viernes, 15 de agosto de 2008

Evangelio lecturas para Sabado 16 de Agsto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Ez 18,1-10
1 El Señor me dijo: 2 «¿Por qué circula entre vosotros este refrán en el país de Israel: Los padres comieron el agraz y los dientes de los hijos tienen la dentera? 3 Por mi vida, dice el Señor Dios, que no repetiréis más este refrán en Israel. 4 Pues todas las vidas son mías; la vida del padre lo mismo que la vida del hijo; quien peque es el que morirá. 5 Si un hombre es justo y observa el derecho y la justicia; 6 si no banquetea en los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo ni se acerca a la mujer en la menstruación; 7 si no oprime a nadie, devuelve la prenda al deudor, no comete robo, da su pan al hambriento y viste al desnudo; 8 si no presta con usura ni toma interés; si aparta su mano de la injusticia y juzga con imparcialidad entre hombre y hombre; 9 si camina en mis preceptos y observa mis leyes obrando con fidelidad, tal hombre es justo y vivirá, dice el Señor Dios. 10 Y si éste engendra un hijo violento y sanguinario que cometa alguna de estas cosas
Ez 18,13
13 presta con usura y acepta interés, este hijo no vivirá, porque ha cometido todas estas monstruosidades; morirá y su sangre recaerá sobre él.
Ez 18,30-32
30 Yo juzgaré, pues, a cada cual según su conducta, casa de Israel, dice el Señor Dios. Convertíos y abandonad todas vuestras injusticias, y la injusticia no será más vuestra ruina. 31 Libraos de todos los pecados que habéis cometido contra mí, formaos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué queréis morir, casa de Israel? 32 Yo no quiero la muerte de nadie, sea quien sea, dice el Señor Dios. Convertíos y viviréis.

Salmo Responsorial
Sal 51,12-13
12 Oh Dios, crea en mí un corazón puro, implanta en mis entrañas un espíritu nuevo; 13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu;
Sal 51,14-15
14 dame la alegría de tu salvación y que el espíritu generoso me mantenga firme. 15 Enseñaré tus caminos a los descarriados, los pecadores volverán a ti.
Evangelio
Mt 19,13-15
13 Entonces le presentaron unos niños para que les impusiera las manos y rezase por ellos. Los discípulos los regañaban, 14 pero Jesús dijo: «Dejad que los niños se acerquen a mí y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de Dios». 15 Y después de imponerles las manos, continuó su camino.

jueves, 14 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas Viernes 15 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
Asunción de la Virgen María: Misa Vespertina de la Vigilia

1ª Lectura
1Crón 15,3-4
3 David reunió en Jerusalén a todo Israel para trasladar el arca del Señor al lugar que le había preparado. 4 Reunió a los hijos de Aarón y a los levitas:
1Crón 15,15-16
15 Los levitas transportaron el arca apoyando las barras sobre sus hombros, como lo había prescrito Moisés, por orden del Señor. 16 David ordenó a los jefes de los levitas que dispusieran a sus hermanos los cantores con todos los instrumentos musicales de acompañamiento, arpas, cítaras y címbalos, e hicieron resonar bellas melodías en señal de regocijo.
1Crón 16,1-2
1 Metieron el arca de Dios y la colocaron en medio de la tienda que David había levantado para ella. Ofrecieron luego al Señor holocaustos y sacrificios de reconciliación. 2 Cuando David terminó de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de reconciliación, bendijo al pueblo en nombre del Señor

Salmo Responsorial
Sal 132,6-7
6 Oímos decir que estaba en Éfrata, la hemos encontrado en los campos de Yaar. 7 Vamos a su morada, postrémonos ante el estrado de sus pies.
Sal 132,9-10
9 que tus sacerdotes se revistan de justicia y griten de júbilo tus fieles. 10 Por amor a tu siervo David no rechaces el rostro de tu consagrado.
Sal 132,13-14
13 Porque el Señor ha escogido a Sión, la ha elegido para su residencia: 14 «Éste será siempre mi lugar de reposo, aquí residiré, aquí me gusta estar.

