martes, 29 de septiembre de 2020

Lecturas 29 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Daniel 7:9-10, 13-14
    9 Mientras yo contemplaba: Se aderezaron unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura, blanca como la nieve; los cabellos de su cabeza, puros como la lana. Su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.
    10 Un río de fuego corría y manaba delante de él. Miles de millares le servían, miriadas de miriadas estaban en pie delante de él. El tribunal se sentó, y se abrieron los libros.
    13 Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia.
    14 A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás.

    O también:

    Apocalipsis 12:7-12
    7 Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Angeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Angeles combatieron,
    8 pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.
    9 Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Angeles fueron arrojados con él.
    10 Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.
    11 Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.
    12 Por eso, regocijaos, cielos y los que en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! porque el Diablo ha bajado donde vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo.»

  • Salmo responsorial

    Salmo 138:1-5
    1 De David. Te doy gracias, Yahveh, de todo corazón, pues tú has escuchado las palabras de mi boca. En presencia de los ángeles salmodio para ti,
    2 hacia tu santo Templo me prosterno. Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad, pues tu promesa ha superado tu renombre.
    3 El día en que grité, tú me escuchaste, aumentaste la fuerza en mi alma.
    4 Te dan gracias, Yahveh, todos los reyes de la tierra, porque oyen las promesas de tu boca;
    5 y cantan los caminos de Yahveh: «¡Qué grande la gloria de Yahveh!

  • Evangelio

    Juan 1:47-51
    47 Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
    48 Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?» Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
    49 Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
    50 Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.»
    51 Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

lunes, 28 de septiembre de 2020

Lecturas 28 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Job 1:6-22
    6 El día que los Hijos de Dios venían a presentarse ante Yahveh, vino también entre ellos el Satán.
    7 Yahveh dijo al Satán: «¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahveh: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.»
    8 Y Yahveh dijo al Satán: «¿No te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra; es un hombre cabal, recto, que teme a Dios y se aparta del mal!»
    9 Respondió el Satán a Yahveh: «Es que Job teme a Dios de balde?
    10 ¿No has levantado tú una valla en torno a él, a su casa y a todas sus posesiones? Has bendecido la obra de sus manos y sus rebaños hormiguean por el país.
    11 Pero extiende tu mano y toca todos sus bienes; ¡verás si no te maldice a la cara!»
    12 Dijo Yahveh al Satán: «Ahí tienes todos sus bienes en tus manos. Cuida sólo de no poner tu mano en él.» Y el Satán salió de la presencia de Yahveh.
    13 El día en que sus hijos y sus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa del hermano mayor,
    14 vino un mensajero donde Job y le dijo: «Tus bueyes estaban arando y las asnas pastando cerca de ellos;
    15 de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
    16 Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Cayó del cielo el fuego de Dios, que quemó las ovejas y pastores hasta consumirlos. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
    17 Aún estaba hablando éste, cuando llegó otro que dijo: «Los caldeos, divididos en tres cuadrillas, se lanzaron sobre los camellos, se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
    18 Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor.
    19 De pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto y sacudió las cuatro esquinas de la casa; y ésta se desplomó sobre los jóvenes, que perecieron. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»
    20 Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rapó la cabeza, y postrado en tierra,
    21 dijo: «Desnudo salí del seno de mi madre, desnudo allá retornaré. Yahveh dio, Yahveh quitó: ¡Sea bendito el nombre de Yahveh!»
    22 En todo esto no pecó Job, ni profirió la menor insensatez contra Dios.

  • Salmo responsorial

    Salmo 17:1-3, 6-7
    1 Oración. De David. Escucha, Yahveh, la justicia, atiende a mi clamor, presta oído a mi plegaria, que no es de labios engañosos.
    2 Mi juicio saldrá de tu presencia, tus ojos ven lo recto.
    3 Mi corazón tú sondas, de noche me visitas; me pruebas al crisol sin hallar nada malo en mí; mi boca no claudica
    6 Yo te llamo, que tú, oh Dios, me respondes, tiende hacia mí tu oído, escucha mis palabras,
    7 haz gala de tus gracias, tú que salvas a los que buscan a tu diestra refugio contra los que atacan.

  • Evangelio

    Lucas 9:46-50
    46 Se suscitó una discusión entre ellos sobre quién de ellos sería el mayor.
    47 Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado,
    48 y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor.»
    49 Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros.»
    50 Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros.»

Lecturas 27 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Ezequiel 18:25-28
    25 Y vosotros decís: «No es justo el proceder del Señor.» Escuchad, casa de Israel: ¿Que no es justo mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que no es justo?
    26 Si el justo se aparta de su justicia, comete el mal y muere, a causa del mal que ha cometido muere.
    27 Y si el malvado se aparta del mal que ha cometido para practicar el derecho y la justicia, conservará su vida.
    28 Ha abierto los ojos y se ha apartado de todos los crímenes que había cometido; vivirá sin duda, no morirá.

