobres. Ante el ejemplo y las palabras de Jesús, nos damos cuenta de cuánta necesidad tenemos de conversión, de hacer que la lógica del ser más prevalezca sobre la del tener más. Los santos son los que más nos pueden ayudar a entender el significado profundo de las Bienaventuranzas. (S.S. Francisco, Mensaje para la XXIX Jornada Mundial de la Juventud 2014).
Reflexión 
Mateo ha grabado en su Evangelio estas instrucciones que Jesús dio a sus discípulos antes de enviarlos por los pueblos a predicar que el Reino de Dios estaba cerca. Los cristianos de todas las épocas han entendido que estas disposiciones no estaban dirigidas sólo a ellos, sino a todo cristiano que, en virtud de su bautismo, es también discípulo del Maestro y enviado a proclamar su mensaje a todos los hombres.

¿Y qué nos dice este pasaje a nosotros, dos mil años después? Las palabras de Jesús siguen siendo tan actuales como entonces, ya que vivimos igualmente en un mundo necesitado de testigos de Dios, que busca desesperadamente dónde está la verdad y el amor. Nosotros, apóstoles de nuestro tiempo, estamos también llamados a entregarnos gratuitamente a nuestros hermanos, en la ayuda desinteresada, el servicio franco y la donación personal sin medida. Jesucristo nos sigue insistiendo en la necesidad de no perdernos en las cosas y los métodos, para que así brille la luz que llevamos en el corazón. Nos previene contra el peligro de no alumbrar este mundo por estar muy distraídos con nosotros mismos. Él quiere que vivamos una vida de amor, de paz, de alegría y confianza en Él, una vida que sencilla y centrada en lo fundamental. Este es el testimonio que transforma, que convierte. Este es el estilo de vida de los primeros cristianos que cambió todo un mundo para Cristo.

"Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que de deseáis vendrá a ella." Ser hombres de misión, de saludo y de paz. Hombres que llevan a Dios en los labios y en el corazón, pero sabiendo que mucho antes que las palabras, es el testimonio de la propia vida lo que convence y lo que arrastra a los demás hacia Dios.

¿Cuál es el testimonio que irradio a los demás? ¿Sé dejar el buen olor a Cristo con mi presencia, testimonio y conversaciones?, ¿o el respeto humano puede más en mí, y no soy capaz de dar ese testimonio que Cristo me pide?, ¿es mi comportamiento distinto frente a Dios y frente a los demás, o soy un hombre auténtico que actúa siempre de cara a Dios?

Propósito 
Daré testimonio de mi fe en una entrega alegre a los demás, siendo siempre un sembrador de paz.

Dialogo con Cristo 
Jesús, sé que me escuchas y me amas. Quiero oír tu voz en estas palabras del Evangelio. Sé que me llamas a ser tu testigo, a ser más tuyo y menos del mundo. Enséñame a darte siempre el primer lugar en mi vida, y servirte con alegría y desinterés en los demás. Te pido la gracia de nunca defraudar tu amor por mí, sino vivir esta vida que me regalas cumpliendo la misión que me tienes encomendada.

miércoles, 6 de julio de 2016

Evangelio 6 de Julio de 2016

Color: Rojo

Santos:

Lecturas del día:

    Primera opción

  • Primera lectura

    Oseas 10:1-3, 7-8, 12
    1 Vid frondosa era Israel produciendo fruto a su aire: cuanto más aumentaba su fruto, más aumentaba los altares; cuanto mejor era su tierra, mejores hacía las estelas.
    2 Su corazón es doble, mas ahora van a expiar; él romperá sus altares, demolerá sus estelas.
    3 Entonces dirán: «No tenemos rey, porque no hemos temido a Yahveh, y el rey, ¿qué haría por nosotros?
    7 ¡Se ha acabado Samaria! Su rey es como espuma sobre la haz del agua.
    8 Serán destruidos los altos de Aven, el pecado de Israel. Espinas y zarzas treparán por sus altares. Dirán entonces a los montes: «¡Cubridnos!» y a las colinas: «¡Caed sobre nosotros!»
    12 Sembraos simiente de justicia, recoged cosecha de amor, desbarbechad lo que es barbecho; ya es tiempo de buscar a Yahveh, hasta que venga a lloveros justicia.
  • Salmo responsorial