2ª Lectura
1Cor 15,54-57
54 Cuando esto corruptible se vista de incorruptibilidad y esto mortal de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que dice la Escritura: La muerte ha sido destruida por la victoria. 55 ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde, muerte, tu aguijón venenoso? 56 El aguijón de la
muerte es el pecado, y la fuerza del pecado, la ley. 57 ¡Demos gracias a Dios que nos da esta victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!

Evangelio
Lc 11,27-28
27 Mientras decía esto, una mujer de entre la gente gritó: «Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron». 28 Pero él le dijo: «Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica».

miércoles, 13 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas para Jueves 14 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura
Ez 12,1-12
1 El Señor me dijo: 2 «Hijo de hombre, tú vives en medio de la raza de rebeldes. Tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen; son un pueblo de rebeldes. 3 Hijo de hombre, prepara tu equipaje de emigrante y emigra en pleno día a sus propios ojos; emigrarás de tu lugar a otra localidad ante su vista. Es posible que comprendan, aunque son gente rebelde. 4 Sacarás tu equipaje, como un equipaje de emigrante, en pleno día, ante sus ojos. Saldrás por la tarde, a la vista de ellos, como parte un emigrante. 5 Haz, ante sus ojos, un agujero en la pared y sal por él. 6 A su vista, cargarás el equipaje a la espalda y partirás con la cara cubierta para no ver la tierra, pues te he puesto como símbolo para la casa de Israel». 7 Yo lo hice todo como me había sido ordenado. Preparé mi equipaje de emigrante en pleno día; por la tarde hice un agujero en el muro con las manos y salí en la oscuridad con el equipaje a mis espaldas ante su vista.8 Por la mañana el Señor me dijo: 9 «Hijo de hombre, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, esta gente rebelde: qué haces? 10 Contéstales: Esto dice el Señor Dios: Este oráculo se refiere al rey de Jerusalén y a toda la casa de Israel que habita en ella. 11 Diles: Yo soy un símbolo para vosotros. Como he hecho yo, así tendréis que hacer vosotros. Seréis deportados, iréis al destierro. 12 Hasta el rey, que se sienta en medio de ellos, se cargará el equipaje a las espaldas, saldrá en la oscuridad de la noche por una brecha que abrirán en el muro para sacarlo fuera y se tapará la cara para no ver su país con sus propios ojos.

Salmo Responsorial
Sal 78,56-57
56 Pero ellos provocaron al altísimo, se rebelaron contra él y no cumplieron sus mandatos: 57 se extraviaron, apostataron lo mismo que sus padres, se torcieron igual que un arco falso;
Sal 78,58-59
58 le indignaron con sus colinas, con sus ídolos excitaron sus celos. 59 Al oírlo, el Señor se enfureció y rechazó por completo a su pueblo,
Sal 78,61-62
61 entregó su fuerza a la cautividad, su majestad a manos de los opresores; 62 abandonó a su pueblo a la espada, se enfureció contra su heredad;

Evangelio
Mt 18,21-35
21 Pedro se acercó y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?». 22 Jesús le dijo: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». 23 «El reino de Dios es semejante a un rey que quiso arreglar sus cuentas con sus empleados. 24 Al comenzar a tomarlas, le fue presentado uno que le debía millones. 25 No teniendo con qué pagar, el señor mandó que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que le fuera pagada la deuda. 26 El empleado se echó a sus pies y le suplicó: Dame un plazo y te lo pagaré todo. 27 El señor se compadeció de él, lo soltó y le perdonó la deuda. 28 El empleado, al salir, se encontró con uno de sus compañeros que le debía un poco de dinero; lo agarró por el cuello y le dijo: ¡Paga lo que debes! 29 El compañero se echó a sus pies y le suplicó: ¡Dame un plazo y te pagaré! 30 Pero él no quiso, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara la deuda. 31 Al ver sus compañeros lo ocurrido, se disgustaron mucho y fueron a contar a su señor todo lo que había pasado. 32 Entonces su señor lo llamó y le dijo: Malvado, te he perdonado toda aquella deuda porque me lo suplicaste. 33 ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, como yo me compadecí de ti? 34 Y el señor, irritado, lo entregó a los torturadores, hasta que pagase toda la deuda. 35 Así hará mi Padre celestial con vosotros si cada uno de vosotros no perdona de corazón a su hermano».
Mt 19,1
1 Cuando acabó de decir estas cosas, Jesús salió de Galilea y se fue a Judea, al otro lado del Jordán.