  • Salmo responsorial

    Salmo 25:4-9
    4 Muéstrame tus caminos, Yahveh, enséñame tus sendas.
    5 Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. En ti estoy esperando todo el día,
    6 Acuérdate, Yahveh, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre.
    7 De los pecados de mi juventud no te acuerdes, pero según tu amor, acuérdate de mí. por tu bondad, Yahveh.
    8 Bueno y recto es Yahveh; por eso muestra a los pecadores el camino;
    9 conduce en la justicia a los humildes, y a los pobres enseña su sendero.

  • Segunda lectura

    Filipenses 2:1-11
    1 Así, pues, os conjuro en virtud de toda exhortación en Cristo, de toda persuasión de amor, de toda comunión en el Espíritu, de toda entrañable compasión,
    2 que colméis mi alegría, siendo todos del mismo sentir, con un mismo amor, un mismo espíritu, unos mismos sentimientos.
    3 Nada hagáis por rivalidad, ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada cual a los demás como superiores a sí mismo,
    4 buscando cada cual no su propio interés sino el de los demás.
    5 Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:
    6 El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios.
    7 Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre;
    8 y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz.
    9 Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre.
    10 Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos,
    11 y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SENOR para gloria de Dios Padre.

    O también:

    Filipenses 2:1-5
    1 Así, pues, os conjuro en virtud de toda exhortación en Cristo, de toda persuasión de amor, de toda comunión en el Espíritu, de toda entrañable compasión,
    2 que colméis mi alegría, siendo todos del mismo sentir, con un mismo amor, un mismo espíritu, unos mismos sentimientos.
    3 Nada hagáis por rivalidad, ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada cual a los demás como superiores a sí mismo,
    4 buscando cada cual no su propio interés sino el de los demás.
    5 Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:

  • Evangelio

    Mateo 21:28-32
    28 «Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: "Hijo, vete hoy a trabajar en la viña."
    29 Y él respondió: "No quiero", pero después se arrepintió y fue.
    30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: "Voy, Señor", y no fue.
    31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» - «El primero» - le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.
    32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.

sábado, 26 de septiembre de 2020

Lecturas 26 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Eclesiastés 11:9--12:8
    9 Alégrate, mozo, en tu juventud, ten buen humor en tus años mozos, Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos; pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a juicio.
    10 Aparta el mal humor de tu pecho y aleja el sufrimiento de tu carne, pero juventud y pelo negro, vanidad.
    1 Acuérdate de tu Creador en tus días mozos, mientras no vengan los días malos, y se echen encima años en que dirás: «No me agradan»;
    2 mientras no se nublen el sol y la luz, la luna y las estrellas, y retornen las nubles tras la lluvia;
    3 cuando tiemblen los guardas de palacio y se doblen los guerreros, se paren las moledoras, por quedar pocas, se queden a oscuras las que miran por las ventanas,
    4 y se cierren las puertas de la calle, ahogándose el son del molino; cundo uno se levante al canto del pájaro, y se enmudezcan todas las canciones.
    5 También la altura da recelo, y hay sustos en el camino, florece el almendro, está grávida la langosta, y pierde su sabor la alcaparra; y es que el hombre se va a su eterna morada, y circulan por la calle los del duelo;
    6 mientras no se quiebre la hebra de plata, se rompa la bolita de oro, se haga añicos el cántaro contra la fuente, se caiga la polea dentro del pozo,
    7 vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio.
    8 ¡Vanidad de vanidades! - dice Cohélet -: ¡todo vanidad!

  • Salmo responsorial

    Salmo 90:3-6, 12-14, 17
    3 Tú al polvo reduces a los hombres, diciendo: «¡Tornad, hijos de Adán!»
    4 Porque mil años a tus ojos son como el ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.
    5 Tú los sumerges en un sueño, a la mañana serán como hierba que brota;
    6 por la mañana brota y florece, por la tarde se amustia y se seca.
    12 ¡Enseñanos a contar nuestros días, para que entre la sabiduría en nuestro corazón!
    13 ¡Vuelve, Yahveh! ¿Hasta cuándo? Ten piedad de tus siervos.
    14 Sácianos de tu amor a la mañana, que exultemos y cantemos toda nuestra vida.
    17 ¡La dulzura del Señor sea con nosotros! ¡Confirma tú la acción de nuestras manos!