    Salmo 105:2-7
    2 ¡Cantadle, salmodiad para él, sus maravillas todas recitad;
    3 gloriaos en su santo nombre, se alegre el corazón de los que buscan a Yahveh!
    4 ¡Buscad a Yahveh y su fuerza, id tras su rostro sin descanso,
    5 recordad las maravillas que él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca!
    6 Raza de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido:
    7 él, Yahveh, es nuestro Dios, por toda la tierra sus juicios.
  • Evangelio

    Mateo 10:1-7
    1 Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.
    2 Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan;
    3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo;
    4 Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó.
    5 A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos;
    6 dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
    7 Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca.
  • Segunda opción

  • Primera lectura

    I Corintios 6:13-15, 17-20
    13 La comida para el vientre y el vientre para la comida. Mas lo uno y lo otro destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
    14 Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder.
    15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo!
    17 Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él.
    18 ¡Huid de la fornicación! Todo pecado que comete el hombre queda fuera de su cuerpo; mas el que fornica, peca contra su propio cuerpo.
    19 ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?
    20 ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.
  • Salmo responsorial

    Salmo 31:3-4, 6, 8, 16-17
    3 tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
    4 pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
    6 en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
    8 ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,
    16 Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
    17 haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!
  • Evangelio

    Juan 12:24-26
    24 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto.
    25 El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna.
    26 Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

Evangelio meditado

Misión y poderes a los doce apóstoles
Tiempo Ordinario


Mateo 10, 1-7. Cada día, Jesús nos llama por nuestro nombre. Sigamos su voz. 


Por: P. Clemente González | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 10, 1-7 
Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigios más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca.

Oración introductoria
Señor, tu busco en esta oración sabiendo que el celo por las almas te consume. Confío que así como enviaste a tus doce apóstoles a buscar a las ovejas perdidas, hoy me ilumines para conocer y cumplir mi misión.

Petición
Jesús, quiero colaborar contigo en la obra de la salvación. Hazme ver en dónde y cómo puedo hacerlo.

Meditación del Papa
Es su responsabilidad tener en cuenta el vínculo esencial entre la fe y la caridad, porque se iluminan uno al otro en su propia verdad. La caridad favorece la apertura y el encuentro con el hombre de hoy, en su realidad concreta, para llevar a Cristo y su amor a cada persona y a cada familia, especialmente para aquellos más pobres y solos. Caritas Christi urget nos: es el amor de Cristo que llena los corazones y nos mueve a evangelizar. El divino Maestro, ahora como entonces, envía a sus discípulos por los caminos del mundo para proclamar su mensaje de salvación a todos los pueblos de la tierra. Los desafíos actuales que tienen delante, queridos hermanos, son exigentes. Pienso, en primer lugar, en la indiferencia religiosa, que lleva a muchas personas a vivir como si Dios no existiese, o a conformarse con una religión vaga, incapaz de enfrentarse a la cuestión de la verdad y el deber de la coherencia. Benedicto XVI, 16 de febrero de 2012.

Reflexión
Toda llamada es una invitación. Implica una cierta iniciativa e interés por parte de quien la realiza. En el pasaje de los discípulos de Emaús, vemos cómo, Jesús, caminaba junto a ellos, aun si no eran capaces de reconocerlo. Cuántas veces, Jesús camina junto a nosotros y no somos capaces de descubrirlo. Es Él quien toma la iniciativa. Invita. Llama. Sale a nuestro encuentro. Cuando Jesús eligió a los doce, en cada uno de ellos, estábamos representados nosotros como cristianos. Dice el evangelio que los llamó por su nombre.

Cada día, Jesús nos llama por nuestro nombre. Lo hace a través de múltiples medios: algún sacramento, el testimonio de tantas personas, los eventos de la vida cotidiana... Esta llamada, trae consigo poderes y responsabilidades. El poder es el de la gracia que actúa en, y por medio de nosotros. La responsabilidad es la de curar toda enfermedad o dolencia. El mundo necesita la luz del cristianismo. ¡Cuánta paz, alegría y vida, se halla en quien conoce y ama a Dios! Cuando Jesús dijo a los doce: «Id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel, y en vuestro camino predicad diciendo: El Reino de Dios se acerca», nos invita a fijarnos en los más necesitados. En las almas atribuladas por el pecado. Nuestro mensaje es un mensaje de salvación. Es un mensaje de confianza y esperanza. Es un mensaje de alegría. Es un mensaje transformador. Un mensaje capaz de tocar lo más profundo de cada ser humano.

