martes, 11 de octubre de 2016

Evangelio 11 de Octubre de 2016

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Gálatas 5:1-6
    1 Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud.
    2 Soy yo, Pablo, quien os lo dice: Si os dejáis circuncidar, Cristo no os aprovechará nada.
    3 De nuevo declaro a todo hombre que se circuncida que queda obligado a practicar toda la ley.
    4 Habéis roto con Cristo todos cuantos buscáis la justicia en la ley. Os habéis apartado de la gracia.
    5 Pues a nosotros nos mueve el Espíritu a aguardar por la fe los bienes esperados por la justicia.
    6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión tienen valor, sino solamente la fe que actúa por la caridad.
  • Salmo responsorial

    Salmo 119:41, 43, 45, 47-48
    41 ¡Llegue hasta mí tu amor, Yahveh, tu salvación, conforme a tu promesa!
    43 No quites de mi boca la palabra de verdad, porque espero en tus juicios.
    45 Y andaré por camino anchuroso, porque tus ordenanzas voy buscando.
    47 Y me deleitaré en tus mandamientos, que amo mucho.
    48 Tiendo mis manos hacia tus mandamientos, en tus preceptos medito.
  • Evangelio

    Lucas 11:37-41
    37 Mientras hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa.
    38 Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer.
    39 Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad.
    40 ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior?
    41 Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros

Evangelio meditado

Salir al encuentro de los necesitados de cada día.
Lucas 11, 37-41. Martes XXVIII del tiempo ordinario. Ciclo C, No es importante lo exterior.


Por: H. Balam Loza LC | Fuente: www.missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, te ofrezco mi corazón. Quédate, Señor, conmigo. Te invito a mi pobre mesa. Tú conoces bien  la necesidad que tengo de Ti, no me dejes solo. Quiero estar aquí, contigo, sin muchas palabras pero con todo mi ser. Quiero escuchar tu voz que me llama por mi nombre y toca lo más profundo de mí ser. Yo sé, Jesús, que no soy digno de que entres en mi casa, pero te pido que no tomes en cuenta mi pecado sino mi deseo de ser cada día mejor. Ve ese corazón que te busca con gran anhelo. Pongo todo lo que soy y todo lo que tengo en tus manos.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Lucas 11, 37-41
En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó que Jesús no hubiera cumplido con la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.
Pero el Señor le dijo: “Ustedes, los fariseos, limpian el exterior del vaso y del plato; en cambio, el interior de ustedes está lleno de robos y maldad. ¡Insensatos! ¿Acaso el que hizo lo exterior no hizo también lo interior? Den más bien limosna de lo que tienen y todo lo de ustedes quedará limpio”. 
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Jesús nunca dice “no» a nadie. Jesús, conocía los juicios de los fariseos contra Él. Sabía perfectamente que las intenciones de los jefes de Israel estaban un poco desviadas. Buscaban cualquier oportunidad para ponerlo en evidencia. Sin embargo el Señor se sienta a la mesa de los que se sentían sin necesidad de perdón porque cumplían con todas las ceremonias y oraciones. Pensaban, tal vez como el hijo mayor, que eran cumplidores. Y se comparaban con los demás, juzgándolos como pecadores. Miraban por el cumplimiento exterior el corazón de su prójimo.
Pero ¿qué es lo más importante? ¿Qué es lo que agrada más al Señor? Ya lo había dicho antes Jesús “Id y aprended lo que significa, misericordia quiero y no sacrificio» (Mt. 9, 13). Eso es lo que importa. El tener un corazón grande, el amar sobre todo a Dios y a mi prójimo. Podría hacer grandes obras filantrópicas, ir de aquí para allá predicando el nombre del Señor o desgastar toda mi vida en servicio de los pobres… De nada me serviría si no amo a Dios y si no miro a los demás como los mira el Padre. ¡Qué diferente hubiese terminado la parábola del hijo pródigo si el hijo mayor hubiese mirado a su hermano como lo hizo el Padre!
Si ese hijo pensaba que hacía mucho, pero en el fondo no estaba en sintonía con su Padre. Y yo, ¿cómo miro? ¿Cómo veo a mis hermanos? ¿Cuál es mi mirada hacia aquellas personas que se dejan llevar por una vida viciosa? ¿Los juzgo interiormente o tengo compasión? ¿Les salgo al encuentro?
El mensaje de Jesús es un mensaje de esperanza, un mensaje a todos. Él quiere entrar en todos los corazones, en todo corazón dispuesto a abrirle la puerta. Quiere sentarse a la mesa de todos. No rechaza a nadie. La mirada de Jesús va a lo profundo del alma. No se escandaliza sino que lleva la luz. No salió corriendo al ver a la mujer samaritana que había tenido cinco maridos y vivía con un sexto, sino que vio la sed que tenía esta mujer. Sale al encuentro de los necesitados de cada día.
“Creer en Jesús significa ofrecerle nuestra carne, con la humildad y el valor de María, para que él pueda seguir habitando en medio de los hombres; significa ofrecerle nuestras manos para acariciar a los pequeños y a los pobres; nuestros pies para salir al encuentro de los hermanos; nuestros brazos para sostener a quien es débil y para trabajar en la viña del Señor; nuestra mente para pensar y hacer proyectos a la luz del Evangelio; y, sobre todo, ofrecerle nuestro corazón para amar y tomar decisiones según la voluntad de Dios. Todo esto acontece gracias a la acción del Espíritu Santo. Y así somos instrumentos de Dios para que Jesús actúe en el mundo a través de nosotros”.
 (Homilía de S.S. Francisco, 12 de octubre de 2013).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy te ofrezco, Señor, hacer una visita a la Eucaristía para pedir un corazón misericordioso. Un corazón que sepa acoger a todos. Pediré la gracia de nunca juzgar ni hablar mal de otros sino siempre ver lo positivo en el prójimo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