martes, 12 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas para Miercoles 13 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)
1ª Lectura
Ez 9,1-7
1 Después gritó a mis oídos con voz recia, y dijo: «Acercaos los que habéis de castigar a la ciudad, cada uno con su instrumento de exterminio en la mano». 2 Y por la calle de la puerta de arriba que da al norte llegaron seis hombres, cada cual con su instrumento de exterminio en la mano. En medio de ellos había un personaje, vestido de lino, con la cartera de escriba a la cintura. Entraron y se detuvieron junto al altar de bronce. 3 La gloria del Dios de Israel se había levantado del querubín sobre el cual estaba, y se dirigía hacia el umbral del templo. Llamó al hombre vestido de lino, que llevaba a la cintura la cartera de escribir, 4 y le dijo: «Pasa por la ciudad, recorre Jerusalén y marca con una cruz la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las nefastas acciones que se cometen dentro de ella».
SÓLO SE SALVARÁ EL QUE TENGA LA CRUZ EN LA FRENTE
5 Y pude oír lo que les dijo: «Recorred la ciudad detrás de él y herid. No se compadezcan vuestros ojos ni tengáis piedad. 6 Matad a ancianos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres, hasta el exterminio. Pero no toquéis a los que tengan la cruz en la frente. Empezad por mi santuario». Empezaron, pues, por los ancianos que estaban delante del templo. 7 Después les dijo: «Profanad el templo y llenad de muertos los atrios. Y ahora salid». Salieron y comenzaron a herir por la ciudad.
Ez 10,18-22
18 La gloria del Señor salió del umbral del templo y se posó sobre los querubines. 19 Los querubines alzaron sus alas y se elevaron de la tierra ante mi vista, y las ruedas se elevaron también junto a ellos. Fueron a posarse a la entrada de la puerta oriental del templo del Señor, y la gloria del Dios de Israel estaba en alto por encima de ellos. 20 Aquellos seres eran los mismos que yo había visto debajo del Dios de Israel, junto al río Quebar, y comprendí que eran querubines. 21 Tenían cada uno cuatro caras y cuatro alas, y bajo las alas algo que parecían manos humanas. 22 Sus caras eran como aquellas que yo había visto junto al río Quebar. Cada uno marchaba de frente.

Salmo Responsorial
Sal 113,1-2
1 ¡Aleluya! Siervos del Señor, alabadlo, alabad el nombre del Señor. 2 Bendito sea el nombre del Señor desde ahora y por siempre;
Sal 113,3-4
3 desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. 4 El Señor domina sobre las naciones, su gloria por encima de los cielos.
Sal 113,5-6
5 ¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que se sienta en lo alto, 6 y se rebaja para ver los cielos y la tierra?