Ojalá que cada uno de nosotros, en medio de sus quehaceres de cada día, al escuchar su nombre, se sienta realmente interpelado. Cuando vemos a través de la televisión la euforia y la emoción de quienes se ganan el premio de la lotería, vemos que todos tienen una misma reacción: la de darlo a conocer. La de participar a los demás de esa alegría.

Los cristianos, nos hemos sacado la verdadera lotería, "el premio gordo". Lo curioso de este premio, es que, no sólo es para nosotros. Se trata de compartirlo, de transmitirlo y de hacer que, más "ovejas perdidas de la casa de Israel" encuentren a Dios y sean felices. ¡Cuánto amor y cuánta misericordia por parte de Dios! Sigamos su voz. Seamos apóstoles y, en ese hacer felices a los demás, acrecentaremos nuestra verdadera felicidad y nos estaremos ganando la vida eterna...

Propósito
Examinar mi responsabilidad como discípulo y misionero de Cristo y rezar hoy por un sacerdote en particular.

Diálogo con Cristo
Señor, me has elegido a pesar de mi debilidad. Quiero corresponder a tanto amor, imitar tu entrega a la misión. Te ofrezco mi trabajo de este día como respuesta a tu llamado a ser tu discípulo y misionero, sabiendo que el modo más eficaz de comunicarte se logra por la autenticidad de mi testimonio que, con tu gracia, puede iluminar la vida de los demás.

martes, 5 de julio de 2016

Evangelio 5 de Julio de 2016

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Oseas 8:4-7, 11-13
    4 Han puesto reyes sin contar conmigo, han puesto príncipes sin saberlo yo. Con su plata y su oro se han hecho ídolos, ¡para ser encarcelados!
    5 ¡Tu becerro repele, Samaria! Mi cólera se ha inflamado contra ellos: ¿hasta cuándo no podrán purificarse?
    6 Porque viene de Israel, un artesano ha hecho eso, y eso no es Dios. Sí, quedará hecho trizas el becerro de Samaria.
    7 Pues que viento siembran, segarán tempestad: tallo que no tendrá espiga, que no dará harina; y si la da, extranjeros la tragarán.
    11 Efraím ha multiplicado los altares para pecar, sólo para pecar le han servido los altares.
    12 Aunque yo escriba para él las excelencias de mi ley, por cosa extraña se las considera.
    13 ¡Ya pueden ofrecer sacrificios en mi honor, y comerse la carne! Yahveh no los acepta; ahora recordará sus culpas y visitará sus pecados: ellos volverán a Egipto.
  • Salmo responsorial

    Salmo 115:3-10
    3 Nuestro Dios está en los cielos, todo cuanto le place lo realiza.
    4 Plata y oro son sus ídolos, obra de mano de hombre.
    5 Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven,
    6 tienen oídos y no oyen, tienen nariz y no huelen.
    7 Tienen manos y no palpan, tienen pies y no caminan, ni un solo susurro en su garganta.
    8 Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza.
    9 Casa de Israel, confía en Yahveh, él, su auxilio y su escudo;
    10 casa de Aarón, confía en Yahveh, él, su auxilio y su escudo;
  • Evangelio

    Mateo 9:32-38
    32 Salían ellos todavía, cuando le presentaron un mudo endemoniado.
    33 Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, admirada, decía: «Jamás se vio cosa igual en Israel.»
    34 Pero los fariseos decían: «Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios.»
    35 Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia.
    36 Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.
    37 Entonces dice a sus discípulos: «La mies es mucha y los obreros pocos.
    38 Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

Evangelio meditado

La mies es mucha, pero los trabajadores pocos
Milagros de Jesús


Mateo 9, 32-38. Tiempo Ordinario. Cristo no se olvida de nosotros. Trabajemos siguiendo su ejemplo.