lunes, 10 de octubre de 2016

Evangelio 10 de Octubre de 2016

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Gálatas 4:22-24, 26-27, 31--5:1
    22 Pues dice la Escritura que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre.
    23 Pero el de la esclava nació según la naturaleza; el de la libre, en virtud de la Promesa.
    24 Hay en ello una alegoría: estas mujeres representan dos alianzas; la primera, la del monte Sinaí, madre de los esclavos, es Agar,
    26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; ésa es nuestra madre,
    27 pues dice la Escritura: Regocíjate estéril, la que no das hijos; rompe en gritos de júbilo, la que no conoces los dolores de parto, que más son los hijos de la abandonada que los de la casada.
    31 Así que, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.
    1 Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud.
  • Salmo responsorial

    Salmo 113:1-7
    1 ¡Aleluya! ¡Alabad, servidores de Yahveh, alabad el nombre de Yahveh!
    2 ¡Bendito sea el nombre de Yahveh, desde ahora y por siempre!
    3 ¡De la salida del sol hasta su ocaso, sea loado el nombre de Yahveh!
    4 ¡Excelso sobre todas las naciones Yahveh, por encima de los cielos su gloria!
    5 ¿Quién como Yahveh, nuestro Dios, que se sienta en las alturas,
    6 y se abaja para ver los cielos y la tierra?
    7 El levanta del polvo al desvalido, del estiércol hace subir al pobre,
  • Evangelio

    Lucas 11:29-32
    29 Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás.
    30 Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación.
    31 La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón.
    32 Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.

Evangelio meditado

La señal más grande de Dios.
Lucas 11, 29-32. Lunes XXVIII del tiempo ordinario. No se le dará otra señal que la de Jonás.


Por: H. Javier Castel LC | Fuente: www.missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Padre Nuestro, aunque estás en el cielo, has querido habitar en nuestros corazones. En esta oración concédeme darte el honor y la reverencia que mereces, por ser mi Dios y mi Padre. Te pido también un corazón abierto, para que tu Reino entre en mi vida, y pueda agradarte en todo lo que hago. Gracias porque nunca me abandonas y quieres darme en cada momento lo que más necesito. Así sea.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)