Evangelio
Mt 18,15-20
15 «Si tu hermano ha pecado contra ti, ve y repréndelo a solas; si te escucha, habrás ganado a tu hermano; 16 pero si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que toda causa sea decidida por la palabra de dos o tres testigos. 17 Si no quiere escucharles, dilo a la comunidad; y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano y publicano. 18 Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo».
ORACIÓN EN COMÚN
19 «Os aseguro que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre la tierra, cualquier cosa que pidan les será concedida por mi Padre celestial. 20 Porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

lunes, 11 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas Martes 12 de Agosto 2008

1ª Lectura
Ez 2,8-10
8 Pero tú, hijo de hombre, escucha lo que te digo; no seas rebelde como esta raza de rebeldes; abre la boca y come lo que te doy». 9 Yo miré y vi una mano tendida hacia mí con un libro enrollado. 10 Lo desenrolló ante mi vista. Estaba escrito por dentro y por fuera, y contenía
lamentaciones, gemidos y ayes. II. JUICIO DE DIOS CONTRA EL PUEBLO ESCOGIDO
(3,1-24,27)
Ez 3,1-4
1 Y me dijo: «Hijo de hombre, cómelo; come este libro y vete a hablar a la casa de Israel». 2 Yo abrí la boca, y me hizo tragar el libro. 3 Entonces me dijo: «Hijo de hombre, aliméntate y sáciate de este libro que yo te doy». Yo lo comí, y fue en mi boca dulce como la miel. 4 Después me dijo: «Hijo de hombre, anda, dirígete a la casa de Israel y comunícales mis palabras.
Salmo Responsorial
Sal 119,14
14 yo encuentro la alegría en cumplir tus decretos más que en todas las riquezas;
Sal 119,24
24 tus decretos hacen mis delicias, ellos son mis consejeros.
Sal 119,72
72 la ley de tu boca es para mí mejor que millones de oro y plata.
Sal 119,103
103 qué dulce a mi paladar es tu promesa: mucho más que la miel para mi boca;
Sal 119,111
111 lo mío serán siempre tus órdenes, pues ellas son la alegría de mi corazón;
Sal 119,131
131 yo suspiro con la boca abierta, pues estoy ansioso de tus mandamientos.
Evangelio
Mt 18,1-5
1 En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es, entonces, el más grande en el reino de Dios?». 2 Jesús llamó a un niño, lo puso en el centro 3 y dijo: «Os aseguro que si no cambiáis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de Dios. 4 El que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de Dios».
EL ESCÁNDALO 5 «El que acoge en mi nombre a un niño como éste, a mí me acoge.
Mt 18,10
10 Guardaos de despreciar a uno de estos pequeñuelos, porque yo os digo que sus ángeles en los cielos están continuamente en la presencia de mi Padre celestial.
Mt 18,12-14
12 «¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve e irá a buscar la extraviada? 13 Y si la encuentra, os aseguro que se alegra por ella más que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. 14 De la misma manera, vuestro Padre celestial no quiere que se pierda ni uno solo de esos pequeñuelos».

domingo, 10 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas Lunes 11 Agosto 2008

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura

Ez 1,2-5

2 El día cinco del mes -era ya el año quinto de la deportación del rey Joaquín- 3 fue dirigida la palabra del Señor a Ezequiel, hijo de Buzi, sacerdote, en la tierra de los caldeos, junto al río Quebar. Y allí el Señor puso su mano sobre él.

VISIÓN DEL CARRO DIVINO

4 Yo veía un viento huracanado que venía del norte, una gran nube con resplandores en torno, un fuego que despedía relámpagos y en su centro como el fulgor del electro, en el centro del fuego. 5 En el medio aparecía la figura de cuatro seres, cuyo aspecto era el siguiente: presentaban forma humana,

Ez 1,24-28

24 Sentí el rumor de las alas mientras se movían; parecía el rumor de aguas ingentes, semejante a la voz del todopoderoso; un ruido tumultuoso como el de un ejército. Y cuando se pararon, replegaron sus alas. 25 Entonces resonó una voz desde el firmamento que había sobre sus cabezas. 26 Por encima del firmamento que se extendía sobre sus cabezas apareció como una piedra de zafiro en forma de trono; y sobre esta especie de trono, una figura de aspecto semejante al de un hombre, que se erguía sobre él. 27 Desde lo que parecían sus caderas hacia arriba vi que era como un bronce resplandeciente, algo que parecía fuego, dentro y alrededor de él; y desde lo que parecían sus caderas para abajo vi también algo así como un fuego, refulgente todo en torno, 28 semejante al arco iris que aparece en las nubes en un día de lluvia; tal era el fulgor que despedía. Esta visión era como la imagen de la gloria del Señor. A su vista yo caí rostro en tierra y oí una voz que hablaba.