  • Evangelio

    Lucas 9:43-45
    43 y todos quedaron atónitos ante la grandeza de Dios. Estando todos maravillados por todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:
    44 «Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.»
    45 Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.

viernes, 25 de septiembre de 2020

Lecturas 25 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Eclesiastés 3:1-11
    1 Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:
    2 Su tiempo el nacer, y su tiempo el morir; su tiempo el plantar, y su tiempo el arrancar lo plantado.
    3 Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar; su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar.
    4 Su tiempo el llorar, y su tiempo el reír; su tiempo el lamentarse, y su tiempo el danzar.
    5 Su tiempo el lanzar piedras, y su tiempo el recogerlas; su tiempo el abrazarse, y su tiempo el separarse.
    6 Su tiempo el buscar, y su tiempo el perder; su tiempo el guardar, y su tiempo el tirar.
    7 Su tiempo el rasgar, y su tiempo el coser; su tiempo el callar, y su tiempo el hablar.
    8 Su tiempo el amar, y su tiempo el odiar; su tiempo la guerra, y su tiempo la paz.
    9 ¿Qué gana el que trabaja con fatiga?
    10 He considerado la tarea que Dios ha puesto a los humanos para que en ella se ocupen.
    11 El ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo; también ha puesto el mundo en sus corazones, sin que el hombre llegue a descubrir la obra que Dios ha hecho de principio a fin.

  • Salmo responsorial

    Salmo 144:1-4
    1 De David. Bendito sea Yahveh, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la batalla;
    2 él, mi amor y mi baluarte, mi ciudadela y mi libertador, mi escudo en el que me cobijo, el que los pueblos somete a mi poder.
    3 Yahveh, ¿qué es el hombre para que le conozcas, el hijo de hombre para que en él pienses?
    4 El hombre es semejante a un soplo, sus días, como sombra que pasa.

  • Evangelio

    Lucas 9:18-22
    18 Y sucedió que mientras él estaba orando a solas, se hallaban con él los discípulos y él les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?»
    19 Ellos respondieron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos había resucitado.»
    20 Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contestó: «El Cristo de Dios.»
    21 Pero les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie.
    22 Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día.»

jueves, 24 de septiembre de 2020

Lecturas 24 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Eclesiastés 1:2-11
    2 ¡Vanidad de vanidades! - dice Cohélet -, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad!
    3 ¿Qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo el sol?
    4 Una generación va, otra generación viene; pero la tierra para siempre permanece.
    5 Sale el sol y el sol se pone; corre hacia su lugar y allí vuelve a salir.
    6 Sopla hacia el sur el viento y gira hacia el norte; gira que te gira sigue el viento y vuelve el viento a girar.
    7 Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al lugar donde los ríos van, allá vuelven a fluir.
    8 Todas las cosas dan fastidio. Nadie puede decir que no se cansa el ojo de ver ni el oído de oír.
    9 Lo que fue, eso será; lo que se hizo, ese se hará. Nada nuevo hay bajo el sol.
    10 Si algo hay de que se diga: «Mira, eso sí que es nuevo», aun eso ya sucedía en los siglos que nos precedieron.
    11 No hay recuerdo de los antiguos, como tampoco de los venideros quedará memoria en los que después vendrán.

  • Salmo responsorial

    Salmo 90:3-6, 12-14, 17
    3 Tú al polvo reduces a los hombres, diciendo: «¡Tornad, hijos de Adán!»
    4 Porque mil años a tus ojos son como el ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.
    5 Tú los sumerges en un sueño, a la mañana serán como hierba que brota;
    6 por la mañana brota y florece, por la tarde se amustia y se seca.
    12 ¡Enseñanos a contar nuestros días, para que entre la sabiduría en nuestro corazón!
    13 ¡Vuelve, Yahveh! ¿Hasta cuándo? Ten piedad de tus siervos.
    14 Sácianos de tu amor a la mañana, que exultemos y cantemos toda nuestra vida.
    17 ¡La dulzura del Señor sea con nosotros! ¡Confirma tú la acción de nuestras manos!

  • Evangelio

    Lucas 9:7-9
    7 Se enteró el tetrarca Herodes de todo lo que pasaba, y estaba perplejo; porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos;
    8 otros, que Elías se había aparecido; y otros, que uno de los antiguos profetas había resucitado.
    9 Herodes dijo: «A Juan, le decapité yo. ¿Quién es, pues, éste de quien oigo tales cosas?» Y buscaba verle.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Lecturas 23 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Gálatas 2:19-20
    19 En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: con Cristo estoy crucificado:
    20 y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

  • Salmo responsorial

    Salmo 16:1-2, 5-8, 11
    1 media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.
    2 Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;
    5 Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;
    6 la cuerda me asigna un recinto de delicias, mi heredad es preciosa para mí.
    7 Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;
    8 pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.
    11 Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.