Del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará otra señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo. Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Cuando Dios envía un mensaje, pide una respuesta. Él habla siempre, en la creación, en la historia, en los hombres y mujeres que encontramos cada día. Sólo hay que estar atento a su voz…
Cristo nos habla hoy de dos momentos fuertes de la historia de la salvación. Nínive que se convierte gracias al profeta Jonás y una reina que viaja lejos para ver el don de la sabiduría en el rey Salomón. Hay un punto que une estos dos eventos: en los dos, un personaje de Israel atrae extranjeros hacia Dios. O, en otras palabras, Dios sale a buscar a aquellos que están más alejados de Él; Dios no abandona a la oveja perdida en la montaña.
Estamos ahora mismo en presencia de Cristo en oración. «Aquí hay uno que es más que Salomón; aquí hay uno que es más que Jonás.» Él bajó del cielo para encontrarnos y atraernos hacia su Padre. Como Jonás, cruzó el mar que dividía a Dios y al hombre, caminó por nuestras calles, nos invitó al arrepentimiento. Sin embargo, hizo aún más: como Rey que es, estableció su trono en la cruz, y desde ahí nos atrae con la sabiduría de su entrega incondicional a cada uno de nosotros. Siendo Hijo de Dios, se lanzó hasta la profundidad del pecado y de la muerte para rescatarnos. ¿Acaso hay señal más grande del Amor que Dios nos tiene?
No podemos permanecer indiferentes ante Dios que nos busca ansiosamente. Contemplemos el crucifijo y, ante esta señal tan grande, digamos como el centurión: «Verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios». Confiémonos a Él, respondámosle con amor y entrega en nuestra propia vida.
"Escucha de Dios que nos habla, y también escucha de la realidad cotidiana, atención a las personas, a los hechos, porque el Señor está en la puerta de nuestra vida y golpea en muchos modos, pone señales en nuestro camino; está en nosotros la capacidad de verlos. María es la madre de la escucha, escucha atenta de Dios y escucha también atenta de los acontecimientos de la vida".
(Homilía de S.S. Francisco, 1 de junio de 2013).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Visitaré a Cristo Eucaristía para agradecerle su entrega y pedirle la gracia de corresponder a su amor.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Evangelio 9 de Octubre de 2016

Color: Verde

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    II Reyes 5:14-17
    14 Bajó, pues, y se sumergió siete veces en el Jordán, según la palabra del hombre de Dios, y su carne se tornó como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio.
    15 Se volvió al hombre de Dios, él y todo su acompañamiento, llegó, se detuvo ante él y dijo: «Ahora conozco bien que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel. Así pues, recibe un presente de tu siervo.»
    16 Pero él dijo: «Vive Yahveh a quien sirvo, que no lo aceptaré»; le insistió para que lo recibiera, pero no quiso.
    17 Dijo Naamán: «Ya que no, que se dé a tu siervo, de esta tierra, la carga de dos mulos, porque tu siervo ya no ofrecerá holocausto ni sacrificio a otros dioses sino a Yahveh.
  • Salmo responsorial

    Salmo 98:1-4
    1 Salmo. Cantad a Yahveh un canto nuevo, porque ha hecho maravillas; victoria le ha dado su diestra y su brazo santo.
    2 Yahveh ha dado a conocer su salvación, a los ojos de las naciones ha revelado su justicia;
    3 se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
    4 ¡Aclamad a Yahveh, toda la tierra, estallad, gritad de gozo y salmodiad!
  • Segunda lectura

    II Timoteo 2:8-13
    8 Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, según mi Evangelio;
    9 por él estoy sufriendo hasta llevar cadenas como un malhechor; pero la Palabra de Dios no está encadenada.
    10 Por esto todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos alcancen la salvación que está en Cristo Jesús con la gloria eterna.
    11 Es cierta esta afirmación: Si hemos muerto con él, también viveremos con él;
    12 si nos mantenemos firmes, también reinaremos con él; si le negamos, también él nos negará;
    13 si somos infieles, él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.
  • Evangelio

    Lucas 17:11-19
    11 Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea,
    12 y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia
    13 y, levantando la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!»
    14 Al verlos, les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes.» Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios.
    15 Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz;
    16 y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano.
    17 Tomó la palabra Jesús y dijo: «¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?
    18 ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?»
    19 Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado.»

sábado, 8 de octubre de 2016

Evangelio 8 de Octubre de 2016

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Gálatas 3:22-29
    22 Pero, de hecho, la Escritura encerró todo bajo el pecado, a fin de que la Promesa fuera otorgada a los creyentes mediante la fe en Jesucristo.
    23 Y así, antes de que llegara la fe, estábamos encerrados bajo la vigilancia de la ley, en espera de la fe que debía manifestarse.
    24 De manera que la ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe.
    25 Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo.
    26 Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
    27 En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo:
    28 ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
    29 Y si sois de Cristo, ya sois descendencia de Abraham, herederos según la Promesa.
  • Salmo responsorial