Por: Misael Cisneros | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 9, 32-38 
Salían ellos todavía, cuando le presentaron un mudo endemoniado. Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. Y la gente, admirada, decía: Jamás se vio cosa igual en Israel. Pero los fariseos decían: «Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, reclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban cansados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

Oración introductoria
Jesús, me postro ante tu presencia con la seguridad de tu amor. Tu gracia puede moldear mi corazón, curarlo de esas debilidades que me alejan de tu amor. Compadecete de mí, soy tu oveja descarriada que te busca en esta oración.

Petición
Señor, sé que la mies es mucha y los trabajadores pocos. ¡Hazme un obrero de tu mies!

Meditación del Papa
Más allá de sus trabajos apostólicos, los religiosos, con las vidas que llevan, son una fuente fructífera de espiritualidad para toda la comunidad cristiana. De la misma manera que se abren a la gracia de Dios, los religiosos y las religiosas inspiran a otros a responder con verdad, humildad y alegría a la invitación del Señor a seguirle.
Respecto a esto, mis queridos hermanos obispos, sé que sois conscientes de los muchos factores que inhiben el crecimiento espiritual y vocacional, especialmente entre la gente joven. Sin embargo, sabemos que sólo Jesucristo responde a sus anhelos más profundos y da un verdadero sentido a sus vidas. Sólo en Él nuestros corazones pueden encontrar reposo. Continuad, por tanto, hablando a la gente joven y animadles a considerar seriamente la vida consagrada o sacerdotal; hablad con sus padres sobre su papel indispensable en el fomento y apoyo a vocaciones de este tipo; y pedid a vuestra gente que rece al dueño de la mies a que mande más obreros.Benedicto XVI, 8 de septiembre de 2011.

Reflexión
Después de que expulsó al demonio, comenzó a hablar el mudo. Así sucede con nuestra alma: aspira dones espirituales muy elevados y nosotros la tenemos callada con un demonio que le impide hablar todas las cosas buenas de Dios. Este demonio seguramente es nuestro orgullo y soberbia que nos mantiene tan irreconciliables con Dios como lo pudiesen estar la noche y el día al mismo tiempo. Sin embargo, para superar estos obstáculos que nos impiden ser santos sólo nos queda la esperanza de ser curados por Cristo. Sólo con su presencia permitiremos dejar hablar a nuestra alma todas esas palabras bellas que quiere transmitir de Dios, del perdón, del consuelo, del amor, de la paz.

Hoy día Cristo no se olvida de nosotros. Él desea seguir curando enfermos y expulsando demonios, pero "le faltan" pies y manos, "le faltan" corazones y bocas, "le falta" la fuerza corporal de la juventud para que todos queden sanos. Podría permitir que el mundo se convirtiese en un instante pero no lo hace por respeto a nuestra libertad, el don más grande después de nuestra fe.

Qué hermosa lección sacaríamos de este evangelio si nos diésemos cuenta de esta compasión que siente Jesucristo por nosotros. Compasión de ver a tantas ovejas sin pastor y que sienten la necesidad de recibir la salud pero que no pueden por falta de esos pastores entregados y generosos. Pidamos a Cristo que nos envíe hombres y mujeres que no teman dar su vida para seguir a Cristo incondicionalmente.

Propósito
Organizar mi tiempo para participar, en una Hora Eucarística por las vocaciones.

Diálogo con Cristo
Acéptame, Jesús, como uno de los tuyos, como un fiel seguidor dispuesto a todo por tu Reino.

lunes, 4 de julio de 2016

Evangelio 4 de Julio de 2016

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

    Primera opción

  • Primera lectura

    Isaías 58:6-11
    6 ¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?
    7 ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?
    8 Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá.
    9 Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,
    10 repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.
    11 Te guiará Yahveh de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan.
  • Salmo responsorial

    Salmo 107:2-9
    2 Que lo digan los redimidos de Yahveh, los que él ha redimido del poder del adversario,
    3 los que ha reunido de entre los países, de oriente y de poniente, del norte y mediodía.
    4 En el desierto erraban, por la estepa, no encontraban camino de ciudad habitada;
    5 hambrientos, y sedientos, desfallecía en ellos su alma.
    6 Y hacia Yahveh gritaron en su apuro, y él los libró de sus angustias,
    7 les condujo por camino recto, hasta llegar a ciudad habitada.
    8 ¡Den gracias a Yahveh por su amor, por sus prodigios con los hijos de Adán!
    9 Porque él sació el alma anhelante, el alma hambrienta saturó de bienes.
  • Evangelio