Salmo Responsorial

Sal 148,1-2

1 ¡Aleluya!

Alabad al Señor desde los cielos, alabadlo en las alturas; 2 alabadlo, todos sus ángeles; alabadlo, todos sus ejércitos;

Sal 148,11-12

11 reyes del mundo y pueblos todos, príncipes y todos los jueces de la tierra, 12 jóvenes y también doncellas, los viejos a una con los niños;

Sal 148,12-14

12 jóvenes y también doncellas, los viejos a una con los niños; 13 que todos alaben el nombre del Señor, porque su nombre es sublime, sólo él; su majestad domina los cielos y la tierra. 14 Él ha realzado el poder de su pueblo, orgullo para todos sus amigos, para Israel, su pueblo íntimo. ¡Aleluya!

Sal 148,14

14 Él ha realzado el poder de su pueblo, orgullo para todos sus amigos, para Israel, su pueblo íntimo. ¡Aleluya!

Evangelio

Mt 17,22-27

22 Estando en Galilea, Jesús les dijo: «El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, 23 lo matarán y al tercer día resucitará». Y ellos se entristecieron mucho. JESÚS Y PEDRO PAGAN EL TRIBUTO AL TEMPLO 24 Cuando llegaron a Cafarnaún, los recaudadores de los impuestos se acercaron a Pedro y le dijeron: «¿Vuestro maestro no paga el impuesto?». 25 Respondió: «Sí». Cuando entró en casa, se anticipó Jesús diciéndole: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los impuestos? ¿De sus hijos o de los extraños?». 26 Él contestó que de los extraños. Jesús le dijo: «Luego los hijos están libres. 27 Pero, para no escandalizarlos, vete al mar, echa el anzuelo y al primer pez que suba sácalo, ábrele la boca y encontrarás en ella la moneda precisa. Tómala y dásela a ellos por mí y por ti».

sábado, 9 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas para Domingo 10 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura

1Re 19,9

9 Llegó y pasó la noche en una cueva. El Señor le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?».

1Re 19,11-13

11 El Señor le dijo: «Sal y quédate de pie en la montaña ante la presencia del Señor». Y el Señor pasó. Sopló un viento fuerte e impetuoso que descuajaba los montes y quebraba las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Tras el terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Y al fuego siguió un ligero susurro de aire. 13 Elías, al oírlo, se cubrió el rostro con su capa, salió fuera y se quedó de pie a la entrada de la cueva. Y una voz le

preguntó: «¿Qué haces aquí, Elías?».

Salmo Responsorial

Sal 85,9-10

9 Voy a escuchar lo que Dios dice: «El Señor anuncia la paz para su pueblo y sus amigos, con tal que a su locura no retornen». 10 Su salvación está cerca de sus fieles, su gloria va a habitar en nuestra tierra;

Sal 85,11-12

11 el amor y la lealtad se darán cita, la justicia y la paz se abrazarán; 12 la tierra producirá lealtad y la justicia mirará desde los cielos.

Sal 85,13-14

13 El mismo Señor traerá la lluvia y nuestra tierra dará sus cosechas. 14 La justicia marchará delante de él, irá preparándole el camino.