    Salmo 105:2-7
    2 ¡Cantadle, salmodiad para él, sus maravillas todas recitad;
    3 gloriaos en su santo nombre, se alegre el corazón de los que buscan a Yahveh!
    4 ¡Buscad a Yahveh y su fuerza, id tras su rostro sin descanso,
    5 recordad las maravillas que él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca!
    6 Raza de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido:
    7 él, Yahveh, es nuestro Dios, por toda la tierra sus juicios.
  • Evangelio

    Lucas 11:27-28
    27 Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»
    28 Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»

Evangelio meditado

Dichosos quienes ponen en práctica la palabra de Dios.
Lucas 11, 27-28. Sábado XXVII del tiempo ordinario. Dichosos los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.


Por: Iván Yoed González Aréchiga LC | Fuente: www.missionkits.org 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, aquí me encuentro para ponerme verdaderamente en tu presencia; para colocar todas mis preocupaciones, distracciones, ilusiones en tus manos. Si me cuesta apartarme de lo mío, te pido una gracia especial, pues mi único deseo es encontrarme ahora contigo. En tus manos, Madre mía.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 27-28


En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!”. Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica. ¿Verdaderamente son más dichosos ellos que los que se entregan simplemente a las alegrías de esta tierra? Las promesas del Evangelio no hacen fiesta, ruido al presentarse; su elocuencia es su silencio, quizá su falta de esplendor, de lujo, de brillo. Son promesas que, a primera vista, provocan incluso un poco de temor a quien las busca entender. Por otro lado, –pero esto solo lo puede comprobar quien acepta el reto- es verdad que quien vive según el Evangelio, según el modelo de Cristo, encuentra una belleza sinigual en la vida.
Tantas veces me invitas Tú, Señor, a aceptar tu buena nueva, tu nuevo mensaje de que puedo ser un hombre nuevo, una mujer nueva, modelado o modelada por Ti. Quiero, en verdad, ser dócil: también en medio de los problemas, de los malos entendidos durante el día, de los trabajos de diario, de los encuentros difíciles, de las ingratitudes o las frustraciones, de las exigencias nuevas que se puedan presentar en mi vida. Quiero ser dócil a tu mensaje, vivir de una manera nueva, con un corazón nuevo renovado en Ti. Con un corazón que lata a la par del tuyo y  que acepte tomar la puerta estrecha, confiando en que son dichosos quienes escuchan tu palabra y la ponen en práctica.
¿Doy testimonio de mi fe entre las personas de mi entorno?, ¿busco dar siempre más, o me he conformado con lo que hago ya? Y lo que ya hago, ¿cómo lo vivo?, ¿con qué corazón?, ¿con la mirada en Ti, Señor Jesús?, ¿con el deseo de extender tu Reino?, ¿creyendo de verdad que cada acto de mi vida, por minúsculo que sea, puede contribuir a su extensión?, ¿soy feliz sirviéndote, Señor?, ¿transmito esa felicidad con mi testimonio?
Ayúdame a profundizar estas preguntas y toda esta meditación, Señor, pues mi deseo es responder a tu mensaje de hoy. Tú me has llamado a ser cristiano, cristiana, y quiero que veas por mis obras cuán grande es mi deseo por cumplir tu voluntad con verdadero amor.
«Recordamos a todos nuestros hermanos que aún hoy ponen en práctica estas palabras de Jesús, ofreciendo su tiempo, su trabajo, su propia fatiga y hasta su vida para no renegar de su fe en Cristo. Jesús, mediante su Espíritu Santo, nos da la fuerza para ir hacia adelante en el camino de la fe y del testimonio: actuar de acuerdo con lo que creemos; no decir una cosa y hacer otra. Y en este camino la Virgen siempre está cerca nuestro y nos precede: dejémonos tomar de la mano por ella, cuando atravesamos los momentos más oscuros y difíciles.»
(Homilía de S.S. Francisco, 19 de junio de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Darme el tiempo para buscar una respuesta sincera y comprometedora a las preguntas de la meditación.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 7 de octubre de 2016