    Mateo 25:31-46
    31 «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.
    32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.
    33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
    34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
    35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;
    36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."
    37 Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?
    38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?
    39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"
    40 Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis."
    41 Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
    42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
    43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis."
    44 Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"
    45 Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo."
    46 E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»
  • Segunda opción

  • Primera lectura

    Oseas 2:16-18, 21-22
    16 Por eso yo voy a seducirla; la llevaré al desierto y hablaré a su corazón.
    17 Allí le daré sus viñas, el valle de Akor lo haré puerta de esperanza; y ella responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.
    18 Y sucederá aquel día - oráculo de Yahveh - que ella me llamará: «Marido mío», y no me llamará más: «Baal mío.»
    21 Yo te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y en derecho en amor y en compasión,
    22 te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás a Yahveh.
  • Salmo responsorial

    Salmo 145:2-9
    2 todos los días te bendeciré, por siempre jamás alabaré tu nombre;
    3 grande es Yahveh y muy digno de alabanza, insondable su grandeza.
    4 Una edad a otra encomiará tus obras, pregonará tus proezas.
    5 El esplendor, la gloria de tu majestad, el relato de tus maravillas, yo recitaré.
    6 Del poder de tus portentos se hablará, y yo tus grandezas contaré;
    7 se hará memoria de tu inmensa bondad, se aclamará tu justicia.
    8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y grande en amor;
    9 bueno es Yahveh para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras.
  • Evangelio

    Mateo 9:18-26
    18 Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postró ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá.»
    19 Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos.
    20 En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto.
    21 Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.»
    22 Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Animo!, hija, tu fe te ha salvado.» Y se salvó la mujer desde aquel momento.
    23 Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando,
    24 decía: «¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida.» Y se burlaban de él.
    25 Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó.
    26 Y la noticia del suceso se divulgó por toda aquella comarca.

Evangelio meditado

Cristo resucita a una niña
Milagros de Jesús


Mateo 9, 18-26. Tiempo Ordinario. Nuestra salud espiritual tambien es importante.


Por: José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 9, 18-26
Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postró ante él diciendo: «Mi hija acaba de morir, pero ven tú a imponerle las manos y vivirá». Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré». Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Animo!, hija, tu fe te ha salvado». Y se curó la mujer desde aquel momento. Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: «¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de él. Mas, echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y la noticia del suceso se divulgó por toda aquella comarca.

Oración introductoria
Señor, eres mi Salvador y Redentor. Creo que en este justo momento estabas esperando que dejará todo para tener un momento de oración, por eso me acerco con fe, confianza y mucho amor. Te ofrezco esta meditación por aquellos que temen acercarse a Ti.

Petición
Jesús, te pido una fe que toque y transforme mi vida entera.

Meditación del Papa
Los cuatro evangelistas coinciden en testimoniar que la liberación de enfermedades y padecimientos de cualquier tipo, constituían, junto con la predicación, la principal actividad de Jesús en su vida pública. De hecho, las enfermedades son un signo de la acción del mal en el mundo y en el hombre, mientras que las curaciones demuestran que el Reino de Dios -y Dios mismo-, está cerca. Jesucristo vino para vencer el mal desde la raíz, y las curaciones son un anticipo de su victoria, obtenida con su muerte y resurrección. Un día Jesús dijo: "No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal". En aquella ocasión se refería a los pecadores, que Él había venido a llamar y a salvar [...] Hagamos también como la gente en tiempos de Jesús: presentémosle espiritualmente a todos los enfermos, confiando en que Él quiere y puede curarlos. E invoquemos la intercesión de Nuestra Señora, en especial por las situaciones de mayor sufrimiento y abandono. María, Salud de los enfermos, ¡ruega por nosotros! Benedicto XVI, 5 de febrero de 2012.

Reflexión
Ante las enfermedades todos buscamos al mejor médico, y no paramos hasta encontrarlo. En él ponemos toda nuestra confianza y esperanzas, con tal de que nos dé la salud. No hay sacrificio que no se haga para alcanzar la salud física, pero ¿por qué no hacer lo mismo con nuestra salud espiritual?