  • Evangelio

    Mateo 16:24-27
    24 Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.
    25 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.
    26 Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?
    27 «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

martes, 22 de septiembre de 2020

Lecturas 22 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Proverbios 21:1-6, 10-13
    1 Corriente de agua es el corazón del rey en la mano de Yahveh, que él dirige donde quiere.
    2 Al hombre le parecen rectos todos sus caminos, pero es Yahveh quien pesa los corazones.
    3 Practicar la justicia y la equidad, es mejor ante Yahveh que el sacrificio.
    4 Ojos altivos, corazón arrogante, antorcha de malvados, es pecado.
    5 Los proyectos del diligente, todo son ganancia; para el que se precipita, todo es indigencia.
    6 Hacer tesoros con lengua engañosa, es vanidad fugitiva de quienes buscan la muerte.
    10 El alma del malvado desea el mal, su vecino no halla gracia a sus ojos.
    11 Cuando se castiga al arrogante, el simple se hace sabio; cuando se instruye al sabio, adquiere ciencia.
    12 El Justo observa la casa del malvado, y arroja a los malvados a la desgracia.
    13 Quien cierra los oídos a las súplicas del débil clamará también él y no hallará respuesta.

  • Salmo responsorial

    Salmo 119:1, 27, 30, 34-35, 44
    1 Dichosos los que van por camino perfecto, los que proceden en la ley de Yahveh.
    27 Hazme entender el camino de tus ordenanzas, y meditaré en tus maravillas.
    30 He escogido el camino de la lealtad, a tus juicios me conformo.
    34 Hazme entender, para guardar tu ley y observarla de todo corazón.
    35 Llévame por la senda de tus mandamientos porque mi complacencia tengo en ella.
    44 Yo observaré sin descanso tu ley para siempre jamás.

  • Evangelio

    Lucas 8:19-21
    19 Se presentaron donde él su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él a causa de la gente.
    20 Le anunciaron: «Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte.»
    21 Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen.»


lunes, 21 de septiembre de 2020

Lecturas 21 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Efesios 4:1-7, 11-13
    1 Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados,
    2 con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor,
    3 poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.
    4 Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados.
    5 Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,
    6 un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.
    7 A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Cristo.
    11 El mismo «dio» a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros,
    12 para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo,
    13 hasta que llegemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo.

  • Salmo responsorial

    Salmo 19:2-5
    2 Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
    3 el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
    4 No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
    5 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del mundo. En el mar levantó para el sol una tienda,

  • Evangelio

    Mateo 9:9-13
    9 Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» El se levantó y le siguió.
    10 Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos.
    11 Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?»
    12 Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal.
    13 Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»

Lecturas 20 de Septiembre de 2020

 

Lecturas del día:

  • Primera lectura

    Isaías 55:6-9
    6 Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.
    7 Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.
    8 Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos - oráculo de Yahveh -.
    9 Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros y mis pensamientos a los vuestros.

  • Salmo responsorial

    Salmo 145:2-3, 8-9, 17-18
    2 todos los días te bendeciré, por siempre jamás alabaré tu nombre;
    3 grande es Yahveh y muy digno de alabanza, insondable su grandeza.
    8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y grande en amor;
    9 bueno es Yahveh para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras.
    17 Yahveh es justo en todos sus caminos, en todas sus obras amoroso;
    18 cerca está Yahveh de los que le invocan, de todos los que le invocan con verdad.

  • Segunda lectura

    Filipenses 1:20-24, 27
    20 conforme a lo que aguardo y espero, que en modo alguno seré confundido; antes bien, que con plena seguridad, ahora como siempre, Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte,
    21 pues para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia.
    22 Pero si el vivir en la carne significa para mí trabajo fecundo, no sé qué escoger...
    23 Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor;
    24 mas, por otra parte, quedarme en la carne es más necesario para vosotros.
    27 Lo que importa es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo, para que tanto si voy a veros como si estoy ausente, oiga de vosotros que os mantenéis firmes en un mismo espíritu y lucháis acordes por la fe del Evangelio,

  • Evangelio

    Mateo 20:1-16
    1 «En efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña.
    2 Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.
    3 Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados,
    4 les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo."
    5 Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo.
    6 Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontar a otros que estaban allí, les dice: "¿Por qué estáis aquí todo el día parados?"
    7 Dícenle: "Es que nadie nos ha contratado." Díceles: "Id también vosotros a la viña."
    8 Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: "Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros."
    9 Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno.
    10 Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno.
    11 Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario,
    12 diciendo: "Estos últimos no han trabajado más que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor."
    13 Pero él contestó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario?
    14 Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti.
    15 ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?".
    16 Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos.»