Evangelio 7 de Octubre de 2016

Color: Blanco

Santos:

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Hechos 1:12-14
    12 Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el espacio de un camino sabático.
    13 Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago.
    14 Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
  • Salmo responsorial

    Lucas 1:46-55
    46 Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
    47 y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
    48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
    49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre
    50 y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
    51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
    52 Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
    53 A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
    54 Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia
    55 - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»
  • Evangelio

    Lucas 1:26-38
    26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
    27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
    28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
    29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
    30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
    31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
    32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
    33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»
    34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
    35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.
    36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,
    37 porque ninguna cosa es imposible para Dios.»
    38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.

Evangelio meditado


El que no está conmigo, está contra Mi, ; y el que no recoge conmigo, desparrama.
Lucas 11, 15-26. Viernes XXVII del tiempo ordinario. Las señales milagrosas.


Por: H. Cristian Gutiérrez LC | Fuente: Catholic.net 




En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Gracias, Señor por esta nueva oportunidad que me das para estar contigo. Bien sabes lo que necesito y por ello te pido humildemente me lo concedas. Aumenta mi fe, mi confianza y mi amor a Ti. Dame la gracia de jamás dejarte solo y no permitas que nada ni nadie me separe de Ti. Mira que mi vida sin Ti no tiene sentido, y todo en ella se opaca si no estás Tú. Señor no me dejes nunca de tu mano porque sin Ti nada puedo.
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 15-26


En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Este expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.
Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: “Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Belzebú. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el dedo de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra Mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”. 
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Las señales milagrosas.
No puedo dejar pasar desapercibido la forma en que te defiendes de los que te atacan con mentiras. Incluso en esto me das ejemplo a seguir. No les respondes con malas palabras o venganzas. Ante la crítica, callas, piensas y hablas. Hablas, no para ofender, sino para defender. Defender la verdad, defender el bien de los demás, defender a los que sinceramente te siguen.
¡Qué argumento bien pensado presentas a los que fácilmente juzgan a los demás y sus acciones! Un argumento claro, sencillo y profundo. Bastaría leer de nuevo con calma el pasaje para dejarme atrapar por tus palabras llenas de verdad, de fuerza y de pasión. Dame la gracia, Señor, de nunca criticar y juzgar a mis hermanos. Ayúdame a ser siempre un defensor de la verdad, de la justicia, del amor y un practicante constante de la benedicencia.
Aquella gente que contemplaba tus milagros no había podido aceptar que el Reino de Dios había llegado hasta ellos. Y tal vez yo, de igual manera, no soy capaz de descubrir tu Reino en mi vida cotidiana.
Quizá no presencio expulsiones de demonios, curaciones portentosas y multiplicaciones de panes, pero dame la gracia de descubrir los milagros que vas realizando en mi vida poco a poco. Milagros desapercibidos pero que me he ido acostumbrando a presenciar. El milagro de mi vida y de la de los que me rodean. El milagro del amor, el milagro de la familia, de la amistad. El milagro de una caricia, de un abrazo de apoyo, de un consuelo en el dolor, de una sonrisa. El milagro de este mundo maravilloso que siempre me sorprende con un atardecer, un cielo estrellado, un viento refrescante, un cielo despejado. El milagro de la fe, de la oración, de los sacramentos y de la Eucaristía.
Que no me acostumbre Señor a estos milagros cotidianos con los cuales te haces presente en mi vida, me dices que me amas infinitamente y que tu Reino está presente en mí.
«Ninguno es digno, ninguno está a la altura, ¡ninguno tiene las fuerzas! Sin la gracia de Dios, no podremos hacer nada. Todo nos es dado gratuitamente. Y el Señor no llega nunca a una nueva familia sin hacer algún milagro. ¡Recordemos lo que hizo en las bodas de Caná! Sí, el Señor, si nos ponemos en sus manos, nos hace hacer milagros. Milagros de todos los días cuando está el Señor en esa familia.»
(Homilía de S.S. Francisco, 9 de septiembre de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy evitaré toda crítica hacia otro y procuraré hablar bien, comentar una cualidad de esa persona con la que no me llevo muy bien.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.