En este pasaje evangélico se nos presenta a Cristo que va a resucitar a una niña, pero en el camino una mujer enferma lo toca y recobra la salud. ¿Qué pensaba ella a la hora de tocar la punta del manto del Maestro? Tenía una confianza muy clara de que el Médico de las almas también podría curar su cuerpo. Eso era lo que tenía en la mente y lo que le llevó curarse por la fe.

Cristo no se cansa de alabar la fe de la gente sencilla, porque sabe que ellos son los que más le necesitan y él los necesita para dar a conocer a los fuertes que Dios se vale del débil para dar la salvación a los fuertes.

Propósito
A ejemplo de esa mujer, pidamos a Dios la gracia de la fe y de la confianza en su amor y en su poder, para que cambie nuestros corazones por corazones puros y aptos para la misión que Dios quiera encomedarnos.

Diálogo con Cristo
Señor, el oficial romano y la mujer con flujo de sangre me recuerdan lo maravilloso que es vivir con fe. Tú sabes exactamente qué es lo que necesito, mas esperas que me acerque a Ti y con confianza te pida lo que creo necesitar, por eso te suplico por el don de una fe viva, que no olvide nunca que Tú eres mi Amigo fiel, que eres el compañero que va conmigo siempre, que eres mi Padre bueno que vela continuamente sobre mí.

Evangelio 3 de Julio de 2016

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Isaías 66:10-14
    10 Alegraos, Jerusalén, y regocijaos por ella todos los que la amáis, llenaos de alegría por ella todos los que por ella hacíais duelo;
    11 de modo que maméis y os hartéis del seno de sus consuelos, de modo que chupéis y os deleitéis de los pechos de su gloria.
    12 Porque así dice Yahveh: Mirad que yo tiendo hacia ella, como río la paz, y como raudal desbordante la gloria de las naciones, seréis alimentados, en brazos seréis llevados y sobre las rodillas seréis acariciados.
    13 Como uno a quien su madre le consuela, así yo os consolaré (y por Jerusalén seréis consolados).
    14 Al verlo se os regocijará el corazón, vuestros huesos como el césped florecerán, la mano de Yahveh se dará a conocer a sus siervos, y su enojo a sus enemigos.
  • Salmo responsorial

    Salmo 66:1-7, 16, 20
    1 Del maestro de coro. Cántico. Salmo. Aclamad a Dios, la tierra toda,
    2 salmodiad a la gloria de su nombre, rendidle el honor de su alabanza,
    3 decid a Dios: ¡Qué terribles tus obras! Por la grandeza de tu fuerza, tus enemigos vienen a adularte;
    4 toda la tierra se postra ante ti, y salmodia para ti, a tu nombre salmodia.
    5 Venid y ved las obras de Dios, temible en sus gestas por los hijos de Adán:
    6 él convirtió el mar en tierra firme, el río fue cruzado a pie. Allí, nuestra alegría en él,
    7 que por su poder domina para siempre. Sus ojos vigilan las naciones, no se alcen los rebeldes contra él.
    16 Venid a oír y os contaré, vosotros todos los que teméis a Dios, lo que él ha hecho por mí.
    20 ¡Bendito sea Dios, que no ha rechazado mi oración ni su amor me ha retirado!
  • Segunda lectura

    Gálatas 6:14-18
    14 En cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!
    15 Porque nada cuenta ni la circuncisión, ni la incircuncisión, sino la creación nueva.
    16 Y para todos los que se sometan a esta regla, paz y misericordia, lo mismo que para el Israel de Dios.
    17 En adelante nadie me moleste, pues llevo sobre mi cuerpo las señales de Jesús.
    18 Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.
  • Evangelio

    Lucas 10:1-12, 17-20
    1 Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.
    2 Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.
    3 Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.
    4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.
    5 En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa."
    6 Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.
    7 Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.
    8 En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan;
    9 curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros."
    10 En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid:
    11 "Hasta el polvo de vuestra ciuadad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca."
    12 Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.
    17 Regresaron los 72 alegres, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»
    18 El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
    19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño;
    20 pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»