2ª Lectura

Rom 9,1-5

1 Como cristiano que soy, digo la verdad, no miento. Mi conciencia, bajo la acción del Espíritu Santo, me asegura que digo la verdad. 2 Tengo una tristeza inmensa y un profundo y continuo dolor. 3 Quisiera ser objeto de maldición, separado incluso de Cristo, por el bien de mis hermanos, los de mi propia raza; 4 son los israelitas, a los que Dios adoptó como hijos y a los que se apareció gloriosamente; de ellos es la alianza, la ley, el culto y las promesas; 5 de ellos son también los patriarcas; de ellos procede Cristo en cuanto hombre, el que está por encima de todas las cosas y es Dios bendito por los siglos. Amén.

Evangelio

Mt 14,22-33

22 Después obligó a los discípulos a que se embarcaran y se le adelantaran rumbo a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 23 Y una vez que la despidió, subió al monte, a solas, para orar; al caer la tarde, estaba solo allí. 24 Mientras, la barca se hallaba ya en medio del lago, batida por las olas, porque el viento era contrario. 25 Hacia las tres de la madrugada se dirigió a ellos andando sobre el lago. 26 Los discípulos, al verlo caminar sobre el lago, se asustaron y decían: «¡Es un fantasma!», y se pusieron a gritar llenos de miedo. 27 Jesús les dijo: «Tranquilizaos. Soy yo, no tengáis miedo». 28 Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti sobre las aguas». 29 Él dijo: «Ven». Pedro saltó de la barca y fue hacia Jesús andando sobre las aguas. 30 Pero, al ver la fuerza del viento, se asustó y, como empezaba a hundirse, gritó: «¡Sálvame, Señor!». 31 Jesús le tendió la mano, lo agarró y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?». 32 Cuando subieron a la barca, el viento se calmó. 33 Y los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente tú eres el hijo de Dios».

Evangelio y lecturas para Sabado 09 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura

Heb 1,12

12 tú los doblarás como se dobla un manto; serán como la muda que se cambia. Mas tú eres siempre el mismo y tus años no terminan nunca.

Heb 2,4

4 confirmando Dios su testimonio con signos, prodigios y toda clase de milagros, y con los dones que el Espíritu Santo reparte según su voluntad.

Salmo Responsorial

Sal 9,8-9

8 Pero el Señor reina eternamente, y tiene preparado su trono para el juicio; 9 juzga al mundo con justicia, dicta sentencia a las naciones.

Sal 9,10-11

10 El Señor es refugio para los oprimidos, su refugio en los tiempos de la angustia. 11 En ti esperan los que saben tu nombre, pues no abandonas, Señor, a quien te busca.

Sal 9,12-13

12 Cantad al Señor, que mora en Sión, publicad por los pueblos sus hazañas: 13 Él, vengador de la sangre, se acuerda de ellos, no olvida el grito de los oprimidos.

Evangelio

Mt 17,14-19

14 Al llegar donde estaba la gente, se le acercó un hombre, se puso de rodillas ante él y le dijo: 15 «Señor, ten compasión de mi hijo, que es epiléptico y está muy mal. Muchas veces cae en el fuego y otras muchas en el agua. 16 Lo he presentado a tus discípulos y no han podido curarlo». 17 Jesús respondió: «¡Gente incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo tendré que soportaros? Traédmelo». 18 Jesús lo increpó, el demonio salió del muchacho y en aquel momento quedó curado. 19 Entonces los discípulos se acercaron a Jesús y, a solas con él, le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos echarlo?».

viernes, 8 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas, viernes 8 de Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura

Nah 1,15

15 Entonces el fuego te consumirá, te exterminará la espada, te devorará como la langosta. Multiplícate como la langosta, multiplícate como el grillo.

Nah 2,2

2 El destructor avanza contra ti; ponte en guardia en la fortaleza, vigila el camino, cíñete los lomos, concentra todas tus fuerzas,

Nah 3,1-3

1 ¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de violencia y de robos continuos! 2 Escuchad: chasquidos de látigos, estrépito de ruedas, galopar de caballos, saltar de carros, 3 rumor de caballería que avanza, espadas que flamean, lanzas fulgurantes, multitud de heridos,
montones de muertos, cadáveres sin cuento en los que al andar se tropieza:

Nah 3,6-7

6 Arrojaré suciedad contra ti, te cubriré de infamia y te expondré a la pública vergüenza. 7 Todo el que te vea huirá de ti y dirá: Nínive ha sido destruida. ¿Quién tendrá piedad de ella? ¿Dónde podré buscarte algún consolador?

Salmo Responsorial

Dt 32,35-36

35 para el día de la venganza y el desquite, / para el tiempo en que sus pies tropezarán. / Está cerca el día de su ruina, / se precipita su destino. 36 El Señor saldrá en defensa de su pueblo, / tendrá misericordia de sus siervos, / cuando vea que se agotan sus fuerzas / y que no queda entre ellos ni esclavo ni libre.

Dt 32,39

39 Ved ahora que soy yo, / que soy el único, / y que no hay Dios alguno más que yo. / Soy yo el dueño de la muerte y de la vida. / Yo hiero y yo curo. No hay nadie que se libre de mi mano.

Dt 32,41

41 cuando afile mi espada fulgurante / y empiece a hacer justicia, / tomaré venganza de mis enemigos / y daré su merecido a los que me odian.

Evangelio

Mt 16,24-28

24 Luego dijo a sus discípulos: «El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará. 26 ¿Qué le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué dará el hombre a cambio de su vida? 27 Porque el hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces dará a cada uno según sus obras. 28 Os aseguro que algunos de los presentes no morirán sin haber visto al hijo del hombre venir como rey».

miércoles, 6 de agosto de 2008

Evangelio y lecturas para Jueves 7 Agosto

Tiempo Ordinario: (2ª Parte)

1ª Lectura

Jer 31,31-34

31 Vienen días -dice el Señor- en que yo haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. 32 No como la alianza que hice con sus padres cuando los tomé de la mano y los saqué del país de Egipto, alianza que ellos violaron, por lo cual los rechacé -dice el Señor-. 33 Ésta es la alianza que haré con la casa de Israel después de aquellos días -dice el Señor-: pondré mi ley en su interior, la escribiré en su corazón, y seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34 No tendrán ya que instruirse mutuamente, diciéndose unos a otros: «¡Conoced al Señor!», pues todos me conocerán, desde el más pequeño al mayor -dice el Señor-, porque perdonaré su crimen y no me acordaré más de sus pecados.

Salmo Responsorial

Sal 51,12-13

12 Oh Dios, crea en mí un corazón puro, implanta en mis entrañas un espíritu nuevo; 13 no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu;

Sal 51,14-15

14 dame la alegría de tu salvación y que el espíritu generoso me mantenga firme. 15 Enseñaré tus caminos a los descarriados, los pecadores volverán a ti.

Sal 51,18-19

18 Tú no quieres ofrendas ni holocaustos; si te los ofreciera, no los aceptarías. 19 El sacrificio que Dios quiere es un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, tú, oh Dios, no lo desprecias.

Evangelio

Mt 16,13-23

13 Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el hijo del hombre?». 14 Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas». 15 Él les dijo: «Vosotros, ¿quién decís que soy yo?». 16 Simón tomó la palabra y dijo: «Tú eres el mesías, el hijo del Dios vivo». 17 Jesús le respondió: «Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque eso no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. 19 Te daré las llaves del reino de Dios; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». 20 Entonces ordenó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el mesías.

PRIMER ANUNCIO DE LA PASIÓN

21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que él tenía que ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos del pueblo, de los sumos sacerdotes y de los maestros de la ley, ser matado y resucitar al tercer día. 22 Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderle: «¡Dios te libre, Señor! ¡No te sucederá eso!». 23 Pero él, volviéndose, le dijo: «¡Apártate de mí, Satanás!, pues eres un obstáculo para mí, porque tus sentimientos no son los de Dios, sino los de los hombres».